“Casa Terán” edificio de fachada sencilla pero de interior imponente y de enorme valor histórico, explotó; no sé qué obras se encontraban en su interior, pero la perdida sola del edificio es catastrófica para el patrimonio histórico y cultural de nuestro estado. Ese edificio que comerciantes y usuarios de las rutas que esperaban camión en la calle Rivero y Gutiérrez veían con cotidianeidad y que se camuflajeaba entre vendedores ambulantes, comercios y el ajetreado transito se derrumbó. La casa donde habitó el ilustre aguascalentense Jesús Terán Peredo se declaró Monumento Histórico mediante decreto publicado en el diario oficial de la Federación en 1986 y precisamente este 2012 cumplía 20 años de funcionamiento pues el 25 de abril de 1992 se inauguro llamándola Centro de Animación Cultural “Jesús Terán Peredo” hoy al parecer por un “accidente” se borró de un plumazo.
Cuando leí la noticia me quede perplejo e impactado, no me podía imaginar que un sitio en el cual tenía anécdotas de vida y recuerdos, simple y llanamente tendría tan trágico suceso. Aun hoy no me puedo explicar tal negligencia para que algo así sucediera. Y me pregunto si el día de mañana no pasara lo mismo -o algo similar- con edificios como el Teatro Morelos sede de la Convención Revolucionaria, al Museo de Aguascalientes o Templo de San Antonio construidos por el Maestro Refugio Reyes entre otros. ¿Que se está haciendo por cuidar nuestro patrimoniocultural?.
La nota me hizo recordar las anécdotas contadas en mi infancia y adolescencia del trágico destino del Mercado Terán,- tocayo de la “Casa Terán”- aquel incendio del 29 de enero de 1981 y que en dicho año cumpliría 100 años, donde se decía que para dar paso a la modernidad se tenía que derrumbar la antigua edificación y ante la reticencia de autoridades del INHA y locatarios sospechosamente se incendio, retomó la transcripción que rescató el 27 de abril de este año en su columna Don Matías Lozano y se describía en diarios de aquel entonces “La ciudad despertó sobresaltada por el ulular de sirenas, de motobombas, pipas y patrullas; inclusive se pidió auxilio a las ciudades vecinas, porque se estimaba que los recursos propios eran insuficientes para combatir el fuego, pero fue inútil. Durante días desfilaron frente a las cenizas del Mercado Terán los aguascalentenses incrédulos, asombrados. No había remedio. Nada escapó al fuego. Los muros se resintieron a tal grado por el intenso calor, que la demolición fue inevitable…” pareciera que se pudiera hacer un copypaste para describir la notas publicadas ayer describiendo la explosión.
Quisiera terminar recordándola con la descripción que se hace de ella y que se puede encontrar en la página www.amigosteran.com.mx “En la calle Francisco Rivero y Gutiérrez núm. 110, antes Calle San Diego, se levanta majestuosa una de las construcciones más importantes del siglo XVIII en la ciudad de Aguascalientes. Esta construcción, de estilo entre barroco y neoclásico, data de 1795 por las inscripciones cinceladas en los arcos de la misma. Fue edificada por orden del delegado de la Villa, don Felipe Pérez de Terán, abuelo de Jesús Terán. El responsable de realizar la obra fue el alarife Gregorio Reyes y el cantero Rodrigo Rodríguez, ambos discípulos del ilustre arquitecto barroco Felipe de Ureña. Este edificio es un claro ejemplo de una construcción doméstica del siglo XVIII. Posee una influencia italiana como lo muestran sus muros y plafones únicos en la arquitectura local. Sus columnas se levantan en estípite y los arcos, en herradura. Los corredores están enlosados con ladrillos de barro donde se ponían pinturas y barnices diferentes que tuvieron en su tiempo un rojo brillante. Contaba con una gran planta baja y dos accesos en la planta alta a la que se accedía por una escalera de caracol que se encontraba en el segundo patio. Inicialmente estaba compuesta de zaguán, trece piezas en la planta baja, cuatro en los altos, tres patios, corral, caballeriza, pajar y cochera, otro cuarto y excusado.”
Concretito
Reforma electoral: hay que estar muy pendientes de los trabajos que se realizan en el Congreso del Estado respecto a la reforma electoral local, oportunidad para transitar a una democracia más representativa.


