Ninguna, como esta tuna

Escrito por on Abr 19th, 2016 y archivado en Destacado, Espectaculos, Galería Fotográfica. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Comentarios y referencias estan cerrados.

Ninguna,  como esta tuna
Tere Jiménez

Tere Jiménez

Tunas hay muchas. Pero como esta ninguna. La tuna más conocida y que goza de prestigio popular por su fresco y dulce sabor, y su consistencia ligera y suave, es la fruta mexicana por excelencia: la tuna.

¡I-as y ancas, velita. I-as y ancas! decía el entonces pequeño Carlitos, mi hermano mayor, cuando deseaba que la abuela Juana Casillas, le comprara tunas amarillas y blancas. En aquél entonces, pasaba por la calle Guerrero, colonia Centro; un vendedor de tunas, que a viva voz pregonaba su mercancía. La abuela Juana pedía medio bote de amarillas y medio de blancas. Rojas no, porque –decían- “tapaban” (causaban obstrucción intestinal).

Hay otro tipo de tunas o estudiantinas. Esas que nos obsequian alegres melodías con su característico sonido a pandero y mandolina. Con su vestimenta al estilo medieval y sus múltiples listones de colores, llenan de vida y alegría juvenil los lugares en que se presentan. “El beso”, “el bachiller”, “el toro y la luna”, “las cintas de mi capa” y otras más, forman parte del clásico repertorio de la estudiantil Tuna.

Regálese estimada lectora, apreciable lector, una noche de Tuna, en la presente edición de la Feria Nacional de San Marcos 2016. De preferencia acompañe la velada con vino tinto, quesos de la región y pequeños trozos del pan de su preferencia. Quizá después de unas tres copas del tinto elegido, quiera Usted imitar las piruetas que realizan los jóvenes de la Tuna o quizá le dé a Usted por llenarse de nostalgia, y solicitar a los integrantes de la Tuna que interpreten la canción “Wendoline” que le recuerda a su antigua novia de la adolescencia. En el primer caso, lo más seguro es que termine Usted con severos dolores musculares y la prohibición de su médico familiar, de andar ejecutando piruetas juveniles a sus años. Y en el segundo, lo más seguro es que termine Usted durmiendo en la casita de madera de “rufus”, luego de explicar una y otra vez, que ni la ex novia se llamaba Wendoline, ni fue el amor de su vida, ni la ha vuelto a ver luego de la escuela secundaria. En realidad dormir en la casita de madera de “rufus” no representaría un reto mayor, si Usted hubiera adoptado un raza San Bernardo como quería su esposa, y no un mini-toy schnauzer, como Usted se empeñó, por aquello de los costos. ¡Ándele pues!

La tuna de terror. La tuna, tunanta de la política hidrocálida, que en verdad causa estupor, es la señorita Tere. En verdad que esta joven tuna no tiene parangón en la historia política hidrocálida.

Agüitas posee el honor de tener a una de las primeras mujeres presidentas municipales, la intelectual Carmelita Martín del Campo; la fortuna de haber contado entre sus líderes políticas, a mujeres congruentes y tenaces como Lilia Palomino Topete; a la sensible Gabriela Martín del Campo; a la inteligente Cecilia Flores; a la siempre digna María Alicia de la Rosa; a la estudiosa Georgina Barkigia e inclusive entre las más jóvenes a la brillante campeona nacional de oratoria de “El Universal” Iris Cardona (23 años) o la actual y también muy joven diputada federal Dennis Ibarra, seria y comprometida como pocas.

Pero nunca,  que yo recuerde, habíamos visto a una representante popular, que en etapa tan temprana, estuviera ya apestada por el señalamiento de la corrupción: la señorita Teresa.

Por los cincuenta, cobró fama la bella actriz Maricruz Olivier personificando a la hermosa, pero fría y ambiciosa “Teresa”, primero en una telenovela y posteriormente en una película, basadas ambas en el guión de Mimí Bechelani. De manera cruda, en “Teresa” se exhibe el malicioso desempeño de una chica humilde, cuyo talento consiste en utiizar a las personas y a las situaciones en provecho de su propio crecimiento.

La calculadora Teresa, sería luego representada por Salma Hayek y Angelique Boyer, conservando desde luego, del personaje original; la desmedida ambición y la poco ética utilización de todos los medios lícitos o no, en la obtención de sus egoístas fines. Los medios de la despiadada, incluyen su transformación física; que va de una apariencia natural, bonita pero sencilla, a una espectacular y artificial.

¡Maestra! Me nombran los jóvenes oradores y políticos, a pesar que sólo soy una orgullosa profesora normalista. Pero, como maestra de la política, aprecio e impulso jóvenes limpios de corazón, pensadores, estudiosos. Apasionados ¡Sí! Pero del servicio a la sociedad. Con auténtica vocación de dar, no de darse a sí mismos.

Se lo planteo de manera simple. Si algunos de los jóvenes que llegan plenos de ideales a los partidos, terminan hundidos en la corrupción, y en la sola obtención de sus fines personales. Nada se puede esperar de una joven que llega, a ojos vistas, sin límites que respetar, ni ideales que perseguir.

Teresa es Teresa. Apreciable lector, querida lectora. Y quien mal inicia, mal acaba, y si no… al tiempo.

¡Nos vemos en la próxima! Recuerde Usted que en esta su cocina, son bienvenidos los jóvenes limpios de corazón.

Para ir al archivo de textos de Socorro Ramírez O. hacer clic en su nombre

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5 comentarios en “Ninguna, como esta tuna”

  1. Gilberto Calderón Romo dice:

    Muy estimada profesora Coco: Según recuerdo, la entonces joven Alicia de la Rosa no dejó buenas cuentas de su paso por la presidencia municipal. La acusaron de tener las uñas muy largas. En cuanto a Carmelita Martín del Campo, era una dama honorable y laboriosa, que se mereció el cariño y la admiración de quienes la conocimos, pero no tenía nada de intelectual. Le mando un cordial saludo. Atte. Gilberto Calderón Romo

  2. Socorro Ramírez O dice:

    Gilberto, qué gusto! Coincido con su precisión sobre Carmelita. Aunque, en mi opinión, para su época era al menos pensante. Usted la trató, yo no. Su fe de hechos tiene mejor validez probatoria. En lo de María Alicia, sólo diré, que para ser de uña larga, debería vivir con otro nivel. No se le ven los dineros, pues. Gilberto! Ojalá regresen pronto sus cartas, aún que no vengan de Cuba. Salu2.

  3. Ricardo dice:

    No conozco a la profesora Coco (Gilberto dixit, aunque ella afirma que le dicen ¡Maestra!), tampoco conozco a Tere Jimenez, que parece tener poca historia, pero el texto deja claro que el error de Tere fue ponerse del lado de la política que no conviene a Coco.

    Luego de perder medio articulo en divagar (tunar) sobre tunas de comer y musicales, le parece gracioso llamar tunante a Tere, y prosigue con vaguedades tan burdas que parece la maestra haber perdido su maestría: sin acusar de nada, sin señalar nada, enloda a diestra y siniestra ¡qué pena!

    Para no dejar duda, concluye con su argumento máximo: hay una novela donde el personaje central se llama Teresa y es una pícara redomada, por tanto la Tere política es igual de pícara, por si lector no aprecio su inquina, lo recalca “Teresa es Teresa”.

  4. Socorro Ramírez dice:

    Saludos Ricardo. Recibo y valoro sus comentarios. Gracias.

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