¡Al fin! se fue Calderón

Escrito por on Dic 2nd, 2012 y archivado en Destacado, Diálogo Privado. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Comentarios y referencias estan cerrados.

Felipe Calderón y Genaro García Luna

No se habló de otra cosa en los últimos dos días. El gabinete estaba en boca de todo mundo. Tan ruidosa fue la “gabinetitis” de las últimas horas, que muy pocos se interesaron en conocer los detalles de la comparecencia de Genaro García Luna ante comisiones del senado de la República.
Pero lo cierto es que la presentación del hoy ex secretario de Seguridad Pública Federal, fue un verdadero linchamiento, un juicio sumario en el que los legisladores le atizaron con todo. Como decía: empezó la pesadilla del Gobierno calderonista.
Hablaba de la “gabinetitis”. Ciertamente, quedaron más o menos los que se venían mencionando, con algunas excepciones. En cuanto a los aguascalentenses pues no quedó ninguno. Las especulaciones de uno o dos priístas de esta tierra solo fueron eso, especulaciones. Aunque habrá que esperar a los premiecillos de consolación, probablemente ahí se de algún nombramiento el cual, a no dudarlo, será cacaraqueado con estridencia, ya lo verá usted.
Pues ya se conoce a los integrantes del gabinete de Peña Nieto y los signos son alentadores en algunos casos. Como por ejemplo, en el de Miguel Ángel Osorio Chong, que se convierte en el hombre fuerte de la política interior del Gobierno de Peña.

Por ahora, lo importante, es lo que el País espera de Enrique Peña Nieto.
Lo que sí es interesante  es el hecho de que el sexenio de Felipe Calderón haya terminado, lo cual es un alivio para millones de mexicanos. Obviamente que los males que aquejan a este País no se desvanecerán como por arte de magia. Pues los hombres que conforman el nuevo Gobierno no son seres humanos fuera de serie. Son simplemente hombres y mujeres con experiencia en la actividad que realizan. No súper hombres ni súper mujeres. Todos ellos -cualquiera más, cualquiera menos- ya han sido servidores públicos.
Algunos han sido secretarios de Estado. Otros, gobernadores. Esto les da un perfil de credibilidad pero, como digo, no los hace seres humanos superdotados.
De ahí que uno debe tomarse las cosas con calma. No habrá milagros ni soluciones mágicas. Incluso, lo del mentado pacto por México, es algo que debe asumirse con las debidas reservas.
Sobre este asunto el ex consejero presidente del IFE, Luis Carlos Ugalde, explicaba en una entrevista por televisión, que no será con pactos entre partidos como el País avanzará y crecerá, sino con reformas legislativas. “Paso a paso”, advierte Ugalde. Y sí, creo que tiene razón.
Ya vio usted: algo no estuvo bien en el primer encuentro de los líderes partidistas, que las tribus del PRD desaprobaron a su dirigente, Jesús Zambrano, por haber acordado “en lo oscurito”. La humillación fue completa: lo infamaron y le quitaron la interlocución en esos encuentros. Es indiscutible que México es el País de los planes y de los pactos. Históricamente ninguno ha funcionado.
No se puede negar que hablar de un “Pacto por México”, suena bien. Se oye muy patriótico. Pero nunca han sido eficaces.
Creo que en este principio de sexenio, sería saludable dejar que el nuevo Gobierno se encarrile y mientras los ciudadanos podrían mantenerse atentos al juicio histórico al sexenio de Calderón. Por ahí surgirán muchas cosas que nos han pasado ignoradas. Y es que Felipe Calderón terminó su sexenio sin cuidar las formas: da consejos a Peña Nieto sobre lo que debería de hacerse, cuando él tuvo seis años para hacerlo.
Va a Michoacán y les dice a los alcaldes que han sido hostigados y amenazados por el crimen organizado, que los entiende pero que no se preocupen porque ya había platicado con el Presidente Electo, a quien “le señalé que estuviera pendiente de ustedes”. Así lo dijo.
Se la llevó inaugurando obras incompletas. Va a Durango a inaugurar el Puente Baluarte, y presume que inauguró la carretera que no está terminada.
Pero frente a todo esto, Calderón escuchó pasos en la azotea. Los oyó, incluso, en la azotea de la casa vecina. CNN, la cadena noticiosa más importante de los Estados Unidos, citó a media semana los diez puntos más recordables de Calderón a lo largo de su sexenio. A saber:
1.- La toma de protesta entrando por la puerta trasera.
2.- La influenza.
3.- La masacre de estudiantes en Villas de Salvárcar, Ciudad Juárez.
4.- Casino Royal, en Monterrey.
5.- Los festejos del Bicentenario y la corrupción en la Torre de Luz.
6.- El supuesto logro en el combate a la pobreza, salud y seguridad.
7.- Crisis global.
8.- La muerte de su amigo Juan Camilo Mouriño, de su amigo Francisco Blake Mora (le faltó agregar la muerte de Alonso Lujambio y la trombosis que mantiene hospitalizado a Bruno Ferrari).
9.- Combate frontal contra el crimen organizado (le faltó señalar que México Evalúa, menciona 101 mil 199 casos de víctimas denunciadas en lo que va del sexenio).
Y 10.- El fracaso en la generación de empleos.
Hacia adentro, en la propia casa panista, Felipe Calderón escucha voces cada vez más fuertes, que lo culpan de la derrota del PAN en las elecciones presidenciales. En una entrevista con Univisión, el ex-gobernador Ernesto Ruffo Appel, afirma que Josefina Vázquez Mota empezó muy bien posicionada su campaña. Que todo iba bien hasta que cayó en brazos del grupo de Los Pinos. El bajacaliforniano recuerda en alguna ocasión le dijo a la entonces candidata: “No vayas tanto a Los Pinos, Josefina, porque te van a empinar”.
Y como si todo lo anterior no fuera ya bastante preocupante para Calderón, se difundieron declaraciones del sector empresarial más relevante en México, en las que mostraban su malestar con Calderón por no haber apoyado los grandes proyectos empresariales, y en cambio, hizo negocios con empresarios oportunistas y obscuros. Esto último llevaba sin duda dedicatorias concretas. Amén de la gravedad que entraña que importantes empresarios señalen que el Presidente que sale, hizo negocios con empresarios “oportunistas y obscuros”. ¡Gulp!
En la entrevista de Ruffo para UNIVISIÓN, recuerda que cuando empezó el Gobierno de Calderón, definió la frase: ganar el poder sin perder el partido.
Y agregó: ocurrió todo lo contrario, ganó el poder pero el partido está hecho pedazos.
Evocó Ruffo las excitativas que envió al panismo Calderón, en el sentido de que ningún miembro del Gobierno debería involucrarse en el partido, y la ironía es que actualmente en el Consejo Político Nacional del PAN, de 381 consejeros 200 son empleados del Gobierno.
Al final Calderón debió sentirse especialmente molesto y defraudado. Y es que en la entrevista que sostuvieron Barack Obama y Enrique Peña Nieto, el Presidente de los Estados Unidos, dijo algo como esto: “Tengo reportes de su forma de gobernar, de que usted SI sabe concretar las cosas”. Más claro ni el agua.

SE CUMPLE EL PRESAGIO

Debo confesar que me disgusta sobremanera decir: “se los dije”, pero en ocasiones no queda de otra.
De modo que: se lo dije, estimado lector. Se lo dije no en una sino en varias ocasiones, que al final del sexenio empezarían a brotar revelaciones escandalosas en torno al Gobierno de Felipe Calderón. Se lo dije, también, que uno de los funcionarios que estarían en la picota del juicio público, sería sin duda Genaro García Luna, el hasta este viernes todopoderoso secretario de Seguridad Pública Federal.
Hace unos días el diario Reforma publicó una carta enviada desde su lugar de reclusión por Edgar Valdez Villarreal, “La Barbie”, a través de su abogado.
En ella hace una serie de señalamientos gravísimos en contra de García Luna.
En un principio se quiso descalificar la seriedad de la información de Reforma, pero tras dos días de evaluación, las grandes televisoras decidieron retomar el caso, lo que obligó a Genaro García Luna a dar entrevistas en noticiarios conducidos por sus amigos.
Casi al final de la semana el funcionario concedió una entrevista a un canal por cable en el que naturalmente descalifica al delincuente preso, y rechaza en términos generales las imputaciones concretas que le hace Valdez Villarreal.
Mire usted. Más allá de la calaña de los protagonistas, hay algo irrefutable: García Luna ha sido mencionado en muchos casos que en otras circunstancias y en otros gobiernos, hubieran bastado para cuando menos ser destituido del cargo.
No hay duda: Calderón metió las manos a la lumbre por él; lo protegió hasta cuando se descubrió el montaje con los secuestradores que derivaron en un conflicto bilateral con el Gobierno de Francia.
Y déjeme decirlo: en la edición de la semana pasada, la revista Proceso presenta en su portada una sola leyenda: “Terminó la pesadilla”. Por fuerza uno tiene qué estar de acuerdo con esta definición.
El problema es que aún no alcanzamos a comprender el tamaño y la gravedad de la pesadilla sexenal.
Conocemos lo que se nos permitió conocer; conocemos las cifras de muertos que el Gobierno quiso revelar, pero no sabemos, a ciencia cierta, cuantas atrocidades más habrá en el submundo que no conocemos. Para senadores y diputados, la clave es García Luna.
Ahora se empieza a cumplir el presagio que los indicios y los signos nos mostraban y nos empujaban a ver más allá de nuestras narices.
Ciertamente, ahora empieza la pesadilla para Calderón y sus hombres cercanos.
Y esto también se lo dije: que me resultaba inexplicable que los hombres de poder no aprendan de las lecciones de la historia.
Son escasos los ex presidentes que no han tenido que enfrentar el linchamiento público tras dejar el cargo.
Le paso a Miguel Alemán, a Díaz Ordaz, a Echeverría, a López Portillo, a Salinas.
Y en algunos casos, los principales colaboradores fueron acusados y encarcelados: Con López Portillo, Félix Barra García, Eugenio Méndez Docurro, Peña Cantú y otros: con De la Madrid, Jorge Díaz Serrano y Arturo Durazo Moreno.
Sin embargo, creo que el caso más ejemplifícante ha sido el de Raúl Salinas De Gortari.
Usted no me dejará mentir: aquí mismo me he preguntado por qué esos hombres de poder, supuestamente dotados de una gran inteligencia, olvidan que ese poder es transitorio y que al final del día sus víctimas de hoy serán sus verdugos.
Pero, bueno, concluyó un sexenio que dejó regueros de muertos, unos criminales, otros gente de bien, pero todos mexicanos. En esta guerra aparatosa y brutal, murieron miles de seres inocentes que ni la debían ni la temían.
Cientos de pueblos y caseríos desaparecieron del mapa. Cientos de miles de personas de zonas rurales, emigraron de sus lugares de origen buscando sitios menos inseguros para vivir.
Como nunca antes, los derechos humanos fueron -y siguen siendo- conculcados por los cuerpos de seguridad que supuestamente son entrenados para proteger a los ciudadanos de bien.
También como nunca antes, los periodistas han sido asesinados, desaparecidos, intimidados, hostigados y amenazados, sin que ninguna autoridad haya sido capaz de poner orden y castigar a los responsables.
Lo anterior, es apenas un esbozo del País que nos hereda Calderón.

¿Y EL BONO APA?

En el ámbito local también le comento que mucha inconformidad existe entre los trabajadores sindicalizados del ISSEA, o sea los que gana menos, los que no tienen altas compensaciones que alivien un poco sus mermados y devaluados ingresos. Resulta que el 9 de noviembre hicieron circular con bombo y platillo un oficio -061/2012- del comité ejecutivo estatal de Aguascalientes de la FSTSE, signado por Normando López, Secretario General. En dicho oficio se hace del conocimiento de la base trabajadora del otorgamiento del Bono Sexenal por la cantidad de $ 2,500.00, mismo que sería otorgado a los trabajadores de base. Acordándose que sería pagado a partir del día 15 al 30 de noviembre, con vales de despensa, los cuales se determinó sería a través de tarjeta electrónica.

El oficio menciona otros datos en los que se adorna a Joel Ayala y terminan el oficio mencionando que “una vez más se demuestra que la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado, FSTSE, es la UNICA Central Negociadora –sic-.

Bueno, pues resulta que el mentado Bono Sexenal no fue entregado a los trabajadores de base del ISSEA, por lo que el viernes el descontento e incluso el desconcierto era evidente. Como siempre, los comentarios hirientes y de agravio a las autoridades eran la constante. No faltando las murmuraciones acusatorias incluso en contra del mismo gobernador, de quién estoy cierto es ajeno a estos tejes y manejes, pero que en tratándose de la afectación de los bolsillos de la clase trabajadora agarran parejo normalmente desde el de mero arriba.

Lo anterior es obviamente resultado de una falta de comunicación abierta al trabajador, que en este, como en muchos otros casos es el perjudicado y que con esta actitud de parte de sus autoridades se siente defraudado y engañado en sus derechos y logros. Repito, todo probablemente por falta de información oportuna y veraz. En este caso la buena nueva que se dio a conocer a los trabajadores en el ISSEA no se cumplió, por lo pronto, en los tiempos referidos, lo cual deja mal parado -y lesiona la credibilidad- de la dirigencia sindical que anunció la noticia.

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