Balance político 2012

Escrito por on Ene 2nd, 2013 y archivado en Agenda Pública, Destacado, Galería Fotográfica. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Comentarios y referencias estan cerrados.

Balance político 2012

El dato más importante de 2012 fue el retorno del PRI a la presidencia de la mano de Enrique Peña Nieto. La cómoda mayoría con que se presentó a la contienda la supo administrar con un despliegue impresionante en todos los frentes, incluyendo los que motivaron el proceso judicial entablado por el Movimiento Progresista, que terminó por no prosperar. La elección no se limpió y el signo de cuestionamiento al triunfo priísta ahí queda para la historia.

La composición de las cámaras muestra que el electorado vota equilibrios que imponen el dialogo y la negociación para la clase política. Es importante ello porque desde 1997 viene ocurriendo esta forma de elegir y, a pesar de que se busca prontitud y eficacia en los procesos que lleva el Legislativo, no se conceden las mayorías que supondrían resultados más rápidos.

Otro punto relevante fue la generación del movimiento estudiantil #YoSoy132 que metió las campañas a una nueva dinámica. La espontaneidad, frescura y crítica de los estudiantes sacudió a la sociedad y complicó el plan del priísmo, pero la movilización terminó engullida por los grupos simpatizantes de AMLO y alineado a una agenda partidista.

El resultado electoral propició la descomposición y fracturas en el PAN y las izquierdas. El PAN hoy está dividido y vaciado de militantes por su plan de refrendo de militancia; en tanto que AMLO se salió del PRD y crea Morena, dejando en la orfandad al Movimiento Ciudadano y el Partido del Trabajo.

Felipe Calderón en su último año de gobierno se condujo como a lo largo de su sexenio, movido por sus aferramientos y cálculos particulares. Hasta morir con su guerra contra el narco, apostado en hacer candidato a Cordero, tropezando a Josefina Vázquez Mota en su campaña, enfrentando a su partido, acordando con el priísmo victorioso y obsesionado hasta el último instante en el reconocimiento de su legado.

Finalmente, cierra 2012 con el arranque del nuevo gobierno que está actuando como ráfaga en la instrumentación de acciones, acuerdos y construcción de expectativas. El escenario es alentador, habrá que esperar los aterrizajes y resultados. El dato más notorio es la concertación del PAN y PRD en la agenda del Pacto por México.

Movimientos y procesos que incidieron en 2012

1. El mantenimiento de la lucha contra la inseguridad y la delincuencia de parte del gobierno federal. Cifras impresionantes de caídos, inversiones, capturados, decomisos, logros y fracasos. Números que van y vienen a favor y en contra que hay que tener en cuenta para el análisis detallado, pero más allá de la numeralia, el tema de la guerra y la inseguridad atrapó al gobierno y a la sociedad en todo el sexenio, lo que desquició las prioridades y los ánimos. Ese fue el gran fracaso de la estrategia calderonista.

2. La consecuente reacción de las bandas delincuenciales que apostaron hacia un estado de cosas que les acomode, con el objetivo preciso de desestabilizar y minar al gobierno federal. A pesar de los saldos presumibles, así como los descabezamientos de los cárteles, el país sigue siendo un botín repartible entre los cárteles.

3. La conducción de la política económica y en general de todas las políticas públicas del gobierno federal para alcanzar mejores niveles de desarrollo, empleo y oportunidades, en un escenario de dificultades y estancamientos. Las cifras macro se mantuvieron en los parámetros de orden y disciplina, solamente el alza al precio del huevo presionó a la inflación. El problema sigue siendo la economía doméstica y el incremento de la pobreza.

4. Las secuelas de la crisis económica de la Eurozona, traducidas en bajas tasas de crecimiento y la crítica al modelo de desarrollo. Hasta el momento se ha contenido y México es un modelo de orden.

5. La subordinación del quehacer público de todas las instancias de gobierno, representación popular y tribunales a la contienda por 2012, lo que significó el control de recursos, lentitud legislativa y para algunos el enviciamiento en la impartición de justicia. Por el lado del panismo hay una molestia generalizada entre varios de sus militantes por la omisión de Calderón en respaldar a Vázquez Mota.

6. El despliegue de campañas electorales soportadas con recursos extraordinarios y verdaderamente inexplicables que suponen el soporte de recursos públicos desviados o la intervención de poderes interesados. La lección es grave para nuestra democracia, pues los triunfos se pueden fincar en el financiamiento, antes que en las propuestas y perfiles.

7. El accionar de los grupos de presión interesados en influir en las campañas para obtener beneficios de los ganadores, siendo un hecho que para tales intereses no hay convicciones, sino manejos mercantiles. Con los anuncios del presidente Peña en su toma de protesta se vislumbra una agenda no exenta de tensiones en el acotamiento o nuevo entendimiento con estos grupos.

8. El accionar del empresariado mexicano mostró un comportamiento moderado, puesto que los organismos de representación de este sector han perdido la misión de jugar un papel crítico y propositivo sobre la conducción política del país.

9. Los antes llamados grandes sectores del viejo sistema político mexicano -el movimiento obrero, campesino y popular- buscaron la recuperación de su misión histórica y reeditar un pacto social con Peña Nieto. El candidato en su momento tuvo sus encuentros, pero el rol de estos difícilmente se recupera porque están postrados, sin proyecto de fondo y sin que, en terrenos prácticos, los otrora gloriosos pilares del priísmo signifiquen fuerza política de peso

10. Haciendo a un lado la primera etapa del movimiento #YoSoy132, fue notorio el activismo de grupos con ficticia representación social y patrocinio de intereses ocultos, en plan de moverse para su juego propio, sin que importen mayormente los objetivos nacionales.

11. Los movimientos guerrilleros e insurgentes no aparecieron a lo largo de la contienda, pero desde el 1° de diciembre han surgido expresiones de desestabilización, que han querido manchar el arribo de Peña Nieto a la presidencia y marcar agenda. Además, en el fin e inicio de ciclo del calendario maya, lo zapatistas reaparecieron el pasado 21 de diciembre. Como se ha querido asentar, las manifestaciones de protesta no significan un repudio popular y beligerante al nuevo gobierno; pero, por otra parte, no se pueden minimizar, como tampoco ignorar la oposición y malestar que ha generado el regreso del PRI al poder.

12. A diferencia de otros grupos y sectores, sí se vio la acción de movimientos sociales auténticos que logran articular un movimiento de organización, protesta y propuesta. En cuanto a la protesta, como ya se mencionó, la gestación del movimiento estudiantil después de la presencia de EPN en la Ibero sirvió para zarandear las campañas; también, respecto a la propuesta, se generaron diversos foros que demandaron más información y que elevaron con oportunidad sus iniciativas a los candidatos.

13. Los medios jugaron su rol de medio como instrumento de comunicación, pero también con diferentes apuestas políticas, lo que en una sociedad abierta debería ser de lo más común. Sin embargo, en México el marco normativo, las contradicciones entre la libertad alcanzada y las mordazas a la democracia, así como una hipócrita y falsa imparcialidad de las empresas, provoca confusiones, enfrentamientos, subjetividades y satanizaciones.

Desde esas equivocaciones, es indudable que hubo mucho ruido para que el ciudadano apreciara las campañas con mayor objetividad.

14. Con fuerza y rapidez vimos la emergencia influyente de las redes sociales de Internet para determinar temas, adhesiones y oposiciones, gustos y rechazos. Extraordinaria novedad; sin embargo, lo viral de los movimientos en la red no alcanza aún en nuestro país a influir de manera determinante en una elección.

15. La visita y mensaje del Papa Benedicto XVI se mantuvo en la línea pastoral. No hubo un llamado que se tradujera en una participación más activa de los católicos en la política.

16. La agenda de las elecciones estadounidenses, sus movimientos y orientaciones confirmaron la importancia de la comunidad hispana y de México en particular en esa contienda. De parte de aquella nación para nuestra elección hay que recordar solamente la audición de los tres candidatos con el Vicepresidente Biden.

Así entonces, la agenda política 2012 estuvo definida por tres frentes:

Primero: la disputa por el poder a través de los procesos electorales federales y locales, fundamentalmente la lucha por la presidencia.

Segundo: el sostenimiento hasta el final de la cruzada de Calderón por la seguridad.

Tercero: la tensión entre acciones e intenciones de actores por una agenda reformista y de desarrollo contra las de quienes busquen obstaculizarla para evitar avances y logros que influyan en la elección. Al final, Calderón logró meter algunas reformas en materia política, la reforma laboral y la de contabilidad gubernamental.

Estuvo en juego, de acuerdo a cada uno de los frentes descritos, el proceso de transición democrática, la gobernabilidad y el desarrollo económico del país.

Be Sociable, Share!

Los comentarios estan cerrados