El problema de fondo «La nulidad electoral del distrito 01»

Escrito por on Ago 18th, 2015 y archivado en Cultura, Destacado, Galería Fotográfica. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Comentarios y referencias estan cerrados.

El problema de fondo «La nulidad electoral del distrito 01»

TribunalEstá por resolverse en la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación el recurso de reconsideración interpuesto por el PRI respecto a la nulidad de la elección de diputado federal en el distrito 01.

Todos conocemos los hechos. El día de la jornada electoral el Gobernador del Estado decidió acompañar en su vehículo oficial a los candidatos de su partido a votar. Razón por la cual, la Sala Regional del Tribunal Electoral en Monterrey decidió anular -en primera instancia- la elección, por considerar que, con este solo hecho, se vulnero el principio constitucional de equidad electoral contenido del párrafo octavo del artículo 134 de la Constitución Federal.

“Los servidores públicos de la Federación, los Estados y los municipios, así como del Distrito Federal y sus delegaciones, tienen en todo tiempo la obligación de aplicar con imparcialidad los recursos públicos que están bajo su responsabilidad, sin influir en la equidad de la competencia entre los partidos políticos.”

Yo sé que resulta difícil de creer, pero la verdad es que el contenido del párrafo anterior es el único fundamento existente para sostener la nulidad de toda la elección. Aunque usted no lo crea.

Desde luego el derecho no es una ciencia exacta, y el derecho electoral mucho menos. Regular y administrar, bajo criterios de justicia y equidad (palabra complicada), la comedia electoral con sus miles de actores, centrales y secundarios, en la siempre mezquina lucha por el poder, no es tarea ni intelectual, ni materialmente sencilla. Es por ello que las autoridades administrativas y judiciales han sido dotadas de amplias facultades para interpretar la ley y la constitución permitiéndoles así adaptar su contenido jurídico a las más diversas –incluso inimaginables e imprevistas- circunstancias.

En el caso concreto el problema es realmente complejo pues supone calibrar y juzgar, en su justa dimensión, dos circunstancias que, aunque se dieron en un mismo momento, en realidad son dos cosas diferentes. Me refiero al uso del camión por una parte y a la presencia en el mismo del Gobernador del Estado por la otra.

El primer tema a juzgar es el uso de recursos públicos para trastocar la equidad en la contienda el día de la jornada electoral, pero la verdad es que ese argumento simplemente no da para anular la elección. El monto, el destino y el efecto de estos recursos simplemente lo vuelven absurdo ¿Cuánto pudo haber costado ese viaje? ¿Qué efecto pudo tener en quienes lo vieron el camión -apenas unos minutos- el día de la jornada electoral frente a una casilla que además el PAN gano 2 a 1 sobre el PRI? ¿Trastocó la presencia del camión, en esa única casilla, la equidad de toda la elección? Puede usted amable lector tener sus propias respuestas, pero el sentido común indica que el simple uso del camión no da para tanto.

Así pues el asunto es la presencia del Gobernador, de hecho, ese es el argumento central de la sentencia de la Sala Regional, que sostiene –sin que este expresamente contemplado, ni en la constitución, ni en la ley- que, del párrafo ya citado del artículo 134 de la Constitución, se deriva “un deber de neutralidad” que obligaría a todos los funcionarios públicos del Estado Mexicano, muy particularmente a los de alto rango, a prácticamente permanecer callados y alejados de toda manifestación de sus preferencias políticas (como si no fueran evidentes). Según el criterio de la sala regional la simple presencia del Gobernador acompañando a sus candidatos, replicada por medios de comunicación y redes sociales, habría tenido un efecto generalizado y sistemático en los 10 municipios que componen el distrito vulnerando con ello la equidad de la contienda. Parece increíble, pero ese y no otro es el argumento que sostiene la sentencia de primera instancia.

Así pues, el cuestionamiento de fondo que la Sala Superior resolverá, al anular o validar la elección del distrito 01, es ¿Cuál es el papel de un gobernante en funciones en el contexto de la competencia democrática en el México del siglo XXI?

En las democracias más consolidadas es perfectamente normal ver a los gobernantes en funciones –incluso el día de la jornada electoral- hacer campaña llamando a votar por los candidatos de su partido e incluso por si mismos en los casos de reelección. Es algo perfectamente normal, incluido el uso de vehículos oficiales para ello. De hecho en 2012 Barack Obama tuvo que pagar a la hacienda estadounidense más de un millón y medio de dólares por el uso del avión presidencial para acudir a sus eventos de campaña.

La razón es clara: pues se entiende como natural y legítimo que los gobernantes defiendan y promuevan sus proyectos políticos. En los países civilizados demandar imparcialidad en el uso de los recursos públicos no es –no puede ser- sinónimo de neutralidad política.

Pero bueno eso es hablar del primer mundo y esto es México. Aquí nuestros traumas históricos y nuestro tradicional paternalismo han construido un conjunto complejo de instituciones, leyes e interpretaciones que -como si fuéramos niños- tutelan nuestro ejercicio de la libertad bajo el supuesto de que cualquier cosa puede manipularnos e incluso privarnos de la libertad de la soledad de la mampara. ¿Le parece insultante? a mí también. Pero ese y no otro es el razonamiento de fondo que sostendrá la nulidad de la elección en caso de confirmarse. La cuestión de criterio sobre la que la Sala Superior tiene ahora la última palabra.

Pero ser políticamente correcto y ser justo son dos cosas diferentes. Aunque no es el caso exacto para la que fue pensada, mucha parece la presión en la opinión pública que después de la reforma electoral de 2014, pensada expresamente para amarrarles las manos (fundamentalmente en la malversación de recursos) a los gobernadores de todo el país, parece clamar por una pena ejemplar –chivo expiatorio- en el caso de Aguascalientes.

La pregunta es, ¿De que estarán hechos nuestros magistrados?

Para ir al archivo de textos del autor Alan David Capetillo Salas dar clic en su nombre

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1 comentario en “El problema de fondo «La nulidad electoral del distrito 01»”

  1. Manuel dice:

    ¡Buen artículo!, muy bien explicado para los que no somos tan cercanos al mundo de la abogacía. Aunque cabe resaltar que el derecho no es una ciencia.

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