La FIFA de Havelange. Los Amos, las Marionetas y los Hilos (B)

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La FIFA de Havelange. Los Amos, las Marionetas y los Hilos (B)
Joao Havelange

Joao Havelange

EL MUNDO ES REDONDO COMO UN BALÓN

b) La FIFA de Havelange. Los Amos, las Marionetas y los Hilos

Estamos muy orgullosos. Este es el resultado de un gran trabajo, comprometido con las mejores causas de la humanidad. Ojalá llegue el día en que el fútbol genere una tregua permanente y haga olvidar diferencias de todo tipo, como ya hemos visto que puede suceder. En Francia los pueblos se han hermanado y, más allá de algunas excepciones, esto ha representado una gran fiesta.

Joseph Sepp Blatter

El fervor popular y el consenso político alrededor del futbol no pueden esconder los negocios sucios del cual es objeto, el dopaje de jugadores, la violencia semanal dentro y fuera de los estadios, las víctimas y la vigilancia policiaca permanente en los estadios. ¿Acaso se puede atribuir un valor educativo a este modelo criticable que es el futbol?

Comité Para la Organización del Boicot a la Copa de Fútbol Francia 98

La FIFA se puede considerar la más grande transnacional del mundo del espectáculo. Está prácticamente en todos lados, contando con la simpatía de los aficionados que encantados de admirar el balompié profesional a través de este organismo del deporte empresarial se van integrando en la mundialización global y redonda como un balón, para cuando el círculo capitalista se va cerrando sobre el mundo.

Determinadas las condiciones crematísticas se da una simbiosis fútbol -como deporte espectáculo de mayor atractivo mundial- y grandes empresas de la difusión y de la publicidad, aunadas a otras que venden artículos deportivos u aparatos eléctricos, o bebidas gaseosas, etc. El caso es que estas empresas procrean el fútbol negocio. Superbusiness que comenzó a realizarse a consecuencia de la visión empresarial que poseía Horst Dassler, teniendo Adidas una amplia trayectoria en la relación que fusiona el negocio con el deporte.

 Trabajando desde 1925 en la  confección de zapatos deportivos. Se pueden enorgullecer de que hacia 1936 Jesse Owen corrió y saltó utilizando sus zapatos especiales. Los hermanos Adolph y Rudolph iniciaron la empresa, después se pelean y separan creando el primero Adidas y el segundo a Puma; ambas marcas pioneras en su rama, ubicando sus fábricas en orillas contrapuestas del río Aurach. Para 1954 los alemanes que ganaron el mundial calzaban zapatos Adidas… Y el hijo de Adolph fue Dassler Horst: “… el primer agente comercial en la historia del negocio del deporte. Activo desde Melbourne 56 repartiendo zapatos entre los competidores y sobornando a los estibadores para que desaparecieran las cajas de Puma”.[1] ¡Así se hacen los grandes negocios, así se hacen las grandes empresas! A principios de los años sesenta Horst se instala en Francia con el 20% de capital de Adidas haciéndola crecer con el recurso de comprar competidores -otro paso típico en la constitución de las empresas monopólicas-, a la par de que con regalos y sobornos abrió puertas a la preferencia por Adidas entre dirigentes y deportistas, y cuando los del COI le cierran su puerta se concentró en la FIFA. El COI ya caería después en su red… Para 1966 en Inglaterra tres cuartas partes de las selecciones usan su marca. Posteriormente, y sin que al parecer en un principio haya apoyado a Joao Havelange, se entendió con él a las mil maravillas, comenzando juntos a partir del 77 el gran negocio del fútbol, involucrando a la Coca Cola…

Y si a Samaranch se le tiene por ser un filo franquista a Havelange hay que considerarlo un pájaro de cuenta mayor, colaborador y empresario exitoso durante el apogeo del gorilato brasileiro,[2] involucrado de 1970 a 1975 en una compañía de nombre Mantiquéira, fabricante de granadas y explosivos, la que realizó su mejor negocio al venderle 80,000 granadas al dictador boliviano Hugo Banzer, traficadas en 5.3 millones de dólares, teniendo como intermediario financiero al Banco do Brasil, banco público que gracias a un préstamo que concedió terció para que se incrementaran las ganancias de estos mercaderes de la muerte en algo más de 4 millones de dólares. Los documentos comprobatorios del caso fueron destruidos por órdenes del presidente Fernando Collor de Mello. En la década de los setenta los gorilas brasileiros dominaron la política utilizando al partido de paleros ARENA, procurando su estrategia de dominio con el manejo del fútbol para fomentar la somnolencia ideológica a la par de que hacían negocios manejando la Loto Sportif -lotería deportiva. Eran los tiempos en que Brasil yacía bajo la mano pesada de los gorilas adoctrinados por los halcones del Pentágono y de la CIA estableciendo una represión antisubversiva llamada eufemísticamente: ‘Seguridad Nacional’, contrainsurgencia anticomunista, en realidad, atroz genocidio de la izquierda sudamericana.

Havelange tiene un pasado signado por la corrupción desde que fue dirigente de la Confederación Brasileira de Deportes (CBD). De 1972 a 1974 la CBD acumuló pérdidas por más de cinco millones de dólares. Los propios gorilas encabezados por Ernesto Geisel estaban dispuestos a procesar a Havelange, pero no lo hicieron; Havelange tuvo un respiro y nombró a su sucesor, un tal Heleno Nunes, hermano de un gorila prominente, el que se enorgullece de haber salvado el pellejo de su amigo: “Los generales querían acusarlo de corrupción, pero finalmente le pasaron la esponja al asunto. Yo mismo quemé los documentos donde aparecían los desvíos de fondos en la CBD”.[3]  Se sospecha que Havelange utilizó fondos de la CBD para financiar su campaña electorera en busca de la presidencia de la FIFA. Con tales antecedentes corrupto-delictivos finalmente debió parecerle un buen elemento a Horst Dassler  para que encabezara la FIFA, cosa que a los militares brasileiros también llena de orgullo.

 Y si el COI se comporta como una mafia institucionalizada y legalizada, la FIFA es su hermana gemela, teniendo ambas como ‘patriarca espiritual’ a Horst Dassler; y si Samaranch fue el empresario adecuado para transformar al COI en la etapa en que el dinero invadía el deporte olímpico, Havelange era el sujeto ideal para hacer lo mismo en el fútbol. Joao Havelange fue presidente de la FIFA desde 1974 hasta 1998, para cuando contaba con 82 años, superando en 1994 una tibia rebelión encabezada por el sueco Lennart Johannsson y el italiano Antonio Matarrese -ambos presidentes de sus respectivas federaciones nacionales-, quienes insinuaron intentar sustituir al todopoderoso padrino de la FIFA, al que consideraban un dictador despótico, pero cuyo éxito crematístico obtenido durante su mandato le garantizó, una vez más, su reelección, posibilitada por anteriores gestiones diplomáticas positivas, tales como la integración de Sudáfrica y de China, así como por la construcción del ‘palacio’, la sede de la FIFA en Zúrich y por el incremento de 16 a 24 equipos para el Mundial de España 82, en donde contaron con la colaboración de Antonio Samaranch como intermediario ante el gobierno hispano, propiciándose asimismo el apoyo recíproco entre Havelange y Samaranch para reelegirse uno y otro con la venia y el beneplácito de Dassler que veía aumentar sus negocios.

Pero de cierto que el manejo de la FIFA por Havelange fue de una manera despótica, una transnacional del deporte-espectáculo dirigida desde Zúrich con un dirigente autócrata e intransigente, a la manera de los dictadores militares,[4] en una organización pseudo democrática, pudiendo reelegirse una y otra vez durante 24 años, contando con el apoyo total de los magnates y de sus incondicionales dentro de la burocracia de FIFA. Deporte-espectáculo y mercadotecnia estrechamente correlacionados en una simbiosis capitalista que explota el juego; acumulación de poder y riquezas funcionando durante décadas sin freno alguno y con el beneplácito de la opinión pública internacional, transa de por medio en el inevitable desenfreno del negocio. Todo ello repercutió en afianzar a Havelange.

Y el gran negocio se consigue gracias al patrocinio de los magnates; en lo que para ser más precisos hay que decir que Havelange fue el alfil de los magnates para manejar la FIFA a su favor. Pues para cuando comienza su gestión se había detectado que el mercado mundial de piernas que le dan de patadas al balón, jugándose más de 10 millones de partidos al año, no es cualquier cosa, requiriéndose de una organización central que lo supiera capitalizar. Cuando Havelange tomó el negocio los ingresos de la FIFA andaban por los 18 millones de dólares, para 1994 eran 1050, éxito económico-deportivo que hace a la FIFA y al Mundial crecer y crecer.

Al igual que con el COI, las cadenas televisivas son las empresas que en primera instancia difunden y acrecientan el negocio-espectáculo atrayendo a los patrocinadores exclusivos: Adidas, Coca Cola, los iniciadores del boom; aunados a Canon, Fujifilm, McDonald’s, Mastercard y demás empresas que cada cuatro años se convierten en patrocinadores oficiales, las que en el último Mundial aportaron de 25 a 30 millones de dólares; mientras que por su parte, los patrocinadores secundarios o de ocasión se ganaron el derecho de estar incluidos en la explosión difusiva mercadotécnica pagando 10 millones de dólares. Así tenemos que se acumula la inversión publicitaria a sabiendas de la retribución con creces que le sigue.

Fue en el Mundial de Estados Unidos 94 cuando el negocio de la FIFA alcanzó proporciones monetarias superlativas. Haciendo del Mundial de Fútbol el máximo evento deportivo que involucra a un solo deporte, pero para que la globalización del balón fuese posible hacía falta que los estadounidenses se incorporasen al festín, y así el soccer cobrase relevancia en el mercado deportivo más poderoso del mundo. Objetivo para el cual se efectuaron una serie de movidas signadas por la transa marca Havelange, movimientos con los cuales se pavimentó el camino a la globalización del negocio redondeado como el mundo-balón. Primero, consolidándose la alianza en la América Latina entre México y Brasil, asociándose con Guillermo Cañedo, vicepresidente de la FIFA y de Televisa, a más de tener que ver con la OTI, y eventualmente fungiendo como Presidente del Comité Organizador del Mundial México 86; relación que trajo aparejados contratos y negocios que involucran a Televisa con empresas brasileiras, en donde la intermediación de Havelange lo posibilitó. Para cuando Colombia había renunciado a realizar el Mundial, México lo obtiene superando la propuesta de Brasil y de los Estados Unidos; concibiéndose una “negociación perfectamente arreglada: México 86, USA 94… Pero antes era necesario que se conquistara el supuestamente mercado más rico e improductivamente cautivado: Estados Unidos”. Planificándose desde entonces el Mundial USA 94. El problema para México fue que esta planificación que lo benefició en el 86 lo perjudicó en el 90. Aprovechándose el caso de los ‘cachirules’, la FIFA suspendió a México del Mundial de Italia procurándole el lugar a la Selección de los E.U., que de esa manera se adentró en el clima mundialista cuatro años antes de celebrar el suyo. Lo que fue considerada una conspiración en contra del fútbol mexicano: “Fue algo atroz. Y por eso, porque denunciamos esa inmundicia, suspendieron al fútbol mexicano. Y nos dejaron fuera. Todo eso fue tan sucio, que por lo mismo nos quisieron enlodar a nosotros. Y lo lograron”.[5]

Se calcula en 2000 millones el número de personas involucradas directa e indirectamente en el fútbol-negocio, prácticamente una economía mundo cuya dinámica financiera abarca desde los derechos de televisión y los ingresos publicitarios, hasta la compra de zapatos realizada por 200 millones de jugadores en un año; pasando por las entradas a los estadios, el equipamiento y mantenimiento de los mismos; los salarios y las transferencias de los jugadores; los seguros y las loterías; los viajes, hoteles y restaurantes utilizados en torno al juego ante el flujo de turistas, aficionados, equipos y funcionarios; el trabajo de periodistas, locutores, publicistas, imprentas, técnicos, administradores, especialistas o dedicados parcialmente al fútbol… Tal y como lo señala el ‘economista’, en aquel entonces secretario de la FIFA y hoy su presidente, Joseph Blatter, se trata de un negocio en cifras redondas calculado en 200,000 millones de dólares anuales.[6]

El hombre que secundó a Havelange en la FIFA fue su secretario, Joseph Blatter, auténtico alfil procreado por Dassler; un funcionario que comenzó a descollar con la firma Swiss Timings, quien trabajó para Adidas antes de ingresar a la FIFA y ser partícipe del engrandecimiento mercadotécnico: “¨un hombre siempre sonriente y dócil ante los dictados de las grandes transnacionales¨, colocado en un  puesto clave”,[7] para que Horst se sintiese seguro.

ISL Marketing fue la siguiente empresa que fomentan de manera yuxtapuesta al crecimiento de la FIFA. A la muerte de Horst Dassler (1987),[8] Adidas, ISL y la FIFA eran una fusión exitosa que incluía la asociación con la empresa japonesa Dentsu que los correlaciona con Fujifilm, Canon y JVC, además de la consabida Coca Cola y otras más. Con ese poder empresarial de respaldo, para Francia 98 ya son 32 los equipos participantes, con lo que la competencia se compone de 64 partidos celebrados durante un mes, dos semanas más de competencia que las Olimpiadas. Medio mundo involucrado, todos los Continentes -salvo Oceanía- tienen varios participantes.

Para cuando la expansión del Mundial se da en todos los sectores mercantiles, las interrelaciones contractuales del manejo monetario se tornan más cuantiosas e intensas. Los competidores presionan para arrebatarse una tajada del pastel; así sea por una edición (IMG  MaCormack y Grupo Damon en el renglón de la publicidad. Nike y Pepsi en el patrocinio general), pero hasta el presente la FIFA le es fiel a las empresas con que inició este ciclo ascendente.

Y el negocio ha seguido creciendo, aun y cuando Adidas pasó por un bache al ser adquirida por el magnate francés Bernard Tapie, personaje que fue acusado de sobornar árbitros y jugadores en la Liga Francesa en favor de su equipo, el Olympic de Marsella, viéndose obligado a vender la compañía a su compatriota Robert Louis Dreyfus.[9]

Junto con el crecimiento del mercado la competencia entre megaempresas se intensifica, así aparece Nike de USA disputándole el predominio mundial a Adidas en la rama de los enseres deportivos, acaparando bajo contrato de exclusividad a las diversas selecciones nacionales. En donde Puma, Reebok, Umbro, Kappa, Aba Sport y otras se repartieron al total de 32 selecciones participantes en Francia 98. Mientras que a ISL sí se le da y se le mantiene el monopolio desde el 82 hasta el 2006, en lo referente a la comercialización del Mundial a pesar de que se ha visto inmiscuida en malos manejos, acaparando también para el Mundial Corea-Japón los derechos de transmisión en asociación con el grupo alemán Kirch, en un negocio que pretende reportarle a la FIFA 1,000 millones de dólares. Aunque la reciente quiebra de ISL cambia el panorama, pero no del todo…….[10]

La final del Mundial 98, Brasil vs Francia, fue una final Nike vs Adidas, efectuándose no solo en el terreno deportivo sino también, y esto es lo importante, en el ámbito de los negocios, renovando Adidas la relación contractual que le permite mantener el control y preferencia para con FIFA en los siguientes Mundiales. Lo que son las motivaciones del deporte ligado a la mercadotecnia garantizando el éxito de los patrocinadores, en este caso vencedores en la cancha y en las vitrinas, dos millones de camisetas de la selección francesa se vendieron como pan caliente, llegándose a cotizar hasta en 100 dólares, mientras que la playera verde-amarela se fue a la baja después de junio. Mastercard y la Coca Cola se muestran satisfechas con las ganancias que les redituó esta edición, puesto que el grado de difusión no es comparable a otras ediciones ni a otros espectáculos, incluso para la ubicua Coca Cola: “¨El futbol es el único factor de comunicación que nos permite llegar al mismo tiempo a nuestros clientes en 200 países…¨, confiesa Claude Ruiball, uno de los directivos de la empresa”.[11] Asimismo, que el equipo francés haya llegado a la final contribuyó a incrementar la audiencia y con ello las ganancias extras en 10 millones de dólares a las compañías televisoras francesas. Negocio redondo, éxito rotundo, 4,200 millones de espectadores, lo que concreta en el incremento de los ingresos totales que la Copa proporciona mundial tras mundial desde que se estableció la alianza, o fusión, FIFA-Adidas-Coca Cola-ISL; fútbol empresa, fútbol monopolios. “En Argentina 78 fueron 31 millones de dólares; en España 82, 69 millones; en México 86, 102 millones; en Italia 90, 160 millones; en Estados Unidos 94, 212 millones y en Francia 98, 342 millones[12]. Y para el siguiente Mundial se espera que las cifras se incrementen en un mil por ciento.

A decir del ex jugador argentino y entrenador español (naturalizado), Jorge Valdano, se ha instaurado un fútbol capitalista y la liga española es la mejor del mundo, simplemente porque es la que gasta más; su fuente -ya lo suponemos-, el dinero que proviene de la venta de los derechos de transmisión por T.V. Los equipos grandes: Real Madrid y Barcelona reciben el 52% de su presupuesto monetario de las televisoras, lo que aunado a los recursos ya de por sí millonarios de estos dos clubes les permiten gastar cifras de más de seis dígitos  en la compra de jugadores (y en euros), pero los equipos antes menos poderosos también se benefician con los nuevos ingresos provenientes de la comercialización global y se unen a la compra de jugadores extranjeros, así se explica que el mundialmente desconocido Alavés de España adquiriese a Fabrizio Collosini en tan solo 11 millones de dólares, una ganga. Por consiguiente, ante la escasez de talentos se fomenta la inflación en las transferencias; muchas ligas, muchos patrocinadores, mucho dinero, muchos equipos, pocos verdaderos cracks. En 1996 los equipos españoles invirtieron cerca de 44 millones de dólares tan solo en la contratación de cinco estrellas brasileiras. Entonces, en la “mejor liga  del mundo se ha instaurado el fútbol capitalista como reflejo de su sociedad”.[13]

Antes del Mundial de Francia Ronaldo era el mejor pagado del mundo, cotizado en 10 millones 300,000 dólares, ganando 27,500 dólares por día. “Factura detallada: salario bruto anual: 5 millones de dólares; 3.3 millones de dólares de ‘prima por concepto de firma’, que cobró después de ser vendido por el Barcelona al Inter de Milán; sueldo anual de la empresa Nike: 1 millón 600,000 dólares; otro millón de dólares por contratos publicitarios con las empresas Pirelli, Parmalat y la cerveza brasileña Brahma”. Lo que parece demasiado pero empequeñece al lado de lo que cobraba por esas mismas fechas el basquetbolista Michael Jordan: 5 millones de dólares anuales, 206,205 diarios.[14]  Y estas cifras suben y suben año con año pues la crematística desenfrenada del ultraliberalismo incrementa estos gastos propios de la economía casino que fomenta el circo para el pueblo. Recién el Real Madrid ha pagado cerca de 125 millones de dólares por dos jugadores afamados: el portugués Luis Figo y el franco-argelino Zinedine Zidane, ganándole la partida en esta ocasión al Barcelona, club que tan solo gastó 75 millones de dólares en tres delanteros. ¿Costos exagerados?, quién repara en ello si el deporte espectáculo es el circo consentido de los pueblos, diversión requerida, entretenimiento exigido por todos aquellos que viven obsesionados por los juegos, y son millones y millones de fanáticos, pues la conciencia no es propia del fenómeno espectáculo, pareciera éste un ámbito ajeno a la Crisis; ocurriendo, todavía, que la inflación le va bien al consumismo,[15]  mientras los contribuyentes cautivos estén dispuestos a seguir pagando el déficit. Y es el caso de que el circo se ha consolidado en la última década llegando a ser uno de los sectores mercantiles más lucrativos.

Si hace 20 años los clubes vivían de la venta de boletos, en los noventa estos ingresos suman del 15% al 30% de sus activos, pasando a ser en la actualidad la cotización de los equipos en la Bolsa el recurso ultra liberal para incrementar el dinero, siendo el Manchester United de Inglaterra el club pionero en utilizar este recurso crematístico, y junto con él ya son 22 equipos británicos que lo acompañan: “Representando una capitalización total de 3,600 millones de dólares”.[16] Y al parecer tal práctica está destinada a generalizarse. Produciéndose la integración entre el fútbol capitalista y el capitalismo financiero a la manera de la inflación del capital volátil en la economía monetaria, procedimiento bursátil que para los clubes significa el incremento de sus recursos monetarios a costa de la pérdida de control propietario. Mientras que la competencia entre las televisoras pudientes contribuye a incrementar la inflación fútbol promoviendo su sobrevaloración. En Italia, en Inglaterra, en España…, las televisoras ofrecen contratos millonarios por dos o  cuatro años, pues la renovación del contrato a corto plazo se maneja ya con la astucia de ajustar las ganancias a la corriente inflacionaria globalitaria, pues la FIFA y los clubes ya aprendieron la lección de que los derechos deben de ser otorgados por unas cuantas temporadas dada la inflación galopante de la que se benefician.

Se menciona a diez grandes magnates involucrados en el fútbol internacional. Los amos del mundo convertido en balón, a cuyos pies está la afición (¿es el balón o el mundo el que está a sus pies?): Jean Claude Parmon, Grupo Damon, inmiscuido en el fútbol francés y africano. Leo Kirch. Grupo Kirch; compró los derechos de transmisión televisiva de los dos siguientes Mundiales por 1,900 millones de dólares. Pierre Lescure. Canal Plus; televisión de paga inmiscuida en el campeonato francés, italiano, alemán, español, holandés, ingles…, “no hay un solo de los grandes campeones europeos que se escape a la potencia del Canal Plus y a su influencia. Su última proeza consistió en comprar, con la sociedad IMG, los derechos mundiales del campeonato inglés por 166 millones de dólares anual”, además de ser propietario del París Saint Germaint y del Servette suizo. Joseph Lewis, el hombre más rico de Inglaterra, cuya fortuna se calcula en 5,000 millones de dólares. Dueño de ENIC (English National Investiment Company), propietario de equipos en Escocia, Italia, Grecia y República Checa. Robert Louis Dreyfus. Actual amo de Adidas, cuyos contratos por uniformar a unos cuantos clubes de prestigio oscilan entre 7 y 14 millones de dólares, quién también es el poseedor del Olimpic del Marsella. Mark McCormack. International Management Group (IMG), dueño de equipos en Francia, Hungría y Portugal, además de encargarse de la comercialización deportiva del tenis y del golf. Ruper Murdoch. Grupo Murdoch, magnate de los medios de difusión internacionales. “Posee los derechos del hockey sobre hielo y de una parte del fútbol americano. Acaba de comprar los derechos de equipos de béisbol, como los Dodgers de los Ángeles, y de formar una red de canales deportivos locales para competir con ESPN en el hemisferio sur. Como su oferta para comprar los derechos de los Mundiales del 2003 y 2006 se quedó sin respuesta, decidió conquistar Europa partiendo de Inglaterra, donde ya afirmó su imperio en el mundo de la prensa y del fútbol”. Crees Van Nieuwenhuizen. Director de comercialización de Nike en los Países Bajos, hacedor del contrato Nike-Brasil por diez años a 1,000 millones de dólares. Jean Marie Weber. ISL, el ex-brazo derecho de Horst Dassler, empresa cuyo flujo de recursos manejados entre los mundiales se calculaba en 520 millones de dólares; asociado con el Grupo Kirch en la compra de la transmisión para los siguientes mundiales, si bien, como ya mencionamos, recientemente ha quebrado. Douglas Ivester. Coca Cola, patrocinador oficial de la FIFA desde 1977. Recién ascendido a la presidencia de la transnacional refresquera, mantiene la relación de esta empresa norteamericana con la FIFA, en el 98 volvió a firmar un contrato de exclusividad con ella por los próximos ocho años; hasta donde se sabe financia con 100 millones de dólares al año las competencias de la FIFA. En París se hospedó en el hotel Plaza Athenee, a donde acudió Samaranch a pedirle audiencia en preparación del otro negocio que tenían entre manos para el año 2000.[17]

Havelange ha concluido su mandato y Dassler ha muerto pero la FIFA & Companies es hoy por hoy una poderosa sociedad semi anónima de capital variable que sigue obteniendo ganancias a granel dentro de la corriente inflacionaria capitalista que infla al mundo como a un balón a punto de reventar.

Artículo publicado originalmente en Crisol 160, diciembre del 2001.

Versión corregida a 25-06-14.


[1] Rafael Ocampo. En el Mundial, Adidas derrotó a Nike y seguirá teniendo bajo control a la FIFA y a sus dirigentes. Proceso No. 1133. 19-07-1998: 73.

[2] Joao Havelange: latifundista y magnate fabricante de armas y patrón de la más grande empresa de transporte público de Brasil: Cometa, dueña de 3000 camiones. Además de ser accionista de la compañía de Seguros Ferroupilha y de la casa de bolsa Bourse Atlantic Boavista, así como también del grupo industrial químico Orwec. “Se considera a Havelange como la quinta fortuna de Brasil”. Enrique Maza. Havelange, el magnate patrón de la FIFA, exhibido en su historia de corrupción. Proceso No.  921. 27-06-1994: 76. Tomando datos de Teja Fiedler, del Stern de Hamburgo.

[3] Ibíd: 79.

[4]  Despótico, pero el éxito alcanzado en los aspectos monetarios se lo permitió. En 1994 castigó a su ‘hijo’ predilecto: Pelé, porque el ex jugador denunció la corrupción habida en la CBD, involucrando a un yerno suyo; entonces, Pelé no aparece en el sorteo efectuado en las Vegas correspondiente a la asignación de los grupos para el Mundial 94, cosa que no le agrada a Masterdcard ni a Pepsi, compañías de la cuales ‘el rey del fútbol’ es su anunciante, es decir, su marioneta. Entre los amigos de Havelange se cuentan Castor de Andrade, un explotador de la lotería clandestina de animales quien fue a dar a la cárcel aun y contando con el apoyo de Havelange; así como el almirante Carlos Alberto Lacoste, uno de tantos gorilas argentinos acusados de genocidio y de asesinato en un caso específico.  Ibíd: 76-77.

 [5] Francisco Ponce. Entre denuncias de corrupción, Havelange logrará reelegirse por otros cuatro años en la FIFA. Proceso No. 910. 11-04-1994: 77. Incluye declaraciones del presidente de la Federación Mexicana de Fútbol en 1994, Rafael del Castillo.

[6] Enrique Maza. Blatter y Havelange se disputan en la transnacional del fútbol, la FIFA, un mercado de 2,000 millones de personas. Proceso. No. 921. 27-06-1994: 78.

[7]  Proceso No. 1133: 74. Siendo cita textual de un reportaje del diario francés L´Equipe.

[8]  “… Dassler dejó un imperio, cuyo volumen anual de negocios es de 2,000 millones de dólares y que emplea a 12,000 personas. Once años después de su muerte, ese imperio de dos cabezas sigue dominado el fútbol”.  Ibíd: 75. La llegada de Blatter a la presidencia refuerza la continuidad en la línea ya establecida.

[9] La compro en 1993 en 350 millones de dólares; hoy vale 4,166.

[10] ISL estaba siendo investigada desde 1998 en Francia acusada de irregularidades en la distribución de los boletos del Mundial recién pasado. Para cuando: “Una fuente que se negó a revelar su nombre, detalló al diario francés (Le Monde) que cada vez que la ISL gana tres francos guarda dos y sólo entrega uno a la FIFA”. R. Ocampo. El Mundial de Francia confirmó al deporte que proporciona mayores ganancias a unos cuantos. Proceso No. 1132- 12-07-1998: 75. Así es que…, tal vez la FIFA no salga perdiendo.

[11] Anne Marie Mergier. El futbol, dominado por los grandes clubes, las empresas millonarias y las cadenas de televisión. Proceso No. 1125. 24-05-1998: 76.

[12] Proceso No. 1132: 76.

[13] San Juana Martínez. Proceso No. 1050. 15-12-1996. Y con el tráfico aparecen los intermediarios, promotores de ventas de piernas y representantes que se llevan miles de dólares en la trata de los jugadores; antes particulares, preferentemente ex jugadores, ahora empresas, redes de traficantes de futbolistas a los que introducen en Europa en muchos casos de manera ilegal.

[14] Proceso No. 1125: 73. La venta de su imagen, de las estrellas del fútbol, en el Mundial pasado frisó entre 1.200,000 y 500,000 dólares.

[15] Cuál es el problema, ¿gastos excesivos, quién gana y quién pierde? A una semana del fichaje de Zinedine “el Real Madrid recuperó 3 millones de dólares en ventas de camisetas con el nombre de Zidane”. Juan Villoro. La balcanización de las pasiones. Proceso No. 1306. 11-11-2001: 90.

[16] Proceso No. 1125: 75.

[17] Proceso No. 1132: 78-79.

 

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