El dictador de Sacha Baron Cohen y AMLO

Escrito por on Sep 2nd, 2012 y archivado en Derecho, Destacado, Galería Fotográfica. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Comentarios y referencias estan cerrados.

El dictador de Sacha Baron Cohen y AMLO

El dictador de Sacha Baron Cohen

Cada vez que veo las declaraciones y actitudes del excandidato de las izquierdas, me convence más la idea de Enrique Krauze de que estamos en presencia de un mesías tropical (Letras Libres, número 90, junio de 2006) de un dictador en potencia, dice el historiador mexicano que en caso de llegar al poder, de ser “’Ungido’, más que electo, por el pueblo, podría tener la tentación revolucionaria y autocrática de disolver de un golpe o poco a poco las instituciones democráticas, incluyendo la no reelección”.

Precisamente por ello me parece oportuno retomar el reciente estreno El dictador (2012) de Sacha Baron Cohen, el líder de la república de Wadiya hace de las suyas con el poder del petróleo: no hay democracia, manda asesinar a opositores, está a punto de terminar armas nucleares, pero el punto medular es que hace en el país su voluntad, ya sea ganando las olimpiadas que él inventó, siendo el actor número uno –pese a sus pésimos dotes histriónicos- o imprimiendo su imagen por todo el país.

Me parece que esa es la actitud del excandidato presidencial perredista: en su calidad de ungido es la única opción democrática, es el único que puede erradicar la corrupción, es el único posible presidente de México, en sus dominios sólo se hace su voluntad y no debería haber opciones contrarias, porque entonces sus votos son falsos, comprados o corruptos. Aunque AMLO hace una pretendida defensa de la democracia, lo cierto es que con su actitud nos dice que quisiera controlar él el poder, hacer lo que Sacha Baron Cohen; dice que el país está secuestrado por los delincuentes de cuello blanco, luego entonces para que no suceda esto, tendría que estar la gente que él elija, vaya pues como  en el caso del dictador,  hacer su voluntad. En pocas palabras AMLO dice que falló y se vendió el IFE y los millones de ciudadanos comunes que asistieron a las urnas a votar o en su calidad de funcionarios; que falló el TEPJF; que fallaron los gobiernos del país; que fallaron los millones de mexicanos que no votaron por él, a su juicio somos tontos, malos súbditos que no merecemos vivir en su república amorosa, nos desprecia porque elegimos otra opción. Su discurso es totalitario, dice en su mensaje al pueblo que “convoco a todos los partidarios de la democracia” y entonces a todos aquellos que no estamos de acuerdo en su vía, nos excluye del concepto democrático.

La película del creador de Borat realmente no añade nada nuevo a la carrera de Sacha Barón Cohen, una comedia basada en los estereotipos, lo escatológico como modus operandi, los chistes de corte sexista, racista, etcétera, lo más divertido son los cameos y las referencias a situaciones políticas de la actualidad, como cuando Megan Fox aparece teniendo sexo con el líder supremo a cambio de joyas o como cuando en un apológico discurso, al mencionar una serie de injusticias como las ventajas de una dictadura, son precisamente las malas prácticas que se viven en los Estados Unidos de América.

La reacción de AMLO no añade nada de nuevo a su carrera: mueran las instituciones, mueran los amos del poder, los dueños y voceros de los medios de comunicación; y otros tantos clichés que lo hacen el mártir favorito de muchos mexicanos. Resistencia civil, desobediencia, ataque a vías generales de comunicación; será que el verdadero papel de AMLO y algunos de sus seguidores es el de ser los “rebeldes” perenes, sin embargo el mayor daño será de nueva cuenta para la izquierda, una izquierda mexicana que para desgracia de todos se ha visto desprestigiada por esta clase de actitudes, lo más grave es que seguirá siendo denostada y lejos de consolidarse como una verdadera opción, será vista como el conflicto. Peor aún, bajo esta clase de actitudes, lejos de constituirse en un verdadero contrapeso al poder, en una oposición inteligente que coadyuve en la teoría de los pesos y contrapesos, terminará la izquierda desmoronada, lo que podría provocar que las decisiones se tomen por una sola fuerza política, máxime cuando el resultado para la derecha no fue idóneo y no se puede constituir en contrapeso, sino en aliado; de hecho bajo este escenario el más beneficiado es precisamente Acción Nacional.

Y debe quedar clara mi postura: es su legítimo derecho pronunciarse en contra de la resolución, pero bajo ninguna circunstancia puede llamar a desobedecer un fallo de un Tribunal, no puede alegar que combate una presunta violación al estado de derecho precisamente violándolo él también.

¿Hacia dónde llevará AMLO a sus seguidores? Dijo el hoy excandidato que no va a reconocer al poder electo constitucionalmente porque “actuar de otra manera implicaría traicionar a millones de mexicanos” ¿Y los millones que no votamos por él, a esos sí nos puede traicionar con su actitud? Será un grave lastre para la democracia, porque es claro que si lanza a la calle a sus seguidores pueden paralizar este país, puede polarizarlo o incluso puede llevarnos a una auténtica dictadura del poder.

Be Sociable, Share!

2 comentarios en “El dictador de Sacha Baron Cohen y AMLO”

  1. armando guerra dice:

    Qué pereza leer un enorme prejuicio en esta columna, mucho más pereza tratar de refutarlo. No merece más comentarios

  2. Rubén Díaz dice:

    Armando:

    Gracias por -pese a su pereza- leerme. Saludos.

Los comentarios estan cerrados