Polvos de Aquel Lodazal Convertidos en Pantano

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Polvos de Aquel Lodazal Convertidos en Pantano

chicagoLA SUBORDINACIÓN EN LA ETAPA NOLIBERAL

(Décima Parte)

Polvos de Aquel Lodazal Convertidos en Pantano

 

Ese Plan ganó un premio: la postulación a la presidencia de Miguel de la Madrid. Desde allí se incubó el virus del salinismo.

José Martínez

Incluso se comentaba que Paz, como historiador y antropólogo, era muy buen poeta.

Gilberto López y Rivas

 Los gobiernos asociados al proyecto de transnacionalización presentan al mismo tiempo su política como si fuera compatible con la soberanía, el desarrollo, la justicia social y la democracia. Aunque no son habitualmente acusados de ‘vendepatrias’ o ‘títeres’ del imperio, menos aún de simples ‘agentes’ de la burguesía, tal como se acostumbraba en el antiguo lenguaje nacionalista o revolucionario, ellos tratan de presentarse como los ‘herederos de los padres de la patria’ y como legítimos ‘constructores de naciones’ cada vez más soberanas, más libres y más justas. La mentira se convierte en su forma natural de comunicarse y de pensar.

Pablo González Casanova

 Asalto Neoliberal

El asalto neoliberal efectuado por una nueva generación de priístas realizado para controlar al país suplantando a los anteriores gobiernos pos-revolucionarios y suprimiendo la política económica mixta y la pretensión de programas de sustitución de importaciones, contando con la predisposición que pasó a significar dos años de crisis para quebrantar el ‘desarrollo sustentable’ y para cuando el ámbito político internacional dictado por el imperialismo colonial recargaba sus baterías en avance de reemprender el ejercicio de dominio transnacional, impulsando desde el Norte la transformación política de un México readaptado a la nueva ola de hegemonía neoliberal en proceso de gestación durante la década de los años setenta, concretando en los principios de los 80, cuando los reganomics desde Washington comenzaban a implementar el Diktat en favor del Gran Capital…, lo que fue todo un éxito.

Tiempo propicio para que la nueva generación de chicago boys que en la década anterior se habían comenzado a infiltrar en las secretarías de administración pública y comercio ascendieran a ocupar los pisos superiores.

El líder de la ‘nueva ola’ de tecnócratas venía a ser el joven proveniente de Harvard, Carlos Salinas de Gortari (CSG), miembro de una familia cuyo padre había iniciado e inducido a sus hijos, Raúl y Carlos, en los ámbitos y menesteres de las funciones y escalas al interior del Partido orientándolos hacia la presidencia, tal era el fin considerado como el sueño a alcanzar: “¡Papá, papá! Nos tardamos 25 años…, pero llegamos”. (Carlos Salinas de Gortari dixit)

Ya alineado detrás de Miguel de la Madrid en el sexenio de José López Portillo, los hasta ese entonces lerdos funcionarios realizando ayudantías a la política económica aún nacionalista ganan posiciones ubicándose tras de la figura que serviría de puente generacional, tratándose de un funcionario para puestos administrativos sin concurso político, designado para hacerse cargo de la Secretaría de Hacienda, lugar indicado para gestionar la nueva política económica, encubando el huevo de la serpiente que implica la transformación de una economía pública en una gerencia a favor del capital.

Fungiendo Carlos Salinas de Gortari como Subsecretario de Asuntos Internacionales de Hacienda, le daban a su vez colocación a otro joven brillante de esta ‘nueva ola’, Ernesto Zedillo, pertenecientes a la considerada generación light del 68, haciendo sus pinitos en la transformación del México moderno.

Camada de tecnócratas bien vista desde los EUA, pues en ella se habían preparado, indoctrinado cabría decir, en las directrices del neoliberalismo; pasan a realizar la sustitución de los priístas tradicionales, hasta cierto punto comprometidos con proyectos de asistencia social venidos a menos, con qué paliar la intensa desigualdad, que merced al capitalismo subdesarrollado, resultaba imposible de concretar en la ‘modernización del país’, alcanzando los niveles de desarrollo y de vida, producción y consumo del Norte. El agotamiento de la economía mixta de corte keynesiana dejaba el campo libre a la administración gerencial del capital desregulado, viniendo a ser no otra cosa sino el neo imperialismo de las corporaciones monopolistas y holdings transnacionales implementando su ejercicio desenfrenado.

La preparación académica de CSG para convertirse en el patriarca del neoliberalismo en México no pudo haber sido más adecuada, dejando atrás, claro está, su licenciatura en economía en la UNAM, obtenida hacia 1970 con la Tesis: ‘Agricultura, industrialización y empleo: el caso mexicano”. Dos años después ya estudia en Harvard para que en 1973 obtuviese una maestría en administración pública, buen comienzo curricular usamericano para irse ubicando en la nueva generación de administradores en la SHCP, en donde al año siguiente (1974) ya es jefe de Departamento…, de Estudios Económicos y Asuntos Hacendarios e Internacionales.

Convirtiéndose en un funcionario-estudiante que sigue obteniendo en Harvard especializaciones con una 2ª maestría, ésta en economía política, vinculada a estudios sobre el campo mexicano en el año de 1976. Pasando a ser el director del Instituto de Estudios Políticos Económicos y Sociales (IEPES) del PRI, y en analista de Planeación Hacendaria en la misma SHCP; dándose tiempo para impartir cátedra de finanzas públicas y política fiscal en el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos y en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM). (Qué no se diga, he aquí la promoción del México itamita con alma mater harvarista).

Difusor, pues, de la teoría para emprender la praxis que orientase la política económica del México definitivamente modernizado. Culminando su indoctrinamiento neoliberal en tan prestigiada universidad yanqui en 1978 al obtener el doctorado en economía política y gobierno, mismo año en que da el salto a ser el titular en la Dirección General de Planeación Hacendaria, en la misma SHCP, bien posicionado para elaborar el Plan Global de Desarrollo que les valdría a los tecnócratas efectuar el asalto a la presidencia.

Pedro Aspe (MIT), José Córdoba Montoya (Stanford), Ernesto Zedillo (Yale), Guillermo Ortiz (Stanford), Jaime Serra Puche (Yale), Ángel Gurría (Harvard) etcéteras, compondrían la nueva orna de funcionarios públicos bien preparados para aplicar el Consenso de Washington dejándolo sólidamente establecido para que perdurase por más de un cuarto de siglo…, Incluyendo después al Doc. Carstens y al discípulo de Aspe: Videgaray, para que el navío neoliberal que conduce los desatinos, perdón, los destinos de México marche con derrotero fijo. Convirtiendo a esta nación en el país modelo para toda Latinoamérica, dada su condición de patio trasero preferente por su inmediatez, la nación consentida, la que más y mejor ha aplicado la política privatizante y monetarista valiéndole a los ejecutivos el ser premiados en los propios Estados Unidos y quedar convertidos en reproductores de la misma teoría en universidades, o en funcionarios al servicio de empresas que les pagan por sus servicios como ‘funcionarios públicos’.

Así pues, contando con el viento del norte a su favor, los Chicago-Harvard-Yale-MIT-Stanford boys, sintiéndose aupados por la hegemonía metropolitana e indoctrinados y condecorados como doctores en teoría y praxis de la dependencia, comenzaron con firmeza a plantear el modelo corrector de la catástrofe inducida que afectó el cierre de los dos últimos sexenios del RIP tradicional. (RIP a lo Rius y sus Supermachos y Agachados, vid).

Pragmáticos y obstinados con su modelo económico, los tecnócratas desplazaron del PRI a los grupos políticos tradicionales, aunque establecieron alianzas con algunos de ellos para evitar un enfrentamiento. Aliados, durante una década compartieron el poder, pero la disputa por la sucesión presidencial del 2000 los enfrentó; se lanzaron acusaciones mutuas por el resquebrajamiento del sistema que los pusieron contra la pared frente a una oposición con mayor presencia política en la estructura de gobierno”.[1]

No olvidando el hecho de que la tecnocratización del PRI provocó la salida de los miembros más destacados del contingente nacionalista, núcleo constitutivo del PRD original aunado a militantes provenientes de los partidos de izquierda a su vez concentrados en el PESUM…, una esperanza devenida en fracaso, terminando en convertirse en un partido electorero, languideciendo sin representar real oposición al dominio de época que procesaba la proyección neoliberal, equivocando el camino propuesto por Heberto Castillo de orientar al partido hacia una integración con las fuerzas aisladas de resistencia popular.

Para ese entonces los ‘dinosaurios’ ya habían perdido en definitiva la partida ante el cambio generacional orientado al neoliberalismo, el que fue encontrando en el PAN a su aliado, como compañero de ruta compartiendo la misma política económica pro empresarial, sí, acorde con la línea histórica de Acción Nacional, pasando a establecer un bipartidismo semejante al estadunidense: dos partidos un sistema, asegurándose de mantener el modelito entreguista lo más posible en su ya aludida condición de ser el patio trasero inmediato de la potencia de América.

El ‘ladrillo’ originario de la política económica neoliberal de época vino a ser el Plan Global de Desarrollo confeccionado en 1980 por Carlos Salinas y su equipo, muy a la manera organizada y eficiente de los países desarrollados significando una novedad en el gobierno. Plan que le fue presentado a López Portillo por Miguel de la Madrid. Plan que deslumbró al Presidente, quien consideró que con dicho proyecto superarían el estado anquilosado que hacía trastabillar a su gobierno, conllevando el que administradores hasta entonces incuestionados se viesen desplazados, toda vez que la ‘administración de la riqueza’ venía fallado.

Impulsado por el ladrillo del proyecto neoliberal, De la Madrid se perfiló hacia la presidencia puesto que: ‘los nuevos retos’ requerían de una administración renovada, máxime que durante toda la existencia del PRI se careció de un Plan Nacional de Desarrollo que pusiera orden y coordinara la economía política y social, desde los tiempos de Lázaro Cárdenas no se planificaba con tal entereza.

Si Ricardo García Sáenz no pudo con el paquete en la SPP, De la Madrid con sus chicago boys estaban más que puestos y preparados para concretar el cambio generacional, pasando Carlos Salinas a ocupar la cartera del secretariado técnico en sustitución de Antonio Ugarte: “El martes pasado (hoy es jueves) se presentó el Plan Global de Desarrollo. Se ha retardado mucho; pero hasta ahora se pudo hacer. Plan PRI-Campaña-Bases para un Programa de Gobierno. Programas Sectoriales-Plan Global. Viéndolo en perspectiva es lógica la estructura de lo acontecido, pues se han venido formando, ya funcionan, los Planes Sectoriales que ahora se integran / El hecho es que ahí está. Ha sido bien recibido; aunque sin duda en unos días más vendrá la resaca. Aquellos que se prestigian desprestigiando tendrán que hacer lo suyo y empezarán a encontrarle prietitos al arroz. Pero ahí está: es un compromiso expreso; ajustable. Y está bastante bien. Tiene mucho trabajo. Yo personalmente tuve cuatro reuniones con los jóvenes de Programación; hice observaciones. En fin”.[2]

‘En fin’, ese ‘En Fin’ era el fin de lo que el propio JLP llamaría el Período Revolucionario del PRI, pasando a ser él el último ejemplar de la herencia revolucionaria.

Detéctese entonces que Carlos Salinas fue el responsable de que Miguel de la Madrid fuese el elegido, sí, por el dedo de JLP para ser su sucesor. Y el dinámico Secretario Técnico del Gabinete se convirtió en coordinador de la campaña del candidato oficial; y como tal compareció en la reunión del Colegio de Economistas para hacerles saber que en el sexenio entrante solo habría una manera de hacer la política económica, la del desarrollo pro empresarial, renovación capitalista sin ambages. (Por cierto que a partir de ese entonces el Colegio Nacional de Economistas dejó de tener relevancia alguna, qué falta hiciera si el absolutismo neoliberal había llegado para quedarse como una política de tecnócratas desdeñando la real economía).

Y he aquí el ‘glorioso’ asenso del alfil del neoliberalismo en México. El presidente De la Madrid hizo de Carlos Salinas su heredero en la Secretaría de Programación y seis años después en la presidencia.

Las relaciones en la política no pasan porque sí, en la política influyen causas de fuerza mayor que determinan las directrices a seguir acorde con el poder supremo de la hegemonía metropolitana.

Con posterioridad al cambio transexenal – tras-político – tras-económico, Jo.Lo.Po le contó (en comunicación personal) al entonces embajador de México en las Naciones Unidas, Porfirio Muñoz Ledo, hacia marzo del 84, que se sentía traicionado por Miguel de la Madrid, una vez que a éste “le habían ocupado la voluntad…, un calvito y un francés”.

Posteriormente, Porfirio Muñoz Ledo, desayunando con JLP le recuerda la mención referida y el ex presidente le confirma: ‘Salinas y Córdoba eran dueños de Miguel desde 1982’: “Lo que está diciendo López Portillo es que De la Madrid nunca fue Presidente”. Acota Muñoz Ledo. “Lo que descubre de una manera patética es que no le entregó el poder a su discípulo, sino a los dueños de su discípulo”.

¿Incongruencias en la sucesión? ¿Qué llevó al autodenominado último presidente de la Revolución a escoger al primer presidente reacción? “¿Qué explica que le haya dejado el poder a De la Madrid sabiendo, primero, que era una persona sin formación política propiamente dicha, que había trabajado durante más de 15 años en el Banco de México y en la Secretaría de Hacienda, es decir, que era la quintaescencia de la tecnocracia?”.[3]

Se puede considerar que más allá de la acción índica de Jo.Lo.Po estaban los vientos de cambio y de renovación, no moral, sino del poder de facto transnacional capitalista.

Qué en el caos y la confusión JLP no sabía hacia donde apuntar, los años críticos lo dirigían al regazo tecnocrático, tal y como el mismo lo había predicho: ‘si se presentan problemas en la economía, el elegido sería De la Madrid’. Y sí que los hubo; ergo, los años crisis condujeron al cambio de proyecto económico: “Muñoz Ledo sostiene que López Portillo se dio cuenta de que no estaba entregando el poder a un discípulo, sino ‘a un rehén de dos personas profundamente perversos y extranjerizantes: Yo doy testimonio y he recordado que en esos meses él advirtió que De la Madrid no era una entidad; es decir, que era una especie de fantasma, que le estaba entregando el poder casi de modo directo al grupo de Salinas”.[4] Hasta astrólogos y psicólogos le comparecieron al Señor Presidente para que se convenciera de que ellos representaban la mejor opción, la promesa de un futuro promisorio. Tratándose de personeros del poder que actuaban de manera deliberada fingiendo lealtad, en realidad, preparados para trastocar el viejo orden priísta, que buena falta hacía, pero no a su manera. Por eso se podría comprender que el gobierno de Miguel sería una delegación de poder en que eclosionaría el Salinato. Ya Jo.Lo.Po tendría tiempo de arrepentirse.

Abundando en su desahogo póstumo, López Portillo consignó la siguiente desavenencia para con su sucesor: “Fue un buen alumno del Fondo Monetario Internacional, de la Tesorería norteamericana, se atrevió a modificar la Constitución y aceptar de lleno el neoliberalismo. Dijimos, bueno, ya nos acercamos a los norteamericanos, ya estamos de su lado, ahora sí ya vamos a tener la piedra de Sísifo arriba, pero resulta que con el neoliberalismo también tuvimos que devaluar y en condiciones todavía más dramáticas [y qué decir de la inflación, Don Pepe y de un largo etcétera, etcétera.]”.[5] La piedra de Sísifo se volvió más pesada con los reganomics, recrudeciendo la injerencia centrífuga ↔ centrípeta metropolitana, con renovados mecanismos de ingeniería tributaria.

Pues sí, un cambio tan drástico tenía que implicar una ruptura al interior del Partido; la reacción interna podía tomar rumbo si Colosio, definitivamente un no tecnócrata, hubiese alcanzado la presidencia. Al respecto de lo cual continúa diciendo Porfirio, ‘la situación era grave y peligrosa hasta el grado de que al propio ex presidente De la Madrid se le advirtió de que se cuidara de realizar cualesquier intervención comprometedora, ‘porque se podría caer un helicóptero’ (refiriéndose al momento de campaña incertidumbre colosista). Amenaza que tenía el mismo sentido por el cual, a posteriori, trascendía que De la Madrid ‘no llegó a fondo en la ‘renovación moral, aplicada a Carlos Hank González pues se temía un magnicidio’: “Fuentes de inteligencia de Estados Unidos revelarían años después que De la Madrid no puso tras las rejas a Hank porque llegó a temer ser víctima de un magnicidio”.[6] Los círculos del poder son cerrados y es coto de caza de unos cuantos.

He aquí, sin ambages, mencionadas las dos famiglias prominentes interrelacionadas pasando a beneficiadas de la transformación neoliberal, ambas bien posicionadas con anterioridad. Familias prominentes, causantes del desarrollo de un México definitivamente moderno, al que Quique Peña y el grupo Atracomucho –perdón- Atlacomulco, vienen a rematar, significando que el dominio neoliberal no deja de ser un continuo en el PRI posicionando a una tercera generación de ‘cachorros de la Robo(lución) en plena apoteosis garantizando el gran negocio transexenal-transnacional- trans-Pemex.

La Famiglia Feliz Vive Mejor

Habiendo acontecido que la transformación pos-revolucionaria se concreta en el sexenio de Miguel Alemán Valdés (1947-1952), en tal administración la contrarrevolución burguesa sepulta a la revolución agraria instaurándose desde el Palacio de Gobierno y ya con el PRI en funciones de Partido de Estado propiciando el ascenso de los licenciados aupando a los empresarios a golpes de corrupción y cohecho.

Desde su gubernatura en el estado de Veracruz y en su instancia de secretario de Gobernación, Alemán había delineado la directriz a seguir en la Presidencia cual funcionario de élite que sabe hacer negocios. Implantando la fórmula centáurica de ser un funcionario público pero también empresario, consignada en la tesis central de todo liberalismo a lo país subdesarrollado, justificante de la acumulación capitalista en políticos de élite: “crear riqueza y después justicia y democracia”.[7] La tan esperada filtración hacia los pisos inferiores de la pirámide favoreciendo también a las capas bajas. Permeabilidad que todavía estamos procurando se cumplan los dos propósitos finales, ahora con los neoliberales, mientras el primero se gratifica con creces acrecentándose en unos cuantos.

En ese México que le ponía fin a la época de los caudillos, “el nacionalismo económico se suplanta por un mayor liberalismo disfrazado de paternalismo empresarial”, administración propicia para hacer negocios y emporios turísticos, para ser preciso, para crear el Acapulco dorado en el Pacífico del muy desfavorecido estado de Guerrero en sus espacios campiranos. Sexenio “de las contrarreformas agrarias al amparo de la modernización de la agricultura”.

La aparición de los ‘centauros’ ligados al PRI-Sistema se da al unísono de la supresión de conquistas agrarias, en tal sentido el Presidente Alemán promovió en el Congreso una enmienda al Artículo 27, dando pie a introducir el amparo agrario que venía a proteger a los terratenientes de la expropiación de sus latifundios: “El ejido fue relegado, mientras los terratenientes, que usurpaban desde pequeñas propiedades disfrazadas hasta grandes extensiones de tierra, se beneficiaron con la política alemanista”.[8]

Las famiglias felices aparecen en tal sexenio, cuando políticos miembros del Partido encuentran campo abierto para beneficiarse del crecimiento industrial a desarrollarse durante la década de los cincuenta.

Tiempo y medio propicios para que entre los ‘centauros’ apareciera uno cuya ambición y sapiencia en las relaciones públicas, le proyectara por las décadas siguientes propiamente pos revolucionarias y robo(lucionarias), amparado en la cobertura que el Partido otorga a quienes desde su cúpula están en condición de obtener impunidad; la justicia no se aplica contra ellos por contar con la dispensa suprema.

Los primeros pasos los fue dando fungiendo como ‘encomendero’ del líder fundador del Grupo Atlacomulco, Isidro Fabela, manejándole la compra de terrenos ejidales aledaños al Ingenio San Cristóbal, para que tras de especular con ellos pasaran a venderlos con cuantiosa plusvalía.

“En una carta Fabela le hizo saber a Hank que no había ‘nada ilegal’ en los negocios, pero era más que obvio que aprovechaban el tráfico de influencias para hacer operaciones trianguladas”.

En el sexenio de López Mateos (1958-1963), “Roberto Barrios, jefe del Departamento de Asuntos Agrarios y Colonización, con Alfredo del Mazo, secretario de Recursos Hidráulicos…, Alfredo Colín Varela, subsecretario de la misma dependencia, y el hermano incómodo del sexenio lopezmateísta, Mariano López Mateos, funcionario de Almacenes Nacionales de Depósito, S.A.”.[9] Conformaron el equipo de Isidro Fabela, junto al mencionado hermano incómodo de ocasión, procediendo a despacharse con la cuchara grande en los mejores negocios posibles que en México siempre se realizan bajo las faldas del Estado. Como se había ya hecho costumbre sexenio tras sexenio, destacados funcionarios se enriquecían a manos llenas formando una camarilla siempre dentro del cobijo que el PRI les brinda.

El joven Carlos Hank González se mimetizaba como ningún otro ‘centauro’ sabiendo hacer negocios desde los puestos públicos que fue ocupando en calidad de ser un egresado destacado del alemanismo. Dando inicio a una carrera política-empresarial que cubriría cinco décadas, agrupando en el ‘Club Atlacomulco’ va escalando puestos públicos en una trayectoria ascendente: que comienza por una alcaldía regional y prosigue con la presidencia municipal de Toluca (1955-1957); una diputación federal (1958-1961); la dirección en Conasupo (1964-1969; la gubernatura del estado de México (1969-1975); jefatura del Departamento del Distrito Federal ((1976-1982); y durante el sexenio de Salinas, las dirigencia de las Secretarias de Turismo y de Agricultura y Recursos Hidráulicos. Puestos públicos la mayoría designados por dirigentes prominentes que lo respaldaron y protegieron, merced a lo cual conforme fue escalando en nivel de importancia funcional, fue incrementando su fortuna personal haciendo negocios, realizando triangulaciones.

El profesor que comenzó por vender dulces a sus alumnos hasta que le alcanzó para comprarse su primer camión materialista; de ese camión de carga salta a negocios más redituables con la obtención de una concesión para transportar gasolina otorgada por Pemex, lo que le permite irse haciendo de una flotilla de pipas y otro tipo de autotransportes, mismos que contrataba para que operasen en las obras públicas que el mismo ordenaba emprender.

El propio Profesor admitiría, ‘rememorando sus éxitos’, que la clave en su ascendente carrera fue aquel negocio: “El negocio más importante fue el transporte, de allí salieron las refaccionarias, la llantera y una fábrica de camiones…”.[10]

En 1978 funda Autotransportes Mexicana S.A. (FAMSA), dedicada a la fabricación de camiones, tracto-camiones, motores diesel, vehículos especiales para transportar equipos de perforación y explotación de pozos petroleros, teniendo como cliente a Pemex, lo mismo que camiones recolectores de basura, y corazas para autobuses urbanos. Fábrica dirigida por el heredero primogénito: Carlos Hank Rohn, y el negocio se redondeaba: el padre funcionario público le encargaba al hijo empresario los pedidos a su libre arbitrio requeridos a escoger en este amplio espectro de vehículos, y el erario pagaba las compras.

Habiendo seguido los pasos de su maestro Isidro Fabela, Hank lo superaba con creces. Bienes raíces, transporte de materiales, dirección de obras públicas, tal era la triangulación perfecta. Pudiendo con el correr de los sexenios fundar empresas a la sombra del Estado vinculadas directamente a las obras públicas contando con la venia de los presidentes; así en el sexenio de López Portillo, en seguimiento de la desregulación del suelo, procede el negocio inmobiliario con el aval del amigo presidente para construir la empresa paraestatal Servicios Metropolitanos S.A. de C.V. (SERVIMET), contando con acuerdo presidencial y escrituras a julio de 1977; eran tiempos en que había que administrar la abundancia.

A través de SERVIMET se hicieron numerosos negocios, entre los que destacan: la venta de 461 mil metros cuadrados de terrenos complementarios de la Central de Abasto; 693 mil 500 metros cuadrados en Santa Fe; 850 mil metros cuadrados del predio ‘El Salado’; 375 mil metros cuadrados del fraccionamiento Colinas del Bosque; y los 3 mil metros cuadrados de un estacionamiento de la Procuraduría General de la República / En documentos del gobierno federal (SEDESOL, SHCP y del propio DDF) existen memorias de los grandes negocios de Hank y su grupo. El Profesor y sus colaboradores se despacharon con la cuchara grande: traficaron y especularon con terrenos, algunos propiedad de la nación; indebidamente adquirieron, enajenaron y permutaron inmuebles, algunos de los cuales arrendados en beneficio propio; evadieron el fisco; utilizaron notarios no acreditados para ese tipo de operaciones; ocultaron información y, cuando la dieron, la mayoría de las veces resultó falsa; firmaron y tramitaron convenios a todas luces sospechosos; cambiaron el uso del suelo a su antojo; y obtuvieron fabulosas ganancias con la construcción de estacionamientos y fraccionamientos”.[11]

Si bien, el Profesor-Centauro no arribó al primer sexenio neoliberal en condiciones de apadrinar a los nuevos cachorros, precisamente por sus excesos inocultables que la ‘Renovación Moral’ no quería ocultar, pero tampoco juzgar, puesto que al terminar el sexenio de José López Portillo, el Departamento del Distrito Federal estaba al borde de la quiebra, con un adeudo por 131,000 millones de pesos, habiéndose elevado en tal sexenio de 16,000 mdp en el 76 a 213,000 en 1982. Deuda generada en parte por la extensión de generosos contratos y la adquisición no menos generosa de equipos, de reconocida marca para el Profesor.

El adeudo elevado se agravaba por contener deuda vencida incrementándose por altas tasas de interés que devengaba, habiéndose generado de ella un alto porcentaje drenado a particulares: “La Contaduría Mayor de Hacienda de la Cámara de Diputados documentó parte de las irregularidades cometidas durante la administración de Hank. Encontró un desvío en el presupuesto por 52,160 millones de pesos en el ejercicio fiscal de 1982”.[12]

Al terminar su función como regante del D.F., la ciudad era media ruina por sus obras inconclusas y sus servicios restringidos e insuficientes. Pero qué problema, la impunidad de que goza la casta gobernante es un seguro que cubre de riesgos y denuncias penales. El Partido de Acción Nacional acusó a Hank de financiamiento externo sin autorización de la SHCP ni de la SPP; sobre ejercicio presupuestal; pagos improcedentes y sin autorización; adquisiciones a través de proveedores apócrifos; duplicidad de pagos; realización de obras sin estudio ni proyecto. Y qué problema: “Inexplicablemente, la PGR se declaró incompetente para investigar la denuncia número 045866”. (Ibídem)

El Profesor Centauro supo tomarse un merecido descanso dedicándose a sus negocitos privados que bien le podían reclamar seis años intensos, dejando que pasara el temporal y aguardando tiempos mejores que de seguro llegarían, puesto que el club de la casta de élite como se enuncia es exclusivo y hay alianzas y amistades de larga data entre diversos bandos. La llegada de Carlos Salinas de Gortari, le permitiría encontrar de nuevo una administración presidencial a modo para que siguiese practicando su deporte favorito, y en mejores condiciones, que los neoliberales estaban cortados a la medida de los centauros originales alemanistas. Políticos haciendo labor pro empresarial a la más alta escuela y en un medio ambiente óptimo para hacer negocios al amparo del Estado a como el modelo usamericano lo propone.

No requiriendo adaptarse al neoliberalismo, ya era desde el sexenio de alemán el prototipo del político empresario que ni mandado a hacer para mimetizarse en las consignas neoliberales, reciclándose, encontrándose seguro ante un nuevo Padrino promotor del servicio público a favor de la iniciativa privada como ningún otro, dados los cambios de época. El liberalismo de Alemán había sido un buen principio para finiquitar la Revolución popular, el neoliberalismo del Salinato era la consumación del finiquito del Estado protector en un medio de apertura al extranjero.

Siendo Raúl Salinas de Gortari director de planeación en la Compañía Nacional de Subsistencias Populares (CONASUPO),[13] ejerció su función al amparo de su hermano sin rendir cuentas, ni dejar en documentos debida constancia de las transa(cciones) realizadas bajo su auspicio. Así procedieron a destruir a CONASUPO, comenzando a anular la función mediadora del Estado que protegía al sector campesino. Puesto que empresas del Estado de tal característica estorban el desarrollo modernizador emprendido por los tecnócratas.

Comenzando por desincorporar a MICONSA (Maíz Industrializado de Conasupo). Incluyendo su degradación privatizante merced transacciones efectuadas por la administración desfavorable, el enemigo adentro saboteando su funcionamiento, lo que se patenta en la desaparición de 118,582 toneladas de maíz extraído de la planta maquiladora de Tlalnepantla sin dejar rastro alguno a fines de 1990: “El inmenso caudal perdido representa cuarenta y cuatro días de consumo en la ciudad de México; para su transporte harían falta dos mil doscientos furgones de ferrocarril en fila”.[14]

Para darse una idea del hurto a la nación, su valor de venta no resulta cuantificable, pero aquel hurto perpetrado por saboteadores de la economía nacional desde la dirigencia del propio Estado, revela la marca de la Famiglia, el Gran Negocio de la privatización de los activos y valores de la Nación.

Apuntando en específico a concertar el negociazo de crear un monopolio maicero, transformando a Miconsa en Maseca con la venia presidencial y la participación interesada del Centauro cual político empresario precedente en el Partido, terciando a favor de su Consuegro para hacerse de tan redituable negocio que representa el acaparar la distribución del producto básico en la dieta del mexicano.

Habiendo estado al frente de la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos (SARH), tras de pasar como efímero Secretario de Turismo en la administración salinista, Carlos Hank González era un viejo lobo de mar encontrando aguas francas a su favor para desplegar la cacería al arranque de la era neoliberal.

En su estancia en la SARH buscó infructuosamente instrumentar una ‘revolución verde’, concebida como otra veta para generar grandes negocios a expensas del erario e involucrando transnacionales y empresas locales de su propiedad o de su famiglia, puesto que si aun no era tiempo para el arribo de Monsanto, si lo era para engendrar el monopolio que controlase la compra–venta de maíz en todo México. Teniendo primera mano en el negocio agroindustrial y estando Hank en tal Secretaría y con los neoliberales al comando del Estado, era un hecho que se implementaría el ‘gran negocio’ en el sector agrario.

La CONASUPO en la óptica del Centauro fue desde años atrás tenida por ser una ‘auténtica mina de oro’, consistiendo el negocio en proceder a beneficiarse del trafique con materias primas, tales como los indispensables maíz y el frijol, pero también sorgo y cártamo utilizados para industrializar el aceite.[15]

Así el business perfilado, la empresa DOVIMEX de un tal Brener y Carlos Abedrop se apuntaron para aprovechar los beneficios que el Estado les otorgaba a los empresarios ambiciosos que hicieran por la ‘modernización’ del campo, en este caso en el sector agropecuario.

Consistiendo el negocio triangulado en que la SARH de Hank concedía permisos exclusivos de importación de ganado a su hijo Carlos Hank Rohn, quien a su vez tenía como socio a Raúl Salinas de Gortari, director de Planeación en CONASUPO, al tiempo en que a otros ganaderos del país se les negaban los permisos de importación: “La mitad del sector pecuario nacional se vio afectada por las ‘facilidades legales’ que se concedieron, ‘por órdenes superiores’, a Hank Rohn y Raúl Salinas”.[16]

Por la parte agrícola se cocinaba el super negocio de la privatización del tráfico de matiz, cuando con su consuegro Roberto González Barrera, propietario de GRUMA (Grupo Maseca), la importación de maíz para su preferente comercialización a través de este emporio, facilitó su consolidación como empresa industrial acaparadora del grano y de su distribución con maíz subsidiado y haciendo a un lado a la CONASUPO, y lo que es peor, usando a esta entidad paraestatal en beneficio privado.

CONASUPO le hizo pagos indebidos a GRUMA por 15 mil 761 millones de viejos pesos como compensaciones de los subsidios, según consta en la averiguación previa 12092/FSPLE/96 de acuerdo con la denuncia presentada por integrantes de la Comisión Investigadora del Caso CONASUPO”.[17]

Pasando GRUMA a constituirse en el monopolio transacional de la tortilla. Siendo capaz de exportar harina de maíz a los Estados Unidos, logrando asimismo extenderse como distribuidor y comercializador en los mismos Estados Unidos y en Centroamérica. Todo ello a costillas de los tradicionales expendios de tortilla de ubicuidad nacional que quedan sometidos a su distribución. En resumidas cuentas: “Los González prácticamente acabaron con los tortilleros del país”…, y tras fronteras.

Qué este beneficiarse a expensas de CONASUPO hasta extinguirlo en el momento preciso había tenido su antecedente involucrando a los patriarcas de ambas Famiglias desde que en el período presidencial de Adolfo López Mateos, Carlos Hank González era el mandamás en CONASUPO (y lo fue durante 8 años, tiempo suficiente para hacer de las suyas, negocios desde puestos públicos), mientras que Raúl Salinas Lozano fungía como Secretario de Comercio, triangulando ya desde aquel entonces a favor del consuegro González Barrera.

Para que así Carlos Hank González se convirtiera en ejemplo a seguir por la generación del cambio, toda vez que venía practicando el deporte preferido de los políticos devenidos en empresarios, sin dejar de ser lo primero, condición que en el ambiente neoliberal pasa a apreciarse a como en los EUA es costumbre, y no ya Salinas, sino el mismísimo Zedillo lo viene a comprobar.

Pasando a ser el Patriarca de los Pri-empresarios: “Más que un miembro del equipo salinista, Hank era una especie de padrino para los Salinas. Era el modelo a seguir. Raúl Salinas de Gortari siguió los mismos pasos en CONASUPO pero dejó gatos muertos regados por todas partes hasta que lo atraparon. Raúl resultó un mal alumno del Profesor”.[18]

Casualmente la Sociedad Industrial Hermes[19] vino a realizar importaciones de productos agropecuarios, monopolizando el comercio del frijol en el momento oportuno. La triangulación famigliar a expensas de CONASUPO incluyó la “importación de carne, leche contaminada por radiación y frijol y maíz contaminados por plaguicidas”.

Y había para más: “El suegro de Hank Rohn…, compró más de 300 mil toneladas de maíz a mitad de precio, bajo el argumento de que no eran aptas para consumo humano. En noviembre de 1984 se constituyó Miconsa Atlacomulco, mediante un convenio de asociación entre CONASUPO y el gobierno del estado de México. En 1988, a propuesta de la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial, a través de la Secretaría de Programación y Presupuesto, se autorizó la transferencia de la participación de CONASUPO al gobierno de esa entidad”.[20]

Aún y siendo escueta la referencia, Julio Scherer García advierte la importancia del suceso y la canallada realizada: “negocios privados con el grano en un país mal alimentado y, en zonas desgarradas, hambriento”. Por decir lo menos.

Refiriéndose al atraco de las 118 toneladas extraviadas escribe: “Nada se dice de la ruta original y todo de la que operó: el maíz fue embarcado en las plantas de Miconsa y Tlalnepantla, sobre todo en ésta, y desembarcado en plantas de Maseca en Jalisco, Guanajuato, Sonora y Sinaloa / Bajo luz opaca aparecen unidos Maseca y su dueño, Roberto González Barrera, consuegro de Carlos Hank González, otro hombre del campo mexicano, multimillonarios ambos hasta donde los ojos llegan”.[21] La indagación realizada precisó fechas, órdenes de entrega, cantidades trasladadas, planta de salida y destino último desviado.

Y los ojos alcanzaban hasta hacer ver que hacia 1994 Roberto González Barrera, en cuatro años. “se convirtió en uno de los industriales más ricos del país, con un capital superior a los mil 100 mdd”. Para cuando una coalición de Productores de Masa y Tortilla Tradicional se quejaban de estar siendo desplazados del mercado: una industria familiar tradicional, afectada “por una ambición desmedida de unos cuantos empresarios, ‘es una acción criminal del Presidente para con su pueblo”.[22]

Y hasta donde se alcanzaba a ver, la fortuna de Hank se calculaba hacia 1994 en más de mil 300 millones de dólares, tomando en cuenta la evaluación de sus empresas. Estimación realizada por la revista Forbes, cuya editora, Kerry Dole, afirmaba que el Profesor no había sido incluida en la afamada lista, “al igual que los Salinas de Gortari y los jefes de los cárteles de las drogas, porque la mayor parte de sus capitales ‘son privados y no podemos probar su riqueza [sic]’”.[23]

Buena manera de impulsar el inicio de la monopolización que garantiza la ganancia al acaparar la compra-venta del maíz y su comercialización a nivel nacional, en el país de las tortillas y los tacos, apuntando además a su transnacionalización.

Los funcionarios compinches implicados en la transa(cción): Salvador Giordano, primero Controlador de DICONSA (Distribuidora de Conasupo), después director general de Miconsa, pasando posteriormente a ser Subsecretario de Energía así como Sub dirigente en la Contraloría, termina por ser un prófugo de la ‘justicia’ mexicana.

Carlos Alamán, director de finanzas de Diconsa durante el sexenio de Miguel de la Madrid, quien llegaría a ser el dirigente en Miconsa a la salida de Giordano. Manuel Pasalagua, gerente de abastos en Diconsa y funcionario de la Contraloría con Giordano. Todos ellos actuando bajo la dirección de Raúl Salinas como subordinados cómplices, se encargaron de la distribución del maíz y la harina a su libre arbitrio y beneficio de particulares; no dejando de verse recompensados: Si Giordano era un prófugo inalcanzable de la ‘justicia mexicana’, Alamán se fue a vivir a Miami y Pasalagua a San Diego, paraísos de la gusanera latinoamericana, ya desde’endenantes.

Redondeando el negociazo, con una licitación que violó las disposiciones legales establecidas, a fines de 1990 se entrega una Planta Procesadora de maíz en Atlacomulco a precio de ganga y con las acciones de la entidad pública infravaloradas, haciendo a un lado en todo el trámite a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público así como al Congreso, cuya competencia era constitucional.

“¡[Qué en] Miconsa no contaron o existieron los controles internos y externos!”. ‘Sólo así se explica que de manera subrepticia en tan sólo catorce días la Planta pasara sigilosamente a ser propiedad privada, violándose la reglamentación’: “La norma reconocida para las privatizaciones exige la licitación pública”.[24] Tan solo tres empresas fueron aceptadas en el concurso violándose la disposición de ser una licitación abierta, disposición así determinada por el ingeniero Carlos Alamán y por el licenciado Jorge Ochoa López, contralor del gobierno del Estado de México, sobre entendiéndose que el elegido estaba predeterminado.

Además: a) Al mes de la operación, el contrato dio todas las ventajas a los nuevos propietarios: vigencia del acuerdo por tres años forzosos; suministro regular de la materia prima; pago por anticipado de cincuenta por ciento del precio de la maquila; y, en caso de incumplimiento en las entregas o en el material de empaque, penalidades por quinientos millones / El remate a sus obligaciones fue inapelable: En el caso de que Miconsa suspendiera algunos de sus servicios por noventa días consecutivos o tres meses discontinuos, pagaría 13,721 millones de pesos. b) Setenta días después del arreglo, los inventarios de maíz serían vendidos a Abastos Especializados en ochenta por ciento del valor de la planta”.[25]

Evidenciándose que se trató de una transacción con todas la de la ley, sí, de ‘la ley a favor del capital privado que impone el neoliberalismo’, sirviendo los tecnócratas en bandeja de plata las paraestatales mejor ubicadas, mal administradas, peor cosa, saboteadas por los propios funcionarios, ya fueran los corruptos del PRI tradicional, o por los avorazados tecnócratas, generando condiciones de venta de y usufructo enteramente favorables al apropiador privado, que para eso habían tomado el control del Estado Mexicano, tras de dos crisis (1976 y 1982) y con un golpe de Estado técnico de por medio (1987-88).

Noventa y nueve punto cuarta y cinco por ciento de las acciones de Miconsa pasaron a ser propiedad de Atlacomulco S.A. de C.V. Pagando Abastos Especializados 6,600 millones de pesos por la adquisición, cuando que su valor real se calculó en 10,830 millones de aquellos pesos. “La Comisión CONASUPO presume que Hank González estuvo vinculado a dicha operación, pero faltó esclarecer cómo se obtuvieron los fondos para la compra de las acciones / El presidente de la Comisión investigadora, Alfonso Raya, también aseguró que desde la CONASUPO se hicieron depósitos en el Laredo National Bank”.[26] Qué duda cabe de que el río lleva agua a favor de las famiglias….

Abastos Especializados haría la parte de comercializar la harina de maíz a favor de Miconsa, firmándose un contrato específico al mes siguiente (noviembre de 1990):

La comercialización de la harina de maíz a partir de julio de 1990 se efectuó a través de las plantas de Tlalnepantla, Los Mochis, Jáltipan, Guadalajara, Arriaga, Atlacomulco y Monterrey, representadas por Eduardo Gamboa Bustamante, Héctor Kuchle Martínez, Freddy José Azcorra Rejón, Jorge Zerecero Gallardo, Fernando Medina Gamboa, Jesús Leyva Gómez y Roberto Palau Bremer; todos con intereses en Abastos Especializados. Despejando el camino, la empresa pudo firmar contrato de maquila con Miconsa en noviembre del mismo año”.

Treinta días después, la comercialización debería operar en beneficio exclusivo de particulares, marginado el gobierno federal y violadas las garantías técnicas y jurídicas en la materia. Abastos Especializados conservaría un solo vínculo con la Federación: la entrega regular del subsidio a la harina, alimento esencial de la dieta popular”.[27] Por igual que en casos semejantes, como la enajenación de los bancos, para redondear las ganancias de los capitalistas el Estado se comprometía a mantenerle subsidios y ‘donaciones’ extraídas del tesoro público.

Saltando a la vista que con tales concesiones el remedio resultaba peor que la enfermedad; el intermediarismo acrecía y la venta del producto quedaba sujeta a la antinatural tendencia a incrementar la ganancia capitalista.

En estos manejos unilaterales se dieron otras cargas para los consumidores: de un trámite claro, la simple operación de Miconsa con las comercializadoras, se pasó a un trato complicado y costoso. El crecido número de accionistas de Abastos Especializados aumentó la cauda de intermediarios y, fatalmente, encareció el producto”. El Rey de la Tortilla apuntalaba su emporio.

Informándose que: “Miconsa prestaba inventarios a maquiladoras hasta por 14,402 toneladas sin registro alguno… Miconsa pagaba también dieciocho por ciento como margen sobre la totalidad del producto, entregado y facturado. Esto ‘resultó antieconómico y, con mucho, un exceso”.

Antieconómico y la plusvalía en exceso, pues de eso se trata la gerencia neoliberal. Todo a favor de la empresa privada en detrimento de la economía popular, gerenciamiento gubernamental ejercido en favor del latrocinio del gran mercader.

Por supuesto que habría que: “Revisar la vinculación de los integrantes de las sociedades mercantiles con la empresa Abastos Especializados, S.A. de C.V., que adquirió la filial Miconsa-Atlacomulco por contrato de fecha 31 de octubre de 1990”.[28] Se recomendaba en el informe oficial realizado para determinar las sospechas de que se estaba cometiendo una compra-venta fraudulenta que afectaba al sector primario y a la necesidad básica de los gobernados. Aupándose desde el Estado a un Monopolio que incluía referidos prestanombres en favor de Don Maseco.

“En el Anexo IX, ‘Contrato de Maquila entre Miconsa y los Compradores de la Planta’, quedan establecidas sorprendentes condiciones en beneficio de estos últimos”. Y ¿Quién se benefició por instrucciones del Supremo? Sí que lo sabemos.

Las recomendaciones no fueron acatadas, el Informe desdeñado y la transa(cción) consumada. Innegablemente un gran logro de la modernidad que proyectaba a México al Primer Mundo siguiendo las recomendaciones del dúo maléfico. (BM – FMI, no vayan a pensar otra relación).

En los seis años de la administración salinista el Banco Nacional de Crédito Rural (Banrural) quitó el apoyo a los productores de maíz en 6.5 millones de hectáreas, cerca del 50% del total. Dando píe a que se realizaran importaciones de granos por más de 7,000 millones de dólares. Mismo lapso en el que la cartera vencida crecía hasta un 1,700% a decir de Álvaro López, coordinador del Congreso Agrario Permanente.[29]

La desaparición de CONASUPO se fue procurando durante el Salinato paso a paso, propinándole golpes letales propios de la venalidad que campeaba en el sexenio de manera autoritaria y contando con la impunidad de Carlos en la Presidencia y Raúl fungiendo como dirigente en CONASUPO. No encontrando tope a sus ‘disposiciones modernizantes’ que no tenían otro resultado sino la afectación de las instituciones públicas de fin social a ser destruidas o privatizadas, porque la consigna neoliberal así lo determinaba y porque era botín de guerra, vendiendo la falacia de que con tales conversiones una economía privatizada sería más dinámica y competitiva –como la de los vecinos del norte-; equívoca noción neoliberal, procurando ex profeso por el posicionamiento del capital imperialista, así patentado en el Consenso de Washington, decálogo de la privatización y de la desregularización, documento emblema del ‘libre mercado’.

Poniéndose en marcha programas que se anunciaban como de fomento a la renovación de Conasupo, se proyecta el convenio para la Modernización Estructural y Rehabilitación Financiera del Sistema Conasupo, ocupándose de fortalecer a una de sus filiales: Impecsa (Impulso del Pequeño Comercio), programa para el cual se destinaron 500 mil millones de viejos pesos (mvp) en octubre de 1990, dinero que se canalizó a través del Programa Nacional de Solidaridad (Pronasol), planteándose la construcción de 28 almacenes Conasupo-Solidaridad y la remodelación de 42, procurándose construir 70 grandes almacenes para abasto de pequeños comerciantes y público en general para adquisición de productos básicos a precios populares.

Tal era el propósito oficial, pero aquello fue un fraude. Como se hace costumbre en la construcción de obras públicas encargadas a particulares, los costos fueron mayores a los presupuestados obrándose con dolo premeditado: “grandes deficiencias que mostraron la incapacidad, inexperiencia, ineptitud y hasta mala fe (sic) de los responsables de elaborarlo (el proyecto)”.[30] Tal y como se hace constar en un informe presentado a marzo del 92 por la propia dirección de Impecsa.

Ya para ese momento Raúl había conseguido que ‘renunciara’ el director de Conasupo Ignacio Ovalle, siendo substituido por ‘su amigo’ Javier Bonilla García, quien procedió a ratificar como director de Impecsa a Juan José Hernández Reyes, antiguo colaborador de RSG en Diconsa, encargándosele a dicho funcionario la construcción de 28 almacenes y la rehabilitación de los 42 mencionados.

En tales edificaciones se procedió a emplear un tipo de estructura llamada ‘triodética’, la que resultó más que inapropiada, un fiasco, y aunque fue denunciada su inoperancia se siguió empleando.

Los procedimientos de construcción estuvieron plagados de anomalías e indisciplina: “Se resume: No se tenían las memorias de cálculo y análisis estructural de ninguna obra, ni el catálogo de conceptos del proyecto definitivo, y por lo tanto ‘no se tiene conocimiento hasta ahora del costo real de dichas construcciones’; también había ausencia de autorizaciones o licencias de construcción en las entidades correspondientes / ‘Las indefiniciones –se lee en el oficio ADG/GEO/014/91-, los errores u omisiones del proyecto, la falta de las memorias de cálculo y análisis estructural, así como de catálogos de conceptos y procedimientos de construcción están ocasionando incertidumbre en la estabilidad y seguridad de las obras. Ya se están presentando cobros de obra excedente y extraordinaria”.[31] Afectación al erario aprovechándose de la manga ancha de funcionarios ‘públicos’ coludidos con particulares. Típico caso de sabotaje interno llevado a cabo por un gobierno antinacionalista y a favor de empresarios privados.

Lo que se evidencia en un caso ocurrido en León Guanajuato, lugar en donde la Constructora Altea S.A., a quien se le había adjudicado la edificación del correspondiente almacén a un costo de 1,982 mvp, saliera con que el mismo día en que se montó la estructura triodética ésta se derrumbase.

Pero, ¿pagaron los gánster responsables de la deficiencia, como debiera ser en un Estado de Derecho? No, al intentar modificar el contrato Impecsa fue demandada por Altrea y obligada a pagar una indemnización de 2,000 millones de viejos pesos. La mentada modernización no daba lugar sino al abuso empresarial aprovechándose de las facilidades que le dispensaba un gobierno de apertura encabezado por políticos empresariales.

Ante tal ‘apertura’, las demás constructoras no podía ser menos, así que exigieron la reprogramación de sus respectivos contratos, ocasionando incrementos por 120 mil mvp, incluyendo mayores costos de construcción, cuando que tales constructoras, a propósito, hacían todo para que los precios se elevasen, ampliando el período de la obra, ‘desperdiciando materiales y realizando cambios en cimentaciones y estructuras eléctricas’.

Ejemplar proceder de la dupla gobierno pro empresarial-empresariado, respondiendo con su proceder pro capitalista, resultado: costos elevados y operatividad ineficiente con carga al erario.

Ante la intervención del entonces secretario de Programación y Presupuesto, Ernesto Zedillo, se optó por sugerir, ‘si fuera posible que se respetara el techo presupuestado’, procediéndose a rescindir contratos con las empresas constructoras, sin considerar la parte de culpa imputable a Impecsa. Pero como el derecho burgués asiste a los empresarios, toda la cuenta va a cargo del erario:

Las constructoras demandaron a Impecsa: Consorcio Constructivo la demandó por 4,500 millones de viejos pesos: Construcción y Diseño Hábitat, 3,914 millones; Constructora Labre, 2,959 millones: arquitecto Eduardo Colo Hernández, 3,914 millones; Constructora Sercope, 4,814 millones; Ginmargo, 3,914 millones; Grupo N, Construcciones, 6,765 millones; Constructora Lumum-Ha, 14,721 millones”. Negocio redondo, la casa gana el erario pierde y los funcionarios también sacan su mochada, reconfiguración en pleno haciendo por el desarrollo moderno de México.

Y cuál fue el fin de esta ejemplar historia de la reconversión de un México moderno, pues finiquitar la institución de carácter social toda vez que se dieron un festín las fieras con su remodelación: “En lugar de que las autoridad correspondiente se abocara a la solución de las demandas en contra de Impecsa, el 29 de enero de 1993 el Diario Oficial de la Federación publicó su disolución y liquidación”.[32] Así de fácil, despropósito fallido, en realidad propósito de fondo cumplido. Uno de tantos logros que la modernización salinista propicia.

Y si al terminar el sexenio de Miguel de la Madrid el país era un desastre, al concluir el de Salinas era todo un éxito y el futuro promisorio. Carlos Hank González en la SARH había proclamado que bajo su comando se aspiraba a garantizar la soberanía alimentaria: “Fuera el burocratismo. Debemos producir lo que el hombre necesita para vivir. Vamos por la soberanía alimentaria”. Y cumplió a su manera, por declaraciones triunfalistas no quedó: “Ya salimos de la crisis. México es ejemplo para el mundo”. Salinas había salvado al país: “Alienta saber que la crisis concluyó, que los mexicanos fuimos capaces de superarla y que hoy, otra vez, como ayer, México es un ejemplo frente al mundo / La política agropecuaria –decía- no ha fracasado, lo que se requiere es desarrollarla para preservar [sic] la soberanía alimentaria y no depender del exterior”.

A decir del Profesor la meta estaba cumplida o por cumplirse. Pero los datos del propio Banco de México revelaban otra realidad: “La importación de alimentos creció casi en una tercera parte; agricultores cuyos cultivos fueron desplazados del ámbito de la protección oficial, por la decisión del gobierno de sólo subsidiar maíz y frijol, prefieren dejar sus productos en los campos a llevarlos a un mercado con precios desplomados; la rentabilidad agropecuaria continúa en descenso, incluso para los productores de maíz, mientras que el consorcio Maseca, principal cliente gubernamental del grano subsidiado…, consigue utilidades sólo comparables con las de la banca, y en lo que va del sexenio, la cartera vencida de los campesinos con las instituciones de crédito privadas se ha multiplicado por once”.[33] Esta realidad desmentía la ficción típica del funcionario público que desde su Ministerio de la Abundancia ve la ‘realidad’ que le conviene, la ficción que procrea en el ejercicio demagógico propio de la praxis política de una casta gubernamental que obra para beneficio particular.

Pero auguraban un futuro excelso para el México moderno que se incorporaba al Primer Mundo. El Profesor no podía dejar de despedirse de la función pública sin regalarnos una perla discursiva de la mayor esencia neoliberal: “Como mexicano, veo al país en el dintel de acceso al primer Mundo. Sin demagogias, México se desarrollará a una mayor velocidad porque es campo propicio para establecer servicios e industrias con capitales extranjeros. Ahora hay más seguridad, paz y estabilidad… Nunca antes México había tenido hombres tan bien preparados como hoy, con recursos amplios para triunfar. Los siguientes años serán espléndidos para el país”.[34]

Un Asesor Ad Hoc

Realizar grandes negocios en el campo implicaba realizar la ‘modernización’ del campo, transformarlo para que pudiese competir con los vecinos del Norte, perfilándose la entrada al ‘libre comercio’, una supuesta modernización de la productividad estancada, suponiendo la superación de los atavismos producto del mal funcionamiento herencia de la Revolución. (Aunque no lo dijeran así, de eso se trataba la supuesta modernización). Capitalizar al campo, igual a privatizarlo, intensificar su explotación para la exportación, en realidad: competir con la agroindustria norteamericana en franca asimetría. Proyecto destinado al fracaso.

Lo imperativo venía a ser modificar el Artículo 27 Constitucional, puesto que el ejido se había convertido en una rémora inefectiva. Nada más que cabría aseverar: el propio Partido aburguesado había sido el causante del malestar campirano, al abandonar los principios revolucionarios planteados en la intención originaria cardenista de entregar la tierra a quien la trabaja apoyando al campesino para hacerla producir y velando por la justa comercialización de su realización, implicando tanto el apoyo financiero y la asesoría técnica. Procurando el trabajo comunitario parangón del desenvolvimiento social prototípico del campesinado tradicional en las agrupaciones ejidales, no como trabajo de parcelas individuales supeditado a la tiranía del mercado.

Abandonado a su suerte y sin protección para con la succión capitalista del centro urbano, la producción campesina en todo horizonte moderno queda sometida y supeditada al control central y a la fuerza centrípeta de la urbe, cual intercambio desigual de valores, así, entre los productos vitales del campo subvalorados para con los sobrevalorados enseres y herramientas de la urbe que se elaboran para intensificar la producción campirana, vendiéndoselos a precios por arriba de los que se acostumbran en el ámbito rural, provocando su endeudamiento crónico. El campesino puede ser propietario de la tierra pero el mercadeo con la urbe lo empobrece al no poder competir con los precios del mercadeo citadino elevados por la producción industrial con plusvalía.

Para tan importante transformación, los tecnócratas decidieron contratar a un asesor experimentado que viniese a dirigir la adaptación modernizadora, delineando los programas a seguir, contando con la total disposición de la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos (SARH) regida por el Rey Midas de Santiago Tianguistenco.

El elegido para delinear tan trascendente transformación no pudo ser mejor escogido, trajeron a un ex funcionario pinochetista chileno de nombre Renato Gazmuri. La misión a cumplir, dicho fuere por el propio pinochetista: “redefinir la tenencia de la tierra terminando con la tutela del Estado sobre los campesinos”.[35]

Apoyado por Luis Téllez Kuensler, otro funcionario comprometido con el cambio político gubernamental a favor del empresariado, quien fungía como subsecretario de planeación en la SARH. Casi-casi como funcionario secreto actuó el experto chileno, obrando por aplicar la mercadotecnia al campo para someterlo aún más a la egida del capital central con el fin de intensificar su explotación y satisfacer preferentemente al mercado externo, lo demás era la sobrevivencia.

Tras del ‘éxito’ acaecido en el Chile de Pinochet, a pensar de los tecnócratas mexicanos, había que contratarlo para que hiciera lo semejante en el México que se modernizaba, para lo cual: ‘era imperativo terminar con la centralización desmantelando el apoyo que diversas secretarías y organismos de apoyo aportaban al sector agrario, que modernizarse es privatizar y descentralizar para intensificar la producción.

Si el 80% de los ejidos eran de usufructo comunal, ‘teniendo derecho al uso pero no a la propiedad’ (sic), tal tenencia daba lugar a la explotación deficiente en un mundo que se transformaba para la monopolización y acumulación de las mejores tierras agro industrializadas, una especie de renovación verde que tecnifica los cultivos y los transforma artificialmente, intensificando sí la producción pero a costa de acelerar el agotamiento de las tierras fértiles.

Adaptación agroindustrial acorde con mercados hipertrofiados requirentes de más y mayores productos primarios para sustentar el crecimiento cancerígeno de las urbes, haciendo campear la ley de la oferta y la demanda en toda producción agropecuaria. Acorde con lo cual, la tenencia de la tierra en México resultaba anacrónica, había que capitalizar al campo para hacerlo producir intensivamente con fines preferentes de exportación, para lo cual la tenencia de la tierra apropiada viene a ser la concentración de las mejores tierras en propiedad privada con capital.

Cuando que el problema no estaba en la estructura agraria sino en el desempeño del Estado en su función de apoyo al campesinado para que produjese suficiente y obtuviese un precio justo por los productos, procurándose la autosuficiencia prioritaria en maíz, frijol, trigo, de ser posible arroz y otras leguminosas. El deterioro del campo mexicano fue producto directo del abandono del productor por parte del Estado, suplido por un paternalismo conciliador que sobrellevaba la producción con intervalos de mayor aportación monetaria y abandono.

La filiación de Renato Gazmuri lo vinculaba al Banco Mundial, quien era en realidad el patrocinador de la transformación, pasando a imponer la apertura condicionando los préstamos de apoyo a la agro-industrialización.

En el mes de octubre de 1990 el BM le dictaba al gobierno mexicano un nuevo plan para combatir la desnutrición –paradójicamente, apoyándose en la Conasupo-; mero plan asistencialista promovido con vales y cupones que deberían entregárseles a los más necesitados para adquirir a precios subsidiados tortillas, harina, leche. Subsidios todavía otorgados para el consumo, no destinados ya a la producción, ni pensar en subir los salarios, mero asistencialismo acatado al pie de la letra por el gobierno mexicano. (Vid artículo de Carlos Acosta al respecto en Proceso 730).

La “divisa zapatista de ‘la tierra es de quien la trabaja’, ha sido sustituida por el concepto neoliberal de ‘la tierra es de quien tiene dinero para comprarla o la solvencia económica para conservar su propiedad’ [comentaba José Luis Calva], hasta extender hasta dimensiones latifundistas los límites de la propiedad agraria privada, haciendo jurídicamente posible que, bajo la figura de sociedades mercantiles –autorizadas por la nueva ley- sólo 10,993 haciendas se apoderen del territorio nacional”. Pasando a ser lo peor del caso, el “permitir que sociedades extranjeras sean propietarias de tierras agrícolas, ganaderas y forestales, se vulnera la soberanía nacional erigida por el Constituyente revolucionario”.[36]

Marcha atrás por el sendero contra-revolucionario, al igual que en el resto de la soberanía propietaria del Estado, y como tal de la Nación, la estrategia de los modernizadores fue la de ir abandonando el financiamiento de las entidades públicas, para una vez debilitadas, rematarlas al empresariado elegido para constituirse en la nueva clase terrateniente.

La agravante orientaba la tendencia a que los ejidatarios se verían obligados a vender sus parcelas, o de menos a arrendarlas, para cuando había ya unos 5 millones de jornaleros haciéndose previsible que su número se incrementase, puesto que modernizar el campo conlleva introducir maquinaria.

Lo dicho, para intensificar la explotación agropecuaria y hacer del sector primario un gran negocio, procede privatizarlo entregándoselo a capitalistas, terratenientes y ganaderos. En seguimiento de lo cual, la formula de la tierra como propiedad privada, las mejores tierras para el productor con recursos, conduce a la concentración de tierras e ingresos, propiciando irremediablemente la expulsión de cultivadores a las urbes y de migrantes a los Estados Unidos.

Contra lo que argumentaba el experto chileno, no se estaba entregando la tierra a los campesinos, ahora sí, en propiedad privada, sino entregándosela al empresariado pudiente que tuviese el dinero para invertir en ella intensificando la producción, suponiendo que la solución consistía en la asociación de los propietarios campesinos con inversionistas, tal y como en el Chile de Pinochet se venía realizando con anticipación, incrementándose la producción lechera y ganadera, a decir del chileno, concluyendo su aportación con una verdad de Perogrullo: “los campesinos son mucho más inteligentes que lo que los funcionarios del Ministerio de Agricultura creen (sich)”.[37] Pues sí güey, el problema son los prejuicios de la burocracia y su intromisión técnica desubicada.

Si México ya abastecía a los Estados Unidos de cítricos, hortalizas, leche y carne, habría que concentrar allí la producción, ahora que con el TLC las puertas se abrían de par en par, aunque poco a poco, recomendaría el experto, no reparando en el flujo asimétrico de avalancha de productos subsidiados en los Estados Unidos, mientras que en México se retiraban o restringían los apoyos al productor.

Tan complacido quedó el gobierno de Salinas con la participación del experto chileno, que a la sazón se estaba considerando extenderle el contrato, aprovechándose de que el tipo fracasó en el intento de ocupar un escaño en el senado chileno.

Para cuando a un año de haberse aprobado la contrarreforma agraria se constataba su eficiencia, mencionándose dos problemas graves en el momento: el 85% de los productores tenía problemas de endeudamiento, en lo que a decir de los miembros de la Federación Nacional de Colonias Agropecuarias, ningún cultivo les resultaba rentable. Ciertamente se da la cifra de 14 mil mdd de adeudo del sector agrícola. Con la agravante de que con la aparición de inmobiliarias ejidales, en ese año del 93 se calculaba se venderían o rentarían casi 3 millones de hectáreas en todo el país, “mismas que se encuentran sometidas a presión urbana”.[38] Ejemplificándose con ello el proceso de absorción propietaria capitalista urbana.

Un Encuentro de Época, digo, de Vuelta (a la Derecha)

Habiéndole pasado la charola a los patrocinadores de la Revista Vuelta,[39] el equipo de un Octavio Paz convertido en intelectual de pantalla que apantalla, organizó ante las cámaras y micrófonos un encuentro laudatorio de la ‘libertad’ conseguida con la caída del régimen Soviético. Encuentro que fue calificado por los críticos de ‘velorio ideológico’ realizado por la ‘mafia liberal’.

Dicho coloquio:“El Siglo XX la experiencia de la libertad” (sic), al que asistieron renombrados intelectuales de centro derecha de Europa y América, (una treintena provenientes de Europa y América y poco menos de 20 nacionales, incluido el propio Octavio) resultó en ser un escaparate ideológico del cual se puede extraer, a más de 20 años, posiciones ideológicas que dan cuenta del parte-aguas que significaba la entronización neoliberal en México y el mundo tras de la caída de la Cortina de Hierro. Para cuando el ‘Sabio Octavio’ (vid caricatura de Naranjo en Proceso No. 722) celebró en México ‘la muerte del socialismo real y con ello del marxismo’ (sic), de seguro para dar paso al reino de la libertad; sí, de la ‘libertad’ que el neoliberalismo le endilga al mundo como neo esclavitud, pero el ‘sabio Octavio’ no alcanzaba a ver más allá de sus narices encandilado por las lámparas de Televisa.

Había que aprovechar el momento, ‘la atmósfera de libertad que se vivía en el mundo entero’, ‘el regocijo por la caída del Imperio del Mal’, era tiempo para que el optimismo se desbordase, contagio propio de la propagación de la propaganda subliminal que los medios de difusión comerciales se encargaron de propalar, encontrando ecos en sus reproductores periféricos, liberalismo por aquí, liberalismo por allá, el futuro podía pintar mejor a decir de Octavio: “Por primera vez en la vida soy optimista, la palabra siempre es peligrosa”. Buen epígrafe para el Encuentro que se venía.

Corría la semana de los últimos días de agosto y los primeros de septiembre de 1990 cuando tan inusitado evento atrajo las miradas de televidentes acostumbrados al fútbol, las telenovelas, y para mayor deleite intelectual, a los noticiarios que sin opción alternativa real la empresa de los Azcárraga difunde por la señal abierta que cubre prácticamente a todo el país (más que concesión, regalo del Estado). Desde el Olimpo de la televisora que promueve la desinformación que contribuye al idiotismo y la sub cultura pública, el ‘sabio Octavio’, convertido en vedette intelectual de la pantalla que deslumbra, participaba como maestro de ceremonias y vocero non plus ultra de la reacción, procediendo a encabezar el jolgorio ante el derrumbe de un régimen que se finiquitaba, ciertamente merced a sus defectos y a su falta de autenticidad, no dejando de ser un sistema social fracasado, para que aprovechando tan histórica ocasión, el poetastro se siguiera de largo augurando el término del marxismo, uniéndose así a la lista de sepultureros prematuros que desde hace décadas enterraban al marxismo ante un supuesto éxito permanente del capitalismo que había superado de manera definitiva las crisis y caminaba por la ruta del progreso continuo a suprimir la desigualdad, lo que a nivel mundial implicaría el cese de las diferencias entre países desarrollados y los en vías de desarrollo.

Pero el marxismo tiene la cualidad de sobrevivir a sus enterradores, cual teoría crítica que analiza a fondo la constitución óntica del capitalismo y que como tal, por tanto, resulta insuperable mientras su antagónico referente siga vigente, tal y como Jean Paul Sartre lo había aludido en su Cuestión de Método: ‘el marxismo resulta insuperable, como filosofía de época que da cuenta de un momento histórico que no ha sido depasado’, de manera tal que las críticas al marxismo no dejan de ser postulados pre marxistas. No tratándose de una moda intelectual – como el posmodernismo- sino de la teoría científica que explica el funcionamiento del modo de producción capitalista, y a través de ello del desenvolvimiento del sistema mundo occidental, bien llevado por los seguidores hasta interpretar su colapso ya en un próximo futuro, como fin del Largo Siglo XX. (Esto último siendo propio ya de la Inteligencia Crítica contemporánea). Implicando por lo mismo el ser una praxis revolucionaria animada para suprimir al sistema capitalista identificándolo como el hacedor y propagador de la injusticia social.

Resultando fácil ante la euforia contagiosa de los vencedores, el sumarse al coro de la burguesía triunfante y de corrido acabar en seguimiento con el resto del izquierdismo, pasando a denostar al ‘dictador de Cuba’, subidos al barco de la libertad triunfante que auguraba el fin de la revolución cubana, en lo que vino a ser el deporte favorito de los intelectuales reaccionarios, atacar a Fidel y augurar la inminente debacle de la Revolución, tal y como queda escriturado, y así pasa la historia del disparate y las falacias burguesas, en un libelo escrito por Andrés Oppenheimer intitulado: La Hora Final de Fidel Castro, publicado por Javier Vergara en Buenos Aires hacia 1992, libelo calificado de ser ‘un libro de encargo’,[40] encomendado a un prestigiado periodista del The Miami Herald y Premio Pulitzer 1987, por el cual este mercenario a sueldo de los contrarrevolucionarios (gusanos de Miami) se inmortaliza augurando que tras de la caída de la URSS los de la pequeña isla estaban sentenciados a la supresión de su Revolución. Para morirse de risa. Chasco que se llevó el mercenario y sus patrocinadores que siguen en espera de la ‘inminente caída’ del mejor ejemplo de socialismo que nación alguna haya podido establecer en la Historia. Pero como el cinismo y la desvergüenza son la marca de la casa, tanto el sujeto utilizado como los empleadores siguen promoviendo su tarea una y otra vez fallida, causa suprema del imperialismo contrarrevolucionario en América Latina.

Propaganda negra, guerra psicológica, bombardeo ideológico, a diversos niveles y con diversos agentes, el dominio burgués se plasma en la opinión pública cercando y empapando a los sujetos, envolviéndolos con la propaganda de la clase dominante.

El encuentro organizado por la Revista Vuelta se inscribió en esas formas multitudinarias de ‘propaganda negra’, la que se viene utilizando de manera profusa desde que se inventó la imprenta, empleándose como medio infamatorio que denuesta al enemigo político y a la nación rival en las disputas internacionales, como fue el caso de la ‘Leyenda Negra’ que Inglaterra produce propalando una serie de infundios contra España en el siglo que corre de la mitad del XVI a la del XVII, en el marco de la confrontación en el Atlántico acaecida durante el Largo Siglo XVI.[41]

En un contexto similar de disputa en el Largo Siglo XX, los propagandistas de Occidente tenían que celebrar la virtual caída del Bloque Soviético puesto que implicaba la derrota del rival que hasta cierto punto se oponía al dominio mundo capitalista, aún y habiendo ya dejado de representar la alternativa viable que suprimiese tan terrible sistema. No dejando de significar su caída, el paso a una etapa en la que el capitalismo se propaga por el mundo entero y como tal el triunfo del sistema hacedor de la Revolución Industrial y como tal de la Tecnosfera por sobre el intento fallido de edificar una sociedad que superase las ominosas situaciones, circunstancias y consecuencias del capitalismo imperialista.

Guerra Fría en la cual la propaganda negra jugó un papel preponderante denostando a un rival de por sí proclive a ser vilipendiado por su rigidez cultural y su régimen político enconchado; todo lo contrario a la extroversión capitalista que hace de la propaganda masiva una de sus armas preferentes por el control ideológico de las mentalidades a modo, haciendo de la difusión comercial uno de sus más redituables negocios, con prensa, radio, cine y televisión promoviendo el consumo al unísono de propagar la desinformación y la imposición sutil de un modo de vida que implica una conducta alienada e inconscientemente padecida por los sujetos cautivos en la enajenación mediática.

Celebrar la ‘experiencia de la libertad’ se presentaba como momento propicio para ejercer la cargada en contra de Castro y la Revolución Cubana, lo que consistió en denostar a los ‘intelectuales infatuados por los tiranos’, tal y como consideraban a Gabriel García Márquez, calificado por Octavio de ser ‘el último defensor de Fidel’, apologista del culto anacrónico al caudillo que proseguiría con Chávez, tal y como abundaría tiempo después el escudero de Octavio, Enrique Krauze. Porque para estos defensores de la ‘libertad del capitalista’, toda oposición a la libre intromisión del capitalista, cual agente preponderante, atenta contra la auténtica libertad, dado que en ellos para nada asoma la identificación del capitalismo como lo que es: una praxis opresiva e imperialista que ejerce el neocolonialismo. Cuando que en realidad la supuesta libertad no ocurre así sino a la inversa, cuestión de óptica de clases o de objetividad científica. El libertinaje proveniente del dominio capitalista atenta contra la libertad de los ciudadanos, procediendo como procede de la extracción de plusvalía para apuntalar todo un sistema de explotación usufructo y engaño; procediendo a instaurar todo un sistema de producción industrial, sustento del enorme conglomerado de servicios, profesiones, circos y cultos, así como hacedor de la superestructura política, jurídica, policial-militar que compone tan ingente Sistema, logrando abarcar al mundo imponiendo las condiciones que favorecen al capitalista y a sus servidores, entre los que se encuentran los intelectuales orgánicos.

El encono contra Cuba era algo más que espontáneo, era la tarea a seguir en el eslabonamiento de la caída de las fichas del dominó, Cuba quedaba aislada y se suponía que no podría soportar sola y bloqueada en Occidente por los yanquis, el mantener su economía que inevitablemente se precarizaría. Pero además de ello, los promotores de la Vuelta a la Derecha aseveraban que ‘en la actualidad ni los marxistas ortodoxos defendían ya a Fidel Castro’ y con ello a la Revolución (Enrique Krauze dixit). Arrogándose el sentir de los pueblos se atrevía a decir que ‘no había ningún pueblo en el mundo capaz de defenderla’; es más, para este historiador empresario ni el propio pueblo cubano, ‘si pudiera expresarse a través de unas elecciones’[42] apoyaría ya a Fidel y a la Revolución. Supina ignorancia del sistema electoral cubano, para entonces y ahora más democrático que el estadounidense y no se diga que el mexicano, el campeón de los fraudes electorales.

Tal y como Marx lo dejara en claro desde su época, el capital no produce sino una libertad figurada que en realidad es un sistema de explotación perfeccionado, superior al feudal, para cuando el campirano, aún el siervo apegado a la gleba, al ser desposeído queda liberado para venderse ‘encuerado’ al capitalista que explota su fuerza de trabajo entregándole como salario una porción menor del valor que ha producido…. Condición social consabida, mas ocultada, precisamente, por la propaganda liberaloide.

El encuentro de Vuelta en Televisa se inscribe en esos terrenos, como propaganda masiva efectuada con gran pompa y gasto para venir a celebrar algo que en realidad, en este hemisferio terráqueo, resultaba en ser un asunto de segunda monta, por la sencilla razón de que aquel Imperio fallido no nos había afectado, a diferencia del Imperio que sigue vigente resultando fortalecido al salir triunfante de una ‘Guerra Fría’ que bien pudo ser la ‘Tercera Guerra Mundial’. Lo que hacia 1990 en realidad se precisaba era atenerse a las consecuencias, tanto en los países que se incorporaban al ‘mundo libre’ como en las periferias, al dominio unipolar que proyectaba el imperialismo estadunidense. El que los países del bloque soviético se incorporasen a un sistema mundo capitalista adentrándose a partir del 1971 en su etapa de descomposición, no era motivo de celebración, y menos en América Latina, pero la mayoría de aquellos intelectuales estaban comprometidos con el ‘mundo libre’ y la ‘sociedad abierta’ ajenos a la carga histórica que el dominio capitalista viene efectuando adentro de las naciones y con la hegemonía Norte/Sur. (Le habían ido a los EU en el juego de hockey contra la Unión Soviética).

Para que en el Olimpo de Televisa Octavio Paz tuviese la última palabra asintiendo que la alegría nos embargaba al asistir a momento histórico tan memorable, proclamándose el fin del socialismo real y del marxismo; en lo que al parecer había un consenso unánime, salvo el filósofo Adolfo Sánchez Vázquez de probado marxismo, quien desentonó con ‘trasnochadas interpelaciones’, “todos los demás pensamos que, en realidad, como filosofía, ha hecho su vida y pertenece ya a la historia de la filosofía, como otras teorías filosóficas que han tenido también una gran influencia”.[43] Considerándola como mera filosofía, y no teoría social, episteme o paradigma crítico de toda la Era Moderna y praxis revolucionaria de combate y cambio, valente para sustituir al capitalismo.

Abundaba el poetastro: “Algunas de sus ideas circulan en nuestro bagaje intelectual, pero nada más”. (Consideraba Paz, quien estuvo en Francia pero no atinó a leer o entender la consideración de JP Sartre aludida, clarificante de lo referido a la relación del marxismo con su objeto de estudio y con su actitud de praxis emancipativa, de manera que se acredita la pertinencia y permanencia del marxismo durante el resto de la existencia del sistema mundo capitalista.

A contrapelo de la tesis de Octavio hay que decir: una consideración ideal es que el neoplatonismo, las ideas de Giordano Bruno, sean minúsculas porciones del acervo intelectual contemporáneo, o que de las ideas platónicas sólo se tengan nociones vagas, a que este eclipse de la filosofía trascendente ante la obscuridad de la razón pervertida anule per se su validez universal, como verdad eidética de los valores supremos, arquetípicos contenidos en la triada axiológica: Verdad, Bondad y Belleza. Valores sempiternos mientras el hombre sea hombre, por sobre quien los formule y comprenda o no.

Pero el marxismo no es ningún idealismo, sino una formulación comprensiva del monstruoso capitalismo y su combate.

Obnubilados como buenos libaraloides pequeños burgueses, intelectuales mercenarios y orgánicos en franco estado de descomposición, el ‘marxismo’ que les alcanza para manejar es el de unos cuantos textos (retazos) inconexos o referencias de segunda mano, desconociendo la trayectoria dialéctica de la crítica a la economía burguesa, pero acorde con el momento triunfante del monstruo mayor, o supremo imperio del mal.

Cuando que de cierto la marxología de Octavio Paz era de tercera mano, alcanzándole para utilizar del acervo marxista sólo citas indirectas, tal y como lo efectúa al finalizar su “Vuelta a el Laberinto de la Soledad”, evocando el subtítulo de una película de Luis Buñuel: ‘La Edad de Oro’, tomada de una frase extraída del Manifiesto del Partido Comunista, la que comenta Paz, en español es un perfecto alejandrino que dice así: “En las aguas heladas del cálculo egoísta…”. El capitalismo, pues no es otro el villano, ha prostituido el ideal al monetizar al mundo. Aludiendo a la condición de frivolidad materialista que impera en el dominio burgués, antítesis ciertamente del amor y la poesía y en sí de toda fraternidad humana. “Eso es la sociedad [capitalista], por eso el amor y la poesía son marginales”. Concluye Paz, tratándose del Octavio Paz de 1975, de la revista Plural, con otra actitud a la que posteriormente toma en su delirio senil televisivo en su condición de vedette intelectual de Televisa.

Para que el poeta laureado proceda en el coloquio a convierte en enterrador (por televisión) de las revoluciones habidas o en proceso (Nicaragua), o precisando, de su lucha versus el dominio imperialista, verdadera afrenta histórica para el Subcontinente, que por supuesto no procedía de Moscú; lo mismo que en dictador (televisivo) de lo que opina la clase trabajadora en México y de lo que debe hacer su izquierda. La primero, considerando –como ya hemos mencionado- a Fidel Castro como a un dictador;[44] criticando a la segunda por mantener una ‘actitud sesgada para con los de Estados Unidos’. (¿Por qué se empecinará la izquierda en América Latina en tener una consideración negativa para con los Estados Unidos?, ¿meros caprichos o su razón de ser?).

Abundando en sus posturas de liberal alineado, el amo y señor de Vuelta realiza declaraciones al The Miami Herald en entrevista concedida al mismísimo de Andrés Oppenheimer, para que no quede duda de que aquel Encuentro fue mera propaganda capitalista. Y a pregunta expresa del futuro enterrador de la Revolución Cubana sobre la amistad habida entre Gabriel García Márquez y Fidel Castro, Paz procede a calificarla de ‘patología ideológica, fascinación por el poder’; que: “Algunos escritores se sienten fascinados por el poder y los poderosos también se sienten fascinados por los escritores”. Y adviértase que el periodista argentino le pregunta a Paz lo que como buen gusano más le interesa, denostar por cualquier modo y en cualquier ocasión a la Revolución cubana, ¿estaría ya preparando su libelo? Diatriba a la que el Premio Nobel colombiano consultado por Proceso responde: “Es un error de diagnóstico. A Octavio Paz lo admiro como gran escritor que es, pero no como médico”.[45]

Procediendo a preconizar, cual máximo exponente de la sabiduría televisiva: ‘los partidos de izquierda en México deben limpiarse de su pasado estalinista y su reciente castrismo, y lo que es más, deben condenar a Castro y su obstinada fe (sic) en la acción del Estado como gestor económico’. Buen punto este de Octavio que además de caracterizarlo como un reaccionario lo ubica como prócer del neoliberalismo abogando por la apertura en México al capital extranjero, la solución ineludible que se oteaba en el ambiente de la tecnocracia salinista que regía a México conduciéndolo vía tratado de Libre Comercio a la ‘Modernida’.

Y el Encuentro libertario fue un festibalazo de reaccionarios, evidenciándose que los intelectuales de derecha vivían el frenesí de la libertad que el mercado otorga a los adinerados: “La gran interrogación de nuestro tiempo es cómo construir la libertad. Todos sabemos que, para que haya libertad, es necesario el mercado. Sin el mercado no hay vida económica activa, ni producción, ni distribución. El mercado, evidentemente, es más antiguo que el capitalismo. Nació antes. Y en México también había mercados, había tianguis. Pero, en su forma moderna, el mercado nace como una extensión del comercio, de la banca y, finalmente, de la técnica que modifica la naturaleza. Es decir, es una conquista de la modernidad”.[46] ¿Verdad Jacobo?

‘No puede haber libertad sin libre comercio’. Glorificación del supermercado que suplanta y desplaza a los mercados, conculcando la auténtica libertad canjeada por el predominio del propietario de los que se hace y de quien lo vende al mayoreo. Monstruo Frío que despersonifica las relaciones sociales de producción, procediendo a agnostizar el dominio capitalista.

Pasando a ser el coloquio una delicia de declaraciones a favor de la libertad que esclaviza al mundo. Jorge Samprún, ministro de cultura de España, sentenció que: “la economía de mercado es el horizonte irrebasable de nuestro tiempo”, consideración cierta pero por lo mismo negativa. Por su parte Leszeck Kolakowski, profesor de filosofía de la historia de Oxford, vino a ponderar la generación espontánea capitalista resultado del desarrollo del mercado, profiriendo así su contribución a la causa reaccionaria: “el capitalismo no es producto de la planeación, sino que surge espontáneamente como resultado del desarrollo del comercio; el capitalismo es la naturaleza humana en funciones, liberada, mientras que el socialismo es una invención de los filósofos, que no ha funcionado y que nunca funcionará”. De plano, no hay más futuro que el ‘capitalismo natural’, ergo, no hay futuro para la especie humana ni para la biósfera

Los pregoneros del ‘libre mercado’ se multiplican para sentenciar el dominio mundial –por desgracia sin equivocarse-, escapándoseles a tales astros encandilados que tal virtud en realidad pasa a ser el problema de la época. El auténtico dominio que perjudica al mundo -y a partir de entonces al mundo entero con mayor intensidad- radica en la explotación capitalista de la naturaleza y de las personas. O sea que la dictadura del mercado que seguimos celebrando es por desgracia para detrimento de los hábitats y de la mayoría de los seres humanos entre explotados o marginados. El homo oeconomicus es la degradación del homo sapiens.

Conceptos pre-marxistas en cuanto a su contenido histórico y posmoderno, bien casados con el triunfo absolutista del Capital. Lo que habría que celebrar porque ahora si ‘se estaba entrando en el mejor de los mundos posibles’.

Pero también hubo sensatez, y de los menos esperada, que de manera sorprendente Daniel Bell, el sociólogo de Harvard, tuvo una buena puntada: “dijo que la gran falla de la revolución bolchevique fue ‘no haber sido suficientemente marxista, porque intentó aplicar el socialismo en un país que no había pasado por la experiencia del capitalismo moderno y de la democracia”.[47] Lo que ya fue decir algo con carga histórica para el socialismo realmente existente, una consideración certera, así fuese parcialmente enunciada, pues fue Stalin quien llevo a cabo tal política sesgada.

Entonces, el marxismo podía tener vida, o no Octavio; pues no: ‘la racionalidad de la historia es un accidente al que nosotros le damos sentido’, apuntó Paz. Eso sí, Octavio no admitió la alusión posmoderna de Agnes Heller, pasando a corregirla, “porque la historia no tiene etapas que siguen a otras etapas”, aludiendo a una modernidad “que sigue después de la etapa anterior, que ya no es moderna’ (sic). (Por algo consideraba Marx que vivimos en la Prehistoria).

Por allí se escaparon algunos argumentos contradictorios en los amenos coloquios. Así el mismo Semprún planteando una noción disonante con la tesis a festinar: “lo que hoy triunfa es la democracia, formal, la burguesa”. Pues sí, y como tal la pseudo democracia que encubre el domino de los pocos, plutócratas. Entonces ¿qué festejar?

Simplonadas como las del franchute Jean Francois Rivel, sirven para enterrar por siempre al estalinismo, y mejor aún, a su decir, al socialismo: “Decir que no ha muerto el socialismo, sino que han muerto el socialismo real y el estalinismo es un subterfugio. El socialismo ya se acabó y ya no tiene derecho a una nueva experiencia. Nunca pudo funcionar. Fue la escuela de la irresponsabilidad. El marxismo tiene su propio veredicto: la praxis”.[48] Pudiendo con ello recriminar a los estalinistas que hasta el final sostuvieron al pseudo socialismo como la opción para derrotar al capital, pero no había tal, el socialismo dentro de Occidente es el que está destinado a implantar un dominio mundial que suprima al sistema mundo capitalista.

‘El hombre no es más el centro del universo, la historia no tiene una dirección marcada por el progreso, no marchamos hacia la libertad y el bienestar asegurados’. (Muy bien Octavio, pero entonces ¿qué celebraban?). “Todo eso se ha acabado. No se han acabado probablemente los grandes absolutos –religiosos, filosóficos, artísticos-, pero sí esta deificación de la historia que, en el fondo es una deificación del hombre. La gran pregunta de Bell es qué tipo de estructura haría posible una sociedad más justa y más humana”.[49] La respuesta contundente es obvia: El Socialismo, querido Octavio.

Y ¿qué celebramos en el Tercer Mundo, especialmente en América Latina al cafetear a la URSS?, ¿el fracaso del sistema que debió –y debe- emanciparnos del dominio del capitalismo imperialista y la proliferación del modelo exacerbado que incrementa la concentración de la riqueza en unos cuantos capitostes? Así los intelectuales orgánicos en franco estado de descomposición se convierten en cómplices de la barbarie capitalista.

No había que festinar, era previsible que el dominio del Imperio se recrudecería y sus patios traseros habrían de padecer la hegemonía unilateral. Lo que cabría esperar a partir del derrumbe soviético era un mayor desequilibrio entre las relaciones Norte-Sur, agudizándose la succión expoliadora metropolitana. “Este es el problema más grave de nuestra época”. (Víctor Flores Olea dixit).

El dominio de la ‘Bestia triunfante’ que como el peor de los dos sistemas -en cuanto a poderío imperialista- del siglo XX, pasa a ejercer una depredación más intensa sobre la Humanidad-Mundo. Y para Europa Oriental, ‘vuelta a la libertad’. Vuelta al principio, la serpiente que se muerde la cola (logotipo de Vuelta). Es el círculo vicioso en el que el sistema de dominio capitalista se desenvuelve.

Pero tal retorno es solo una metáfora de ocasión, la cruda y cruel realidad es que ante el fracaso del pseudo socialismo, el dominio que la globalización dichosa instaura, convierte, con su dichosa competencia, la actividad internacional en una guerra por explotar más recursos naturales hasta su agotamiento, así como a los trabajadores reducidos por el desarrollo maquinal que incrementa la cantidad de marginados desposeídos, exterminio de por medio de especies vegetales y animales, así como calentamiento, también, global.

Pero este problema crítico del desarrollo se les escapó y se les sigue escapando a los ilustres encandilados, en su condición de ser muy buenos mercenarios y sobre todo, de ideólogos del capital que están para encubrir el dominio capitalista y sus consecuencias, no considerando o admitiendo la responsabilidad que tiene el capitalista en la afectación contemporánea, semejantes a los ecologistas verde-dólar, que se quejan del deterioro ambiental pero no mencionan al causante, procurando ‘combatirlo’ con agravantes (v.g., una ‘nueva revolución verde en África). Que a lo más alcanzan los críticos light a reconocer el cambio climático, justificando la nueva agroindustria para asegurar, según ellos, los cultivos en condiciones extremas.

Pero con el Salinato la ‘sociedad abierta’ de Karl Popper daba paso a la modernidad inconclusa de Habermas, incluyendo en sus beneficios al Tercer Mundo; significando que le daban la razón a los economistas burgueses que desde los 30 años maravillosos pronosticaban que el capitalismo superaba sus contradicciones y que la distribución de la riqueza se equilibraría en el mundo entero. (Acorde con las prolíficas estadísticas de la Curva de Kuznetz)). Capitalismo humano, con un mercado corregido…, que también los liberaloides tienen sus delirios utópicos.

Concluyendo la mesa Octavio Paz sentenció: “Se ha hablado de libertad, se ha hablado de fraternidad. Después de todo, parece que la libertad tiene un límite y ese límite es la fraternidad. También la igualdad tiene un límite y es la libertad. Pero estas frases que inventaron en Francia con cierta genialidad, en realidad siguen siendo aplicables a nuestro momento. Yo creo que este primer coloquio termina con una gran interrogación: ¿Qué hacer para que la libertad sea vivible?”.[50] Hacerla efectiva, querido Octavio.

Pues el libertinaje del capitalismo debería ser detenido por la fraternidad humana, pero el caso es de que ‘estamos celebrando el triunfo del capital desaforado’; y si el límite a la igualdad es la libertad, pues en eso consiste el triunfo capitalista, la libertad del enriquecido explotando o marginando a los demás, provocando una mayor desigualdad entre las clases propietarias y los desposeidos.

Liberarse del dominio capitalista, sólo entonces habrá auténtica libertad y será posible la comunidad social mundial.

Octavio Paz siempre presumió de no entrar al servicio del Ogro Filantrópico (salvo cuando fue embajador en la India, renunciando a tiempo tras de la matanza de Tlatelolco). “La distancia con el Príncipe es la única garantía de independencia para el escritor, para el periodista, para el intelectual”. Pero no dijo, ‘peor cosa es entrar a servir al ‘Nuevo Ídolo’, a la monstruos máquina de la iniciativa privada personificada en la TV comercial. El Nuevo Ídolo que se insuflaba mayor poder, precisamente, ante la caída del escollo hasta entonces medio vigente, incrementando su dominio pernicioso sobre la sociedad, por ser la Bestia Triunfante. Entre dos esferas de control te veas.

Terciando por allí Carlos Monsiváis se atrevió a aludir algo al respecto que incomodó al poetastro: ‘tan malos los unos como los otros: los fanáticos de izquierda como los de derecha, dogmáticos por igual’. Cabría añadir, meretrices intelectuales vendidas al mejor postor y peor impostor.

Pero en dónde estamos ubicados y a quién servimos; no se trata en Nuestra América de criticar a los fanáticos de izquierda -incluso estalinistas- por haber servido al poderoso, son los dogmáticos de derecha quienes en México lo hacen, lo valioso es criticar al poder vigente en donde se vive: “Monsiváis fue acerbo. Los intelectuales dogmáticos situados en el poder renunciaron al conocimiento, mataron la crítica, devastaron la educación, saquearon el poder y creyeron en la economía de mercado con fanatismo estalinista. Paz se sintió aludido y, como siempre, diría la última palabra al fin de la sesión, para fustigar a Monsiváis”.[51] Si aquí nunca nos reprimió Stalin ni la nomenklatura soviética, ¿no habría que mirar a los ojos y acusar a aquellos que medio se oponían al Ogro Filantrópico poniéndose al servicio del Nuevo Ídolo, en transición a hacerse con el poder mayor?

Adolfo Sánchez Vázquez estuvo sitiado en las mesas en que participó, aquel era un encuentro para sepultar el marxismo y él no podía claudicar ni arriar bandera dado que su conocimiento a fondo del marxismo le hacía entender el equívoco de querer meter en el sepulcro, una vez más, a quien es un espíritu fantasmal que deambula por el mundo comprobando su teoría.

Participando en la primera mesa: “Sánchez Vázquez insistió, no estamos ante la muerte del socialismo, sino ante la muerte del socialismo real. No queda cancelado el proyecto del socialismo, porque la necesidad de ese proyecto está justamente en la naturaleza del capitalismo, régimen de opresión y explotación de individuos y de pueblos. El problema de la avaricia como componente de la naturaleza humana. Si el egoísmo fuera un componente de la naturaleza humana, sobre todo con carácter dominante, se cancelaría desde luego todo proyecto de emancipación”.[52]

Teniendo a bien intervenir desde la tribuna en la despedida del Encuentro, ya en día domingo, el filósofo hispano-mexicano se salió con la suya al no dejar terminar tal coloquio cargado a la derecha sin hacer ver que la necesidad de socialismo es imperecedera, porqué representa el requerimiento de suprimir un sistema injusto para superarlo con uno más humano, el fracaso estalinista –nomenklatura soviética- no agota el instinto de rebeldía y superación, el fin del socialismo real no implica el fin de la utopía marxista, el fin de un socialismo torcido y el triunfo del mercado a destajo no implica el fin de la lucha por la justicia social y un nuevo orden internacional no basado en la explotación, sino que por el contrario, lo hace más imperioso.

Consultado externamente por la revista Proceso, el crítico de arte Luís Cardoza y Aragón, le puso los puntos a la íes del Encuentro planteando una cuestión cardinal. Cuestionando el fuera de foco de la crítica en él realizada, por el contrario, hizo ver que el término imperialismo no se empleó durante el Coloquio. Pues obvio que es una palabra concepto fundamental para comprender el problema esencial que afecta al mundo. Acotación oportuna que derrumba las falacias y jolgorios del evento: “el imperialismo norteamericano está en su esplendor… Muchos escritores ya no usan el término imperialismo, pero está en todos lados”.[53] Como no queriendo se cuela de improviso el tema que desnuda la farsa del Encuentro. Gran Verdad que aparece para ubicar en su lugar a los pregoneros de la libertad capitalista. El problema mundial es el capitalismo imperialista, ¿ejercido por quién?, no por el Imperio que ha caído, un imperio más hacia dentro que hacia fuera, imperio menor en su afectación mundial, con la excepción de los países de la Europa del Este, sí afectados por la bota soviética, pero nada comparable con la rapiña imperialista de los atlantistas, esa sí que afectando a Latino América y extendiéndose durante la ‘Guerra Fría’ por tres cuartas partes del orbe.

Verdad evidente eclipsada por el dominio ideológico del capitalista: el mal mayor que ha afectado al Tercer Mundo es el Imperialismo atlantista, la lista de agravios resulta innumerable. Así que más bien, corrige Cardoza y Aragón, el concepto y el análisis del imperialismo sigue siendo indispensable “para entender algunos de los grandes problemas de América Latina”. Tal y como el transcurso de los años recientes lo pasan a reconfirmar, en realidad es el problema cardinal a resolver.

Celebraron el derrumbe del proyecto de emancipación meta-histórico malogrado, ignorando la permanencia y exaltación del Monstruo maquillado de liberalismo democrático en ruta de empeorar la condición, el estado del mundo.

El Imperio más maligno había triunfado, Rusia, Ucrania, Georgia, etc., etc., estaban para empobrecerse probando la libertad que el capitalismo decadente les endilga, solventándose sólo con la explotación de sus recursos naturales a mayor intensidad.

La Unión Soviética habría de quedar finiquitada en diciembre de 1991 pero ya podían proceder a celebrar su fracaso. Fracasaba la ostraka, el régimen cerrado y sus satélites símiles, carentes de la dinámica mercantil y sus incentivos monetarios, a como se dan en la sociedad industrial y de supermercados, misma dinámica nociva que se debe suprimir, si es que la Humanidad aspira a sobrevivir.

Pregoneros del ‘libre mercado’, su triunfo era exaltado por ideólogos que hacían creer que la naturaleza del capitalismo era superior, no solo en los rubros productivos y mercantiles, incluían, prentensi(osos), una supremacía social y ética implícitas.

El camino al desarrollo total estaba abierto, la sociedad abierta triunfante por todo el orbe promovería un nueva era de bienestar generalizado; el capitalismo perfeccionado extendería sus beneficios sin necesidad de alternativa alguna por ser intrínsecamente insuperable.

Por debajo de este telón superficial, fuera de la mirada del público, se desarrollaba otra historia. Sus personajes centrales eran y siguen siendo la desigualdad creciente y la inestabilidad intrínseca que se inscribe en el código genético del capitalismo. Sus comparsas son bien conocidas: la corrupción y la codicia que alcanza niveles criminales”.[54]

Ese lado oscuro y oculto del capitalismo era el triunfante y sabría cobrar provecho con su extensión imperialista, ejerciendo una expansión desenfrenada y procediendo a aplicar las reformas neoliberales que intensifican la explotación-expoliación.

Toda vez que el ‘otro maligno’ había desaparecido, ya no tenían por qué cuidar las apariencias, los capitostes dejan de preocuparse por darle un nivel de vida decoroso a las mayorías, ergo, el Welfare Sate podía desmantelarse.

La ‘libertad’ conseguida o amplificada no venía a ser otra cosa sino el libertinaje de la casta plutócrata que con la instauración de regímenes neoliberales, incondicionales e incontrastados, pasan a realizar la khremata bancario-bursátil de corte escandalosamente usurero.

Así: “Las tristemente célebres reformas estructurales seguían su curso, destruyendo los sistemas de protección de la clase trabajadora y eliminando cualquier reglamentación que pudiera obstaculizar el tránsito de capitales. Esta apertura a los flujos de capital habría sido el sueño del capital financiero [sic] desde el colapso del sistema de pagos internacionales de Bretton Woods. También era el umbral de la larga hilera de crisis que se desarrollarían en la década de los noventa”.[55]

Promoviéndose la penetración del capital-agio desregulado y empleando una ingeniería bursátil propia del banksterismo que da lugar a la bestial acumulación de capital ficticio y a la brutal explotación-expoliación de los recursos naturales y del trabajo.

¿Qué festinaban los intelectuales mercenarios del Capital con su sicofante jolgorio en todo el mercado mundo? El punto de no retorno de la Crisis terminal del sistema mundo capitalista. El advenimiento del libre desarrollo de la Bestia Triunfante, de la auténtica dictadura perfecta imponiendo un dominio total en visos de llegar a ser totalitario y dando marcha sin retorno a la Crisis definitiva.

Entonces, experiencia de la libertad de mayor explotación, vuelta a lo peor recrudeciéndose las actividades sistémicas y las estructuras de dominio consolidadas y sin alternativa a mediano plazo (en lo que estamos).

El fin de la URSS, la caída del Muro de Berlín, las invasiones a Granada, Panamá a Irak con la ‘Guerra del Golfo, retomando la actitud belicista usamericana que se había cohibido con el ‘síndrome de Vietnam’, no auguraba una mejor etapa sino la del imperialismo desenfrenado.

En definitiva, la caída de la URSS como desperfecto socialista les despejaba el terreno a los atlantistas para la dominación neo imperialista que el neoliberalismo viene a impulsar, y aquello no era para festinarse. La dominación capitalista tendería a recrudecerse y el sistema capitalista en su funcionamiento no haría sino descomponerse más y más. Tal noción era avizorada por aquellos días por Paul M. Sweezy, el connotado marxista estadounidense: “Dudo seriamente que 1989 represente un momento de cambio importante para el capitalismo. Es evidente que Europa Oriental está regresando al estado que tenía entre las guerras. Parece que algunas partes de esta región se ‘latinoamericanizaron’ en tanto que otras se integran al subsistema capitalista europeo. En lo que al sistema capitalista se refiere, sus contradicciones internas difícilmente se verán afectadas. Como saben quienes observan con atención la escena mundial, estas contradicciones, igual que en el pasado, siguen multiplicándose, y todo indica que en un futuro poco lejano madurarán una o más crisis serias”. (Proceso 721) Lo que tenía que cambiar era el capitalismo imperialista que triunfante no haría sino agudizar su dominio empezando su ofensiva con la guerra del Golfo y prosiguiéndola en los Balcanes desmembrando a Yugoslavia, el último intento de socialismo en Europa. Y para América Latina qué festinar,      se reconfirmaba su posición geopolítica de patio trasero de la potencia hegemónica.

Disputa Entre Dos Laureados Literatos

Disertando Sobre la Mejor Dictadura Habida y por Haber

Si Mario Vargas Llosa tuvo la ocurrencia de decir la frase afortunada que tanto pegue tuvo al describir el sistema político mexicano como la ‘dictadura perfecta’. Dicha tal frase célebre en el Coloquio detonó la polémica a flor de piel por parte del anfitrión.

Esto fue que a Octavio le disgusto de suma manera su ocurrencia, no pudiendo menos que proceder a refutar tal ‘inexactitud’, porque corrigiendo al novelista peruano (y ya fracasado presidente neoliberal),’ en México no hemos padecido una dictadura militar desde hace más de medio siglo, y originalmente Mario Vargas habló de dictaduras militares en su intervención’, replicó Paz. Y continuó diciendo: A diferencia si hemos tenido la hegemonía de un partido: “Ese partido no ha suprimido la libertad en México. Pero sí la ha manipulado y la ha controlado. A través del control de la dirección de las uniones obreras y de las uniones campesinas, se ha mantenido en el poder por medio de una astuta, inteligente política de concesiones mutuas / Pero este partido también ha conservado la sociedad civil. La sociedad civil no ha desaparecido. Esta es la gran diferencia con las revoluciones comunistas en Europa Oriental. Y tampoco es un partido puramente conservador, como en el caso de Franco”.[56] …, o basado en las botas de los militares, como las dictaduras del Sur, bien pudo añadir don Octavio.

Faltándole precisar la tarea represiva del partido autoritario a menudo llevada a cabo cuando la oposición se externaba más allá de su farsa democrática. Caso de los ferrocarrileros hacia 1960-61, los médicos en el 64, los estudiantes en el 68 y el 71. La llamada ‘Guerra Sucia en los años 70.

Mas no faltándole razón si se precisa el hecho de no llegarse al dominio de los militares, sino que estos desde el triunfo, precisamente del Partido, han estado al servicio de la clase política; distinguiendo asimismo la diferencia para con Centro y Sudamérica que representa la revolución agraria, fincando un orden político civil y solventando la problemática de fondo de la explotación del campo y la tenencia de la tierra (así y fuese de manera parcial y temporal). No siendo el caso en el resto de América Latina.

Acontecimientos sociales relevantes más que lo otro dicho por Paz de entroncarse con el pasado antiguo, para tener un folklor y una fisonomía que acepte lo prehispánico, que no pasó de reivindicar lo prehispánico como ideología nacionalista pero sin hacerle justicia a los descendientes de aquellas etnias, para ser un mero manejo ideológico convenenciero.

No desentonando con el ‘momento libertario’ que se vivía, Paz considera que el problema del Estado Mexicano fue su gigantismo y su participación excesiva, haciendo de él un Estado usurpador en la economía, ocupando lugares que no le correspondían, lo que revela su celo liberal tornándose en neoliberal por el momento que vivía a la sazón el país.

Tal y como el propio poeta lo señala al referirse al régimen actual, ‘en el que el Estado se retira emprendiendo una política valiente de privatizaciones’. Y para que los invitados se cerciorasen de que el nuevo rumbo emprendido por el añejo PRI iba en serio, llevó a los participantes a comparecer ante el Presidente, presumiéndoles su liberalidad: “quien se presentó a sí mismo como la encarnación de la modernización y como un reformador liberalizador. Paz parecía decir: ahí está el liberalismo en acción; la desnacionalización de los bancos y los teléfonos, libera al sistema político de sus obstáculos”.[57]

Empero, en aquel entonces todavía había un límite: ‘desnacionalizar a Pemex resultaba imposible’ (Salinas dixit)…, bueno, imposible de momento de manera total y abierta, pero qué tal poco a poco y parcialmente, hasta que llegase el momento apropiado y la privatización gradual concretase en ‘el petróleo que no se privatiza pero se permite la participación de las transnacionales en su exploración y explotación’, meros subterfugios de una privatización velada que Quique Peña está por rematar.

Por supuesto que en aquel momento al fanático fundamentalista de Mario Vargas no le parecía suficiente la salvaguarda, aquello era un impuro proceso de liberalización, no se trataba de una política resueltamente thatcheriana.

Las escopetas tirándole a los patos, pero una bala perdida disparada por un pato le propinó al escopetero, que Cornelius Castoriadis, dirigiéndose en francés a Mario le espetó la verdad evidente que el panegirista neoliberal no ha querido comprender o admitir en toda su vida de embajador y frustrado presidente pro imperial: “la concepción decimonónica de la propiedad privada inexacta que maneja el escritor peruano”. … “Castoriadis le explicó nuevamente que la propiedad privada no es el propietario en pequeño sino los grandes consorcios como la Ford o la Mitsubishi”.[58] Otra evidente gran verdad que los neoliberales prefieren ignorar.

Pudiéndose añadir Exxon Mobil, General Motors, General Electric, United Fruit, etcétera, etcétera. Pero el peruano, como buen propagandista de derecha vendido a los poderes fácticos padece una ceguera propia de los encandilados del sistema, empeñados en que la Humanidad desgarrada por la hegemonía imperialista acabe por precipitarse al abismo.

Volviendo a la disputa por la ‘dictadura perfecta’ que padecía (y sigue padeciendo) México, resultó que Paz no se portó generoso a la hora de referir las violaciones a las ‘leyes democráticas’ cometidas por el Partido, contemporizando con el salinismo, v.gr., los fraudes electorales, era como si no fuesen una constante que se prolongaba hasta ese sexenio, olímpicamente desde su Olimpo Paz ignoraba el escandaloso fraude electoral que llevó a Salinas a la Presidencia. Para tener a bien recrudecer su política pro empresarial y privatizadora, pero como a Paz eso le agradaba, pues qué problema, cual es la afrenta.

La omisión cometida por Octavio Paz revela su componenda con el Salinato. Empero, para Paz el PRI estaba condenado a desaparecer, si no se democratiza. En la misma entrevista que le concedió a Oppenheimer, Paz ya había ‘vaticinado que en un próximo futuro en México se establecería el bipartidismo, con un partido liberal de tinte socialdemócrata y otro conservador que podía ser el PAN’.

Error de cálculo, el PRI se transformaba dejando de ser un partido nacionalista –venido a menos- para ser uno liberal, mientras que el PAN se degeneraba conforme se hacía del poder público, mientras que la democracia, como siempre, seguía siendo una falsedad.

Una vez que terminó la reacción inmediata de Octavio Paz, Mario Vargas contra-argumentó: ‘yo he venido pensando desde hace tiempo que México no escapa a la tradición de las dictaduras latinoamericanas, exceptuando la democratización actual, (sich) que por supuesto soy el primero en celebrar’ y en aplaudir, sí, tratándose de una ‘democratización’ privatizadora. Como todos los que creemos en la democracia (porque hay que ser muy crédulos para llamar a esto democracia). “México encaja en esta tradición, con un matiz que es más una agravante”. ‘México es la dictadura perfecta, no la comunista, no la estalinista, no la castrista, la priísta’: “Porque es la dictadura camuflada, de tal modo que puede parecer que no es una dictadura; pero tiene de hecho, si se le escarba, todas las características de la dictadura: la permanencia, no de un hombre, pero sí de un partido, un partido que es inamovible, un partido que concede suficiente espacio para la crítica, en la medida en que esa crítica le sirve, porque confirma que es un partido democrático, pero que suprime por todos los medios, incluso los peores, aquella crítica que de alguna manera pone en peligro su permanencia”.[59]

‘Un partido que copta a los intelectuales con puestos públicos permitiendo su crítica light, un partido que financia a los partidos opositores, es pues, una dictadura muy sui generis, pero una dictadura’. ‘Dictadura perfecta’ que como tal trató de ser calcada por el dictador peruano Velasco y por el presidente Alan García, complementó Mario.

Otros rasgos de esta perfección, por no decir aberración política, a decir de Mario venían a ser: Permanencia en el poder, falta de genuina democracia interna y de justicia social: “No creo que se pueda decir que en México hay una mejor distribución de la riqueza que en el país promedio latinoamericano. Creo que las desigualdades son tan grandes y originadas por las mismas razones de injusticia social y de corrupción que en otros países latinoamericanos. Entonces, la dictadura tuvo también en México las mismas consecuencias que tienen las otras dictaduras latinoamericanas”. Pero qué problema Mario, pudiste constatar que el régimen priísta ya se estaba abriendo a la ‘democracia y a la libertad’.

En realidad, los dos buenos burgueses, intelectuales comprometidos con la libertad televisada, en el fondo tenían razón. México venía siendo la ‘dictadura perfecta’, pero entre comillas, sin alcanzar los niveles de las dictaduras militares de Centro y Sud-América, mucho más opresivas aunque menos duraderas.

Cierto que la de México era producto de un ‘partido hegemónico’, a veces autoritario, pero vinculado con los sectores populares, no obstante lo cual y los logros de la Revolución, cierto que México no se diferenciaba del resto del Sur-continente en justicia social ni en índices de pobreza. El real problema consistía en que estaba cambiando para peor, con el Salinato pasaba a ponerse al servicio de los propietarios, ahondando los defectos que supuestamente pretenden remediar.

Octavio y Mario en el fondo podían reconciliarse, en realidad estaban hermanados por la misma causa: Pregoneros de la ‘libertad’ que el neoliberalismo supone.

El otro prócer liberaloide tardaría más en recibirlo, siendo 18 años más joven que Octavio, pero iba bien encaminado a merecerlo, en lo sucesivo sus opiniones y actitudes se tornarían más descarada y recalcitrantemente pro imperialistas, como hasta la fecha, convertido en el líder de los intelectuales reaccionarios al que se le encomienda la función de fustigar al gobierno chavista, condenando su intento azaroso por lograr la segunda independencia.

Sentido Homenaje y Justo Premio

Con tales aportaciones a la libertad, Octavio Paz obtendría el Premio Nobel de Literatura mes y medio después…, hasta él mismo tuvo que aceptar que le fue otorgado exclusivamente por su poesía. Con el buen tino que le caracterizaba, Heberto Castillo hacía ver que nunca como ahora los Premios Nobel se otorgaban acorde con los aires neoconservadores que soplaban por el mundo: “Se le hace justicia al poeta universal mexicano, concediéndole el premio por el que tanto luchó y que con tanta impaciencia esperó, precisamente cuando había desarrollado una feroz campaña anticomunista apoyado por los medios de difusión masiva, tanto en México como en Estados Unidos y Europa. Los economistas estadounidenses galardonados con el Nobel son también representantes muy distinguidos del neoconservadurismo, que se extiende como los hongos en las praderas en tiempos de lluvias. Es la modernidad, es la moda, la vuelta al pasado”.[60] Para ser así una modernidad contradictoria, una modernidad estancada en la permanencia en el capitalismo, cuando que los economistas burgueses que suelen ganar su Nobel respectivo, son el vivo ejemplo de la colaboración pro Status Quo.

Y Octavio Paz recibía el Nobel convirtiéndose en el hombre de la semana en México. En la entrevista que concede a Proceso aprovecha la ocasión para externar una posición paliativa a sus posiciones abiertamente liberales y neoliberales expresadas en el Encuentro:

Es evidente que el tipo de sociedad creada por el mercado libre no es satisfactoria: una sociedad que consume para producir y produce para consumir, por una parte engendra, fatalmente, graves injusticias, en el interior y en el exterior. Pero suponiendo que se pudiera remediar, de todas maneras sigue siendo un ideal, pero de todas maneras no se puede suprimir. [Mera utopía, pues] Una sociedad que produce y consume es una sociedad sin horizontes espirituales, sin horizontes morales, en la cual las virtudes básicas se pierden. [Volvía a ser el Octavio Paz de los años 60-70s. Pero como el Papa Juan Pablo II, más saliva anticapitalista y más compromiso pro capitalista].

Despidiéndose al plantear su Posdata: Sabemos ahora que, por un lado, la libertad por sí sola produce o bien tiranías o bien injusticas, y además niega la igualdad. Que la igualdad que se quiere imponer niega la libertad”.[61] Faltaría la síntesis: auténtica libertad, igualdad, fraternidad no factible en el sistema mundo capitalista No sería que se trata de una pseudo libertad en una pseudo democracia, un inmenso engaño de la burguesía que con el capital ha sabido maquinar, de por sí negando, más bien, produciendo la desigualdad porque es la libertad que favorece a unos cuantos.

Y esa supuesta igualdad aludida para el sovietismo que anula la libertad, dando idea del fracaso soviético, en realidad no refiere lo acontecido, aquel régimen no produjo igualdad sino nomenklatura a costa de sacrificar la libertad de las mayorías. Y en cuanto a la supuesta libertad de mercado, resulta que tal libertad se identifica como el libertinaje del capitalista produciendo pobreza y marginación, en los ‘muy libres’ para vendérsele por estar desposeídos, vil libertad de explotación y expropiación y expoliación que con la competencia amplificada se expande al mundo entero castigando a los trabajadores y generando más desempleo conforme el dominio de la Máquina se incrementa, impidiendo la auténtica libertad e igualdad y fraternidad en todas partes en donde el capital impere.

En fin, que para despedirse de este homenaje a Octavio Paz en su onomástico, reproduzcamos lo dicho por Jorge Esquinca con motivo del Premio: “Un premio muy merecido para Octavio Paz, independientemente de su posición política. Paz es uno, antes o después de la televisión; se premia su obra, su arte literario”.

Muy agradecido, muy agradecido, muy agradecido, Mr. Amigou.

A la derecha y a la izquierda de la derecha

Salinas durante su sexenio procuró rodearse de los dos grupos intelectuales de más prestigio en el país granjeándose su apoyo directo o indirecto, tácito o explicito a su dictadura parcial y provisional; a su izquierda colocó a Aguilar Camín y a su derecha a Enrique Krause, dirigentes en sus respectivas revistas, Nexos y Vuelta, ubicándolos así por su tendencia política, en el supuesto de que Nexos en aquel tiempo mantenía una postura crítica, lo que a partir de ese entonces vino a perder, inmiscuido durante el sexenio en una relación de apoyo monetario y proyectos ‘educativos’ emprendidos durante el régimen salinista.

De modo que al final del mismo, cuando Salinas era árbol caído, Enrique Krause acusaría a Aguilar Camín de haber alcanzado la ‘intimidad con el presidente, sin siquiera imaginar su lado oscuro’, no aceptando un deslinde previo, realizado por el de Nexos en un artículo publicado en Proceso a 10 del 12 del 95. Cuando que al propio Enrique Krause se le podía cuestionar lo mismo: y vos, ‘denunciasteis el lado oscuro de Salinas’.

Como quiera que fuese, resultó que Aguilar Camín y Nexos se convirtieron en cómplices y partidarios ‘de la modernización de México por la vía de la apertura al mundo y la liberalización de nuestra vida económica, tanto como de nuestra vida política’. ‘A la hora de la globalización Salinas escogió la opción mejor para México, ser un país del Primer Mundo…, o por lo menos intentarlo’.[62] Lo que no es otra cosa sino haberse alineado con el proyecto neoliberal de derecha salinista, más acá de sus ‘relaciones íntimas’ con el Presidente.

El desprestigio de Nexos se acentuó en 1995 al promover un libro de Carlos Tello Díaz: La Rebelión de las Cañadas, calificado por los enterados y los propios neo zapatistas de ser un trabajo realizado con la colaboración policiaca, en momentos en que la escalada anti-neo zapatistas se incrementaba por el gobierno de un Zedillo que presionado desde Washington, se tornaba intolerante.

El caso es de que tanto Vuelta como Nexos se subieron al tren de la modernización de México y se fueron pa’tras al término de tan exitoso sexenio.

Enrique Krause no cuestionó ‘la superación económica que México lograba durante el Salinato, en procura de llegar a ser un País del Primer Mundo’, al menos se propuso y se iba en camino, lástima de que los ‘errores de diciembre nos despertaran del sueño’. Par Enrique Krause lo que le faltó al sexenio de Salinas fue liberalismo político, pero no ponía peros a la política económica neoliberal emprendida, pues tal es su filiación.

No se equivocó Genaro Villamil al escribir que ambas revistas y ambos personajes habían luchado por los favores del Príncipe, teniendo actitudes y actividades semejantes en el modus operandi salinista: “De hecho, pleitos como los de Enrique Krause y Héctor Aguilar Camín no fueron por posiciones distintas frente al poder y el modelo salinista sino por las prebendas y negocios derivados de la cercanía con el mandatario”.[63] Esto por lo que se pudo percibir en la relación pública entre los susodichos, otro asunto sería ya su relación íntima con el presidente y el si hubo o no favores por debajo del agua traducidos en apoyo monetario y prebendas.

Por igual que la disputa ente ‘dinos’ y ‘tecnos’, la de los intelectuales alineados con Salinas no pasó de ser una pantomima de rudos contra científicos.

Dictadura Imperfecta

El término dictadura en su significado original, esto es, el dado por los antiguos, tiene otra connotación: “gobierno que invocando el interés público, se ejerce fuera de las leyes constitutivas de un país”. (Diccionario Espasa-Calpe). Acorde con lo cual el Dictador en Roma era un magistrado al que se le otorgaban poderes supremos de manera extraordinaria en tiempos de apuro, pasando a ser un autócrata permitido.

A diferencia, las dictaduras modernas se generan por la fuerza que impone un grupo político, preferentemente militar o apoyado por los…, ejerciendo un dominio violento, obviamente sin contar con el consentimiento de los gobernados.

Las dictaduras militares sudamericanas son un cabal ejemplo de este tipo de regímenes que gobiernan sin el consentimiento de los gobernados a favor de sí mismos, militares y clase propietaria, resguardando sus privilegios y haciendo que prosperen los negocios particulares introducidos por la dominación neo colonial, en detrimento de las condiciones de vida de las mayorías. Típica dictadura sudamericana como la de Stroessner en el Paraguay, Pinochet en Chile, la Junta Militar en Argentina, etc., etc.

Un régimen de dominio continuo como el del PRI en México, sí puede ser considerado como una dictadura disimulada, pasando por su control el sufragio con el monopólico de las elecciones que le permiten acaparar por completo la dirección del Estado a lo largo y ancho del país, tal y como aconteció durante más de 50 años del PNR-PRM-PRI, pasando a tener una oposición precaria de derecha mientras prohibía la de izquierda, salvando la intransigencia al promover una relación orgánica con los sectores populares, para ser una burocracia de partido hegemónico liderada por civiles ‘los licenciados’, políticos profesionales que se van relevando en la ocupación de los puestos de mando que son a la vez los cargos públicos preferentes, los que dan poder y prestigio y dejan propiedades y dinero. Sacando la élite del Partido provecho personal de ello, pasando a ser un intenso régimen corrupto que trata de compensar sus excesos e ineficiencias con el corporativismo y las prebendas para la dirigencia de las clases populares, sindicatos charros, ‘campesinos nylon’ encargados de controlar a obreros y trabajadores del campo, así como al lumpen proletario, sectores de clase baja incluidos e integrados en el Partido.

Durante más de 50 años no admitiendo competencia alguna en el ejercicio ‘democrático’, por ello mismo intrínsecamente demagógico. Ejerciendo el uso y abuso del usufructo administrativo del erario, llegando a emplear la fuerza bruta cuando sus mediaciones políticas resultan insuficientes para frenar, paliar o compensar el descontento de los desfavorecidos por la sistémica desigualdad que la praxis capitalista genera, ‘desarrollo sostenido’, ‘crecimiento con pobreza’ medianamente satisfactorio, vigilado y aprobado por el poder del Norte, efectuado con una procesual que alcanza su punto de algidez hacia 1968, cuando la Presidencia y el Partido en su cerrazón autoritaria deciden emplear el uso de la fuerza militar para reprimir la protesta preferentemente estudiantil que principalmente pedía apertura política, dando paso a la multiplicación de guerrillas campiranas y urbanas, reprimidas a sangre y fuego en la llamada ‘guerra sucia’, para dejar de ser la ‘dictadura perfecta de Partido hegemónico’, pasando a la apertura ‘democrática’, permitiendo la posibilidad del PAN y la incorporación de la izquierda clandestina, fines de los 70 principio de los 80. Transformación interna que será arrollada por la avalancha externa que la hegemonía neoliberal septentrional impone invitando a asimilarse y alienarse con el modelo estadunidense de dos partidos un mismo sistema, si bien acá, admitiendo el defecto de devenir en una copia imperfecta propia del remedo subdesarrollado, con el defecto de incluir a los partidos comparsas, tan gastones (onerosos) como inefectivos, en su carácter de partidismo electorero no representativo del pueblo ni promotor de cambios sociales sustanciales.

Y la democracia sigue ausente y el neoliberalismo triunfante, paso del capitalismo de Estado-nacionalista al capitalismo privado transnacional, empeorando las condiciones sociales y la economía.

La ‘dictadura perfecta’ deviene en la ‘dictadura imperfecta’ del capitalismo de los monopolios y la concentración de la riqueza a rompiente de los logros sociales cristalizados en las instituciones sociales, una dictadura que se ampara en el bipartidismo de facto y el electorerismo de los partidos secundarios incapaces de promover cambio alguno u oposición efectiva a las caníbales medidas neoliberales. Por ello, si de verdadera dictadura perfecta se trata, en realidad, ésta viene a ser la que el capital impone.

Yque tal la Venta de Empresas al Capital Extranjero para Validar la Apertura

En el mismo número de la Revista Proceso en que se festinaba el otorgamiento del Nobel a Octavio Paz aparecen signos ominosos de lo que la libertad reconvertida le acarreaba a la Nación: deterioro en el campo y en la industria, nada más como consecuencia de GATT y aún y sin haberse inaugurado el ‘libre comercio’ con América del Norte.

1)      Los productores de arroz, frutas, verduras, algodón, café resultaban ya afectados por la libre importación de alimentos y sin lograr competir: “inundados de comida extranjera y la nuestra se pudre”.

2)      La industria textil era también ya una de las más afectadas desde aquella primer apertura: “las importaciones de ropa han provocado el cierre de casi un 20% de la planta textilera y dejado sin empleo a más de 25,000 trabajadores”.[64] Extendiéndose los cierres de pequeñas y medianas industrias electrónicas, de juguetes y fabricantes de zapatos, afectadas también por la invasión de productos extranjeros.

3)      El incremento en importación de alimentos era de 3,058 mdd hacia 1988 a 4,160 en 1989, calculándose que en el año en curso rebasaría los 5 mil millones de dólares, más de tres veces el alivio obtenido en la pasada negociación de la deuda: 1,600 mdd.[65] Con la agravante de que los alimentos importados pueden llegar al consumidor después de 2 o 3 años de almacenamiento.

4)      Otro problema ligado a éste, pasaba a ser la compra de alimentos contaminados: maíz con variedades de hongos carcinógenos, leche radioactiva, café infectado con una plaga que vino a afectar el nacional.

5)      El arroz importado no permitía que el almacenado en Conasupo se procesara. Un caso conspicuo de la afectación que CONASUPO le provocaba a la economía popular marcando el camino a su desaparición al dejar de cumplir su función, queda expuesto en el caso de la importación desmedida de sorgo: “Ahora, con el mercado saturado de sorgo importado, la Conasupo anunció en Querétaro su decisión de ‘no comprar un solo gramo de alimento que se produce en el país, dejando a los ejidatarios a merced de la iniciativa privada y de las transnacionales”.[66]

6)      La asimetría en producción de maíz por hectárea entre México y los EU era muy elevada: en México 1.7 toneladas por hectárea; en los EU 7 toneladas por hectárea. Y la solución del caso no es llegar a esas cifras, se produce mucho pero hay que ver cómo se produce en tan elevadas cantidades: agroindustria de agroquímicos y gramíneas genéticamente modificadas, agrotóxicos que terminan por agotar la tierra.

7)      Ya con el ingreso al GATT, para 1990 los aranceles se habían reducido a una tasa máxima del 2%, igualando lo anteriormente realizado en el Chile de Pinochet, hasta los ‘tigres asiáticos’ tenían un mayor porcentaje.

8)      En textiles, afectación al 80% de las pequeñas y medianas industrias…; 105,133 trabajadores despedidos en la industria manufacturera…; mano de obra de lo más barato en América Latina…, desempleo crónico a partir de ese entonces. Eran síntomas inequívocos de que la apertura comercial afectaba en serio a la industria local y el beneficio tendía ser más para el extranjero.

9)      Al igual que en Canadá con respecto a los EU, el reportaje concluye haciendo ver que lo que en realidad está haciendo el gobierno mexicano “es subsidiar a productores extranjeros y a empresas transnacionales en perjuicio de los mexicanos”. ¡No se olvide, todo ello antes de que el TLC se aplicara!

Mismos días en que la Galletera Gamesa de Monterrey era vendida a la Pepsico, buen indicador de la ruta a seguir para innumerables empresas mexicanas, pasado reciente, presente y futuro, cortesía de la política económica neoliberal.

Para ese entonces ya VISA había vendido su sector alimenticio a la Anderson Clayton, contando con el aval de CSG, venta realizada de manera expedita por los funcionarios de Hacienda. Venta que dejó más que satisfecho al director para América Latina del J.P. Morgan: “El gobierno fue muy profesional, algo que no sucede siempre en otros países”.[67]

El efecto propiciatorio de la creación de monopolios actuó en el caso de Gamesa, ante la competencia exaltada y el control de precios, procede la quiebra de las empresas más débiles; margen de ganancia libre para el comerciante en la venta de productos importados. Ya se había caído en la trampa del: ‘libre comercio’, favorable en gran medida al producto extranjero.

En aquel año Pepsico.Inc era la empresa número 22 de los Estados Unidos y la número 63 del mundo que incorporando a Gamesa se convertía en el rey del mercado botanero, redondeando su línea de botanas en los EU con pequeños paquetes de galletas saladas, lo que la empresa regiomontana era incapaz de realizar: “No tenemos capital para resistir a una empresa extranjera que viene decidida a conquistar el mercado mexicano”. Comentó Alberto Santos, flamante ex dueño de la Galletera.

Los últimos años habían sido de sobrevivencia, abundó, aumentaba el trigo pero no las harinas: “Automáticamente perdíamos. Por cada peso de inversión se generaban 12 centavos de utilidad, cuando los bancos han dado rendimientos de hasta 30 centavos por cada peso, sin riesgos y sin pagar impuestos / Una economía no puede funcionar correctamente así, cuando gana más el especulador bancario o bursátil que el que trabaja. Cualquier economía que quiere progresar debe premiar al que invierte con riesgo y que trabaja, en lugar del especulador”.[68]

Gran verdad que descubre la perversión de la época. Buen ejemplo para hacer ver la tendencia agiotista que perjudica al capital industrial y favorece al especulativo afectando empresas nacionales, poniéndolas a modo para ser adquiridas por el capital extranjero, modalidad que poco a poco se va incrementando.

La Joya de la Corona Rematada

A reserva de lo que pudiese ocurrir con Pemex, la joya más reluciente en la corona de las paraestatales ofertadas venía a ser Telmex, su venta representó plantar el pilar sobre el cual se asentaba el México S.A.

Un estudio realizado por Rafael Rodríguez Castañeda procuraba indagar en los subterfugios de la concesión, demostrando una franca preferencia del vendedor para con el Grupo Carso & socios extranjeros, considerando que C.S. gozó del favor de C.S.

Preferencia que abarató la concesión, al estar Telmex valuado oficialmente en más de 7,000 mdd y siendo vendida a tan solo 442.8 mdd. Implicando la concesión del Servicio Telefónico de México por medio siglo con los seis primeros años de virtual monopolio.

La renta de Telmex, al igual que la de la mayoría de las paraestatales fue una acción arbitraria decidida y ejecutada por un gobierno espurio (producto de un fraude electoral), comprometido a ciegas con el predominio capitalista pasándole por encima a la sociedad mexicana, faltando a los más elementales derechos públicos y a la supuesta democracia en que vivimos.

¿Por qué venderla; a quién venderla; en cuánto venderla; y por cuánto tiempo concederla? Todas fueron decisiones tomadas al arbitrio de la Presidencia, sin participación ciudadana, ni de los dichosos órganos representativos, ni tomándose la opinión de los trabajadores y usuarios del servicio.

En sigilo, entre las cuatro paredes de oficinas gubernamentales, se decidió vender la empresa telefónica. E igualmente en sigilo, se optó por venderla a Carlos Slim”.[69]

Consultando el ‘libro blanco’ de la (transa)cción realizada, el autor detecta la mano de Salinas conduciendo la venta y dirigiéndola hacia su específico comprador operando desde el Olimpo de los Pinos, esto es, desde el poder incontrastado de la Presidencia.

Para proceder oficiosamente, se creó una Comisión Intersecretarial Gasto Financiero (CIGF), la que elaboró un dictamen que autorizaba la desincorporación de Telmex a septiembre de 1990. Los miembros de dicha Comisión no podían ser otros sino: Pedro Aspe, Jaime Serra, Ma. Elena Vázquez, Ernesto Zedillo, Arsenio Farell, Miguel Mancera, etc., etc. Todos ellos miembros del Club de la Privatización Pro Engrandecimiento de México; más salinistas que el mismísimo Tío Sam.

De cierto que Pedro Aspe dirigía la Operación Telmex estando al frente tanto del CIGF como del Consejo de Administración de Telmex. Siendo su estrecho achichincle, Jacques Regozinsky, quien en su condición de subsecretario de Hacienda y miembro del CIGF, jefe de la unidad de Desincorporación de la SHCP (qué no se diga que no estaba bien organizada la desincorporación), asumió la coordinación del proceso de venta, contándose con el apoyo de la Secretaría de Programación y Presupuesto.

Designando el propio CIGF al Banco Internacional para que otorgase el crédito pertinente para que se realizara la compra; Banco cuyo presidente del Consejo Administrativo venía a ser el propio subsecretario de Hacienda, Guillermo Ortiz, también miembro del CIGF. El gobierno otorga facilidades y préstamos para que el empresariado compre en las mejores condiciones, todo a favor del comprador.

Los competidores del Grupo Carso fueron: Accival, representado por Roberto Hernández en conjunto con “Controladora Mextel, Accitel de México, Telefónica México, GTE Mexican Telephone Inc., que ofrecieron pagar la cantidad de 0.78 centavos de dólar por acción ‘AA’, con un importe de 1,687.2 millones de dólares, por los 2,163 millones 40,972 acciones, más la opción de compra de 5.1% de acciones ‘L’”.

Y el Grupo Gentor, “representado por Humberto Acosta Campillo y Salvador Benítez Lozano, quienes ofrecieron comprar únicamente 1,103 millones 151,000 acciones ‘AA?, a un precio de 0.63 centavos de dólar por acción e importe de 700 millones de dólar, más la opción de compra de 5.1% de acciones serie ‘L’”.

Carso a su vez estaba configurado con los siguientes empresarios: “Carlos Slim Helú, Jaime Chico Pardo, José Antonio Pérez Simón, Jaime Escoto Cano y Sergio F, Medina Noriega, conjuntamente con Seguros de México, un grupo de inversionistas mexicanos minoritarios, Southestern Bell International Holding Co. y France Cable et Radio, que ofrecieron 0.80 centavos de dólar por acción, por un total de 2,163 millones 40,972 acciones ‘AA’, más la opción de compra de 5.1% de las acciones ‘L’. El precio total ofrecido fue de 1,734 millones de dólares más en dividendo (alrededor de 70,000 millones de viejos pesos) futuros de la propia empresa”.[70]

El 6 de diciembre la Presidencia y sus tecnócratas decidieron aceptar la oferta del Grupo encabezado por Carlos Slim: “por haber presentado la mejor oferta y haber cumplido con las condiciones establecidas para la adquisición del total de acciones ‘AA’ subastadas”.

A decir de Rodríguez Castañeda el Grupo de Slim “fue ostensiblemente favorecido por el gobierno de Salinas cuando éste aceptó que una parte de la oferta fuera pagada a plazos, con dinero proveniente de las propias ganancias que Slim obtuviera con Telmex en su poder”.[71]

El meollo de la compraventa Telmex estaría en su abaratamiento y otorgación con facilidades de pago; aún y cuando es cierto que la oferta presentada por los de Carso era 2.8% superior a la de Accival. De cualquier manera, su precio de compra era como para entrarle a una ganga que el gobierno les ofrecía premeditadamente. Además de que la trampa del capital S.A. y de la apropiación monopólica que permiten laxas leyes ad hoc ex profeso establecidas, permiten que con la compra de un ínfimo porcentaje de las acciones un magnate o varios de ellos se adueñen de las empresas más remunerativas con todo y la infraestructura creada por el Estado durante décadas. Una ganga ofrecida a remate por una mafia que se apoderó del Estado.

Para superar a sus opositores, Carso ofreció 70,000 mnp para complementar el monto total ofrecido, pero tal cantidad sería pagadera a 5 años con las utilidades ya obtenidas por la empresa privatizada. Tal maniobra hizo que la oferta Carso superase ya por un 4.2% a la de Accival, tal procedimiento se realizó en acuerdo subrepticio entre las partes involucradas en la compra-venta: “Mediante el contrato de compraventa, el Grupo Carso adquiría en lo particular el 5.17% de las acciones, que acabaron costándoles 442.8 millones de dólares, agregados los intereses por el pago al plazo de 180 días. El precio por acción era aparentemente alto: 13.1 puntos porcentuales superior al cierre del mercado el lunes 10 de diciembre / Y 6.1% más respecto al máximo alcanzado en los 12 meses anteriores / En realidad, sin embargo, obtener el control de Telmex y ocupar la presidencia del Consejo de Administración le salió a Slim relativamente barato”.[72] El total con su extra alcanzó la cifra de 28 mdd, poco o nada a comparación de las ganancias inmediatas a obtener.

Dos semanas después, el propio Carlos Slim, en Proceso No. 987: 36-37, presenta una carta en la que reclama las ‘falsedades emitidas en el trabajo de Rodríguez Castañeda. Haciendo ver C.C., no confundir con C.C. que lo ofertado por el gobierno era el 20.4% del capital social de Telmex, pero entonces la pregunta era, ¿y el resto de las acciones donde quedaron? ¿Se esfumaron o quién se las apropió, el mismo C.S, con posterioridad o C.S. desde entonces?

Y abunda, la oferta de Carso fue de 1,734 mdd más un añadido “correspondiente al 20.4% del capital social hasta por un monto total de 69,938 millones de pesos (23.6 millones de dólares). Así, el pago total que ofreció fue de 5,208.6 miles de millones de pesos (1,757.6 millones de dólares)”. Aduciendo que tal pago era superior en 609.8 millones de dólares el valor que Telmex tenía en la Bolsa el 100% de toda la empresa en diciembre de 1988, que era de 1,147.8 millones de dólares (sic).

La respuesta de la redacción a la cara de Slim, se concentra en hacer ver que Telmex obtuvo utilidades netas por 31 billones 824,834 millones de pesos, pero no dice nada del valor que le atribuye a la empresa, mucho más bajo que el referido por Rodríguez Castañeda.

Y aunque Slim reconoce que Carso sólo adquirió un 5.17% y la parte mexicana (???) 10.4%. No se realiza comentario alguno al respecto.

Lo que sí agrega es el hecho de que tanto Slim, como el establishment salinista que le entregaron el control de Telmex, enfrentaban ‘una denuncia penal por los cargos de asociación delictuosa, revelación de secretos, ejercicio indebido de atribuciones y facultades, tráfico de influencia, peculado, falsedad en informes dados a autoridad, delitos contra el consumo y la riqueza nacionales, fraude y despojo de derechos de autor’. ¿Tenía visos de prosperar tal demanda?

Ciertamente había que hacer hincapié en que de no aparecer hacia 1990 en la afamada lista de multimillonarios Forbes, cuatro años después Slim era considerado el cuarto empresario más rico del mundo, con una fortuna calculada en 6,600 mdd. Obviamente que se recuperó la minúscula inversión y la apropiación de la empresa fue total, no al correspondiente 5.17% o al 15.21% si se le suma la otra parte mexicana, ¿y de qué mexicanos estamos hablando?

Precisamente en razón del combate a la impunidad, en Proceso nos ha preocupado sacar a la luz la forma como el gobierno de Salinas entregó a un grupo de privilegiados empresarios una parte importante del patrimonio de la nación”. Concluye la respuesta a Slim.

El IMSS en Proceso…, de Deterioro

La generosidad neoliberal para con los empresarios, por supuesto, daba para que el Instituto Mexicano de Seguridad Social condonara adeudos por 146 millones de nuevos pesos (mnp) a 40,273 empresarios, pero no había organizaciones obreras que protestase.

Adeudos contraídos entre 1988-90 agudizaban el funcionamiento del IMSS, para cuando los beneficios al trabajador asegurado se achican por igual que el número de derechohabientes entre la población trabajadora, crecimientos negativos que encogían al Instituto y a sus servicios cuando las necesidades de la población se incrementaban ante el desempleo y la caída de salarios.

No alcanzando las partidas asignadas por el gobierno, es decir, por un gobierno pro empresarial empeñado en disminuir el gasto público, para incrementar los beneficios al trabajador asegurado, ni alcanzando tales presupuestos para cumplir los servicios y mejorar la atención, o para “pagar pensiones más justas y dignas”.[73] Por aquellos días el IMSS se componía de 260,000 trabajadores y 50 millones de derechohabientes.

Las carencias de recursos monetarios repercutían inevitablemente en la baja de la calidad del servicio y en el deterioro de los centros de Salud Pública, generando múltiples quejas y el descontento social, mismo que se podía canalizar induciendo las reformas neoliberales.

Viniendo a ser el abandono gubernamental y la retracción en contribución de la cúpula empresarial lo que ponía en aprietos al sistema de salud mexicano. El Estado venía disminuyendo la aportación del 25% al 12.5%, y después a un 5%, refiere Ricardo García Sainz, ex director del IMSS durante nueve años, quien tenía en mente la posibilidad de que el deterioro en el Seguro fuese un acto deliberado en procura de su privatización. (Proceso 983. 13-11-95).

El neoliberalismo era peor que el liberalismo, liberalismo a ultranza como individualismo y retiro del Estado de su función social. La dirigencia sindical del IMSS tenía en claro la procedencia del deterioro ante la disminución de recursos otorgados en horas de apremio, lo que se materializaba en servicios escasos, lo que se patentiza en algo tan evidente como preocupante: 1.7 camas por 1,000 usuarios.

Y los médicos no la pasaban mejor que los derechohabientes al tener una percepción salarial decreciente, recibiendo tan sólo 23 centavos de cada peso que recibían en 1978, lo que a su vez repercutía en que la planta de galenos no se hay incrementado acorde con la creciente demanda de usuarios, de 1992 al año siguiente sólo se habían contratado 108 nuevos médicos. “Ello a pesar de que las consultas otorgadas hace tres años fueron del orden de 80 millones 990 mil, y en 1993 llegaron a 86 millones 157 mil”.[74] A la sazón percibían en promedio 1,500 pesos mensuales y no los 2,500 que se jactaban las autoridades, esta última cifra incluía el aguinaldo, prima vacacional y otras prestaciones.

Además del incremento de la carga de trabajo se daba el deterioro en infraestructura, equipo médico, abasto en medicinas “…, analgésicos, antibióticos, gasas, guantes para auscultación, jeringas, pinzas…, todo escasea”.[75] Los pacientes además de esperar pacientemente ser atendidos, tenían que poner de su bolsillo para que se adquiriesen materiales curativos. ¡Pero qué problema, procedan a privatizar!

Y la ecuación viene a ser: a menores recursos otorgados al Seguro → mayor deterioro en la atención médica → el servicio se deteriora→ proceden las quejas y demandas contra la Institución → solución predispuesta: proceda la privatización de servicios; tal es la terapia de un gobierno de fundamentalistas del mercado.

Así pues, habiéndose incrementado la carga de derechohabientes para 1994, las finanzas del Instituto se consideraban en extremo frágiles al decrecer el número de aportaciones patronales, aunadas a la desatención gubernamental. El desempleo y la reducción de trabajadores asegurados representan otra merma importante, disminuyendo asimismo la aportación de cuotas. De manera tal que tan vital Institución operaba a la sazón con un déficit de 954 mnp.

Con otra afectación, pues las cuotas se dan indizadas a los salarios y no al costo de los servicios, y como los salarios se congelan mientras que aumenta el costo de los tratamientos, se intensifica el deterioro ante la merma de aportación monetaria.

Todo ello ha significado para el IMSS déficit recurrentes en su operación, que han llegado a ser –como ocurrió en 1988- de hasta 30%. ‘Los ingresos han sido consistentemente inferiores a los gastos’, e ‘históricamente los egresos han superado rápidamente los incrementos en las cuotas’, dice el documento”.[76]

Muy cierto, así ocurre con una Institución de beneficencia pública operando en un mercado de capitales, pero el Estado está obligado, por designio social, a cubrir los gastos de las instituciones de salud, como administrador de impuestos y de las cuotas de los trabajadores que viene a ser. Y si tal función decimonona del operar estatal se realiza de manera defectuosa y corrupta, el mal gobierno es el responsable del deterioro en tan importante como vital Institución de salud pública. El problema radica en que el mal gobierno burgués con la praxis neoliberal pasa a convertirse en un gobierno que opera de manera flagrante en favor de sus propios intereses como estirpe dominante al servicio del capital privado.

Pasando a tener que recurrir a las pensiones para compensar el déficit; con otra, de que tales pensiones se otorgan a una cantidad fija, sin incrementos por inflación. La inflación de los años 70 y 80s propiciaron el rezago ante la imposibilidad de indización.

En 1992 había entrado en funcionamiento el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), manifestándose a la fecha como insuficiente y desorganizado. ‘Con una cuota patronal del 2%, una pensión que alcanzara el 100% del último salario percibido, requeriría de que cotizara durante 40 años a una tasa de retorno real del 3%, equivalente al 24% del salario’. Para que el Diagnóstico publicado en marzo del 95 refiera: “En los términos actuales del SAR, resultaría muy costoso garantizar una pensión mínima”.[77]

El asunto con las pensiones apuntaba a trasladar el fondo acumulado al SAR…, ya vendrían las Afores; significando la privatización del SAR a imitación, ¡cómo no!, del modelo chileno, sí, pinochetista, qué no se diga que México pasa a ser el seguidor más fiel del neoliberalismo inaugurado por la dictadura chilena…., y superándolo….

Aunque: “el sindicato protestó de inmediato: es dejar los recursos en manos de empresarios financieros, con el riesgo de que los manipulen en los mercados especulativos”. Obvio que así ha de ser, pero para los mexican neoliberales no hay límite en la instauración de la depredación capitalista.

Oteándose en la atmósfera privatizadora del Zedillato, la intención de privatizar parcialmente áreas y servicios prestados por el IMSS, denunciaba la propia dirigencia del Sindicato del Seguro Social. Y ese era el punto neurálgico, el IMSS no se puede privatizar íntegramente porque sería un escándalo y se caería la seguridad y atención médica de millones de mexicanos, provocando, entonces sí, una protesta masiva. Pero qué tal privatizarlo parcialmente e ir subrogando los servicios. Como en Pemex, la privatización era (es) paso a paso y a pedazos.

La gran verdad del caso, el trasfondo de los problemas del IMSS lo podían hacer ver hasta los de la CTM: “No es el cambio demográfico el origen de las dificultades financieras del IMSS, sino la rígida política económica en este y los dos últimos sexenios, que ha llevado al continuo deterioro salarial y al desempleo agudo, lo que se traduce en menos cotizantes y menos ingresos para la institución”. (Ibíd)La disminución en la incorporación de trabajadores, bajando en un porcentaje del 1.1% del 91 al 94, ante el lento crecimiento del empleo formal, era la causa real del deterioro institucional.

Aunado a ello, la intención conjunta del gobierno y del sector patronal por mortificar-modificando el sistema de seguridad social y de medicina pública al considerarlo uno de los negocios más redituables, sí, como en los EUA, viene a ser el factor de peso movido subrepticiamente que pasa a afectar la institución gradualmente.

La privatización en cierne que se procuraba bursatilizando la cauda de prensiones y ahorro, representaba un cuantioso botín para la plutocracia que se venía apoderando de México; argumentándose en el Plan Nacional de Desarrollo zedillista que: “el ahorro personal y familiar recibiría un gran estímulo si todas las contribuciones para el retiro y la vivienda –es decir, las pensiones del IMSS, el SAR y el Infonavit- fuesen individualizadas y acumuladas en cuentas personales que pagasen rendimientos atractivos”.[78] Algo que ni mandado a hacer de los manuales monetaristas a que tanto apego tiene el mejor tecnócrata que haya dado México. Sí, concentrar el capital dinero para amplificarlo en la Bolsa e írselo expropiando.

En Chile las llamadas Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) fueron impuestas hacia 1981 teniendo un período de bonanza hasta 1994, registrando en 95 una rentabilidad negativa de menos 2.1%, con pérdidas totales que sumaban los 2,167 millones de dólares.[79]

La constitución de tales Administradoras es en sí misma fiel reflejo de la abusiva y tendenciosa política económica neoliberal, un engendro suyo prototípico a favor del capital monetario. Pues el Estado queda supeditado, como queda estipulado por ley, a, por obligación, asumir los déficits y la quiebra de alguna de las 18 AFPs, de ocurrir ésta: “En otras palabras, El Estado asume las cargas pasadas y futuras mientras las sociedades anónimas que administran las AFP disponen de los recursos líquidos actuales”.[80]

En eso consiste el negocio, el Estado neoliberal es garante al servicio de los capitalistas. Tan es así que con las AFP en el Chile de Pinochet los empresarios quedaron eximidos de entregar cuotas para la seguridad social. Digno ejemplo a seguir pensarían los tecnócratas, perdón, demócratas de México.

En Chile: “El 91.6% de los fondos de las AFP es manejado por ocho grupos económicos, los cuales la mitad tienen participación de capital extranjero. Y de esas ocho, seis concentran el 82.5% de los fondos, es decir, 21,262 millones de dólares (datos al 30 de junio pasado). Todas rinden más o menos lo mismo, porque tienen el mismo tipo de inversiones. Para los trabajadores no hay más opción que elegir entre una u otra administradora, que equivale a decir que eligen qué grupo económico administre los recursos destinados a su seguridad futura. De las 18 AFP existentes, apenas tres son de propiedad y administración de los trabajadores”.[81]

Digno ejemplo a seguir, así se arriesga el ahorro y el bienestar de los asalariados. Que pérfidez del Capital: los trabajadores les conceden a sus explotadores no ya la plusvalía que les arrancaron en su trabajo vivo, sino que también en su retiro les toman los ahorros de toda su vida para especular con ellos en el mercado de dinero, y de salir beneficiados en la ‘economía casino’, poniendo en riesgo su patrimonio, mientras que sus ‘administradores’ sacarían la ganancia de agio. Y por supuesto que esto acontece sin contar con la aprobación del pensionado, quien no tiene ni voz ni voto en el destino que se le dé a sus ahorros.

Un sistema impositivo dictado por la ‘dictadura dura’ de Pinochet, para ser un sistema obligatorio e incierto: “En Chile, buena parte de esos fondos está invertida en acciones; la inversión bursátil es altamente inestable, sobrevienen las pérdidas y, cuando esto ocurre, los dueños del dinero perdido quedan reducidos a la categoría de observadores pasivos”.[82] Ideal para ser retomado en México por la ‘dictadura’ devengando en ultra plus cuan perfecta.

Fierro Viejo que Vender

El proceso de desincorporación de Ferrocarriles Nacionales de México (FNM), también iba en curso en el primer año del Zedillato, como fiel extensión del Salinato que venía a ser en lo sustantivo, la misma tendencia por empresarial privatizadora, plena manifestación de la entrega del país al dominio neocapitalista en curso.

El modelo norteamericano de países en los que los autotransportes con motores de combustión interna propulsados por gasolina y con ruedas sintéticas corriendo en carreteras asfaltadas, para ser una industria plenamente derivada del petróleo, manifestando la esencia de la american way of life, pues también habíase de implementar de manera defectuosa en un México que se incorporaba al Tratado de Libre Capital. Ergo, termínense por liquidar los Ferrocarriles nacionales, empléense preferentemente para el transporte, pues el dichoso tratadito daba libre flujo a las mercancías pero no a las personas, conforme a los intereses de los vecinos del norte.

Proceso que desde antes del arribo de los neoliberales en el PRI se venía realizando, apareciendo en esta historia con antelación un personaje nefasto que se fue colando en la dirigencia del Sindicato Ferrocarrilero (STFRM), comenzando a realizar tan funesta tarea, un tal Luis Gómez Z., en los difíciles años del 48-49. A decir de los propios ferrocarrileros, un funcionario anti ferroviario, encargado de descomponer lo que fuera un orgullo de la Revolución, convertido en vergüenza por el PRI corrupto gobierno.

Que tal truhán, como líder sindical comenzó una labor de zapa que terminó ya siendo director de FNM, y todavía, como jubilado, pasó a ser presidente vitalicio de la agrupación Héroes de Nacozari, que venía a ser, ‘la fábrica del charrismo sindical’, (no en balde el charro epónimo fue impuesto en la presidencia de Miguel Alemán Valdés a la dirigencia del STFRM, un tal Jesús Díaz de León). A decir de Norberto Vargas, director del periódico El Rielero, quien además asevera: ‘desde el movimiento de Demetrio Vallejo y Valentín Campa nos han tratado muy mal’.[83]

Todo un concierto de desaciertos procurados por dirigencias corruptas fue convirtiendo a FNM en chatarra, fierro viejo que vender al extranjero.

Lo que había sido el medio de transporte de pasajeros y carga preferente en un país cuyas características geográficas e idiosincrasia eran de carácter rural, se van convirtiendo con el desarrollo de la infraestructura petrolizada, a la manera gringa, y para beneplácito de las empresas automotrices extranjeras, en un país de filiales y carreteras. Las industrias ligadas al transporte automotriz podían ejercer presión sobre el gobierno, no habiendo en el sector ferroviario marcas extranjeras que ejercieran igual puja para la renovación periódica de maquinaria y así de ganancias continuas, a como en la industria automotriz acaece con los modelitos que cambian anualmente.

El abandono progresivo se fue efectuando sexenio tras sexenio con burocracias inservibles que van sumiendo en la inoperancia y en el atraso obsolescente por falta de mantenimiento, negligencia y corrupción deliberadas, propiciadas por funcionarios de primer nivel que hacían grandes negocios con el deterioro, teniendo por propósito final, su venta como ganga a particulares nacionales y extranjeros.

Ni para qué decir que al arribo de los neoliberales estos estaban más que puestos para concluir su remate concretando el proceso larvatorio que incluyó la conversión de la reparación y proveimiento de refacciones a extranjeros japoneses, españoles y franceses, a quienes les fueron concesionados los talleres, o a quienes les compraban las refacciones.

Para 1995 en las instalaciones del Valle de México había kilómetros de carros Pullman oxidándose, mérito atribuido a Luis Gómez Z. Encontrándose también, a la usanza del silgo XIX, maquinaria importada de Inglaterra inutilizada.

La corrupción de larga data queda testimoniada en este breve reportaje dando cuenta de cómo en el sexenio iniciador del despilfarro contrarrevolucionario se procedía: “Por ejemplo, al presidente Miguel Alemán le proporcionaban trenes y equipo de carga para que se fundieran en una empresa que tenía en Veracruz. En ese tiempo, todo iba a parar a su fábrica de Tubos y Aceros de México (TAMSA)”.[84]

Por igual que en Pemex, en FNM había obreros calificados capaces de dar mantenimiento a la maquinaria, empero, dependían de las refacciones provenientes de los EU, y como éstas pasan a escasear…. En los buenos tiempos había zapatas para los frenos que se realizaban en los talleres nacionales de buena calidad…, posteriormente la dirigencia ordena que se importasen de Japón, en donde se hacían de pura pasta y no de hierro, típico proceder del gobiernillo colonizado, el negocio de la casta de entreguistas es obtener ganancias personales como intermediarios.

Intereses bastardos de la burocracia defienden el transporte por carretera mientras que las máquinas u vagones se oxidan para ser vendidas como chatarra, tal fue el proceso de destrucción de Ferrocarriles Nacionales constatado por sus trabajadores con impotencia.

Rodolfo Candia, un portero de a bordo con 28 años de servicio comenta con resignación la neta de lo que ocurrió en Ferronales: “Es lo que está haciendo con sus empresas el gobierno desde el sexenio pasado; hacerlas quebrar y luego venderlas casi regaladas a los mismos que las hicieron quebrar. Ya ve que, en el sexenio pasado, todas las empresas que vendió el gobierno a la iniciativa privada estaban ya en quiebra. Casi se las regalaron. Y eso mismo están haciendo o van a hacer con ferrocarriles: privatizarlos / Explica: ‘En el sexenio de Salinas dejaron caer totalmente los trenes de pasajeros con esa finalidad. Ahora, sólo hay servicio de ¨pullman¨, los viernes, sábados y domingos, con uno o dos coches. Nada más’”.[85]

Dicho fuera de manera contundente, develando la actitud latrocina de los neoliberales ‘modernizando a México’. Multimillonarias fugas de dinero se fueron sumando en las distintas administraciones, contando con el refuerzo que representaba ‘la complicidad del sindicato de charros’ (Salvador Chacón dixit, ferrocarrilero con 44 años de experiencia).

La ‘dictadura perfecta’ en su oficio de corruptelas tras décadas de deficiente administración dejaba a FNM desvalido, para que, acto seguido, se le propusiera al gran tecnócrata de Zedillo la solución: “hay que privatizar algunos servicios de Ferronales”. En Monterrey una asociación empresarial argumentaba que debido al mal servicio perdían gran cantidad de dinero, así pues, proceda la desincorporación por no estar funcionando como es debido y/o por no ser prioritarios para el desenvolvimiento de la economía nacional.

Vénganos pues el capital privado al rescate, tal y como lo ‘sugerían’ los vecinos del Norte: ‘Presiones estadunidenses proceden a imponer condiciones en México al respecto’, denunciaba el senador priísta Fernando Solana. Y eso apuntaba -complementa David Vargas Bravo, ex dirigente sindical- al interés estadunidense por controlar la región del Istmo de Tehuantepec. Viejo anhelo de disminuir el trayecto marítimo del Atlántico al Pacífico, lo que el Canal de Panamá y la decreciente comercial usamericana ha invalidado.

YPemex: A Exprimir Naranjas sin Valor Agregado

No terminaba de finalizar el primer año de la administración Zedillista y ya urgía incrementar la desincorporación (como eufemismo por privatización) de Pemex, pedazo a pedazo, para cuando el petróleo estaba hipotecado a los EU desde los acuerdos firmados el 21 de febrero con el gobierno de Washington y el FMI, acuerdo que concedía un rescate de emergencia salvando a México de no pagar los Tesobonos, delito mayor que perjudicaba a los tenedores usamericanos.

Adrian Lajús Vargas, el director de Petróleos Mexicanos en turno convocaba a la desincorporación de activos petroquímicos, uno de los cuatro organismos subsidiarios en que ya habían dividido a Pemex.

Las ‘razones’ esgrimidas por el Director eran mero discurso insulso y encubridor: “…, obedece a la necesidad de ‘reflejar la lógica de la industria petroquímica’ y ‘promover una industria petroquímica mexicana moderna y globalmente competitiva a escala mundial’”.[86] Mera retórica carente de veracidad.

Lo que según esta afirmación Pemex era incapaz de realizar sin inversión privada y extranjera. Por supuesto que si el gobierno saboteador, en lugar de administrar como era debido a Pemex, se empeñaba en desatenderlo y expoliarlo, sus déficits y carencias hacían propicia la ‘ayuda privada’.

Por esos días la industria petroquímica de Pemex cubría el 30% de la producción nacional, al lado de importantes empresas ‘nacionales, como Celanese de México (sic), Alfa, Cydsa, Primex, Desc; concurriendo también al mercado nacional las poderosas cuan prestigiadas: Dupont, Hoechst, Monsanto, Basf.

El artilugio que se venía empleando para justificar la desincorporación continuaba realizándose: la desincorporación de petroquímicos básicos que pasan a ser secundarios, los que primeramente fueron reducidos de 60 a 19, llegando a la sazón a ser tan solo 8. “Precisamente, el gobierno pretende liquidar Pemex Petroquímica aduciendo que se trata de líneas secundarias, aunque temporalmente conserve la propiedad de entre 20% y 30% del capital, con objeto de facilitar la transición de una producción compleja y dar seguridad a los renuentes compradores”. (Ibídem)

Entiéndase, la mesa puesta por los tecnócratas para que llegasen a servirse los apropiadores, sin mayor mérito ni posibilidad real de mejorar los productos. Mas la orientación procurada por los compulsos privatizadores estaba señalada. Pemex debía ser un mero extractor de crudo, puesto que a decir de tal dirección gerencial, el valor agregado no les parecía rentable, validando incrementar la petroquímica nacional. Los cientos y miles de millones requeridos para modernizar las plantas no estaban al alcance de la mano, pues el Estado estaba pobre y endeudado, pagando precisamente la deuda con los ingresos del crudo.

Lo que tenía prioridad era así la explotación de crudo junto a la exploración, vil primitivismo de ‘primerización’ propio de una economía subdesarrollada y dependiente en tránsito de hacerse más subdesarrollada y dependiente. Presentándose índices bajos de beneficio en la Refinación (3.5%) y en la Petroquímica básica (8.7%), nada comparables a los de la exploración y producción extractiva de 80% hacia 1994.

Por supuesto que sí, si la reinversión se concentraba en las mismas actividades primarias y el abandono dejaba en la insolvencia a Pemex Petroquímica, tendencia de política neoliberal, y como tal propia de un gobierno virreinal al servicio de los intereses del Diablo, es decir, de nuestro vecino del Norte. Tal y como se venía propiciando desde por lo menos, el crack del 82. Pemex debía funcionar prioritariamente como extractor de petróleo y vendérselo de inmediato a su cliente inmediato.

La función estratégica de Pemex, dada por los nacionalistas cardenistas, de esa manera se veía revertida y distorsionada, reubicando a la Paraestatal en la dinámica Norte/Sur en su calidad de proveedor de materias primas e importador de productos con valor agregado. Lo que Andrés López Obrador pasará a calificar de ser vendedores de naranjas e importadores de jugos de naranja.

Ni qué decir de que la política modernizadora aplicada por la tecnocracia falta de manera flagrante al espíritu nacional: “El propósito de la nacionalización fue el darle ventajas comparativas al país en la industrialización de una riqueza pública de bajo costo y alto precio de mercado. Se trató de asegurar que el sector energético, por ser área de seguridad nacional, quedara bajo la responsabilidad de un gobierno democrático, regulado y vigilado por el Congreso, y no al arbitrio monopólico de cárteles privados”.[87]

El mundo de todo al revés y para peor. Para estar a tono con este artículo, ‘pasando de la dictadura perfecta a la dictadura imperfecta’, del la economía mixta a la empresarial subordinada con mayor intensidad al extranjero. El PRI corrupto gobierno de políticos ‘nacionalistas’ da paso al PRI secuestrado por tecnócratas educados en el Septentrión y comprometidos con la apertura irrestricta y la entrega de la economía a la explotación desenfrenada, como solo la pueden llevar a cabo los capitalistas, fracaso del Estado regulador.

Argumentaba también Lajús que se privatizaba Pemex petroquímica para darle mayores recursos al fisco. ¡Todavía más! Explotar hasta su agotamiento a la gallina de los huevos de oro negro. Los números de 1994 constatan la brutal exacción: 110,400 mnp por volumen de venta, representando el 7% del PIB industrial total, y el 28% considerando su comercialización: “los impuestos sobre el petróleo y sus derivados representaron el 5% del PIB; la carga fiscal de Pemex equivale al 63.3% del valor de sus ventas, triplica el PIBP [producto interno bruto de la industria nacional petrolera] y representa el 25% de los impuestos federales. Las exportaciones superan los 7.000 millones de dólares anuales. No hay actividad, ni siquiera Teléfonos de México, que produzca la reta económica del corporativo Pemex”.[88]

En otras palabras, a la sazón Pemex ya era saqueado por su explotación en bruto, para dejar de hacerlo, habría que añadirle valor agregado a su producción incrementando sus ingresos, pero se hacía lo contrario, se absorbían sus recursos sin reinvertir en su infraestructura lo suficiente y sin ampliar su industria, procediéndose, peor cosa, a reducirla. ¡Santo remedio neoliberal!

El secretario de Energía, Pichardo Pagaza, complementaba lo expuesto por Lajús, anunciaba la convocatoria para privatizar 61 plantas petroquímicas de Pemex, cuyos activos sumaban los 16,000 mnp. En consideración de que ‘la industria petrolera no tiene que estar necesariamente vinculada a la petroquímica’. Y qué problema. Tiempo adecuado para contemplar la reaparición de Díaz Serrano, el ex socio de Bush padre, ahora asociado con Sergio Bolaños, otro ex procesado (por evasión fiscal), aconsejando vender más petróleo para salir de la crisis (sic), muy dispuestos los ex reclusos a invertir 1,000 mdd, posiblemente complementados con otros 14,000 más, (¿ladronde salieron o a quién del extranjero iban a representar?). Y qué problema, el ambiente ahora era más propicio y comprensivo que en tiempos de Jo.Lo.Po.

Un dictamen de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados, consideraba imperiosa necesidad proceder a desgravar a Pemex para que pudiese reinvertirse en su auto-desarrollo, digamos, orgánico, y no seguir sometido al ‘brutal despilfarro’ efectuado en los gobiernos de De la Madrid y Salinas, al usar la renta’ “para pagar el servicio de una deuda improductiva y al gasto corriente; se advirtió que se trata de un patrimonio que histórica y constitucionalmente pertenece a la nación y no sólo al gobierno federal”.[89] (Pero el poder de facto se lo otorgaba a éste último, cabría añadir).

Tal era el problema a remediarse. El problema de que con un gobierno empeñado en privatizar y en extranjerizar los activos del país saqueaba a Pemex malgastando sus ingresos y entregando el producto bruto sin más, y para colmo, cumpliendo con ser el mejor pagador del mundo, admitiendo que el erario también fuese esquilmado por otra puerta con la deuda-tributo pagada al mismo saqueador. Negocio redondo en el Norte.[90]

No cabía la menor duda, la privatización de Pemex se daba de manera disimulada y paso a paso. Dicho esto suspicazmente por la Doctora Martínez: “De ser así, se confirmaría la sospecha de quienes señalaron que la verdadera finalidad del desmembramiento del corporativo era vender Pemex poco a poco y no transparentar sus resultados para mejorar su eficiencia. Pero, ¿por qué pagar un tributo a la ‘globalización del capital’ en vez de promover inversiones adicionales, públicas y privadas, nacionales y extranjeras, que amplíen y fortalezcan la industria petroquímica mexicana?”. (Proceso 991) Porque ese no es el negocio, el gran negocio es apropiarse de tan preciada riqueza natural para explotarla pro beneficencia privada absoluta, tal y como lo marca la tendencia del neoliberalismo en favor del capital monopolista.

Operándose para contrario del cabal desarrollo de México, por estar estos gobernantes entregados al extranjero, siendo hábiles prestidigitadores en el carnaval politiquero, lo vendían como si tal política fuera la apropiada, que así funciona el engaño neoliberal, demagogia pura.

Obvio que el operar de los tecnócratas en la conducción de Pemex respondía a los dictados del FMI, planteados en un Memorándum “¿…, que compromete al gobierno de nuestro país a llevar a cabo privatizaciones y concesiones de entre 12,000 y 14,000 millones de dólares de dólares de 1995 a 1997? No había que dudarlo, se trataba de un largo proceso larvario de desgaste y privatización gradual.

Ese orden del dominio se evidenciaba en que Ernesto Zedillo se apersonara en los Estados Unidos por esos días recitando el catecismo neoliberal: ‘El Estado obeso debe reducirse y permitir la entrada de capitales privados, incluso extranjeros’, pos como no, si para eso van a Dallas. ‘Lo que aseguraría que las diversas actividades productivas de bienes y servicios mejorasen en su dinámica productiva, haciendo más competitivo al país’, y bla, bla, bla.

Era prioritario continuar el adelgazamiento del Estado Obeso por lo que el 7 de abril de ese primer año de Zedillato se creó la Comisión Intersecretarial de Desincorporación, faltaba más, si para eso tuvimos el honor de estudiar y quedar impregnados del alma mater chicagüense, abriendo las puertas de par en par a sus preciadísimos capitales que se dignen enviar.

Y la mentira aparece como contradicción. Un Estado concentrado en lo básico “podía dar respuesta a las necesidades de la población y elevar su bienestar’ por lo que la intervención directa del Estado en la producción de bienes y servicios debe ‘ser sustituida con eficacia por los sectores privado y social”.[91] Consagrándose para la inmortalidad del museo de el disparate neoliberal.

Justo cuando hacían todo lo contrario para conseguir tales fines básicos que todo Estado debe proporcionarle a sus gobernados, retirándose de los deberes elementales de todo gobierno público. Y no había que ser profeta para saber que los supuestos logros a conseguir con la entrada de capital privado no servirían para cumplirlos sino todo lo contrario, que la compulsión por la ganancia fácil y cortoplacista es un pecado mortal del capitalista.

El 11 de octubre de 1995 en Washington, Zedillo se congratuló ante sus padrastros y acreedores haciéndoles ver que México estaba en venta: plantas petroquímicas, gas, ferrocarriles, puertos, aeropuertos, satélites, lo más valga y se les antoje. Y por la noche en Nueva York remató informando a un muy selecto auditorio de multimillonarios que también los ahorros de los jubilados se ponían a la disposición del mercado.

No tenían de qué preocuparse, no habría conflicto social, el pueblo de México era de probada capacidad aguantadora, por lo que no tenían por qué temer perder sus inversiones, su gobierno les garantizaba hasta el último penny de su reciente préstamo, toda vez que nuestra economía ya está conformada y calada para retribuir los préstamos con creces, y dijo Zedillo: “ese dinero que se le prestó a México es una inversión y se probará que fue una muy buena inversión”.[92] Ok Misters, somos el país más pagador del mundo, sus tesobonos están garantizados en dólares, los intereses del préstamo se los retribuyen con un alto porcentaje de ganancia. Qué problema

Invitación que no sería desatendida en Norteamérica, y consta que tal compulsión por la apertura irrestricta no aparecía en la planeación administrativa a principios del sexenio; pero de nueva cuenta el apuro con el adeudo para con el cliente preferente empujó a la aceleración de la enajenación. Así Zedillo procede a informar antes que en México en los EU, que el derrotero neoliberal sigue la ruta marcada por la brújula que apunta al Norte, y no al Sur.

La intención del gabinete zedillista era la de incrementar la producción de barriles en 500,000 barriles diarios, pasando a ser México una especie de esquirol de la OPEP al servicio de EUA, propiciando la baja del precio, lo que podrían creerlo los tecnócratas, favorecía a ellos y perjudicaba a nosotros, mientras el país no salía del círculo vicioso de: más exportaciones → decreción de los precios → empleo de buena parte de los ingresos en pago de deuda.

Con Jo.LoPo se habían exportado 1,650 millones de barriles a un precio promedio de 45.15 mdd; con M de la M fueron 3,084, un 48% más habiendo caído el precio en 40% a 22.25 dólares; con CS se exportó 2,898 mdb, a un precio de 16,24 dólares el barril. Y bien, el petróleo se vendía y no propiciaba el desarrollo prometido, era un mero recurso controlado por el mercado septentrional; los petrodólares, por igual que los del Medio Oriente, terminaban por regresar al importador que imprime los dólares y exporta productos petroquímicos.

Refutando a los funcionarios entreguistas y dilapidadores, se hacía ver que los ingresos obtenidos por la venta de crudo eran ínfimos comparados con la venta de petróleo procesado, estaríamos hablando de multiplicar su valor por cinco, los millones se convertirían en billones si Pemex procurase industrializar el crudo.

Qué ni qué, “hay una intención en Washington para que Pemex eleve su producción”,[93] lo que bajaría su precio. Y los adoctrinados en USA no dejaban de perorar que había que vender para salir de la crisis.

John Saxe Fernández recordaba que en 1986 EU y su esquirol favorito en la OPEP, Arabia Saudita, decidieron inundar el mercado para desquiciar las finanzas URSS, haciéndola perder 15 mil millones de dólares en un año, y de paso nos llevaron entre las patas. A la fecha hemos perdido alrededor de 100.000 mdd.

Y cómo no, si la política petrolera mexicana era teledirigida por la asesoría de Consorcios estadunidenses, uno de los cuales: McKinsey & Co., tenía ligas con el Departamento de Defensa yanqui: “y esa empresa maneja ahora la reestructuración de Pemex, con información privilegiada”.[94]

Y la premura por el extraer el crudo tenía graves consecuencias, su desperdicio en la Región Sur: “Diariamente se desperdician 17,500 barriles de crudo, porque en la superficie de los pozos no se logra separar, por ineficiencias, el gas del petróleo. Como el crudo no lo estabilizan adecuadamente, lo mandan a los tanques, donde se evapora y se pierde. Por otro lado, en la región se queman 41 millones de pies cúbicos de gas natural y condensado, diariamente. Se extraen 600,000 barriles diarios de crudo que, por deficiencias en las instalaciones, se contaminan. Se castiga, entonces, con 37 centavos, cada barril, al momento de explotarlo. Estas mermas ascienden a 220 millones de dólares anuales, y nada más en la Región Sur”.[95]

El obsequio del Diablo se lo chupaba el ‘Diablo’ y México pasa a administrar la escasez.

Un año pleno de consecuencias neoliberales

Las cifras administrativas del Estado mexicano daban cuenta del hundimiento en la crisis inmediata al arribo al Primer Mundo con el TLCAN, habiéndose contraído la economía en un 5.8% en el primer semestre del 95 y con un PIB registrando un brutal descenso del 10.%, récord histórico durante todo el siglo XX; con los salarios en picada, resintiendo una disminución del 6.3%, mientras que el índice de precios de la canasta básica registraba un incremento del 39.36% y la inflación se contabilizaba a 39.91%.

Los recursos fiscales disminuyeron en un 2% en comparación con los del año pasado, y los ingresos tributarios en un 18% y el Impuesto sobre la Renta en un 16.2%, mientras que el Impuesto al Valor Agregado (IVA), a pesar de haberse incrementado del 10 al 15%, lo recaudado fue 2.1% menor al año pasado. Aumentándose sí ‘los ingresos no tributarios (por derechos, productos y aprovechamientos) incrementados en 55.1% real’.[96]

El problema del adeudo externo, cual factor detonante de la crisis en el cambio de sexenio con el débito en los Tesobonos indexados a dólares, aumentó aún más la deuda eterna permitiendo una mayor injerencia en la política interna so pretexto del rescate confeccionado desde Washington, volviendo más dependiente y decimonónicamente neoliberal la política del gobierno tecnocrático afectando con ello aún más a la sociedad. Para pagar los Tesobonos el gobierno hubo de desembolsar casi 26,000 millones de dólares. Más de la mitad de los 48,000 mdd obtenidos por el generoso rescate implementado por Mr. Clinton. (Ibíd: 6).

A fines del sexenio de Salinas las cantidades debidas se contabilizaban en 85,435 mdd, medio año después ascendía a 93.530 mdd, para ser un incremento al 10%. Y en lo inmediato, el pago del servicio de la deuda, en el primer semestre, había sido por 17,822 mdd, casi el doble del año anterior; en compensación la deuda interna sólo aumentó en un 1.24%, para ser de 181.171.5 mnp, pero tal nivel era momentáneo, ya vendría una reconversión de deuda externa convertida a interna, que disminuía en apariencia el adeudo total. De momento se producía una descomunal alza en las tasas de interés internas, obligando a realizar un pago por 17.247 mnp (ibídem).

Evitándose a como diera lugar la quiebra del sistema bancario reprivatizado, con Procapte y Fobaproa, se gastaron unos 40,000 mnp, casi igualándose lo percibido en su venta. Contemplándose unos 20,000 mnp en subsidios para menguar la cartera vencida, mientras el gasto público se recortaba en un 20% y los rescates a los deudores terminaban por ser insuficientes e inefectivos.

Catástrofe heredada del sexenio anterior, manejada de igual manera, manteniendo el mismo rumbo, permitiendo se incrementase aún más la dependencia, endureciéndose la política interna y apuntalándose la política económica neoliberal, pues mientras más se deterioran las condiciones económicas, mayor es la compulsión de los tecnócratas por mantener las medidas apegadas a los manuales chicagüenses y recetarios fondomonetaristas, auténticos discípulos decimonónicos del fundamentalismo neoliberal, que muy bien traducen y aplican en el patio trasero inmediato, pues: ‘no hay alternativa’. La supeditación al capital extranjero se ampliaba, el equilibrio macroeconómico se procura a toda costa y coste a pesar de las terribles consecuencias que provoca para la real economía.

En números redondos, el número 1000 de Proceso a 1 de enero del 96 terminaba por dar cuenta del primer año de arribo al Primer Mundo, haciéndose eco de estar al ‘filo del estallido social’, tal y como lo consideraban algunos representantes sectoriales relevantes.

Si se le preguntaba al obispo de Oaxaca, Bartolomé Carrasco Briseño, su percepción de la condición social en su Diócesis, respondía que él veía signos de otro levantamiento armado por el clima incierto y oscuro que se vivía, considerando que el actual gobierno ‘era un barco a la deriva, sin rumbo en medio de la tempestad’.[97]

Pero se equivocaba, en Oaxaca el movimiento de armas que llegaba a los oídos del Sr. Obispo era exclusivamente un asunto de narcotraficantes. Los neo zapatistas habían hecho mucho por la patria alzándose en armas un año antes, pero no había quienes los secundaran. Acertaba el Obispo en considerar que se presentaba una desconfianza creciente en las autoridades gubernamentales, pero ello distaba en provocar una rebelión generalizada.

Asimismo, más de uno se podía confundir considerando que el gobierno se encontraba extraviado y no estaba funcionando como era debido, por el contrario, acorde con los parámetros neoliberales, el gobierno zedillista cumplía a la perfección con su papel de promotor de los ejercicios neoliberales, propiciando de manera excelente la apertura al capital extranjero y a la gestación de monopolios mexicanos, manteniendo el tributo como pago de la deuda y concentrando la riqueza en unos cuantos capitostes de la famiglia feliz.

El rumbo estaba fijo, había que restablecer los niveles macroeconómicos y proseguir con el abandono de la real economía a favor de la entrega de bienes y servicios al sector privado. Para cuando el número de pobres había aumentado en el año trágico de 40 a 48 millones de pobres, en cifras de la mismísima Coparmex.

Habiendo caído las ventas en las centrales de abastos entre un 75% y un 80%. En el campo la producción disminuía un 80% en tanto que aumentaba la cartera vencida un 100%. Así, la producción de alimentos caía en un 80% mientras que el presupuesto canalizado al agro no hacía sino disminuir.

Pero el pueblo aguanta mientras el espectro multidimensional de la sociedad multiindustrial da espacios para que los desfavorecidos se reacomoden en la sobrevivencia, fragmentados y despolitizados, sin organización de clase, imposibilitando cualesquier intento de levantar un auténtico movimiento revolucionario, ni siquiera de alguna revuelta de consideración.

Lo que sí crecía y aumentaba su potencial eran las fuerzas armadas junto con la policía, pasando a ocupar el 2° lugar en presupuesto asignado, sólo por debajo del destinado a la educación, pues la SEP había recibido 11,639 mdp en el 95 y tenía asignados 15,651 en el 96. Por su parte, la Secretaría para la Defensa Nacional tenía destinados 11,122 mdp, y 3,849 para la Secretaría de Marina., representando un incremento del 44.7 y 44.8% respectivamente con relación al año anterior.[98]

Esto, con el pretexto de ‘salvaguardar la seguridad nacional y combatir al narcotráfico y al terrorismo’ (sic). De cierto que con motivo del combate al Ejército Zapatista de Liberación Nacional, se procedió a comprar tanques y helicópteros usamericanos, detectándose con ello una apertura y acercamiento de las fuerzas armadas nacionales para con las yanquis.

Por su parte, la policía capitalina, durante lo que iba de los regímenes neoliberales, resultaba incrementada con casi una decena de nuevas corporaciones de élite, lo que implicaba que la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal y la Secretaría de Seguridad Pública, obtuvieran incrementos presupuestales por un total del 60% y un 48% respectivamente.[99]

También en Guerrero aumentaba la presencia militar-policial, estando temeroso tanto el gobierno federal y como el estatal de que se reavivase la guerrilla. Siendo gobernador del estado Rubén Figueroa, personero de abolengo caciquil, no era de esperarse otro proceder sino la represión a cualesquier manifestación de justificado descontento social.

Tras la matanza acontecida en Aguas Blancas el 2 de junio del 95, un auténtico acto de terrorismo de Estado imputable a los dos órdenes supremos de gobierno, el seguimiento pretextado consistía en aumentar el número de uniformados.

La Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS) pasa a ser hostilizada sufriendo la muerte de seis simpatizantes, para ‘compensar’ el gobernador Figueroa entregaba ayudas materiales a las organizaciones priístas y distribuía cheques de Procampo.[100] Meros paliativos

En ese mismo número 1000 se daba cuenta de los sobresueldos percibidos por la jerarquía gobernante, cientos de miles de pesos entregados para premiar a los perpetradores del sistema neoliberal e incondicionales del mal gobierno, partícipes y culpables del hundimiento de la economía nacional, pero a pesar de la caída de salarios generalizada, los funcionarios de Estado en puestos relevantes recibían ‘compensaciones’ más que generosas.

Tratándose de una casta gubernamental consentida que se auto-premiaba por su desempeño impositivo acorde con el diktat del Capital Metropolitano, premio a su absoluta entrega a la causa empresarial. Los rubros podían ser múltiples: estímulos, compensaciones, bonos, incentivos, gratificaciones, aguinaldos, etc., etc. Para que con esas percepciones su percepción del país no dejara de ser…, óptima y halagüeña.

El Presidente, los Secretarios de Estado, subsecretarios, gobernadores, eran los ganones con sobresueldos, y qué problema, no había quién se los impidiese. Los malos gobernantes se auto-gratificaban por estar empobreciendo al país.

Y para cerrar con broche de oro el año de la entrada plena al Primer Mundo, a cuatro años de su privatización, Telmex reportaba utilidades por 35,762 millones de pesos, constatando que el modelo privatizador era un éxito concentrando la riqueza en unos cuantos monopolios. Habiendo incrementado sus tarifas promedio en un 340%, según cálculos oficiales, también se daba cuenta de que el servicio ‘mejoraba’, como se había previsto.

Las inmejorables condiciones de operación que le otorgó Salinas y consolidaba Zedillo permitían que la empresa de Carlos Slim se ubicara ya como la corporación # 23 del mundo (Fortune, agosto del 95). “Y en el lugar número dos, de acuerdo con el porcentaje que representan sus utilidades respecto de sus ingresos: 26.9%, sólo por debajo de la aseguradora estadunidense Standard Life / Ese mes, Fortune calculaba en 14,148 millones de dólares el valor de los activos de Telmex”.[101]

Negociazo y en pleno crecimiento. De cierto que el proceso privatizador funciona, sí, y funciona muy bien, acorde con la procuración de su desenvolvimiento así concebido e implementado por el establishment imperialista, considerar lo contrario es un error, porque las medidas neoliberales han sido predeterminadas para promover la concentración de la riqueza en una clase propietaria monopolista y transnacional, mientras compensan administrando la pobreza de las mayorías, sin más.

Falacia neoliberal

Entrevistado en marzo de 1993 para la Revista El Mercurio de Chile, el ex asesor de Salvador Allende, Pedro Vuskovic, a dos meses de su próxima desaparición (R.I.P.), daba cuenta de lo que la implementación del neoliberalismo le deparaba a América Latina, en seguimiento del modelo chileno, el país adelantado por el Golpe de Estado propalado por Pinochet, siendo pionero en la imposición la praxis neoliberal.

Haciéndose evidente para esas fechas que alcanzaban la década del modelo implantado en Chile a sangre y fuego, que los ‘éxitos’ inmediatos se convirtieron en efímeros, cual logros macroeconómicos irrelevantes, teniendo por contrapartida la recesión y la pérdida de soberanía económica que se hacía flagrante.

En el Chile de Pinochet innegablemente habían crecido las exportaciones, así como el sostenimiento de los equilibrios macroeconómicos, pero a costa de qué. ‘Éxitos económicos’ rápidos y momentáneos en detrimento de las condiciones de vida de las mayorías, propiciando “una exacerbación extrema de la desigualdad. El resultado es una sociedad escindida, con un ‘mundo de los ricos’ y un ‘mundo de los pobres’, increíblemente diferenciados en sus niveles y formas de vida. Contrasta el éxito exportador con la mala alimentación de la propia población: somos capaces de producir el postre para las familias estadunidenses, pero no las proteínas y calorías para la alimentación interna, y buena parte de los ingresos de la exportación se aplican a financiar remesas de diverso orden al exterior”.[102]

Los ‘éxitos neoliberales’ se realizan afectando el nivel de vida de los trabajadores y propiciando el aumento de la marginación, porque se sustenta en incrementar la plusvalía: a mayor explotación menor remuneración y menor empleo por mayor uso de maquinaria. Se afecta de manera intencional la economía popular para mantener a flote la administración pública, al unísono de que se van tomando medidas despiadadas que favorecen a los capitalistas.

No es gran mérito sostener los equilibrios macroeconómicos y controlar la inflación disminuyendo la responsabilidad estatal en los servicios básicos de salud y educación, reduciendo el empleo y regateando mezquinamente salarios y derechos básicos. En suma, hay (en Chile) un desarrollo económico [que es más que otra cosa un crecimiento productivo], pero con una forma de desarrollo socialmente perversa”.[103]

El Estado Sur se pone sin restricciones al servicio del Gran Capital a la par de que va abandonando la rectoría en la producción, el transporte público y el comercio, a como debiera ser en el modelo social requerido en los países de la periferia para protección de las capas populares, las que al quedar expuestas al ‘libre mercado’ resultan depauperadas, pero como la política económica neoliberal procede a la inversa, abandonado a su suerte a los trabajadores y desempleados, se opta por la ‘libre’ concurrencia al mercado empeñándose por privatizar toda empresa redituable, con lo que la ganancia tiende a concentrarse mermando la distribución de la riqueza generada por el trabajador, contra lo que la teoría neoliberal quiere hacer creer.

En aquel momento de recién ingreso al Tratado de Libre Comercio de América del Norte, Pedro Vuskovic podía advertir que el TLCAN pasaría a mermar la soberanía nacional en función directa a fortalecer la injerencia extranjera. Proceso histórico en el que la globalización efectuada a través de tratados de ‘libre comercio’ funge en favor de las transnacionales en razón inversamente proporcional al detrimento de la industria nacional empleando a los gobiernos gerenciales como entidades puestas a su servicio, subsistiendo como Estados-Nación reprogramado por el nuevo impulso neocolonial.

La globalización se lleva a cabo empleando los parámetros neoliberales, agudizando las distancias Norte/Sur, así es que: “…, el proceso no viene siendo ni equitativo ni simétrico en términos de participación y de acceso a los beneficios. Simplemente son las grandes naciones capitalistas desarrolladas las que en última instancia fijan las reglas de la globalización abriendo nuevas vías para el aprovechamiento de la mano de obra abundante y barata del mundo subdesarrollado, así como para la explotación depredatoria de los recursos naturales y la absorción de buena parte de sus excedentes financieros”. (Ibíd) Ha sido el caso, no había nada que no pudiese preverse de este desempeño perverso intrínseco a la vorágine que el capital imperialista exacerba en su compulsión epigonal.

La alternativa tenía que edificarse en América Latina emanando de la propia realidad, dando prioridad a las relaciones de intercambio complementario intra iberoamericanas y sur-sur con el resto del mundo, complementándose en lo político en el fortalecimiento de los países no alineados, intentar sacudirse la dependencia, el estar inmerso en las redes monetario mercantiles del Norte metropolitano.

La globalización no puede aceptarse, pues, como un pretexto para justificar una estrategia de desarrollo esencialmente exportadora, que a largo plazo sería insostenible, sin castigar cada vez más los salarios internos y sin hacerse cargo de mayores costos ecológicos, y que subordina y posterga lo que debería ser el eje de una estrategia económica: las necesidades básicas de la población propia”. (Ibíd) Lo contrario a lo que acontece, de ahí el que las calamidades del mundo no estén sino para verse incrementar toda vez que los nuevos tratados de ‘libre comercio’ transoceánicos se implementen, puesto que estos son mucho más feroces en la intensificación de la explotación-expoliación del trabajo y de los recursos naturales convirtiendo a todo Estado en un gerente garante de negocios privados transnacionales.

De manera tal que la política económica neoliberal desde el comienzo de sus aplicaciones podía ser identificada como aquella propiciada por un Estado conquistado que daba prioridad a otorgar mayores beneficios a la clase propietaria, exacerbando los conflictos que de por sí la praxis capitalista conlleva. Como tal, el neoliberalismo, como agudización de la explotación capitalista, estaba destinado a cumplir de manera muy efectiva con la función programada de concentrar la riqueza con las medidas que implementa, pretendiendo engañar y compensar con un discurso desarrollista aun y cuando la realidad desmiente el supuesto bienestar general procurado.

Con ojo clínico el veterano sociólogo mexicano Pablo González Casanova advertía hacia 1990 la crisis del Estado nacional en América Latina derivando en mayores relaciones de dependencia. Denotándose la teledirección del FMI en la política económica, direccionando todas sus líneas relevantes, tanto la producción como las finanzas, el gasto público, la política fiscal, la política educativa, la implementación de infraestructuras, en salud, seguridad social, designación de salarios. Líneas determinadas por el FMI y tan solo reajustadas en cada país de acuerdo con sus circunstancias específicas.

Políticas que vienen a causar un deterioro muy agudo sobre todo en las empresas medianas y pequeñas, las propiamente nacionales y generadoras del mayor porcentaje de trabajos, empresas que al no estar articuladas al capital monopólico metropolitano resultan desfavorecidas viéndose privadas de crédito, sin subsidios ni exenciones, política de abandono que por igual se aplica a los componentes del sector primario.

El incremento de los marginados en condiciones de extrema pobreza es una consecuencia necesaria de tales disposiciones que favorecen de manera drástica a los capitalistas. Pauperizándose las condiciones del trabajo debido a la abundancia del ejército de reserva aprovechada por los empleadores para castigar salarios y prestaciones, abundancia del ‘mercado de pobres’ de donde se toman esquiroles y/o desempleados desorganizados que aceptan trabajos sin contrato, a sueldos muy bajos y sin seguro ni prestación alguna, ante la posibilidad de su despido inmediato.

Substituidos por la proliferación de maquilas y ensambladoras, estas sí, articuladas a los grandes centros industriales metropolitanos de donde proviene su capital matriz, proliferando como sustitutos de las empresas locales en detrimento de la auténtica economía nacional.

Llevados a la sobrevivencia por la desposesión y carencia de propiedad y bienes, carne de cañón para los propietarios, marginados, aptos para ser sobreexplotados: “La economía informal es (en un primer plano) la alternativa al desarrollismo, al populismo y a la socialdemocracia que privan en la posguerra hasta mediados de los setenta. Es la mediación que buscan las políticas de ajuste, de contracción del gasto público, de privatización de los servicios de salud, vivienda, educación habitación. Es, en un segundo plano, y no menos importante, la sustitución de los empleados asalariados –desempleados- por trabajadores a cuenta propia a la hora en que el pleno empleo se abandona como un objetivo de la política económica (como ideología). Es, en fin, una política de desestructuración de la clase obrera”.[104]

Intensificándose la dependencia gestada por el FMI, propiciándose con ello la mayor dependencia, desigualdad, subdesarrollo y autoritarismo para con los más desposeídos y precarizados. Teniendo por resultado ‘el incremento en la explotación del trabajo y en la disminución de la participación de los trabajadores en el producto o ingreso territorial’.[105]

Propiciándose condiciones permanentes de mayor opresión que atentan contra la economía popular, devaluaciones, inflación, desequilibrio en la balanza de pago, con transferencia y fugas periódicas de capitales. Dándose término al intento de industrialización autónoma, incentivándose por el contrario el acarreo de mayores importaciones a precios siempre desiguales por el diferencial pesos a dólares.

Políticas realizadas por gobernantes que se dicen (aún) representantes de Estados-nación soberanos, y como políticos ‘demócratas’ representantes de la voluntad de sus pueblos. Teniendo como prioridad algo a todas luces antidemocrático, el pago de la deuda, entregados a cumplirle a los acreedores, en realidad: viles representantes del Gran Capital en sus respectivos países.

La política subordinada al ‘libre mercado’ no logra ningún objetivo favorable al conjunto social, sino a la minoría privilegiada, por ello es falso como su mácula el que los objetivos procurados sean a favor de la economía pública, tal y como la experiencia lo demuestra, a decir de Pablo González Casanova, desde lo realizado en Brasil por la primer dictadura militar monetarista en 1964.

La política económica neoliberal es contraproducente para el desarrollo económico propiamente social, al favorecer tan solo al sector capitalista en detrimento de los demás, así establecido e implementado con toda la intención del mundo por parte del establishment imperante: “La modernización es concebida como transnacionalización del Estado y la sociedad. El Estado implícita o explícitamente abandona los proyectos de independencia nacional y de ‘desarrollo’ económico y social de la etapa anterior. Pasa de haber concebido a la nación como base y objetivo del Estado soberano a plegarse a la transnacionalización dependiente como práctica del Estado ‘modernizante’, ‘eficiente’”.[106]

Y las consecuencias son obvias, el deterioro económico afecta gradualmente pero de manera profunda a todo sector social, especialmente al vinculado con los espacios de la infraestructura, los más desfavorecidos de ataño pasan a sufrir una mayor depauperización, intensificada y generalizada, incluyendo su falta de conciencia y educación para tomar una posición combativa, partiendo de una actitud digna.

La respuesta proletaria se va desvaneciendo en proporción inversa al fortalecimiento de la élite capitalista, faltando a este dominio mundial una respuesta popular de la misma magnitud, a pesar de la gravedad de sus condiciones de subsistencia: “…, a menudo parece ausente una voluntad política y social organizada que se oponga y vaya más allá de lo superficial, de lo espontáneo y aislado. Las naciones-pueblo no reaccionan como unidades político-sociales con una dirección y una articulación defensivas. En lo inmediato presentan formas de resistencia-adaptación controlables por el Estado, fenómeno que por demás no es extraño, pues semejante comportamiento –conformista y pasivo- se ha dado en las primeras fases de las crisis anteriores”.[107] Indicando esto que el malestar se tiene que agudizar para que haya una reacción contundente, mas dado que no estamos en una crisis más sino en el continuum de la Crisis terminal del sistema mundo capitalista, la reacción popular debe ser sin precedentes en contenido y en dimensión geográfica.

Volviéndose indispensable el desmentir la farsa neoliberal en cuanto supuesto proyecto de mejorar las condiciones de vida de la sociedad civil o de la ciudadanía en general, de ahí el que su funcionamiento no esté destinado ni haga posible superar las operaciones administrativas, así: “…, no busca en realidad el control de la inflación, ni la eliminación del déficit en cuenta corriente, ni la soberanía, ni el desarrollo nacional, ni la justicia social, ni la democracia…”.

Presentándose un chantaje efectuado por los empresarios siempre disconformes “…, y los intelectuales del imperialismo [acusando a los propios gobernantes pro empresariales] de no aplicar con suficiente ‘energía’ la política monetarista, neoliberal, modernizante, eficientistay transnacionalizadora, observación, esta última que cuidadosamente ocultan, como ocultan que una política de mayores ‘ajustes’ en el presupuesto público y de nuevos ‘stocks’ en los precios, las devaluaciones y los salarios necesariamente hará más desigual la distribución del ingreso y mayor el sufrimiento del pueblo. Pero cuando este hecho resulta insoslayable, un recurso más consiste en afirmar que, pordolorosasque sean las medidas, son necesarias y no tienen alternativa”.[108] De nueva cuenta se nos aparece la cantaleta que es la estrofa central del himno neoliberal recitado por la Sra. Thatcher, su TINA: There is not Alternative.

En lo que contemplamos y padecemos el fundamentalismo del capitalismo imperialista que opera de manera consciente a sabiendas de que para mantener sus tasas de ganancia e incrementarlas, para ello, para eso sí, no hay alternativa sino implementar la mayor producción con menores salarios, garantizando una mayor plusvalía y las ganancias extras que el dominio crematístico les proporciona con la ingente maquinaria industrial como base.

Hegemonía global capitalista impuesta por la auténtica ‘dictadura perfecta’, la de la plutocracia y su dominio panóptico con una telaraña de redes y tentáculos que penetran en todos los ámbitos de la sociedad ejerciendo un control focal, vertical y difuminado de arriba hacia abajo controlando el trabajo productivo en campo y urbes, así como el comercio y múltiples actividades del sector servicios que le resultan indispensables para mantener y reproducir su hegemonía, dominio global que aspira a ser totalitario en espacio y componentes.

A sabiendas de que es un dominio ideológico → militar, por lo que por igual utiliza la persuasión mediática que la represión más brutal, en función de realizar sus intereses de producción-reproducción cristalizados en lucrativas ganancias monetarias, empleando, pues, la ‘violencia legítima’ en aras de mantener el status quo.

Colofón

Empantanados y sin aperturas de cambio viable, sólo la supresión gradual o drástica de las estructuras sistémicas del Capital harían posible salir del pantano, que es igual a salir de la Crisis, lo que vale para todo el mundo.

19-11-14. Revisión a 25-11-14.

NOTAS

[1] José Martínez. Las Enseñanzas del Profesor; indagaciones de Carlos Hank González lecciones de poder, impunidad y corrupción-. Océano 1999: 136.

[2] José López Portillo. Mis Tiempos. Citado por José Martínez. Op.Cit: 137.

[3] Fernando Mayolo López. “Salinas y Córdoba ya eran dueños de De la Madrid en 1982”. 11-05-1997. Salinas en Proceso. Grijalbo 2012: 464 y 465. Subrayado añadido.

[4] Ibíd: 465.

[5] Alejandro Caballero y Álvaro Delgado. “Echeverría y Corona del Rosal, en la hora de la venganza”. 24-09-1995. Salinas en Proceso. Op.Cit.: 322.

[6] José Martínez. Op.Cit.: 119.

[7] Ibíd: 64.

[8] Ibíd: 65.

[9] Ibíd: 67.

[10] Pedro Alisedo y Raúl Monge. “Hank y sus 42 años en la vida pública: la política como negocio, la adulación como instrumento –el estilo personal de quedar bien con los presidentes-“. Proceso 941, 14-11-94: 20.

[11] José Martínez. Op.Cit.: 71-72.

[12] Pedro Alisedo y Raúl Monje. Proceso 941: 22.

[13] Las transas de Raúl Salinas en Conasupo ya han tenido un adelanto en esta serie. Vid: 1994: Año Aciago…, Subcapítulo: “El Clan Salinas como Familia Feliz.

[14] Julio Scherer García. Salinas y su Imperio. Océano 1997: 31-32.

[15] José Martínez. Op.Cit.: 89.

[16] Ibíd: 79.

[17] Ibídem.

[18] Ibíd: 122.

[19] Sociedad presidida por Carlos Hank Rohn, quien a los 28 años de edad, tomó el mando de los negocios de la familia… Sociedad fundada con el apoyo de la International Harvester de Estados unidos”. Ibíd: 154.

[20] Ibíd: 160.

[21] Scherer. Op.Cit.: 32.

[22] Miguel Cabildo. “Maseca y el gobierno quieren borrar del mapa: industria de la tortilla coaligados se defienden de la persecución”. Proceso 933, 19-09-1994: 41.

[23] José Martínez. Op.Cit.: 145.

[24] Julio Scherer. Op.Cit.: 34 y 88.

[25] Ibíd: 35.

[26] José Martínez: 160.

[27] Julio Scherer: 37.

[28]Ibíd: 37-38. Scherer incluye en este libro diez documentos anexados que describen los nexos entre Raúl Salinas y Miconsa; el avalúo de la planta entregada y la venta de acciones a menor precio….

[29] Guillermo Correa. “Un campo privatizado, quebrado y apabullado por el TLC. La herencia de Hank”. Proceso No. 969, 29-05-1995.

[30] Fernando Mayolo López. “Carlos Salinas canalizó a su hermano Raúl medio billón de pesos, y fueron ‘dilapidados’ –demandas ante la ‘ineptitud y mala fe’ en obras de Impecsa-”. Proceso 969, 29-05-1995: 41.

[31] Ibíd: 41-42.

[32] Ibíd: 42.

[33] Proceso 941: 23.

[34] Ibíd: 18-19.

[35] Guillermo Correa y Salvador Corro. “Un alto funcionario de Pinochet ‘moderniza’ el campo mexicano –Renato Gazmuri ideó la reforma al 27; su contrato con Hank vigente-. Proceso No. 853, 8-03-1993: 20. Tomando las declaraciones hechas por el asesor estrella a la revista chilena de tendencia derechista Qué Pasa. La Revista Proceso intentó contactar al señor Gazmuri en vano.

[36] Salvador Corro y Guillermo Correa. “Gran concentración de tierras y de ingresos rurales, con éxodo campesino, pronostica José Luis Calva”. Proceso No. 853: 21.

[37] “Un alto funcionario de Pinochet….”: 22.

[38] Ibíd: 23.

[39] Los patrocinadores del Encuentro fueron: Televisa, Benson & Hedges, IBM, Domecq, Pemex y algunas otras empresas privadas que le permitieron pagarles 5 mil dólares a los ponentes más gastos de hospedaje.

[40] Carlos Fazio. Terrorismo Mediático –la construcción social del miedo en México-. Debate, 2013: 24. Gusano argentino que goza de espacio en los informativos de ‘Taravisa’; autor de un libro reciente publicado en el FCE y promocionado por la misma editorial, dando idea del ambiente intelectual que priva en las instituciones del Estado, la vil derecha. Vil derecha que por igual convida al genocida del pueblo iraquí, Tony Blair, invitado por la Universidad del Valle de México a dar cátedra de desvergüenza…, se extraña la presencia reciente de Mario Vargas, muy ocupado de denostar al chavismo sin Chávez.

[41] Vid: William S. Maltby. La Leyenda Negra en Inglaterradesarrollo del sentimiento antihispánico, 1558/1660-. FCE.

[42] Armando Ponce y Gerardo Ochoa Sandy. “Vuelta inicia su encuentro de la libertad: ‘Fidel Castro no haría algo así’: Krause”. Proceso No. 721, 27-08-90: 57.

[43] Octavio Paz dixit, en: Enrique Maza: “Octavio Paz dictó cátedra ante cincuenta intelectuales del mundo –drástico y brillante-. Proceso No. 722, 3-09-90: 47.

[44] Armando Ponce y Gerardo Ochoa Sandy. “En las afueras del Encuentro: Acciones y Reacciones, Expectación, Polémicas, Denuestos”. Proceso No. 722: 47.

[45] Ibídem.

[46] Enrique Maza. Op.Cit: 47.

[47] Ibíd: 48.

[48] Ibíd: 50.

[49] Ibíd: 49.

[50] Ibídem.

[51] Ibíd: 51.

[52] Ibíd: 49.

[53] Armando Ponce y Gerardo Ochoa Sandy. Op.Cit.: 47.

[54] Alejandro Nadal. “A veinticinco años de la caída del muro”. La Jornada, 12-11-14.

[55] Ibíd.

[56] “La Polémica Ante las Cámaras”. Transcripción de Enrique Maza. Proceso 723, 10-09-1190: 52.

[57] Armando Ponce y Gerardo Ochoa Sandy. “Detrás de ‘los asuntos familiares’ de Vargas Llosa: su pleito con Octavio Paz –desencuentro en el encuentro de intelectuales-. Proceso 723: 55.

[58] Ibíd: 50.

[59] “Polémica Ante las Cámaras”: 53.

[60] Heberto Castillo. “Reacomodo Mundial”. Proceso No. 729, 22-10-1990: 36.

[61] Carlos Puig. “Octavio Paz enfoca su crítica contra la crítica”. Proceso 728: 53.

[62] Gerardo Galarza. “Aguilar Camín: ‘el terrible año de 1994’ hundió al gobierno de Salinas”. Salinas en Proceso, 5-10-90: 366.

[63] Gerardo Galarza. “La Relación del salinismo con los Intelectuales”. Salinas en Proceso: 370, siendo una cita tomada del Financiero, 28-12-95.

[64] Salvador Corro y Guillermo Correa. “La apertura comercial arruina ya al campo y a la industria –paradoja: importamos productos y los de aquí se pierden-”. Proceso No. 728, 15-10-1990: 6.

[65] Ibíd: 7. Dato proporcionado por José Luis Calva.

[66] Ibid: 8. Denuncia expresada por Ignacio Iris Salomón, secretario general de la Comisión Organizadora de la Unidad Campesina, quien acusó “al titular de la Secofi, Jaime Serra, de violar un acuerdo que establecía que ya no se compraría en el extranjero”.

[67] Fernando Ortega Pizarro. “El provenir de la industria mexicana, ser devorada por transnacionales, dice Alberto Santos –la política gubernamental culpable de la venta de Gamesa a Pepsicola-“. Proceso 728: 14.

[68] Ibídem.

[69] Rafael Rodríguez Castañeda. “Cronología de las maniobras con que Salinas llevó a su amigo Slim a la cima mundial de la riqueza –el ‘Libro Blanco’, completo, revela los favoritismos en la venta de Telmex-”. (Fragmentos del libro Operación Telmex, en preparación. Proceso No. 985, 18-09-95: 13.

[70] Ibíd: 13-14.

[71] Ibíd: 14.

[72] Ibídem.

[73] Carlos Acosta. “Al borde del colapso, sin recursos para mejorar la atención y los servicios, el IMSS condona adeudos de empresarios –según el ‘Diagnóstico’ de marzo, el sistema de pensiones ya no aguanta-“. Proceso No. 977, 24-07-95.

[74] Guillermo Correa. “Ante la Comisión de Derechos Humanos solo la Procuraduría aventaja en número de quejas al IMSS”. Proceso 977: 33.

[75] Alejandro Caballero. “Por la falta de abastecimiento, en los hechos se está dando la privatización de los Servicios de Salud, dicen los médicos residentes en paro”. Proceso 977: 35.

[76] Ibíd: 34.

[77] Ibíd: 36.

[78] Ibíd: 37.

[79] Ximena Ortuxar. “El Sistema de Pensiones de Chile, del que se copio el mexicano, antidemocrático; los trabajadores ni siquiera pueden opinar”. Proceso 992, 6-11-95: 14.

[80] Ibídem. En explicación dada por Hugo Fazio, ex presidente del Banco Central de Chile en los años de Allende.

[81] Ibídem.

[82] Ibíd: 15.

[83] Guillermo Correa. “Víctima de la corrupción y el ‘abandono deliberado’ del gobierno, el transporte ferroviario será vendido como chatarra – obsolescencia del equipo y falta de mantenimiento, detrás de la desolación del servicio y de los cementerios de trenes-”. Proceso No. 991, 30-10-95: 25.

[84] Ibíd.

[85] Ibíd: 27.

[86] Ifigenia Martínez. “Pemex Petroquímica: cuentas claras, razones oscuras”. Proceso 991: 35.

[87] Ibídem.

[88] Ibídem.

[89] Ibídem.

[90] Vid. “Petróleo. México no invadido, oro negro concedido”, en esta misma serie de artículos.

[91] Carlos Acosta. “Antes que en México, el gobierno anunció en Estados Unidos un programa para desincorporar áreas que se consideran estratégicas para el Estado”. Proceso No. 990, 23-10-95.

[92] Carlos Acosta Córdova. “En Washington, el Presidente Zedillo dijo que todo está listo para vender las plantas petroquímicas y anunció más privatizaciones”. Proceso No. 989: 30.

[93] Fernando Ortega Pizarro. “Decidido a acabarse el petróleo cuanto antes, Pichardo elevará la exportación”. Proceso No. 986, 25-09-95: 37. María Fernanda Campa, ingeniera geóloga y analista de Pemex.

[94] Ibíd. John Sax-Ferández: 37-38.

[95] Ibíd. Información proporcionada por José Luis Manzo, ex funcionario de PMI-Internacional de Pemex.

[96] Carlos Acosta Córdova. “Ernesto Zedillo ha cumplido lo que prometió: Va a ser doloroso y a nadie le va a gustar –inflación, caída económica, desempleo, deuda externa creciente y, frente a la realidad, el optimismo oficial-“. Proceso No. 982, 28-08-95: 8.

[97] Varios autores. “Empresarios arruinados, campesinos al borde de la hambruna, obreros depauperados, deudores y hasta clérigos avizoran en 1996 el estallido social –frente a los ‘desastres’ del 95, la política del gobierno ‘a la deriva’ se dirige al ahondamiento de la crisis-“.

[98] Ignacio Ramírez. Proceso No. 1000: 7.

[99] Raúl Monje. Proceso No. 1000: 10-11.

[100] Gloria Leticia Díaz. “Desde la época de Genaro Vázquez y Lucio Cabañas no se había dado en Guerrero una movilización militar u policíaca como la actual”. Proceso 1000: 16-17.

[101] Rafael Rodríguez Castañeda: 31.

[102] Ximena Ortúzar. “La de México, crisis política más que económica, afirma el exembajador chileno Hugo Vigorena”. Proceso 960, 27-03-1995: 17.

[103] Ibídem.

[104] Pablo González Casanova. “El Estado y la Política” en: Pedro Vuskovic, Pablo González Casanova, et al. América Latina, Hoy. Siglo XXI-Universidad de las Naciones Unidas. 2007: 71

[105] Ibíd: 64-65.

[106] Ibíd: 65-66.

[107] Ibíd: 67. “Pero al respecto no hay una conciencia clara y unitaria, menos una conciencia organizada. Sólo aparecen las críticas, los comentarios, las protestas de fuerzas que no pueden influir para alterar el proceso al menos en un futuro inmediato”. Ibíd: 68.

[108] Ibíd: 68.

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1 comentario en “Polvos de Aquel Lodazal Convertidos en Pantano”

  1. arturo macias flores dice:

    Me siento sumamente complacido de leer lo que siempre he creido que asi fue y que es nuestra desgracia como pueblo, hay que divulgarlo con la juventud pensante, que es la unica que le puede revertir al causante, a esa malvada banda de pillos, si se puede, saludos.. Alejandro Mora Gallardo, un abrazo.

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