La Macrocrisis Contemporánea 2

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La Macrocrisis Contemporánea 2

cuatro jinetes A Manera de Introducción

La Macrocrisis Contemporánea 2

   Creo que el efecto acumulativo de esos elementos de contaminación, así como su interacción e incremento, pueden ser fatales para la compleja estructura de la biósfera. Y como el hombre es, después de todo, una parte dependiente de este sistema, creo que, de no limitarse la continua contaminación de la Tierra, llegará al fin a impedir que este planeta sea un lugar favorable a la vida humana.

Barry Commoner

 La dialéctica entrópica que el capitalismo genera a nivel mundial procrea una sarta de agudos problemas que incluyen y dejan chicos a los Jinetes del Apocalipsis.

Partiendo de la base dimanante que es la multi-industria super-productiva, la maquinaria ingente que crea al mundo cual Tecnósfera, generando energía cinética que va calentando al planeta y alterando el clima, así como depredando los recursos naturales, con un crecimiento imparable e incontrolado, en el que la razón constructiva ha devenido en irracional, destructiva y contaminante, a resultas de que los imperativos capitalistas se imponen como causas de fuerza mayor, que para beneplácito de los beneficiados otorgan confort, habiéndose destapado al genio materializador de milagros, convirtiendo a la tecno-ciencia en una especie de ‘aprendiz de brujo’ que realiza maravillosas máquinas, pero sin controlar las derivaciones, los efectos nocivos que tan portentosa tecnología suele tener cuando contamina y destroza al Planeta.

Tiempo en el que la explosión demográfica es un resultado como efecto de las mejoras en el nivel de vida y en la salud (vacunas, antibióticos, agua potable, etc.) que lleva consigo el progreso material, pasando a fungir como causa de la depredación de recursos acelerada e indetenible en relación al incremento incontrolado de la población que se expande en asentamientos urbanos o requiriendo de extensos campos de cultivos intensivos y con agroquímicos, así como inmensos hatos que resguardan ganado para explotación industrial de leche, carne y pieles; habiendo otras maneras de impactar a la Naturaleza, como es la tala de árboles y las plantas de energía contaminantes.

Más habitantes en el Planeta significa mayor extracción, uso, consumo y generación de recursos naturales y artificiales, productivismo de explotación bajo parámetros capitalistas que para colmo procuran la obtención de ganancias a corto y mediano plazo sin importarles el buen trato al trabajador o al medio ambiente y a los bienes terrenales que deben ser preservados. Así tenemos que la sobreexplotación de los recursos naturales junto con la contaminación que engendra la sociedad industrial provocan depredación, destrucción de hábitats, hambrunas, pero aún no colapsos, pues la civilización industrial globalizada prosigue su marcha y sigue creciendo, incrementando la Tecnósfera más y más.

Por lo que tal proceso devastador en proyección al futuro preocupa a los biólogos, quienes predicen que en el transcurso de este siglo la civilización provocará una mega catástrofe ambiental, en lo que vendría a ser la sexta extinción de especies generalizadas, siendo la primera por causas artificiales. Aunque, como buenos científicos naturales no se atrevan a mirar las causas sociales que están generando el malestar de la civilización y sólo balbucean que es la búsqueda de confort y la cobertura de las necesidades vitales lo que está causando tan atroz como ingente catástrofe. Cuando que el sistema capitalista, en su afán por generar ganancias, y peor aún, mal distribuyéndolas, procediendo con una guerra económica que promociona la competencia y la explotación de recursos a destajo, es la causa primaria de la amenaza al exterminio de la biodiversidad, y esto como un problema colateral a otros igualmente graves.

Yendo de por medio el patrón de consumo excesivo e irracional en el que está empeñado el modus vivendi capitalista. La mejor prueba de esto es que los Estados Unidos, el país que concentra mayores conglomerados industriales, causantes en gran medida del sobrecalentamiento del planeta, son los más reacios a modificar su industria y controlar la emisión de gases. La oligarquía industrial yanqui se opone de manera sistemática a frenar el frenesí productivo de la Máquina, no pudiendo detenerla a corto plazo porque es una sociedad condicionada y comprometida a reproducir un sistema productivo en plena etapa de expansión, explotando las formas de energía ya convencionales; por lo que no parece que piensen transformar los motores energéticos a corto o mediano plazo, sino más bien agotarlos y seguir creciendo con una tecnología basada en el petróleo y en la fusión nuclear. Grandes empresas comprometidas con esta tecnología no consideran plausible efectuar cambios en las próximas décadas, si bien ellas mismas ensayan con otras fuentes de energía a utilizarse en un futuro ya no lejano, planeando seguir monopolizando las fuentes de energía.

Ocurriendo el progreso material de tal manera que conforme crece el mundo la Tecnósfera genera una dialéctica negativa para con la Biósfera. Explotación-destrucción de los Hábitats en progresión, afectando grandes extensiones del Planeta y en proceso de devastar los grandes ecosistemas continentales: la Amazonía y la Selva Negra en África, así como las selvas de Indochina y los bosques nórdicos en proceso de ser destruidos totalmente en las próximas décadas.

Ecosistemas prolíficos de vida afectados por la extracción abrupta y preferente que tienen los energéticos (yacimientos de hidrocarburos: carbón fósil-petróleo-gas) y recursos minerales, provocando el desgaste irracional del entorno afectado como por una mancha cancerígena que crece corroyendo la vida. Implicando como efectos colaterales acumulados: el calentamiento global, la desertización del planeta y el desperdicio del agua, la desforestación, la contaminación de ríos, lagos y de los propios océanos, los que de ser tenidos por fuentes de recursos inagotables ahora hay que racionalizar su explotación para no acabar con la biosfera acuática.

Pues la entropía industrial con tal intensidad se propaga que su impacto ya es a nivel planetario, afectando los diversos reinos y los diversos componentes de la biosfera e incluso a las capas de la atmósfera. De allí el que la alteración climática como calentamiento del planeta sea un hecho que apenas si comienza, provocando tanto la desertización como la contaminación o inundaciones, lo que trae por consiguiente destrucción, miseria y hambre e incluso pandemias, a consecuencia del rebrote de viejas enfermedades que ya se consideraban suprimidas y por la generación de otras ‘nuevas’, como el Sida y el Ébola, que si bien tienen antecedentes, ahora rebrotan al encontrar territorio propicio en la pobreza mundial o pueden ser inoculadas de manera intencional, pegando con fuerza allí donde la miseria es como en épocas pre modernas el campo de cultivo adecuado para que cabalguen los Jinetes. No pudiéndose descartar el que también resulten laceradas estas poblaciones por la guerra que se desata en pos de controlar los bienes terráqueos, y más aún si hay riquezas de explotación industrial y recursos estratégicos que codicien la(s) potencia(s), pues tales naciones serán intervenidas y sus riquezas les serán conculcadas. (Verdad Afganistán, futuro tránsito para gasoductos. Reino del opio que destila la morfina y la heroína que se consume de manera ilícita en Europa, opio que tras la caída de los talibanes está por verse quién lo controla. Lugar en donde la reciente revancha del ‘imperio del bien’ no dejó de matar civiles para compensar los caídos en las ‘torres gemelas’).

Dialéctica negativa del desenfrenado crecimiento de la sociedad industrial impulsada por imperativos capitalistas propiciando una decadencia (malestar-problemas in crescendo) no contractiva sino expansiva. Progresión industrial entrópica cuyos residuos detríticos e impacto exterminador procede a impedir la homeostasis, promoviendo el desequilibrio y así el incremento del caos ambiental-social.

La guerra imperialista que ahora ejerce, calcula y consensa USA tiene que ver en mucho, desde un punto de vista pragmático, con la preponderancia adquirida desde la Guerra Fría, o más bien, desde la Segunda Guerra Mundial, por el complejo industrial de artefactos bélicos y dispositivos de control cuya prioridad en la elaboración de tecnología de punta da preponderancia a la fabricación de armas e implementos defensivos a la hora de invertir en tecnología, poniendo a la ciencia al servicio de los grandes capitales, procedimiento con el cual EUA va incrementando su ventaja del resto de las potencias nucleares.

Prioridad que gesta una tecno-ciencia preferentemente militarizada a la que en los EUA se destina inversiones multimillonarias, en base a las cuales se logran materializar avances en serie que crean lo mismo satélites que transbordadores espaciales, que submarinos nucleares, que aviones de combate ‘invisibles’, que misiles teledirigidos por láser, que localizadores o armas convencionales perfeccionadas. Producción que se da yuxtapuesta y en conformidad con la procreación de tecnología para la industria pesada, pues son las grandes compañías, tales como la General Electric, la General Motors, la Boing, la General Dinamics, la Lockheed Martin, la IBM, Microsoft, Exxon Mobil etc., quienes patrocinan tanto a la industria armamentista como a la aeronáutica, la informática y los electrodomésticos, dado que de la tecnología militar, ligada estrechamente a la aeroespacial, se obtienen aplicaciones derivadas para los artefactos de uso comercial y domésticos: aviones de pasajeros, automóviles, computadoras, televisores, refrigeradores, así como también la sofisticada tecnología aplicada en medicina.

Presentándose la tecnología militar como un sector clave a la hora de procurar mantener el predominio mundial, pues con ello se gana por partida doble al ir produciendo avances que militarmente los hace superiores a sus potenciales enemigos, asegurándose hasta donde sea posible la hegemonía mundial. Toda una gama de industrias convergen en los grandes proyectos de la NASA y del Pentágono, proyectos que requieren de fabricar tecnología de punta, avances industriales que como vanguardia representan ventaja sobre los competidores, los que quedando a la zaga, tendrán que reproducir; mientras que el resto del mundo mirará enganchado a las locomotoras hacia donde lo conducen, si es que no tienen propuestas y alternativas, si no se es capaz de frenar el dominio de las tecnocracias y de sacudirse el sometimiento tributario, se mantendrán subordinados y subdesarrollados, pues sin fuerza industrial no se puede competir con quienes sí la tienen. Quien tiene la tecno-ciencia tiene el poder, y la mayor aplicación científica se sigue dando en rubros militares o paramilitares.

En un ámbito geopolítico en el que EUA quiere imponer una pax yanqui, merced a la cual pueda capturar los recursos naturales que necesitan para mantener funcionando al gigantesco país, sociedad monstruosa que consume mayor energía que ningúna otra nación o incluso un continente entero. Imperialismo geoeconómico en un entorno globalizado en el que las otras potencias industriales le suman su cuota de explotación y desgaste de recursos naturales, mientras que Rusia y China reclaman sus porciones en una relación compleja que tanto significa integración comercial como competencia, merced a lo cual se va expandiendo la industria en sus inmensos territorios, y con ello se incrementa la entropía industrial. Mientras que en los países del Sur una explosión demográfica mayor, con y sin industria, afecta a los ecosistemas empleando formas rudimentarias de subsistencia, las que al ser usadas por millones de seres humanos causan un impacto lacerante en el medio ambiente.

cuadro 2

Haciendo hincapié en que la guerra en sí es un gran negocio para los mercaderes de la muerte, los cuales, desgraciadamente, siempre tienen un mercado promisorio dados los sempiternos conflictos regionales y de baja intensidad. Guerras que sirven para vender armas y para mantener la hegemonía de los poderosos. Sí, de los poderosos a nivel internacional que tienen sus clientes regionales a su servicio, manteniendo regímenes dependientes y serviles a los imperativos transnacionales.

La producción maquinal y robótica que el capitalismo avanzado establece en los países del Primer Mundo y en las fábricas que implanta en el Tercero, para cuando la población en las regiones subdesarrolladas se incrementa geométricamente, tiene asegurado la oferta de trabajo asalariado barato, pues el inmenso ejército de reserva basta y sobra para pasar del sector primario y ocuparse en el sector servicios o quedar semiempleado en la llamada economía subterránea, haciéndose inevitable el que prolifere el desempleo, y siendo el ocio el generador de todos los vicios y crímenes… O sea que el desarrollo de la industria productiva condena al desempleo a millones de personas, además de que los desplaza de sus asentamientos autóctonos cuando hay riquezas que explotar, marginándolos y condenándolos a la miseria.

Y a resultas de que impera la banausía (el trabajo rutinario, repetitivo, mecánico que hace del obrero un apéndice o un dependiente de la máquina), o de otra manera, si se ocupan en el sector servicios, o dando mantenimiento y circulación a la máquina, o son transferencistas de mercancías, o en el sector turismo que están para servir al cliente -y más si tiene dólares-, o subsisten vendiendo chuchería y media -mucha de ella proveniente de made in China-, el trabajo se torna una ocupación sosa, repetitiva, mecánica, no estimulante ni edificativa, pues ante tales condiciones de empleo las personas del siglo XXI parecen condenadas a ocuparse en trabajos baladíes, desligados de la Madre Tierra y de los oficios artesanales, trabajos que antaño procuraron una condición mental y anímica benévola.

A diferencia, en un mundo determinado por la máquina productiva y los mass media, en donde la persona como sujeto está cautiva y manipulada por los imperativos monetarios-mercantiles, su praxis y sus condiciones de vida generalmente no suelen ser aptas para tener un comportamiento ético y una conciencia liberada. Dado que a través de los imperativos del sistema se establece la prioritaria interrelación de actividades de compraventa que pasan a ser predominantes en sociedades en las que impera el mercado, pues la mercancía, la relación monetaria tiene preponderancia en el trato interhumano sobredeterminando las conductas y los fines perseguidos en la existencia, conduciendo a la cosificación de las personas en relaciones sociales además fetichizadas por el imperativo mercadotécnico de hacer proliferar las ventas y el consumo, de lo contrario la producción capitalista no encuentra su realización. (Y si no es suficiente la ‘economía casino’ dispone de casinos para hacer más excitante el juego con dinero. Los que acaparan el dinero deben de encontrar excitación al malgastarlo haciéndolo circular para que vaya a dar a sus semejantes, otros adinerados, en una circulación horizontal entre ricos, donde los adinerados se complacen en el hartazgo. ¡Visite su casino favorito!).

En este productivismo consumista los citadinos languidecen adormecidos en la tele-esfera bajo la oclusión satelital y la filiación por computadoras quedando cuadriculados al orden concerniente. Para cuando los dispositivos de control tienen ganada la partida con el sometimiento mental propiciado por los mass media y su efecto de penetración hasta el subconsciente con los mensajes subliminales. Encausando a las masas insertas en la tele-esfera al consumismo, sujetos estereotipados que contagiados por los estímulos se comportan siguiendo consignas programadas desde los centros de control y de dominio, estando de por sí condicionados a tener un comportamiento sumiso y alienado para poder sobrevivir en la normalidad que establece la normatividad burguesa. En lo que las mayorías anodinas y alienadas, ruidosas en el coro satelizado, se comportan como buenos ciudadanos consumidores, resignados a desempeñar una función estipulada por el orden imperante, incluso y cuando como desempleados se ubiquen al margen de las actividades mundanas.

Para cuando entramos al siglo XXI y tenemos que las religiones institucionalizadas aún ejercen un penetrante dominio mental sobre las masas, especialmente la Iglesia Católica en Occidente (y el Islam en Oriente). Iglesia a la que todavía le funciona la creación de ‘fetiches’, ‘divinidades’ aparecidas y ‘santos’ inexistentes.[i] Aprovechándose de la ignorancia y de la disposición por creer que tiene el pueblo. Disposición del ente finito por otear en el trasmundo. XVII siglos de manipular el sentimiento religioso garantizan a la Iglesia Católica. Lo que se combina con el efecto mediático que da la televisión privada, experta en comercializarlo todo y en volverlo espectáculo, incluso a estas ‘divinidades’ que durante el pontificado de Juan Pablo II se han vuelto compatibles con la mercadotecnia,[ii] brillando con su concurso como el sol por todo el mundo. Influencia religiosa que se compagina con la complacencia de gobiernos que refuerzan su alianza con la(s) iglesia(s) para compartir por intermedio de ellas la aquiescencia que la religión tiene entre el pueblo. Contribuyéndose de tal manera a redondear el dominio ideológico que el Estado inocula en las masas.

Y he aquí que la civilización capitalista produce su lado oscuro; la depreciación y la tergiversación de los valores por las prácticas baladíes e insustanciales que proliferan en el modo de vida capitalista, tipo american way of life, vivir para producir y consumir, divertirse, controlar y ser controlados, ambicionando más y más riquezas y hacer negocios, preparándose generación tras generación para estar confortablemente alienados en el hartazgo; detentando y participando del poder como medio de asegurar el bienestar material, y/o del poder por el placer de sentirse los dueños del mundo.

Teniendo en las entrañas de la praxis del sistema la tendencia al desenfreno, a la acumulación de capital-dinero y demás bienes materiales, toda una miscelánea que se obtiene con el amo del mundo (también conocido como el ‘señor de las moscas’, porque el poder las atrae), de tal manera que los excesos e ilícitos son consubstanciales a la sociedad capitalista, de allí el que proliferen las mafias criminales durante todo el siglo XX. (Para controlar a los trabajadores el capitalismo siempre ha visto con buenos ojos la injerencia de grupos para-policíacos, los que yendo más allá de la represión al servicio del Estado se dedican de manera franca al ilícito, desde principios del siglo XX hasta la actualidad, desde ex policías que se convierten en gánsteres hasta los agentes de la CIA y del FBI que actúan en operaciones de inteligencia con dobles fines. Inmiscuyéndose en la vida particular de personas y de naciones, puesto que la violencia oficial y en casos extremos el terrorismo de Estado suelen ser actividades prioritarias, tanto por la ‘guerra económica’ o por los conflictos internos que se dan en una sociedad en la que se compite por las ganancias, como por el dominio hacia el exterior que ejercen los Estados injerencistas.

Drogas. En el supermercado hay una intensa demanda de satisfactores y de bienes de prestigio que los sujetos cautivos procuran incluso por vías ilegales, afrodisiacos y excitantes que el sujeto requiere con la intención de encontrarle sentido a la vida o de hacer tolerable el ritmo maquinal y la carencia de afecto y de amor que a menudo ocurre en las circunstancias de la vida cotidiana en sociedades en que proliferan conductas estereotipadas, y en donde el sujeto se ve atosigado por un mundo-mercado que lo incita a consumir, y ante la falta de dinero le crea una impotencia en su realización como individuo, propiciando efectos nocivos psicosomáticos en sujetos que pueden inclinarse a delinquir, en realidad incitados por un entorno en el que campea la corrupción institucionalizada, por lo que ellos mismos son víctimas a quienes el sistema les causa afecciones psicosomáticas o premuras económicas que lo mismo los puede convertir en asesinos que en suicidas.

La angustia, la ansiedad, el desequilibrio mental-conductual, la insatisfacción de no ser y estar realizado en la cosificación monetaria, compelen a los sujetos alterados anímicamente a las conductas extremas. Haciéndose indispensable el consumo de drogas, propiciando su proliferación: ya se trate de los cigarros de tabaco, del alcohol, o de la marihuana; para cuando la cocaína parece volverse el recurso indispensable para sentirse bien en los ambientes típicamente mundanos -el glamour de los potentados-, en donde sentirse importante o superior es lo que se procura; habiendo otras drogas ácidas que destruyen rápidamente el organismo. Convirtiéndose en un evasivo indispensable el utilizar algún tipo de droga para deambular por la selva de asfalto, estando al alcance de cada clase social a precios que se adaptan al bolsillo del consumido-consumidor. Así también el consumo de fármacos se hace indispensable para estimular o para calmar y hacer llevadera la vida rutinaria, de allí su proliferación. Tanto la abundancia, el hartazgo, como las carencias materiales inducen a conductas procaces. Los gobiernos en gran medida fingen combatir al narcotráfico, pues no es conveniente quitarle el soma a millones de ciudadanos que gracias a él sobreviven, sin drogas millones de adictos serían un problema mayor -incluyendo a muchos políticos en funciones.

La degradación parcial pero creciente de la crematística capitalista conduce a un estado descompuesto en el que los negocios ilícitos -al conocer un éxito monetario incomparable, en el que se premia a la muerte y al embrutecimiento de las personas- deprecian a la economía tradicional trastornando a la sociedad en sus fundamentos. Agudo problema que se le plantea a las sociedades en el próximo futuro, toda vez que estas prácticas no hacen sino incrementarse ahora que la estrategia de las mafias de narcotraficantes consiste en expandir el mercado ofreciendo droga barata, lo mismo en México que en Turquía, Tailandia o China; lo que hace previsible que conforme avance la globalización el consumo de droga se mundialice.

Venta de Armas. En una sociedad desquiciada en la que la violencia estalla (odiaos los unos a los otros, en la antítesis de la consigna cristiana) por la desigualdad y la perpetua tentación de adquirir bienes materiales, los que si no se obtienen de manera ilícita están fuera del alcance de los pobres y marginados, la venta de armas es la solución conducente a ‘resolver’ sus problemas. La intensa desigualdad, la concentración de la riqueza en sectores cada vez más reducidos detona la violencia; los ricos tienen que defender su propiedad privada, y para eso se incrementa la policía, pero si la policía no basta, hay que armarse y defenderse de posibles agresores, y viceversa, el pobre buscará armas para poder delinquir y alcanzar los satisfactores que ambiciona. Un mal social profundo que proviene de la inequitativa distribución de la riqueza que está propiciando el capitalismo monopolista.

La frontera México-USA es un buen ejemplo de esta situación de por sí conflictiva. Como toda frontera donde se produce el choque del Primer Mundo con el Tercero, de ahora en adelante verá incrementarse estos problemas de migración ilegal y demás ‘molestias’ que causen a los ricos asentados en su bonanza. En lo que viene a ser la repercusión, como efecto histórico de larga duración, de la explotación colonialista efectuada desde hace cinco siglos que enriquece al Norte y empobrece al Sur.

Siendo cierto que estamos entrando a una etapa de agudización de problemas y conflictos derivados de la irrefrenable ambición capitalista. Lo que se denota en el recorrido hacia el Sur que hace el capital en búsqueda de seguir obteniendo condiciones de explotación que representan ganancias netas por el pago de bajos salarios, una vez que la mano de obra se torna ligeramente más cara en el norte de México, mientras que en el Sur se cotiza mucho más barata, y con el aliciente de que habiendo abundancia de agua quizás en un futuro no lejano quieran entubarla rumbo al norte para pagar esta otra lacerante deuda contando con la complacencia de gobiernos entreguistas y de un pueblo despreocupado.

Cuando que la dimensión superior de la venta de armas ocurre en la generación de guerras, venta de armas que participan de estimular y propiciar conflictos bélicos a diversos niveles y con diversos fines mas predominando la disputa por recursos geoeconómicos, síndrome del capitalismo imperialista adicto a la sobreproducción y por ende a la extracción sin límite en pro de la ganancia continua.

Pansexualismo y Prostitución. La compulsión consumista encuentra su nervio conductor en la estimulación y en la adulteración de la libido, la compulsión sexual en sociedades de consumo encuentra luz verde y un amplio campo de explotación. Estímulo-sexo-transacción carnal-negocio, la venta de carne humana ha sido históricamente un negocio lucrativo. La necesidad fisiológica explotada y alterada por excesos, vicios inoculados por la propia mercadotecnia que estimula conductas desviadas, la tendencia a los excesos se verifica en el hartazgo consumista o se genera ante la tentación permanentemente insatisfecha. El desenfrenado no puede obtener satisfacción, aunque trate y trate, y mientras está en eso se convierte en un goloso. (El himno de los Rolling Stons lo testifica: I can’ get up, satisfaction.

El pansexualismo prolifera aquí y allá, encontrando en el sistema capitalista la sociedad más apta para que se explaye, como nunca antes en la Historia. Y que conste que el hedonismo-sodomita ha afectado a las sociedades desde tiempos inmemoriales. Desde la leyenda de la Atlántida y los diluvios; Sodoma y Gomorra…, en la diacronía bíblica y en la moral de algunos intelectuales helenos se encuentra que el castigo divino se produce a consecuencia de la depravación en que caen los humanos, la que se traduce en maldad.

Y que pasa aquí y ahora cuando la descomposición social encuentra uno de sus mejores indicadores en el número de casos y en el tipo de aberraciones sexuales que se cometen día tras día, semana tras semana, en cualquier sector de la sociedad. Siendo la pederastia de los sacerdotes -y en algunos otros casos extremos la de los propios padres descarriados- un indicador de hasta dónde llega esta aberración desenfrenada, encontrando predisposición en la sociedad que incita deseos para consumir, hoy en día en que los peores degenerados sólo pueden sentir satisfacción si violan a un niño. Siendo el orgullo gay de homosexuales y bisexuales el mejor ejemplo de la transvaloración; pederastas, transexuales, violadores, con su desvergüenza y su pérdida de dignidad en cuanto quieren imponer sus costumbres malsanas son la plaga que pudre al mundo. Instinto sexual exaltado, convertido en lujuria lascivia.

Desde luego que cada persona puede decidir qué tipo de sexualidad practicar, como personas adultas, maduras y responsables de sus actos; prácticas sexuales personales que el resto de la comunidad no tiene por qué condenar o ponderar, muy sus cuerpos, muy su vida íntima, muy su decisión o preferencia psico-somática, si es que han tenido oportunidad de ejercer una libre elección y no han sido pervertidos de una u otra manera desde niños. Lo que es el punto de perversión a restituir, tener prioridad el evitar la perversión infantil, el estupro y la prostitución que encuentra campo de acción propicio en la condición de pobreza de las víctimas inducidas. Así como el escándalo y la generalización de prácticas sexuales exhibicionistas no compartidas.

Una sociedad que aspire a ser justa no puede tolerar que por necesidad o perversión infantil se practique la prostitución, evitando que el libertinaje hedonista ejerza un efecto de perversión y explotación sexual en mujeres e infantes, pues el ‘turismo sexual’ de viajeros procedentes de países ricos a ciudades con altos índices de pobreza de la periferia, es una de las mayores aberraciones que patentizan la degeneración del cerdo burgués adinerado. En lo que las agrupaciones civiles probas, deberán preocuparse de aquí en adelante por proteger a los niños, pues ellos, como criaturas débiles, son propensos a convertirse en las víctimas inocentes de la violencia de los miles de depravados que genera una sociedad desquiciada.

Sumidos en la enajenación teledirigida, siguiendo las modas que les meten de manera subliminal en el inconsciente y les implantan un patrón de conducta estereotipado, son fieles seguidores de Mammón, son borregos aptos para ser esquilmados por los dueños del mundo, son ovejas engañadas por los adoradores del ‘toro dorado’ y de la ‘gran ramera’. Haciéndoles comportarse de manera soez, aceptando lo vulgar y lo mediocre, o peor cosa, enervados los hacen bailar como tarantulados (Nietzsche), y toda vez que pierdan la dignidad, pierden la buena conciencia.

El lumpen proletario sodomizado no es apto para luchar por su emancipación ni la de la sociedad en sí, en simbiosis con una burguesía que pretende vivir en el continuo del confort hedónico perenne, en los superiores pisos del rascacielos del potentado existiendo cual típica casta de sibaritas. El dominio fálico del macho consubstancial a la violencia de género puede encontrar para las mujeres en el lesbianismo la liberación de su opresión milenaria pero no supera su condición secular mientras el conjunto de la sociedad no supere el dominio del bruto. El secular dominio del macho que comienza con el patriarcalismo en el contexto de la generación del poder militarizado que se ejerce en todo Estado Arcaico confiriendo el mando a los guerreros, ubica al componente femenino bajo el yugo del ayuntamiento monogámico-patriarcal en prosecución de perpetuar la heredad patrilineal, pasando las féminas desacralizadas en la secuencia diacrónica que va estableciendo el dominio sacerdotal politeísta-monoteísta a ocupar un lugar permanentemente secundario convertidas en indispensables prostitutas para contener la libido del bruto indómito, o en otro extremo a jugar un papel benévolo de máquina reproductora de la especie y compañera sumisa, por lo que el milenario dominio fálico patriarcal se desenvuelve yuxtapuesto al desarrollo de la civilización como una constante básica adquiriendo muy diversas formas sociales como soporte de la preeminencia masculina, relación a superarse con un rompimiento drástico aparejado a la supresión de toda supremacía autoritaria que se ejerce por la fuerza.

Pasando el propio establishment a propiciar y propagar de manera disimulada la proliferación de la homosexualidad, toda vez que la demografía llega a convertirse en un problema de exceso de personas, personal a ser empleado en las actividades preponderantes de todo Estado nación. Si antaño las principales naciones europeas compitiendo entre sí por el predominio colonial requerían de excedentes de población para sus misiones de conquista y colonización ocupadas en el ejército, procediendo a implementar dispositivos de vigilancia y castigo a la homosexualidad y a la masturbación, pues estas prácticas resultan contraproducentes a la generación de ciudadanos (así hoy en día es el caso de Rusia); por el contrario, en sociedades en las que sobra la mano de obra para todo oficio la relajación al sexo no productivo se dilata, y el hedonismo libertino es apto para el embrutecimiento de las masas..

El Big Brother está generando generaciones de degenerados, embaucándolos en vicios y pasiones insanas, y así las relaciones, en tal condición conducida fácilmente se dejan engañar y dominar, además de que sin dignidad no se puede aspirar a una vida mejor. Desde que hay Estados y el ocio sobra, desde la Roma imperialista, por citar un ejemplo conspicuo, los patricios dominan a la plebe denigrándola, manejando la química de sus pasiones, dejando predispuesto al mundo para que impere la mentira, el engaño, la corrupción, expandiéndose la maldad como ponzoña en una sociedad dominada por las pulsiones lucrativas, capaz de comprar, adulterar y corromperlo todo menos a unos cuantos locos que crean en la Verdad y en la Justicia y actúen con honor. (El legado de Don Quijote)

Dominio Ideológico que conduce a Psicosis Colectivas. Propaganda subliminal para engañar. El bombardeo ideológico, el interés por procrear consumidores, la espiral depravadora en que se empeña al mundo conforme la corrupción y el hedonismo triunfan van empeorando la situación en curso; auténtica dialéctica negativa que no implica supresión de las contradicciones sino su agudización. El pueblo convertido en populacho, ‘lumpen proletario’, ‘sin conciencia de clase para sí’ -para emplear la frase de Lenin-, divaga manipulado por el gobierno y por las empresas que utilizan a los mass media creándoles la distracción boba con que los mantienen adormecidos o los utilizan o los marginan, empobrecidos en cuerpo, mente y espíritu, evitando su toma de conciencia combativa que sea capaz de organizar la subversión del orden imperante favorable a la clase hedonista.

El circo para el pueblo más fastuoso y ostentoso de la Historia está con nosotros en la intimidad del hogar; para que las masas anodinas, desorganizadas, permitan tener los gobiernos que se merecen, en lo que la enseñanza histórico-filosofica es contundente: El pueblo manipulado se convierte en la Gran Bestia. Y más ahora en que hipnotizados por los mass media los sujetos pueden ser manipulados como zombis, hacer que tengan conductas sin reparan en lo que está detrás de los hilos conductores. Las masas afectadas por la dominación ideológica que la oligarquía les confecciona están propensas a dejarse conducir a psicosis colectivas maquinadas desde el poder, todo sea para que las causas de fuerza mayor del capitalismo imperen y el establishment mantenga el status quo.

Engaños inducidos como guerra psicológica difundida cual propaganda masiva por los muy diversos y potencializados Aparatos Ideológicos del Estado burgués, merced a los cuales las masas anodinas están a merced de los engaños inducidos por el establishment. Obteniéndose la aquiescencia de la opinión pública a las acciones del poder dirigente y en sí para con las políticas que benefician a la clase hegemónica que se hacen pasar pro beneficencia pública, cuando que en realidad es un engaño programado desde los centros de inteligencia. A partir del 11-09-01, la ‘guerra contra el terror’ es su mejor conjura rindiéndoles dividendos que se prolongan cada que el ‘terrorismo subversivo’ crea un shock oportuno, por lo que viene a ser la coartada perfecta….

Para que a fin de menciones se detecte que la crisis es una macrocrisis global que involucra diversas problemáticas en plena etapa de complicación, siendo factible en un futuro no lejano que la dinámica de la sociedad multiindustrial conduzca a una fractura drástica, obligando a modificar de manera radical al sistema capitalista, de lo contrario peligra la vida en el Planeta Tierra, o las sociedades del futuro serán similares al Ingsoc o la Mundo Feliz, como consumación de las antiutopías a que lleva el totalitarismo capitalista; entiéndase, el mundo entero sometido a los imperativos productivistas, consumistas-monetaristas y depredantes, cerrándose la ‘libertad’[iii] hasta ahora permisible ante el incremento de los problemas económico-sociales. Crisis tras crisis, igual a sumatoria de problemas, muchos de ellos irresolubles.

Explotación, marginación, deterioro, adulteración, escasez. En lo que el progreso capitalista apuesta a que la ciencia del mañana salve al mundo de la macrocrisis que ella misma ha contribuido a generar; una ciencia exclusivamente manejada por las grandes empresas y gobiernos preponderantes, actuando al ritmo que el interés capitalista les marca, por lo que pretender que el bienestar del mundo será posible a futuro en base al desarrollo de la ciencia es una quimera que para hacerse posible implicaría cambios sociales radicales que repercutan en el patrocinio y en el uso de la tecnología, cambios sociales fundamentales se habrían de realizar y no creer en la visión miope de los cientifistoides que especulan con maravillosos progresos tecnológicos sin tener en consideración las repercusiones que tendrán en la sociedad, como recientemente ocurre con algunos propagandistas del futuro óptimo por aplicaciones tecno-científicas que muy campantes pregonan el fin de los campesinos porque la agroindustria puede prescindir de ellos gracias al empleo de una maquinaria avanzada.

En resumidas cuentas la macrocrisis contemporánea produce dos grandes afectaciones de preocupante derrotero y de calamitosas consecuencias:

La afectación social psicosomática en las personas. El malestar anímico, la pérdida de valores, el incremento de conflictos en todos los sectores del globo conturbado. Guerras económicas, guerras bélicas, desavenencias políticas, la falta de ética en la diplomacia….

 La afectación al planeta. La destrucción    irracional de recursos naturales renovables y no renovables. El sobrecalentamiento, los cambios de clima, catástrofes medioambientales, agotamiento de recursos, hambrunas, sequías, contaminación…….

Para que el círculo perverso se cierre promovido y reciclado de continuo con muy diversos círculos viciosos.

Hoy en día en que el totalitarismo capitalista está produciendo una nueva forma de esclavitud, a diferencia de antaño más mental que física, pues el trabajo facilitado por el desarrollo maquinal no requiere de esclavos insertos en su labor de tiempo completo, requiriendo sí de que los ciudadanos que gozan de amplios períodos de ocio estén sometidos mentalmente a un orden que evidentemente favorezca a quienes ostentan el poder. Esclavos mentales aficionados a diversiones y a distracciones enajenantes, complementarias de sus trabajos maquinales.

Los Jinetes del Apocalipsis multiplicados asolan al mundo. La secuencia: hambre, peste, guerra, muerte, recorrió la economía medieval conduciendo a las catástrofes masivas del siglo XIV en Europa. Ahora, dada la complejidad de la Tecnósfera, se pueden incorporar nuevos jinetes y está por verse si el desenlace de la Macrocrisis no desemboca en una hecatombe superior a la padecida en la Edad Media, la que causó de manera cruenta la desaparición de algo así como el 40% de los habitantes de Europa, cuando ya era la cuna del capitalismo.

El triunfo de la muerte recargada, para cuando decenas de millones de seres humanos que pueden ser cientos y miles de millones se convierten en víctimas de la cabalgata macabra que el ánima lucrativa del capital desencadena.

Artículo publicado originalmente en Crisol # 166 en junio-julio del 2002. Versión corregida y aumentada a 21-01-2015. Imagen isertada el 11 de marzo de 2015

NOTAS

[i] Al parecer, por una parte la Iglesia discontinúa santos, aplicando un rigor racionalista cuando éstos ya no les sirven para sus fines mediáticos, y por otra parte siguen fabricando nuevos allí donde el lugar y la ocasión es propicia.

[ii] Los productos que se ofertan cada que viene el Papa van desde costosas medallas y monedas conmemorativas hasta las ‘papas del papa’, pasando por las misas de su santidad en México, de las cuales estamos esperando una reedición en compac disc. Mientras que ahora usted puede disponer del vídeo de la reciente canonización de Juan Diego.

[iii] Restringiéndose la libertad de pensamiento y el ejercicio crítico e incrementándose el libertinaje con el que se mantiene sonámbula a la gente.

Para ir al archivo de textos  del autor Alejandro Mora Gallardo hacer clic en su nombre

Para ir a textos anteriores de la serie USA-IMPERIO hacer clic en el nombre.

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4 comentarios en “La Macrocrisis Contemporánea 2”

  1. Felicidades al Maestro Alejandro Mora Gallardo.
    Mi respeto, reconocimiento y agradecimiento por sus enseñanzas.
    Sus escritos (en mi humilde apreciación) me parecen del más alto nivel.
    Interesado en saber si ofrece conferencias al público en general, lugares, horarios, temas, etc.

    Atte: Gerardo Ferrétiz de León.
    Tampico, Tamaulipas, México.

  2. Agradeciendo su comentario le indico que estos artículos son producto de un esfuerzo individual. Propio de un libre-pensador sin respaldo de institución alguna, de allí la libertad manifiesta. Pero de momento usted puede ayudar a la causa (crítica) contribuyendo a su difusión en su entorno.
    Atentamente HAMG

    • Estimado Maestro Alejandro Mora Gallardo:
      Considero un verdadero honor recibir un mensaje suyo, considerando lo valioso de su tiempo. Había considerado la posibilidad de formar círculos de lectura de su obra, entre familiares, compañeros y amigos, interesados en los temas que Usted magistralmente analiza y desarrolla, pero no me atrevía a hacerlo hasta pedir su autorización para llevarlo a cabo. Soy ingeniero civil, catedrático retirado de la UAT y coordinador de una asociación civil cultural desde 1988 (Planeación y Desarrollo de Proyectos de Investigación, A.C), que nos sostenemos económicamente con aportaciones voluntarias y ofreciendo apoyo extraescolar (matemáticas, física, inglés, etc) entre la comunidad. Recibo las publicaciones de CRISOL, que fue en donde vi por vez primera sus trabajos. Estoy recopilando y leyendo toda su obra. Ya he dado a conocer, en forma general, entre varios de mis compañeros(as) su obra y comparten conmigo la importancia de estudiarla y difundirla. Pero me interesaba establecer contacto con Usted felicitarle y reconocer su gran trabajo de análisis e investigación.
      Atte: GFdeL

  3. Me sorprende y alegra el que en una ciudad cuya percepción a la distancia es de las más castigadas por el embate del narco (Tampico) con propósitos desestabilizadores de fondo, se den a la tarea de analizar la situación socio-económica ligada a lo político. No debe ser ningún honor el que yo me dirija a usted cuando que usted hace valer un trabajo silencioso y poco o nada retribuido. Así que si usted tiene la visión de conjunto de los artículos hasta ahora publicados en Crisol, espero les sirva para irse dando una idea de la situación mundial crítica que a tal temática aluden. Tal es el propósito. Atentamente: HAMG

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