Convención Revolucionaria de 1914 La utopía está inconclusa*

Escrito por on Oct 14th, 2014 y archivado en Destacado, Ensayo y Opinión, Galería Fotográfica. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Comentarios y referencias estan cerrados.

Convención Revolucionaria de 1914 La utopía está inconclusa*

convencion 2Patentizo mi mayor reconocimiento al Consejo del Instituto de Investigaciones Legislativas, en especial a su Presidente diputado Cuauhtémoc Escobedo Tejada, por cuya iniciativa en este solemne acto la LXII Legislatura deja su propio testimonio en el Centenario de la Soberana Convención Revolucionaria de Aguascalientes.

El hecho histórico que hoy rememoramos fue uno de los hitos descollantes del movimiento político y social de 1910. Fue el punto de partida para pasar de la lucha armada a la construcción de un nuevo orden nacional por el cual se pugnaba desde 1810: hacer de la independencia una democracia sustentada en las leyes y en la justicia social.

Me permito referir en esta tribuna algunos de los conceptos que suscribí en el libro conmemorativo del Centenario de la Soberana Convención Militar Revolucionaria editado por Gobierno del Estado, cuyo contenido en parte aquí cito.

A fin de valorar en toda su dimensión a la Convención expliquemos porqué fue una asamblea nacional de polémica, y por qué no cuajó aquí la ansiada unidad revolucionaria. Acudieron a ella las distintas expresiones revolucionarias que se habían desarrollado en escenarios geográficos, sociales y culturales apartados y distantes, con el objeto de presentarse, identificarse, reconocerse y ponerse a prueba. En ese encuentro hubo desencuentros; más que confluencia hubo confrontación de posiciones, vertientes y ambiciones, así como competencia entre tendencias ideológicas. Animados por íntimas pulsiones, pusieron a prueba sus personalidades, ideas y programas. Lo cierto es que predominaron filias y fobias de carácter personalista por encima del espíritu de cuerpo.

Por ello, la Soberana Convención Revolucionaria no logró alcanzar los propósitos que animaron su formación: el establecimiento de un gobierno pacífico, y la unificación de los grupos revolucionarios.

En la Convención afloraron las contradicciones del movimiento revolucionario, ya que de hecho no fue uno sino que fueron varios movimientos que se identificaron solo por la lucha contra la dictadura y la usurpación. La revolución no consistió en una acción reivindicadora homogénea ni en lo ideológico ni en sus propósitos ni en su táctica armada, porque no portaba una propuesta única de nación ni de democracia ni de justicia.

Por el contrario en su seno bullían diferentes e incluso contrapuestas visiones de México, que se correspondían con la compleja pluralidad cultural, social, económica, étnica y política de la realidad nacional de hace un siglo –que persiste aún hoy–, y se reflejaban en las divergentes filiaciones ideológicas de extremo a extremo: agraristas, obreristas, conservadoras, liberales, socialistas y hasta anarquistas. La aportación de la Convención fue, precisamente, la abierta manifestación de esta pluralidad. Eventualmente se lograría la unidad a partir de las diferencias.

De esta manera, la Convención fue, ante todo, un intento de negociación política entre las fuerzas revolucionarias. Fue una disputa por el poder, una lucha por el Estado y, en esa medida, una definición del proyecto nacional unificador.

El centro político de gravedad estuvo focalizado en los debates parlamentarios. La Convención, aquí como en sus sucesivas sedes, fue un laboratorio, un campo de experimentación, en donde sobresalieron la riqueza de las ideas y las reflexiones, la identificación y clarificación de los problemas del país y la expedición del documento Programa de Reformas Político-sociales de la Revolución. En conjunto, se trató del cuerpo más avanzado y completo de principios, postulados y medidas sobre los principales problemas sociales y económicos del país, en comparación de cuantos se elaboraron en el transcurso de la Revolución, incluida la propia Constitución.

De ahí que la Convención debe entenderse como un fenómeno histórico que ejerció un efecto que trascendió su tiempo. Incidió de manera determinante sobre temas que otorgarían a la Revolución Mexicana su carácter único en los anales de los movimientos revolucionarios a escala mundial.

En un primer momento, las ideas en pugna desembocarían en la Constitución de 1917 y, a partir de la década de 1920 y en el curso de las posteriores, permitirían levantar el andamiaje institucional y la ejecución de políticas públicas encaminadas a la prosecución de esos objetivos aunque de manera incompleta, con tropiezos y contradicciones, incluso desvíos y atropellos.

De esta manera, la Convención fue parte sustantiva del natural proceso revolucionario que, al evolucionar, cambió radicalmente al país, de cuya diversa, desigual y contradictoria entraña surgiría eventualmente un proyecto de nación afín con la realidad intrínseca del pueblo mexicano. Un proyecto que, ciertamente, ha quedado inconcluso. No tengamos rubor en admitirlo.

A lo largo de cien años la polémica acerca de muchos de esos temas ha seguido vigente, debido precisamente a esa compleja pluralidad del México real, sumido en una vorágine de contradicciones y desigualdades que parece reproducirse una y otra vez en cada fase histórica como si cargásemos con la maldición de Sísifo. Precisamente por ello, aún hoy en día ese debate sigue abierto, bajo distintas circunstancias y ante nuevos desafíos.

Después de un siglo cabe preguntarnos qué hemos hecho de nuestra democracia; asimismo, cuándo y porqué se perdió el rumbo de la justicia social, la cual es parte integral de los derechos humanos. Asumir estas cuestiones de manera congruente, además de la globalización y la competitividad económica, es el gran reto del siglo 21.

*Mensaje pronunciado por el Lic. Jorge Varona Rodríguez el 8 de octubre de 2014, durante el Acto Conmemorativo del Centenario de la Soberana Convención Militar de Aguascalientes de 1914, Instituto de Investigaciones Legislativas de la LXII Legislatura.

Be Sociable, Share!

Los comentarios estan cerrados