Mujer de agallas

Escrito por on May 10th, 2016 y archivado en Destacado, México. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Comentarios y referencias estan cerrados.

Lorena Martínez Rodríguez

Lorena Martínez Rodríguez

“Mujeeer-dea-gallas, al pueblo-nole-fallas”; es la porra que escuché en el municipio de Jesús María. El cántico era conducido por Mercedes “meche” Zamora, aguerrida lideresa comunitaria del mismísimo Chicahuales.

La porra se dirigía a Lorena Martínez, en su visita a la comunidad mencionada, pero igual aplica a muchas mujeres del estado de Aguascalientes y me pareció adecuado evocar la fortaleza de las féminas de por acá, hoy 10 de mayo, en que socialmente celebramos éste como el de las madres.

Claridosa. Nadie que la conozca, podrá objetar la sinceridad con que se conduce la extraordinaria profesora Nora. Famosas son ya sus réplicas en la tribuna de la LV legislatura local y famosa ya su pluma, certera, precisa y directa.

Nora, es madre y esposa. Imagino que se sienta a una mesa muy abierta y democrática, en la que todos: hijos y marido, opinan. Aunque también imagino que a la hora de tomar decisiones importantes para la vida familiar, mamá Nora mandará a paseo la democracia y marcará el rumbo ¡Oiga Usted!

Valiente. “Alma Hilda, descansa en paz ¡Perra!”, es la leyenda que portaba una corona fúnebre, que fueron a dejar en la puerta del hogar de la ex diputada federal Alma Hilda Medina.

Ante una amenaza así, cualquier persona se habría amedrentado y dejaría abandonada la aspiración de ser candidata por su partido a la presidencia municipal de Aguascalientes. Pero no fue el caso de Alma Hilda.

Una denuncia de hechos y más tarde un juicio para la protección de sus derechos político-ciudadanos, fueron los que interpuso Alma Hilda ante el embate de que fue objeto por propios y ajenos.

Descalificaciones muchas y malos tratos más; ha debido enfrentar la decidida política hidrocálida, porque su decisión de continuar hasta el último momento, no le ha gustado a los dueños locales de su partido. Pero ella no ha bajado la frente y espera, paciente el momento de su victoria moral.

Ignoro si Alma Hilda será madre, más imagino que como tal, sería del tipo que no esconde a los hijos las equivocaciones. De esas que enfrentan a los vástagos con su conciencia y les hacen reparar el daño y pedir una disculpa. ¡Bien por Alma Hilda!

De agallas. Decisión, ímpetu, energía ¡Pues sí! Sí son sinónimos de agallas, así como atributos de la personalidad de Lorena Martínez. Es una mujerona que “no le saca a los retos”. Entrona y luchona como pocas.

Mi abuela Juana Casillas, era mujer “de carácter”. En alguna ocasión, a la luz del fuego que cocía el camote que se ablandaba durante toda la noche en el enorme caso de cobre, sobre una pira de leña que debía mantenerse ardiendo; divisó a un malhechor que furtivo, se había introducido en aquella enorme casona ubicada en la calle 5 de mayo, a altura de “El Ranchero”.

Había que turnarse para cuidar, que el fuego no se extinguiera y la miel del camote no se espesara más de lo necesario, a fin de ofrecerlo muy de madrugada en cazuelas de barro, con o sin leche fría; como el desayuno típico de entonces.

El bisabuelo Pedro ya no escuchaba y el abuelo Toño ya moraba en el reino de los justos. Las otras mujeres que tomaban turno, hermanas de la abuela Juana, eran dos señoritas ancianas que poco podían hacer ante la presencia del malviviente.

La abuela Juana respiró profundo, acomodó el rebozo color gris sobre su cabeza y gritó tan fuerte como pudo ¡Pedro, tráete la 30-30 que me voy a quebrar una rata que se metió! ¡No, mejor espérate ya agarré un leño bien rojo y le voy a quemar la zalea!

Contaban las dos señoritas tías abuelas Emilia y Mariquita, que sólo escucharon el estruendo, al caer la maceta en que se apoyó el facineroso en su huida ¡Hágame Usted el favor!

La conclusión, es que nadie echa de su casa a un intruso, con “ternurita”, como dicen hoy los jóvenes. Y Lore Martínez, dio muestra de agallas, hace algunos días, ante la intromisión de una impostora en una fiesta ajena.

La inseguridad es hoy, como en varios estados del país, un problema que demanda soluciones basadas en una estrategia integral de prevención, persuasión y coerción.  Lore Martìnez, estuvo al frente de una procuraduría; sabe conciliar, negociar y aplicar el peso de la ley cuando se requiere.

No veo porqué mi abuela Juana Casillas “mamá chica”, como la llamábamos por su figura delgada y bajita, tendría que disculparse por haber echado a un malandro que venía con ¡quién sabe que intenciones”. Para mí, ese fue uno de los días en que “mamá chica”, demostró con su habilidad, ser mamá grande.

Como tampoco veo porqué Lore, debió ofrecer una disculpa por no tratar con aquiescencia a una bandolera. En todo caso, si con esa firmeza de carácter, Lorena enfrentará el problema de la inseguridad; Aguascalientes puede respirar alivio: mamá Lorena estará a cargo.

¡Sí! Hoy tenemos en Aguascalientes, muchas mujeres con agallas: nadie se mete con lo que amamos. Y ya que hablamos de lo que amamos ¡Feliz día de las madres! Inmenso cariño y gran admiración para ellas.

Para ir al archivo de textos de Socorro Ramírez O. hacer clic en su nombre


2 comentarios en “Mujer de agallas”

  1. Gilberto Calderón Romo dice:

    Muy hermoso artículo, maestra. G

  2. Socorro Ramìrez dice:

    Gracias Gilberto¡ Recuerda el “taninole”? Camote cocido en almìbar, que se servìa con leche frìa? Era un desayuno tìpico. Saludos¡

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