Este diálogo aterrador me ha llegado muchas veces y hasta lo he publicado hace algún tiempo. Pero me sigue erizando los pelos de la nuca. Hoy es imaginario, pero es perfectamente posible. Si no nos topamos a diario con esta presencia ubicua quizá es tan sólo por flojera o desidia o cálculo perverso de quienes nos vigilan, que no nos muestran todo el culebrón de que disponen, sino tan sólo la puntita. Para asustarnos menos, tal vez, o por puro morbo de jugar al gato y al ratón (donde quizá no haga falta aclararte que ese ratón eres tú). Todos los elementos necesarios para controlarte (estos y más) los tiene EOQTLV: El-OjoQue-Todo-Lo-Ve.
DIÁLOGO
“-¡Pizzería Google, buenas noches!
- ¿Pizzería qué?
- Pizzería Google, señor. ¿Cuál es su pedido?
- Pero este… ¿no era el teléfono de la Pizzería Pane Felice?
- Era, sí señor, pero Google compró la pizzería, y ahora el servicio es más completo.
- OK. ¿Puede tomar mi pedido, por favor?
- Sí. ¿El señor desea lo de siempre?
- ¿Lo de siempre? ¿Usted me conoce?
- Tenemos un identificador de llamadas y, de acuerdo con su teléfono, sabemos que las últimas 53 veces que llamó pidió pizza cuatro quesos y jamón.
- Vaya, no me había dado cuenta. Pues sí, quiero eso mismo.
- Señor, ¿puedo hacerle una sugerencia?
- Por supuesto. ¿Tiene una pizza nueva en el menú?
- No, señor. Nuestro menú es muy completo, pero me gustaría sugerirle la de ricotta y la de arúgula.
- ¿Ricotta? ¿Arúgula? Odio estas cosas.
- Pero, señor, es bueno para su salud. Además, le ayudarán a controlar sus niveles de colesterol, que no andan tan bien.
- ¿Cómo lo sabe?
- Nuestra empresa tiene la mayor base de datos del planeta e intercruzamos bases de datos con Facebook. También tenemos información del laboratorio donde usted se hace sus exámenes. Cruzamos el número de teléfono con su nombre y vemos los resultados de sus pruebas de colesterol y acorde con el Facebook de su esposa, sabemos que últimamente está usted muy molesto con la economía y la política.
- No quiero la nueva pizza que me ofrece o ensalada. Para eso tomo mi medicamento para el colesterol y como lo que quiero.
- Señor, lo siento, pero sabemos que usted no ha tomado su medicina últimamente.
- ¿Cómo lo sabe?
- Tenemos una base de datos de las farmacias de la ciudad, y en el Facebook usted dice cuál es su sucursal preferida. La última vez que compró su medicamento para el colesterol fue hace 3 meses. Y la caja tiene 30 comprimidos.
- ¡Maldita sea! Es cierto. ¿Cómo usted sabe esto?
- Por su tarjeta de crédito.
- ¿Qué?
- Acorde con lo que usted cuenta en el Facebook y con nuestros propios seguimientos de sus actividades en el Google, usted tiene el hábito de comprar sus medicamentos en una farmacia que le ofrece descuentos si paga con tarjeta de crédito del Banco BAANK. Tenemos una base de datos de sus gastos con la tarjeta. Hace 3 meses no ha comprado nada allí, pero sí la utiliza en otros comercios, lo cual nos indica que no la ha extraviado.
- ¿Y no puedo pagar en efectivo en la farmacia? A ver qué me dices.
- No es su costumbre. Usted le paga $1,000 semanales a su empleada doméstica y el resto de sus gastos los realiza con tarjeta de débito o de crédito.
- ¿Cómo sabes lo que gana mi empleada?
- Usted le paga el seguro.
- ¡Caramba, lo sabes todo!
- Sí, señor, todo está en mi pantalla. Tengo el deber de ayudarlo. Creo que usted debe volver a programar la consulta a la que faltó con su médico y llevarle los resultados de los exámenes que se hizo el mes pasado para que le ajuste la medicación.
- ¿¿¿Sabe qué??? ¡¡¡Estoy harto de internet, la laptop, el siglo 21, las bases de datos, la falta de privacidad y la madre que los parió!!!
- Pero, señor…
- ¡Cállate chachalaca! ¡Me voy de este país a una isla remota en el Pacífico del sur donde no haya computadoras ni teléfonos ni cámaras vigilándome 7 por 24!
- Entiendo…
- ¡Voy a usar mi tarjeta de crédito por última vez para comprar un boleto de avión e irme bien lejos!
- Entiendo…
- ¡Por lo pronto cancele mi pizza!
- Perfectamente. Se cancela. Sólo una cosita más, señor.
- ¿¿¿Y AHORA QUÉ??
- Lamento decírselo, pero su pasaporte está vencido…”

