Padrón Electoral Vulnerado

Escrito por on May 1st, 2016 y archivado en Destacado, Diálogo Privado. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Comentarios y referencias estan cerrados.

padronTal parece que la vida política de Dante Delgado es lo más parecido que podríamos ver a una rueda de la fortuna o a una montaña rusa, porque de pronto está muy arriba, de pronto está gozando las mieles que la política le permite como presidente, o como propietario, de una franquicia electoral, en la cual acomoda, pone y quita gente y logra ciertas ganancias, pero quizás ahora que tiene toda la zona metropolitana de Guadalajara bajo el control político de sus candidatos, ahora que recuerda, quizás con un poco de nostalgia cuando ganó Xalapa, cuando ganó Oaxaca, en momentos anteriores con Gabino Cué, con Martínez Álvarez, y también quizás uno de estos días tenga tiempo de recordar aquellas dos palabras que son las que más odia y no son Yunes Linares, sino que son Pacho Viejo, porque con sus huesos fue a dar a la cárcel con ese nombre, después de haber sido gobernador del estado de Veracruz, en un interinato que sucedió a Gutiérrez Barrios. Dante es un hombre lleno de luces y de sombras, y colores y grises, pero a mi más que el futuro político personal de Dante Delgado lo que me parece muy preocupante es esta incapacidad, hasta el día de hoy, que se ha tenido en México para el resguardo y la protección de los datos que tienen que ver con el padrón electoral.

Durante muchos años, cuando las elecciones no las organizaba un instituto autónomo, alejado del dominio de la Secretaría de Gobernación, se decía que los fraudes electorales en México, comenzaban con el padrón electoral. Y el padrón simplemente es la cantidad de personas que estamos inscritas para votar en un país. y se hizo un esfuerzo originado por la desconfianza, para que no tuviéramos un padrón lleno de muertos, de personas inexistentes y de nombres que inflaban la lista y abultaban el universo electoral; y se hizo algo muy difícil de hacer, costosísimo, muy bien elaborado. Se crearon las credenciales de votar con fotografía, que hasta el día de hoy son el documento más frecuente para identificar a los mexicanos, más que los pasaportes, más que la cartilla del servicio militar; la credencial sirve para todo…¡hasta para votar!

El asunto es que sobre esa lista, no es la primera vez que nos damos cuenta los mexicanos que el padrón electoral ya está en otro país, y esta bajo el control de una empresa gringa. Hace siete años una compañía llamada Choice point tenía el padrón electoral de los mexicanos, 7 años después, otra compañía que se llama Amazon, tiene el padrón electoral de los mexicanos. Eso no quiere decir que Amazon ni Choice point  vayan a hacer un fraude electoral en este país, pero si quiere decir que este país no sabe cuidar ni una lista, ni un rol de personas, y que esto de darle a cada partido una copia y hacerlo todo equitativo democráticamente tiene sus defectos, bueno pues ahí tiene las consecuencias. Dice el partido, cuya copia fue distribuida: “Es que nos hackearon”. Y eso nos llevaría entonces a pensar si de veras tenemos un sistema de protecciones cibernética suficiente para que no nos hackeen, porque a cada rato somos víctimas del hackeo. Anonymouse se metió hace unos meses a la página de la Secretaría de la Defensa Nacional y se ha metido con frecuencia a las páginas de la Presidencia de la República, y las ha bloqueado como parte de los sabotajes cibernéticos que hacen estos grupos de la “sociedad civil internacional”, así entre comillas, y entonces quiere decir que somos tan vulnerables como para que cualquiera pueda hackear la copia que el Partido Movimiento Ciudadano mando a resguardar en Amazon, y entonces alguien la hackeo y la pone a la venta, junto con la dirección, el teléfono, la foto y fecha de nacimiento de quien usted quiera, de todo el país. Son, en números redondos, 87 millones de datos de mexicanos, todos esos datos son vulnerables, pero hay algunos más vulnerables que otros: empresarios, políticos de distintos colores, líderes sindicales, y ciudadanos cuyo derecho a la privacidad se vulneró. Lo anterior, la privacidad de los datos, lo debería de garantizar el Estado Mexicano, aunque decir el Estado es algo muy vago, lo debería de garantizar propiamente el Instituto Nacional Electoral, que es a quienes los ciudadanos le dimos nuestros datos; no importa si lo hackearon o no lo hackearon, no importa si Movimiento Ciudadano los vendió o se los robaron, lo que importa es darnos cuenta la vulnerabilidad institucional de los nuevos órganos de la democracia mexicana, porque finalmente si eso nos pasa con los papeles del INE, ¿Por qué no nos va a pasar con los papeles del INAE? ¿Y porque no nos va a pasar con los expedientes de cualquier otra institución que haya en este país? Yo solamente estoy esperando con cierto deseo de hilaridad a ver qué día se roban los archivos ¡del CISEN!  ¿Porque no?

TIEMPO MEXICANO

Hace algunos años se hizo famoso un libro que se llamó “Tiempo Mexicano”, lo escribió Carlos Fuentes y decía que la realidad mexicana es circular y que las cosas van y regresan, para estar primero en el punto en el que las habías dejado y que este proceso de la normalidad nacional nos llevaba de Quetzalcóatl a Pepsitcóatl, pero nunca terminábamos las etapas completas. Ahora estamos viendo cosas a las que yo llamaría del tiempo circular: esta disputa horrenda de lo que está ocurriendo en la prolongada agonía del Puerto de Acapulco, tironeado y jaloneado por los intereses de tres, tres dicen ahora, grupos mafiosos que se disputan el control de un centro de distribución de drogas. Estamos viendo la enésima toma de una carretera que es la aorta, la vena principal que lleva todo para el Estado de Guerrero, pasando por Chilpancingo, terminando en Acapulco, y que es una carretera que el presidente de la república se había comprometido a no permitir un nuevo bloqueo, cosa que ha sido imposible. El Estado de Guerrero sigue siendo el escenario de todo lo grave que pasa en México. En algún momento lo grave pasa por ahí. Esta disputa de la P.G.R. con el Grupo del GIEI, externada ahora y manifestada con estas graves acusaciones en contra de la Agencia de Investigaciones que maneja Cerón de Lucio, tiene un origen absolutamente de Guerrero, pues en ese estado está la Normal Rural Isidro Burgos, de donde salieron en su momento grupos guerrilleros. Están las coordinadoras de maestros que en su momento le prendieron fuego a la mitad de la ciudad de Chilpancingo y están las organizaciones de transportistas de campesinos, de estudiantes, de padres en busca de victimas de todo buitre, ¡todo se junta en ese micro cosmos violento, sangriento, y sin solución, que es el Estado de Gurrero!, después se extiende para Michoacán, en donde los bloques ya los hemos visto en semanas anteriores y tiene toda una especie de conurbación  del delito con una parte del Estado de México. Lo grave de todo esto es que por muchos diagnósticos, como se hacen, ahora le ha tocado a Javier Olea hacer el diagnostico de donde viene esta violencia carretera, bueno pues es el mismo                           diagnostico que conozco desde Caballero Aburto, cuando no podía terminar un gobernador su periodo con normalidad; cuando se caía el helicóptero de Caritino Maldonado; cuando todo era violencia, cuando todo era Aguas Blancas, cuando todo era echar a Figueroa para traer a Ángel Aguirre, ¡y mire usted el remedio de que tamaño agravo la enfermedad! Y vamos de ahí a Iguala, a Cocula, a Huitzuco y vemos la mano negra de la delincuencia vestida con uniforme, o sin uniforme, golpeando una y otra, y otra vez y no hay forma de evitarlo. Es el tiempo circular, es el tiempo que no podemos controlar; es el tiempo que nos controla a nosotros, y no hay una sola forma de resolver este asunto. No se resuelve con policías, porque los policías son parte del problema; no se resuelve con el ejército porque el ejército no puede actuar, y cuando actúa no falta quien se equivoque. La pregunta por lo tanto es: ¿En dónde está la trampa del tiempo de los mexicanos? ¿Por qué no podemos salir?  ¿Por qué todo el tiempo regresa Hutzilopochtli con su baño de sangre? ¿Por qué no podemos avanzar? ¿Qué es lo que nos detiene? Esas son preguntas que me he hecho desde que empecé a escribir en base a la observación política y el testimonio directo de la realidad en el país. Igual que otros muchos, tengo casi ya 32 años de ver y de sentir a veces la misma desesperanza He llegado a una conclusión: es desesperante ser mexicano.

Para ir al  archivo de textos del autor Rodrigo Avalos dar clic en su nombre

Be Sociable, Share!

Los comentarios estan cerrados