Las últimas tres Olimpiadas del siglo XX y el auge deportivo

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Las últimas tres Olimpiadas del siglo XX y el auge deportivo

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LAS ÚLTIMAS TRES OLIMPIADAS DEL SIGLO XX Y EL AUGE DEPORTIVO

Sin embargo, el problema se reencuentra en toda su dimensión cuando se trata del deporte profesional, que de hecho se ha convertido en una auténtica empresa comercial, en un espectáculo, pura y simplemente.

Lord Killanin

Barcelona 1992. En una parte mediterránea de las ‘Españas’ cuyo regionalismo independiente se hizo expreso se efectuaron las 22avos Juegos Olímpicos realmente acaecidos, XXV en la cuenta oficial que oculta el defecto de tomar como ediciones efectuadas a las en realidad suspendidas por las dos Guerras Mundiales.

No hubo boicot, la comunidad internacional pasaba a la sazón por un momento de distensión que posibilita la participación de más y más naciones a efectos de la globalización. La caída del Muro de Berlín y de la Cortina de Hierro permite que los Juegos de Barcelona sean los hasta entonces más concurridos, incluyéndose el retorno a las justas de Cuba y de Sudáfrica. Los atletas de la recién fenecida Unión Soviética compiten por primera vez patrocinados por empresas estadounidenses y europeas (Adidas, Coca Cola, CNN). Por lo que ésta fue la última ocasión en que se enfrentaron las dos superpotencias, si bien en una competencia estrictamente deportiva, en lo que venía a ser un acontecimiento reconfortante para la Humanidad, pues la Guerra Fría termina sin que se produzca una catástrofe nuclear. Así que el interés primordial e histórico que despiertan estos Juegos Olímpicos radicó en la confrontación final de los dos sistemas en sus renglones deportivos para cuando los Juegos Olímpicos se abrían de plano al profesionalismo permitiéndose la entrada de las superestrellas. Participación que resulta obvia tras el triunfo del capitalismo, llegándose a una etapa en la que las Olimpiadas dependen por completo del patrocinio de las grandes empresas.

La escalada en incrementos de participantes y de costos y de ganancias sigue en aumento, organizar unos Juegos Olímpicos significa desembolsar grandes cantidades para edificar las instalaciones deportivas y la infraestructura de rigor que se requiere para dar alojamiento y transporte a los miles de visitantes que acuden a estas celebraciones cada cuatro años, a más de los gastos que se destinan para procurar una seguridad ‘a prueba de terroristas’. Lo que en su total hace una suma exorbitante que pocas ciudades en el mundo pueden darse el lujo de cubrir, si bien consideran un ‘honor’ conseguir ser país sede, sobre todo desde que el magno evento otorga regalías y no ya pérdidas. De manera significativa fueron los Juegos de Moscú 80 los últimos en ser deficitarios. (Hasta llegar a la tragedia griega iniciada en el 2004).

En Barcelona los gastos ascendieron a 1,446 millones de dólares, mientras que los ingresos se obtienen en los siguientes porcentajes: 32% de patrocinios comerciales; 28% de derechos de televisión; 24% por concepto de lotería, numismática y filatelia. El evento crece y crecen sus ganancias a más del doble que en Seúl: 55,000 millones de pesetas por derechos de patrocinio contra 20,252 en Seúl.[1]

En tales condiciones la victoria del Equipo Unificado (integrado por Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Georgia, Kazajistán, Kirguistán, Moldavia, Rusia, Tayikistán, Turkmenistán, Ucrania y Uzbekistán.), manifiesta con contundencia la superioridad del sistema deportivo soviético, puesto que su sistema estaba concentrado en la preparación para las competencias olímpicas y campeonatos mundiales tomando en cuenta el tipo de deportes que en estos certámenes se llevan a cabo; mientras que por el contrario, el sistema deportivo estadounidense tiene y tenía preferencia por los deportes profesionales, lo que hace que la meta de muchos jóvenes deportistas sea entrar en las filas del profesionalismo lo antes posible para ganar dinero. El deporte practicado de manera masiva en la Unión Soviética como derecho de ciudadano contando con gran cantidad de instalaciones deportivas,[2] al igual que la medicina social, son dos de los mejores logros alcanzados por el socialismo real, logros que habrá que retomar en el siguiente intento de establecer una sociedad justa.

Ahora que el cambio en las disposiciones olímpicas que se abren al profesionalismo modifican por completo el panorama otorgando cierta ventaja a los EUA, si bien sólo en unos cuantos deportes, aquellos que más se han comercializado y pueden ser explotados por las cadenas televisoras, caso concreto del basketball, en donde la participación de profesionales permite colgarle la medalla de oro con anticipación al representativo norteamericano, no ocurriendo lo mismo en otro tipo de deportes dominados por los profesionales y en donde la competencia es verdaderamente internacional, tal es el caso del tenis.

Si uno analiza el número de deportes y de pruebas que se disputan en cada rama resulta que son contados los que despiertan la atención de las cadenas televisoras, habiendo franca preferencia para aquellos deportes que han sido profesionalizados al convertirlos en magnos espectáculos rodeados de gran ámpula publicitaria y manejándose muchísimo dinero, mientras que en otros deportes más propios de Juegos Olímpicos, o competencias similares, que no han sido apropiadas por el circuito mercantil, no se les da la cobertura adecuada, puesto que el interés lucrativo que está detrás del patrocinio rige a la hora de las preferencias.

Atlanta 1996. Los Juegos del Centenario.23ava edición realmente efectuada, XXVI en la cuenta oficial. Si hubiese sido por alcurnia o preeminencia histórica lo apropiado era que se celebrasen los Juegos en Grecia, pero había motivos más poderosos para celebrar en los EUA. Era el tiempo de festejar el predominio capitalista con una fiesta olímpica patrocinada por los grandes consorcios precisamente en Atlanta, la capital del emporio de la Coca-Cola, (las alguna vez llamadas ‘aguas negras del imperialismo yanqui’). Ninguna oportunidad, pues, para que se le concedieran al Ática. El que fuera otrora afamado Imperio ateniense en el siglo V a.n.e., ahora es la capital de un pequeño país de escasa riqueza, cuyas instalaciones olímpicas e infraestructura tendrían que construirse casi por completo. En contraste, Atlanta ya las tenía, o sobraba el dinero para construirlas a la altura de la magnificencia que el gigantismo olímpico esta exigiendo a la ciudad sede. El Imperio antiguo tenía que ceder su lugar al Imperio vigente.

En una reunión efectuada en Tokio el 18 de septiembre de 1990 Juan Antonio Samaranch & Company decidieron, además de concederle los juegos a Atlanta, aprobar la participación de atletas profesionales. Con anterioridad el gobierno griego le había ofrecido al COI terrenos en Olimpia para que se construyesen instalaciones en las que se pudieran efectuar las Olimpiadas de manera permanente, o al menos cuando el boicot las afectara, pero su ofrecimiento no fue aceptado; los Juegos se habían convertido en un gran negocio cuya realización consiste en obtener ‘estímulos’ que los miembros del COI reciben de los países que solicitan la sede. Para el COI garantizar el superávit en los juegos tiene preeminencia: “El superávit garantizado ofrecido por Atlanta fue de 156 millones de dólares, por solo ocho de Atenas. Manchester estaba prácticamente descartada, a pesar de que ofreció 200 millones, cifra que finalmente la ciudad norteamericana podría superar de aquí al 4 de agosto de 1996, cuando finalicen los Juegos”. [3]

Entiéndase, los Juegos Olímpicos convertidos en un magno espectáculo dependen por completo de los patrocinadores, y sin dinero no hay competencias, como tampoco pueden sostenerse los grandes negocios  si no es con el patrocinio de las empresas pudientes, parte de cuyos cuantiosos excedentes se emplean en la mercadotecnia con el propósito de hacerse notar en los eventos con proyección internacional; en este caso, ‘los juegos del centenario’ dan cuenta de una cifra de costes oficiales por 1,700 millones de dólares invertidos, posibilitando la participación de 197 países compitiendo en 26 deportes que conceden 1,838 medallas, 604 de las cuales fueron de oro, con más de 10,000 atletas disputándoselas… Si no fuera por la bombita aquello hubiese estado perfecto…, aunque, pensándolo bien, la bombita le puso más sabor al caldo por aquello de la cobertura mediática bobalicona a lo TV gringa y sus remedos participando en el mercadeo de imágenes.

Aleksandr Popov de Rusia triunfa en los 50 y en los 100 m libres, repitiendo triunfos conseguidos ya en Barcelona; lo mismo que el australiano Kieren Perkins en 1,500 m libres; mientras que el ruso Denis Pankratov gana los 100 y los 200 m mariposa, así como el húngaro Attila Czene vence en los 200 m combinados, para ser las figuras en la natación masculina; mientas que en la participación femenina la irlandesa Michelle Smith obtiene tres medallas de oro. En el atletismo el estadounidense Michel Johnson es el primer corredor de velocidad que logra triunfar en 200 y 400 m planos en olimpiada alguna, implantando récord mundial en los 200.

En esgrima, un deporte poco publicitado, italianos, rusos, húngaros, resultan triunfadores. En el tiro con arco, tampoco muy visto en la televisión, ganan los de casa. En bádminton un danés es el primer europeo que logra ganar la medalla de oro superando a los orientales, no ocurriendo lo mismo en tenis de mesa, en donde los chinos se llevan las cuatro medallas de oro que estaban en juego…. El cuadro final de medallas muestra, como era de esperarse, el triunfo de los Estados Unidos, quienes retornaban a la supremacía olímpica toda vez que habían obtenido en lo político-económico la supremacía mundial. 101 medallas en total lo ratifican, 44 de oro, 32 de plata y 25 de bronce. Rusia, a pesar del desmembramiento y de las dificultades económicas que padece logra obtener 26 medallas de oro por 21 de plata y 16 de bronce para superar a Alemania con 6 medallas más de oro aunque en el total los alemanes obtuvieron dos más que los rusos. El cuarto lugar fue para China con 50 medallas, y el quinto para Australia con 41 metales.

Olimpiadas de Sydney 2000 que vienen a ser las 24avas realmente efectuadas, XXVII en la cuenta oficial. En lo que era el fin del siglo celebrado como el comienzo de uno nuevo se verifican las olimpiadas en la Isla-continente -en el alguna vez llamado Continente del futuro aludiendo a la posibilidad de que se incremente su población cuando la tecno-industria permita habitar en sus desiertos. Justas que por su organización y desempeño son consideradas un éxito total, terminándose el siglo con una Olimpiada Magna que prosigue con la tendencia de superar a la anterior, tanto en recursos invertidos como en ganancias obtenidas, estableciendo una secuencia de Juegos Olímpicos que van redituando mayores beneficios monetarios.

Estados Unidos mantiene su hegemonía en el medallero aunque ve cómo se le acerca Rusia lo mismo que China: 97 medallas para el primero y 88 para el segundo con 59 para el tercero dan cuenta de ello, situando a las tres grandes potencias nucleares como a las tres potencias deportivas que al parecer están destinadas a ocupar esos tres primeros lugares durante un buen tiempo a futuro, salvo lo que pueda hacer Alemania, 5º en Sydney con 57 medallas obtenidas, y Australia, 4º lugar general aprovechando su condición de local con 58 medallas; pues Francia, Italia y el Reino Unido tienen tendencia a estar entre el 6 y el 10 puesto de manera promedio, y en donde la hazaña destacada la siguen dando los cubanos al mantenerse entre los 10 primeros lugares a pesar de ser una isla pequeña afectada por el bloqueo yanqui y el derrumbe del bloque soviético.

Esta última Olimpiada demuestra que en el deporte al igual que en otros sectores relevantes del quehacer social se pasa por una etapa de auge mostrando un franco ascenso tanto en los aspectos económicos, en los que el deporte como espectáculo cada vez produce mayores ganancias, como en los propiamente deportivos, puesto que el número de deportes y de deportistas aumentan así como la cantidad de las competencias, teniendo en el desarrollo científico técnico su fundamento, tanto como en el hecho de que el éxito mercadotécnico que le va aunado garantiza partidas monetarias elevadas que propician tal auge, contrastando con lo que ocurre con la economía mundial.

Para cuando en el deporte profesional se impone la biotecnología como un recurso procedimental propio de los países desarrollados que utilizan para preparar lo mejor posible a sus competidores. Dada la manera como se practican la mayoría de los deportes, la fuerza, la habilidad y la concentración son las cualidades que un atleta de alto rendimiento tiene que cultivar en base a un intensivo entrenamiento que se ve facilitado por la utilización de diversas técnicas cada vez más específicas y efectivas que le permiten mejorar su rendimiento. Metodologías y técnicas deportivas que son puestas en práctica por los países desarrollados, quienes fabrican la tecnología de punta poniéndose a la vanguardia y dotando a sus deportistas de una serie de ventajas con las que no cuentan los competidores de los países pobres.

Para lograr destacar un competidor a nivel internacional depende de la preparación que recibe desde niño; la eficaz organización del deporte infantil y juvenil que tienen las potencias y los países con cultura deportiva fungen como garante de su éxito competitivo. Mientras más pronto se detecten las cualidades atléticas de un posible competidor comenzando en las localidades capitalinas y periféricas de la nación y se le vaya encauzando hacia la prueba en que pueda sobresalir, mayor será su preparación y la experiencia ganada al ir compitiendo y venciendo en esos niveles de principiante, lo que a la larga los convierte en competidores consumados. Como diamantes en bruto a los atletas hay que descubrirlos e irlos puliendo a través del entrenamiento y de las competencias y de ir seleccionando a los mejores representantes por provincias conduciéndolos gradualmente hacia los representativos nacionales. El deporte es una actividad que está signada por la competencia y los triunfos juveniles con los que posibilitan el ascenso de un atleta a los planos internacionales, en lo que las competencias intranación son fundamentales para procrear atletas capaces de hacer un buen papel en eventos allende las fronteras.

Los Institutos Nacionales del Deporte y Educación Física en los países que son potencias deportivas cuentan con sofisticadas técnicas y procedimientos científicos. En los EUA como en Rusia como en Francia, Japón, Alemania, etc., se han fabricado ex profeso una serie de aparatos aptos para medir el rendimiento de los deportistas y para propiciar un entrenamiento depurado. Cascos ópticos computarizados que miden los reflejos de boxeadores, esgrimistas, tenistas…, electrodos, acelerómetros, conectados a las piernas de los corredores y saltadores que son filmados en sus rutinas con cámaras especiales para ser analizados detenidamente en pantallas gigantes y a cámara lenta. Empleo de técnicas aplicadas en instituciones dedicadas en específico a producir la superación deportiva contribuyen al perfeccionamiento de los atletas de élite. En otro orden disciplinario, canales con corriente de agua sirven para entrenar nadadores, habiendo muchos otros recursos que desconocemos, por ser ilícitos, que se aplican con el propósito de lograr un entrenamiento superlativo: La biomecánica los capacita, todo sea por la gloria olímpica y por ganar los remunerativos premios.

Debido a que la tecnología aplicada al deporte avanza a la par de la bio-medicina, los límites potenciales a desarrollar en diversas competencias se estiran, atletas mejor preparados y con implementos deportivos más avanzados que los utilizados en tiempos pasados pueden obtener mejores logros manifiestos en marcas que continuamente se van superando, o en un mejor desempeño, según sea el tipo de competencia. El caso más conspicuo para ejemplificar la superación de marcas a resultas del empleo de mejores artefactos deportivos es la pértiga o garrocha de salto. En los primeros certámenes se utilizaba una garrocha de fresno efectuándose saltos que apenas si pasaban de los 4 m, entre 1912 y 1914 se dio en utilizar una pértiga de bambú lográndose mejorar los saltos en 75 cm, para que de 1942 a 1960 el material utilizado fuera acero sueco, implemento con el cual sólo se consigue superar en 3 cm la marca anterior, “para que con la irrupción de la garrocha de fibra de vidrio los atletas pulverizaron todos los resultados. El récord pasó de 4.80 m a 6.13 metros…(en la rama masculina)”.[4] Algo similar ocurre con las bicicletas, los esquís, los arcos y flechas, las jabalinas, las velas, las raquetas…, hasta llegar al ‘simple’ calzado confeccionado con materiales sintéticos, cojines de aire, suelas anti vibraciones, que van aunados a trajes aerodinámicos probados en túneles de viento, en lo que la ciencia de la cinética y de la biomecánica se combinan para lograr el desplazamiento óptimo que permita elevar la velocidad, ya se trate de un carro de F1 o de un corredor de 100 m.

Debido a que muchas veces las victorias o las derrotas se consiguen a resultas de la actitud mental, el control sobre sí mismo es otro aspecto clave en el desempeño de un competidor de élite, de ahí el que el cuidado del aspecto psíquico cobre cada vez mayor importancia. Para templar los nervios y regular la condición mental positiva que propicie el triunfo entran en acción psicólogos, psicoanalistas y psiquiatras: “La psicología del deporte persigue dos metas: ayudar al atleta de alto nivel a enfrentar los tremendos esfuerzos que exige su entrenamiento y buscar respuestas adecuadas a las crisis y a las angustias de los campeones”.[5] A lo que cabría agregar un aspecto aún más importante referente a educar al deportista para que otorgue su mejor desempeño en los momentos cruciales, soportando la presión que la competencia genera en su definición, cuando se gana o se pierde por el mejor desempeño oportuno o por cometer el error definitorio.

Los competidores preparados mentalmente en no pocas ocasiones suelen obtener triunfos gracias al poder de concentración empleado cuando confrontan a un adversario físicamente fuerte y habilidoso, pero carente de control mental. Combatir el stress y el agotamiento mental se hace indispensable debido a la tremenda presión a la que están sometidos los competidores antes, pero sobre todo durante la competencia, los grandes campeones suelen ser aquellos que no se amilanan en el momento crucial, siendo capaces de dar su mejor desempeño en los momentos en los que la competencia se decide.

Y si bien es cierto que el cuerpo humano encuentra límites que no puede rebasar, la ciencia y la técnica no parecen conocer por lo pronto tal umbral y con sus aportaciones están proyectando al atleta hacia otras dimensiones biofísicas que hacen parecer aún remotas las fronteras que pueden alcanzar los deportistas. Cierto que según sea la prueba son las posibilidades de lograr a futuro una mejoría tangible que dé para superar la marca o el rendimiento de los competidores. En los 100 m planos difícilmente un ser humano -normal- logrará bajar de los 9 segundos y centésimas: 9,5; 9,3; tal vez el futuro hombre biónico y el hombre manipulado genéticamente podrán bajar de esos tiempos. Mientras que en las pruebas de salto los nuevos récords también se reducen a cosa de centímetros. Lo mismo se puede pronosticar para el levantamiento de peso, kilo por kilo los récords se irán aquilatando.

Superación de marcas atribuibles a la ciencia aplicada al deportista para hacer de él un ciber humano. En los deportes en los que el esfuerzo físico va ligado a algún implemento la superación físico-atlética se está produciendo a la par del artefacto(s) utilizado(s). Todo esto hace suponer que los deportistas actuales son superiores a los de hace décadas, lo que sin lugar a dudas se confirma si se toma en cuenta las marcas establecidas en décadas pasadas y el desempeño de los atletas de las décadas de los 60 hacia atrás. En casi todas las disciplinas los mejores resultados se han producido de los 70s para acá; siendo imposible equiparar a una época con otra, pero así como se refleja en los récords, en los deportes de conjunto y en las otras competencias que no se miden `por parámetros cuantificables, salta a la vista que también se ha verificado un progreso en su desenvolvimiento. Pues en los deportes de conjunto la preparación física se torna cada vez más rigurosa, al unísono de que los esquemas tácticos conocen más y más variantes, la competencia se intensifica y eleva su nivel para cuando las reglas suelen modificarse en aras de mejorar el espectáculo teniendo como base la superación de los atletas, verificada en su mayor rendimiento.

Ya sea que se aboquen a mejorar el cuerpo humano, ya sea que se aboquen a mejorar las técnicas empleadas en las competencias junto con los instrumentos que convergen en la praxis deportiva, la combinación de física del cuerpo con la nueva tecnología instrumental puede mantener la línea de progreso que hasta ahora persiste. Los recursos disponibles y la especialización de atletas y entrenadores a la par de la medicina deportiva van produciendo este progreso que pareciera no tener límites…..

Y sí, este es un mundo que progresa, la civilización capitalista ha promovido desde a más de un siglo la sucesión ininterrumpida de toda una serie de logros tecnológicos que han transformado al mundo por completo. Pero aunque la ciencia progrese y la técnica consiga logros maravillosos esta no es una Edad de Oro, ni este es el mejor de los mundos posibles. Hay un malestar interno corroyendo al mundo, un mundo confeccionado para relucir hacia fuera, para ponderar los grandes acontecimientos, para magnificar el espectáculo y el festín a costa de un malestar interno en alto grado autodestructivo.

NOTAS

[1] San Juana Martínez. “Con España en Crisis Económica. Cataluña Lista para ‘su’ Olimpiada”. Proceso 820. 20-07-1992: 60-61.

[2] “…, el artículo 41 de la Constitución soviética establece que ‘los ciudadanos de la URSS tienen derecho al descanso’. Este derecho está asegurado por el ‘fomento masivo del deporte, de la educación física y el turismo… Se estima que en la URSS existen unos 4,000 estadios con aforo superior a los 15 millones de butacas, más de 70,000 gimnasios, 1,500 albercas, unos 20,000 stands de tiro, 6,600 instalaciones para la práctica del esquí y más de 100,000 campos de fútbol. Esta estructura cuenta con más de 300,000 mil entrenadores profesionales, además de entrenadores amateurs que trabajan sin salario… Nada más en el décimo plan quinquenal de fomento de la economía nacional -1976-1980-, se construyeron 572 estadios, 436 albercas, 3000 gimnasios y unas 500 bases náuticas… En la actualidad se calcula que en la URSS existen más de 300 mil colectividades de cultura física, de las cuales 100,000 se encuentran en el medio rural. Agrupan a unos 60 millones de personas, de las cuales más del 60% pertenece al área urbana… Una vez cada dos años se celebran las famosas espartaquiadas escolares…”. Francisco Ponce y Jaime Rebollar. “La aplanadora olímpica de 1988, en riesgo de quedar pulverizada. Proceso 791. 30-12-1991: 62.

[3] Francisco Ponce. “Muerto el espíritu olímpico, los juegos se subastaron y perdió Atenas. Cuestión de dólares”. Proceso No. 725. 24-08-1990: 58.

[4] Anne Marie Mergier. “Cómo se fabrican los superestrellas rompe-récords”. Proceso No. 821. 27-07-1992: 62.

[5] Ibíd: 63.

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