¿Anular el voto?

Escrito por on Jun 3rd, 2015 y archivado en Así Vamos, Destacado, Galería Fotográfica. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Comentarios y referencias estan cerrados.

¿Anular el voto?

anularEl domingo que viene tenemos proceso electoral. Daré mis argumentos de ciudadano indignado en torno a las elecciones actuales. Quiero exponer mis puntos de vista y señalar las razones por las cuales anularé mi voto.

La discusión actual es fuerte e importante sobre votar, anular o abstenerse. No hay solución perfecta, las tres tienen pros y contras; yo me inclino por anular por las siguientes razones.

1. Vivimos una decadencia profunda. La economía se desenvuelve en la mediocridad cuando podríamos tener tasas de crecimiento razonables con adecuada distribución del ingreso. La sociedad se autodestruye sumergiéndose cada vez más en una anomia que se expande como el cáncer (sin hacer ruido), pero cuyas consecuencias son muy importantes. La clase política y gubernamental es en general, terriblemente mediocre y además vivimos una grieta cada vez más profunda entre ciudadanía y dirigentes políticos; vivimos una crisis espiritual, pues las religiones presentes en México no son capaces de dar orientación a los problemas espirituales cada vez más agudos de los mexicanos; las desigualdades y la pobreza son lacerantes; la educación está sumergida en un agujero; la criminalidad avanza con fuerza tanto por el narcotráfico como por muchos otros sistemas de violencia y crimen. Frente a todo este panorama que es desolador, lo único que escuchamos son spots publicitarios que rayan en la estupidez y sólo buscan la manipulación de las conciencias. Ningún plan, ningún programa, ningún análisis. Los partidos tuvieron que registrar un programa, pero todos ellos se encargan de ocultarnos lo que ahí se dice, si es que hay algo inteligente.

2. Vivimos en partidocracia, es decir, bajo un dominio de partidos aislados de la ciudadanía, impermeable a ésta. Se nos dice que los partidos políticos son indispensables en el proceso democrático algo en lo que estoy de acuerdo. Sin embargo, se requieren auténticos partidos políticos integrados con la ciudadanía y un régimen democrático y creíble. Lo que hoy tenemos son remedos de partidos, de democracia y un Instituto Nacional Electoral poco creíble. Todos los partidos actuales tienen tribus que contienden en su interior por el poder. No se ven corrientes de ideas con una cosmovisión de México y sus perspectivas. En la partidocracia se dan las luchas de las tribus internas y el ansia de poder domina casi totalmente la vida de los partidos. La ciudadanía queda olvidada y excluida. Además, en el interior de los partidos existen grupos y caciques dominantes y son ellos y sus intereses, los que determinan quiénes son los candidatos y qué puestos ocupar. El ascenso por méritos queda casi excluido. Los ciudadanos capaces no sólo no tienen cabida en este juego sino que se les ve como peligrosos para los poderes ya constituidos. No es por casualidad que desde hace lustros dominan los mismos grupos y casi las mismas personas. La mediocridad domina. No todos son mediocres, pero el conjunto es muy gris; tenemos una de las sociedades políticas más mediocres de nuestra historia. No representan a la sociedad, ya que en ésta hay muchas gentes con capacidad y talento, pero las han aislado.

3. Es correcto que los partidos reciban subsidios que tienen su origen en el dinero de los contribuyentes, pero los partidos actuales han hecho del subsidio un botín por el que se pelean sus tribus; incluso, algunos partidos son vulgares negocios familiares. La lucha interna por ese dinero es una de las causas de los pleitos internos y de su aislamiento de la sociedad civil. Naturalmente que una de las fuentes de corrupción se encuentra en este punto.

4. La ley está hecha de tal manera, que no importan si los ciudadanos se abstengan, voten nulo, o anulen el voto, para que los partidos envíen a sus gentes a los diferentes puestos y sigan recibiendo un jugoso subsidio. La ley está hecha para que no haya nuevos contendientes ni candidaturas independientes. Sólo ellos cuentan y los que ya están; todo lo demás o está excluido o tiene una fuerte barrera de entrada.

Hay algunos candidatos que son buenos, yo creo que cuando uno tiene la suerte de tenerlos en su circunscripción, hay que votar por ellos. Pero, desgraciadamente, se trata de excepciones.

A pesar de todo hay que defender el voto; el voto es un triunfo de la sociedad civil, es un derecho y es un instrumento de la democracia que hay que defender. Aunque esto sólo es un remedo de democracia, necesitamos una política basada en la democracia. Por eso hay que defender el voto e ir a votar, pero como no se puede votar por ningún partido, hay que anular el voto para manifestar nuestro descontento al sistema vigente y nuestra visión de la necesidad de un cambio profundo. No podemos votar en blanco por la corrupción existente; pueden apropiarse nuestros votos. Votar por cualquier partido es aceptar y legitimar el sistema vigente.

Los graves problemas de México requieren de otra democracia, otros partidos y otros políticos. Necesitamos rehacer al país y ningún partido de los propuestos no tiene ni la intención ni la capacidad.

Para ir al archivo de textos de Juan Castaingts Teillery hacer clic en su nombre

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