La igualdad del trapeador

Escrito por on Abr 26th, 2016 y archivado en Destacado, Espectaculos, Galería Fotográfica. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Comentarios y referencias estan cerrados.

La igualdad del trapeador

JulionYo también me subo al tren del mame. Y es que esta semana entre los memes de la “Lady 100 pesos” y los del célebre Julión no se sabe a cuál irle, en el caso del autor de la populachera Y así fue, la reacción fue una divertidísima, la andanada de memes e imágenes con el hashtag #TeSirvoJulion, incluso estas últimas muchas de ellas, a pesar de su intención de protesta, resultan un tanto hilarantes. Esta frase de Julión, sin ser descontextualizada, refleja algo muy claro: la tendencia para que las mujeres lleven a cabo las tareas domésticas por una parte, y por la otra un machismo que vive este México, en el fondo se resiste a morir, sigue vigente no en esa frase del intérprete norteño, sino en toda la parafernalia de grupos y cantantes similares, que seguramente millones de mujeres y hombres escuchan y que encierran ciertamente frases discriminatorias para la mujer.

El machismo en el cine mexicano es moneda de cambio corriente y lo vemos desde el cine de oro mexicano, encargado de inmortalizar a la mujer hacendosa, la madre abnegada ante el esposo golpeador y borracho, (Allá en el Rancho Grande, La oveja negra, y un largo etcétera) el cine de ficheras setentero donde la mujer pasa a ser el objeto sexual propio de albures del Pirruris o los fallecidos  Caballo Rojas y Pedro Weber (es más hasta Cepillín fue seducido por Sasha Montenegro en La corneta de mi general); el nuevo cine mexicano continuó retratando a la mujer reprimida, más como objeto de denuncia que como retrato de una realidad (Como agua para chocolate o         El callejón de los Milagros) como síntoma de una realidad, como objeto lúdico o de denuncia, el machismo está omnipresente en el celuloide mexicano.

 Pero más allá el feminista #tesirvoJulion habrá que preguntarle a todas esas activistas que se rasgaron las vestiduras cuántas de ellas tienen una señora, mucama, sirvienta o como le quieran llamar, cuantas de ellas y cuantos de nosotros, utilizamos esta clase de servicios pero de hombres. En mi entorno de amigos solo he conocida persona para cuyos trabajos domésticos tiene contratado a un varón. Cuántas de las críticas ellas en verdad comparten no solo las tareas de casa y los gastos con el marido en el caso de que estén casadas. Y es que aquí hay una discriminación muy clara hacia el hombre, a pesar de que impulsamos la igualdad, el propio machismo obliga o que sean los responsables de la manutención del hogar, o al menos socialmente la presión se inclina en este sentido.

Digan lo que digan las defensoras de la igualdad, una simple revisada a la jurisprudencia reciente de la Suprema Corte de Justicia, nos arrojará muchos criterios que arrojan la carga de la pensión alimenticia para el hombre, aun no existe plena equidad. Pongo como ejemplo el siguiente criterio jurisprudencial: ALIMENTOS ENTRE CÓNYUGES. LA MUJER QUE DEMANDA SU PAGO CON EL ARGUMENTO DE QUE SE DEDICÓ PREPONDERANTEMENTE AL TRABAJO DEL HOGAR O AL CUIDADO Y EDUCACIÓN DE LOS HIJOS, TIENE A SU FAVOR LA PRESUNCIÓN DE NECESITARLOS (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE VERACRUZ) el sólo hecho que una mujer afirme que se dedicó al hogar, hace una presunción, se deja en estado de indefensión al hombre primero porque no goza del mismo derecho y segundo porque se le otorga la carga de la prueba de que la mujer no hizo exclusivamente tareas domésticas. Si bien la Corte ya ha sido progresista en el tema de igualdad, aún algunos de sus criterios hacen que el también hilarante hashtag #TeSirvoPaquita cobre vigencia.

Bueno, mi mujer no sabe trapear, pero compartimos juntos una serie de tareas domésticas y cargas económicas, al final de cuentas vivimos en esta sociedad machista, cosa que esperamos no transferir en nuestros hijos. Para bajarme del tren del mame: como la mayoría de los mexicanos, que de vez en cuando escuchamos el radio, me sé algunos de los éxitos de Julión, y aclaro, son malos, ciertamente, pero pegajosos, qué le vamos a hacer, música popular mexicana, aunque gusta a millones tiene pésima calidad. En fin, cuando trabajaba en la tienda de abarrotes de mis papás yo trapeaba, espero sinceramente no servirle a Julión. Cierro con una de sus frases más famosas: te hubieras ido antes, y así no tendría estas ganas locas de trapearte.

Para ver el archivo de textos de Rubén Díaz López hacer clic en su nombre

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