La frágil memoria

Escrito por on Feb 17th, 2013 y archivado en Destacado, Diálogo Privado. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Comentarios y referencias estan cerrados.

Oscar Espinosa Villarreal y su libro

Se publicó la convocatoria del PAN para quienes deseen participar en los procesos de selección de candidatos de las diferentes candidaturas a cargos de elección popular: las alcaldías, diputaciones, regidurías, aunque estas candidaturas van en planilla junto con el candidato a alcalde.

Mas se tardaron en publicar la convocatoria que algunos panistas en curarse en salud alegando trampa o amañamiento en el futuro proceso. No faltó el panista que puso el grito en el cielo y se le fue a la yugular a Felipe González González, alertando sobre ya una supuesta componenda para que el ex gobernador obtenga la candidatura, y para ello invocó la amistad de Felipe con Gustavo Madero, líder nacional del PAN.

En lo referente a como están las cosas al interior del PAN, se supondría que los panistas que está dentro, en medio de la pelotera, deberían estar bien enterados de cómo está el teje y maneje en lo referente para cual grupo está muy inclinada la balanza partidista. Los panistas que estaban casi fuera de la contienda no reconocen que si no es por Felipe González, que se puso alerta, ahorita el candidato ya sería Toño Martín del Campo, quién iba en caballo de hacienda hacia una candidatura vergonzosamente manipulada, luego de un proceso de selección de candidato maniobrada vilmente y al cual algunos de los que hoy vociferan habían aceptado. Si no es por Felipe desde hace varias semanas el proceso de selección de candidato hubiera sido de mero trámite.

Al día de hoy la tendencia sigue siendo la misma. El candidato de quién hoy manipula en Acción Nacional sigue con las más altas posibilidades de alcanzar la nominación. Solo con mucho trabajo de cabildeo el grupo de los “Espartanos” podrá lograr terminar con el monopolio.

Cuando leí los lamentos de quienes se sentían agredidos no lo creía. Los suponía como personas con buen sentido del análisis y de la estrategia política.  Me falló. Enseguida recordé a un excelente analista y mejor amigo: el ingeniero Javier Ambríz, con quien en muchas ocasiones  me senté a tomar una taza de café escuchándolo hacer toda una serie de análisis políticos de los diferentes escenarios posibles para una selección de candidatos. Y no solo del PRI sino de los demás partidos. Pocas veces le fallaba. Acuciosamente iba paso a paso analizando las personas, sus grupos, sus méritos, etc. Era una cátedra la del ingeniero Ambriz. Hoy percibo a gente metida a la política sin el suficiente conocimiento y entereza de la situación tanto personal como partidista; politiqueros que optan por la diatriba y acusación sin sustento olvidándose, en muchas de las ocasiones, de los favores recibidos, como la obtención de becas de estudio en el extranjero, y de los cuales incluso correspondieron entregando sendos reconocimientos a quien hoy infaman. Así es la vida, así son los seres humanos: ingratos, con tal de alcanzar sus objetivos personales.

Filiberto Ramírez Lara, dilecto amigo, que por cierto va paso a paso mejorando en su salud, dice con mucha razón: la lealtad, debiendo ser la regla, hoy es la excepción.

ESTILO DE GOBERNAR

Enrique Peña Nieto está refrendando un estilo personal de gobernar que empieza a dejar saldos positivos para la joven democracia mexicana. Muchos no le creían capaz de hacerlo.
De hecho, cuando siendo gobernador del Estado de México sacrificó al delfín del grupo político dominante, Alfredo del Mazo a favor de Eruviel Ávila, muchos vieron con escepticismo la medida.
Algunos opinaron que no había sido idea propia sino que fue presionado por sus asesores para hacer candidato al Gobierno del Estado a Eruviel, un político que no era de sus simpatías.
Varios eventos posteriores demostraron que el joven político mexiquense es un hombre de ideas propias aunque, en la toma de decisiones, algunos consentidos del Grupo EDOMEX han salido lastimados.
Tal sería el caso de Jorge Hank Rhon, a quien el PRI hizo a un lado para hacer candidato de Baja California a Fernando Castro Trenti.
Hay versiones que indican que Peña habría sido advertido de que en BC Castro Trenti no gana. Que el que tiene el control de la mayoría priísta es Hank. Se sabe que en el aire retumbó la siguiente frase: “Es preferible perder con Castro Trenti que ganar con Hank Rhon”. Quién sabe. Eso se dice.
Lo cierto es que en Baja California, Peña ha dado una muestra más de que a la hora de tomar decisiones no le tiembla la mano. Incluso, este perfil del nuevo Presidente, está estampado en el diseño del gabinete.
La diversidad de ideologías y de perfiles, muestra que el mexiquense sabe honrar sus compromisos.
Aunque por otra parte, el nuevo Gobierno de la República ha rescatado algunos de los cánones no escritos del antiguo sistema político. Es decir, lo mejor del ejercicio político de antaño.
El golpe de autoridad en el caso de Baja California, no debe verse como un acto de autoritarismo, sino de fuerza frente a los poderes fácticos que intentan imponer su voluntad en contra de la congruencia y del sentido común político. Esto es lo que piensan algunos de los más reconocidos analistas políticos del País. ¿Qué el Gobierno de Peña tiene compromisos? Seguramente los tiene, a partir del hecho de que tiene aliados dentro del PRI y aliados de fuera, como Rosario Robles Berlanga. Pero esto es otra cosa.
En Baja California, Hank Rhon está alborotando a la gallera que le es afín. Es el clientelismo que ha logrado consolidar a través de muchos años de construir una masa popular hankista, mediante todo tipo de asistencia económica y material. Que para eso Hank se pinta sólo, de veras.
Hank Rhon, Como Alfredo del Mazo en su momento, pertenece al Grupo Atlacomulco, que encabezó su padre, el profesor Carlos Hank González. Se suponía que contaría con el apoyo de los que fueron amigos de su progenitor. Pero Peña Nieto tomó la decisión de hacer a un lado a Hank y apoyar a otro político de rostro más fresco. ¿No le dice a usted nada esto?
Creo que políticamente vienen mejores tiempos. Pienso que no será en el corto plazo pero que los pasos para lograrlo ya se están dando en todos los órdenes.

CLAROSCUROS DEL PODER

Óscar Espinosa Villarreal, el último regente de la Ciudad de México y primer jefe de Gobierno, presentó su libro: “Claroscuros del poder. Reflexiones a la distancia”.
Me picó la curiosidad y un cierto interés en la lectura del fragmento que distribuyó entre sus suscriptores el diario Reforma. No me interesan tanto sus resentimientos contra Cuauhtémoc Cárdenas y su fiscal Samuel Del Villar, porque desde entonces muchos sabíamos que la persecución contra Espinosa era una venganza política. No, eso no era para mí lo más interesante. Lo que movió a mi curiosidad era lo que el también ex secretario de Turismo revelaría sobre la actitud del Presidente Ernesto Zedillo.
Tuve el presentimiento de que Espinosa Villarreal sumaría una raya más en la piel del tigre de las ingratitudes de Zedillo y su bien ganada fama de amigo que no sabe de afectos ni de lealtades. No me equivoqué. Para quienes no conocieron los detalles de esta historia, séame permitido evocar los aspectos principales de este episodio que, en su tiempo, escandalizó a la opinión pública.
Óscar Espinosa Villarreal, había dejado de ser regente en 1997, al triunfo de Cuauhtémoc Cárdenas, quien nombró procurador de Justicia a su amigo Samuel Del Villar, y con ello se desató una feroz cacería mediática y legal contra quien había sido regente de la Ciudad de México. Se le acusaba de haber dispuesto de una partida de 420 millones de pesos que finalmente nunca se le pudo probar.
Fueron seis años de infierno para Espinosa. Lo que más sorprendía a analistas políticos y juristas, es que nunca se le permitió defenderse mientras el caso estuvo en poder de Samuel Del Villar.
En el fragmento publicado, el autor recuerda que inicialmente huyó del País hacia Canadá, para dar tiempo a que sus abogados pudieran conseguirle un amparo y enfrentar el juicio en libertad.
En la presentación de su libro, un periodista le preguntó sobre el papel desempeñado por Zedillo en el caso.
Dijo que la indicación del entonces Presidente Zedillo, fue que se trasladara a Nicaragua para regresar extraditado “y esto me daba la oportunidad de no pasar por lo que pasó Fernando Peña (ex colaborador suyo), que no me siguieran acumulando cargos y enfrentar más procesos”.
Y las preguntas que le quemaban la piel:
-¿Qué pasó con Zedillo? ¿Lo abandonó?
El resentimiento en las palabras:
-Habría que preguntárselo a él, me sentí abandonado; me duele que mis hijos y mi esposa no hayan podido hablar con él.
A este punto quería llegar, pues es precisamente esta parte de la personalidad de Zedillo lo que políticamente refleja su perfil de ser humano carente de principios tan fundamentales como el de la amistad y la solidaridad. Ernesto Zedillo no estaba hecho –ni estaba preparado- para ser Presidente de la República.
Su aspiración máxima era llegar a ser secretario de Hacienda en el sexenio de Luis Donaldo Colosio.
Producto de la circunstancia y de los candados constitucionales, fue postulado candidato presidencial sin que en su persona hubiese los mínimos factores que debe tener un primer mandatario mexicano.
Lo peor de todo era su personalidad gris, su lejanía de los cánones que forman a un político para detentar el poder. Alguien lo describió alguna vez, como “un Presidente autista”. Era desesperante su indolencia ante el desamparo de muchos mexicanos, forjado en la fría realidad de los números.
En los corrillos políticos se hablaba mal de él por ser mal amigo de sus amigos. Al más cercano de ellos, lo mandó a la Comisión de los Libros de Texto. A otro, a la Lotería Nacional, y se podría decir que le fue bien. Héctor Morales, “El Flaco”, era –eso se comentaba- el amigo más amigo de Zedillo.
Pero no se comprometió por él y lo puso en un cargo mediano.
A Cástulo Ramírez, que fue compañero de Zedillo en el Instituto Politécnico Nacional –donde también conoció a Nilda Patricia Velasco- de su amigo Ernesto sólo recibió la Gerencia de Banrural Peninsular, la más quebrada de las representaciones regionales de la dependencia.
Esto no ocurrió de inmediato. De hecho, habían transcurrido varios meses de que Zedillo asumiera el poder, cuando Cástulo lo abordó durante una gira por un Estado del Sureste mexicano.
Oscar Espinosa Villarreal, recuerda con dolor que desde que su amigo Ernesto Zedillo le indicó que se fuera a Nicaragua para “regresar extraditado”, jamás volvió a hablar con él. Ni su esposa ni sus hijos pudieron entrevistarse con el Presidente. Zedillo lo abandonó cobardemente en una cárcel de Nicaragua donde fue humillado por otros presos, que lo despojaron de su ropa y de su calzado. El Presidente mexicano, “su amigo”, ni siquiera intercedió ante las autoridades nicaragüenses para que Espinosa no estuviera expuesto a las infamias que se cometen en las prisiones. Se olvidó de él para siempre.
Será interesante leer lo que este hombre tenga que decir de sus enemigos que lo persiguieron pero también de los amigos que le dieron la espalda.

IMPACTÓ LO DE BENEDICTO XVI

Causó conmoción en el mundo católico el anuncio hecho por Benedicto XVI, en el sentido de que el venidero 28 de febrero renunciará al papado.
Mucho se hablará -ya se está hablando- de los reales motivos que llevaron al Sumo Pontífice a tomar esta histórica decisión, cuyo precedente más cercano se remonta a 1415, cuando el Papa GREGORIO XII, renunció.
Benedicto XVI aduce motivos de edad, de cansancio y es posible que esto sea cierto, aunque para el teólogo alemán, Max Seckler, amigo del Papa, “las intrigas del Vaticano minaron su salud”.
Nunca se sabrá la verdad completa que lo llevó a dimitir y se le recordará, no habiendo sido un Papa carismático, como el primer pontífice que renunció en más de 600 años.
Tan inesperada fue la noticia, que hasta al personal más influyente del Vaticano, lo tomó desprevenido.

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