Aquí 2012

Escrito por on Ene 8th, 2012 y archivado en Aguascalientes, Destacado. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Comentarios y referencias estan cerrados.

La segunda opinión

Un año más de experiencia. Un año menos de existencia

Se fue el día de la Virgen de Guadalupe. Llegó la Navidad. Dijo adiós el 2011. Pasaron los Reyes Magos, que no fueron magos, menos reyes, tampoco tres, ni se treparon a camello, elefante o caballo alguno, de acuerdo a la versión de la Biblia. Y la celebración del Día de la Candelaria nos espera en febrero, con sus kilos de masa muy abiertos, para darlos abrazos con muchas calorías.

Atrás quedó el año viejo que recorrimos sin detenernos. Se presentó puntual el 2012 cargando su lista de buenos propósitos. El ritual fue el mismo, el de siempre, el de la meditación pasajera y las anotaciones con tinta invisible. Las promesas se guardaron por esta ocasión, al fin, los candidatos presidenciales nos colmarán de ellas.

Nada trasciende, todo queda en buenas intenciones. Seguimos siendo los mismos. Volteamos la página y comenzamos de nuevo. Renovadas intenciones para añejas actitudes, empezando por el cuidado de la salud deteriorada por los peores hábitos mundanos.

En diciembre asalté, en la posada anual de amigos donde solemos pedir trabajo en lugar de posada, al afamado médico Juan Carlos Ramírez Ruvalcaba con preguntas sobre mis últimos análisis clínicos. Ante la vaguedad de mis aportaciones y las preguntas impertinentes en el momento menos oportuno y en el lugar menos preciso, el cardiólogo, muy profesional, cortó la consulta jardinera, sacó su tarjeta de presentación y me citó al día siguiente en su consultorio, el día 23, a las once de la mañana.

Bañadito, peinadito con el gel de moda y sin lagañas en los ojos tapatíos, llegué muy puntual con una suficiente dosis de zozobra en mis pronunciadas ojeras, porque jamás había estado frente a un especialista del corazón, la hemodinámica y la terapia intensiva, pero, además, los asuntos de la salud me causan apanicamiento, sin llegar al extremo de reaccionar como los hipocondríacos que ven a un oriental y pa’pronto piensan en la posibilidad de tener hepatitis.

Para no hacerles el cuento largo, revisó los valores de los análisis (colesterol, ácido úrico, triglicéridos y demás batería). Me tomó un electrocardiograma y la presión sanguínea, verificó el antígeno prostático y pasé a la báscula como si fuera el Miura respetado por su gran peso, comprobada virilidad, notable estampa y evidente trapío (saludos al ganadero Fernando). Los resultados de la prueba de esfuerzo fueron los mismos que en su haber tienen los incomprendidos Ninis: ni fuerza ni rápido.

De acuerdo con los datos arrojados por el electro y la presión, lo mejor de mí, es mi salud, empezando por el corazón de nobles sentimientos, peroooo tendría que poner orden en algunos renglones abandonados por el estilacho de vida: reorientar dostres gustos alimenticios, bajar de peso notoriamente y hacer el ejercicio suficiente sin pretender llegar a la final del Premio Nacional del Deporte 2012.

Al respecto, le manifesté mi interés en seguir sus indicaciones, acudir a la radiológica y visitar el laboratorio para el chequeo complementario, particularmente del hígado que se me inflama cuando escribo de funcionarios  ineptos, compadres del dinero ajeno; también le comenté que me parecía un despropósito abandonar el maratón Guadalupe-Reyes, cuando estaba a unos días de llegar a la meta. Estuvo de acuerdo y quedamos de vernos en enero y meses siguientes.

Es cierto, habremos de reconocer que poco o nada hacemos para mejorar nuestra calidad de vida personal y familiar, inmersa en la rutina, ambición, superficialidad y el disfrute de los bienes materiales. Atendemos nuestro universo y abandonamos las pequeñas cosas, esas diminutas balsas que nos hacen navegar por las aguas de la razonable felicidad terrenal.

En un país atemorizado por la guerra contra la delincuencia organizada y preocupado por el escaso empleo y el raquítico salario, dejamos a un lado, desafortunadamente, la observancia de aspectos primarios que seguramente nos llevarían a una calidad en paz, empezando por el cariño al prójimo, como propone (no sé si tierna o hipócritamente) AMLOVE en su República Amorosa.

En la reciente Navidad adorné el emblemático árbol de otra forma, en lugar de esferas colgué  los nombres de mis amigos queridos: Los de cerca y los de más lejos. Los de siempre y los de ahora. Los que veo cada día y los que encuentro de vez en cuando. Los que recuerdo frecuentemente y a los que a menudo olvido. Los de horas alegres y los de las horas difíciles. A los que disgusté sin querer y a los que sin querer me lastimaron. A los que conozco profundamente y los que miro por su apariencia. A los que les debo mucho y a los que poco me deben. A los humildes y a los importantes. Por eso los nombro a todos, a todos los amigos que han estado en mi vida. Obviamente, el pino se reservó el derecho de admisión para mostrar algunos apellidos en sus ramas, sus razones tendría.

El arbolillo de profundas raíces y verdoso follaje, espera la primavera para florecer con los nombres que permanecerán colgados en las ramas de la esperanza, el respeto, la comprensión, la solidaridad y el cariño invariable.

Feliz Año Nuevo. No se asuste por la primera profecía del Año Maya (tón) 2012. Dios protege la inocencia. Mucha suerte.

La tenencia horrorosa

De acuerdo a la información proporcionada por la Subsecretaría de Ingresos de la Secretaría de Finanzas estatal, en Aguascalientes están registradas en el padrón “poco más de 387 mil unidades”, sólo 15 por ciento (60 mil) pagará la tenencia y se exentará al 85 por ciento (327 mil), porque el valor de factura de la primera enajenación es de hasta 200 mil pesos  o el año de nacimiento corresponde a 1999 y anteriores.

La numeralia oficial me lleva a la conclusión de que la economía de los consumidores aguascalentenses, en este rubro, está tan suficientemente deteriorada que sólo les alcanza para comprar un automóvil compacto o para conservar la antigüedad rodante, y para incumplir la verificación vehicular el 60 por ciento de los obligados.

Los diputados locales de otras latitudes estuvieron más atentos al escuálido bolsillo de los ciudadanos: en el Distrito Federal (PRD) y el Estado de México (PRI) aprobaron que la tenencia sólo aplique para coches de más de 350 mil pesos de valor; en Querétaro (PRI) para más de 400 mil pesos; en Yucatán (PRI) para más de 290 mil pesos; en Veracruz para más de 230 mil pesos; y en Nuevo León (PRI) se optó por un esquema distinto: sólo para modelos de 2008 a 2012.

Populista e insensata decisión para las finanzas públicas, pero eso poco le interesa al contribuyente necesitado de más lana en la cartera y menos contribuciones por pagar, seguramente pensará el elector al momento de sufragar su voto en la casilla el primer domingo de julio.

El Niño Dios

Leyó con detenimiento mi cartita y me trajo el libro que tanto anhelaba: Facebook. Muchas gracias al recién nacido por fomentar mi escasa lectura.

Los Reyes Magos me prometieron que este año pudieran abrirse sucursales de la Librería Gandhi y de Mixup. Ojalá.

Y para concluir, un Vale al Paraíso para el compañero de vuelo (DF-Ags.) que salvó al pequeño que se tragó una moneda a diez mil pies de altura. Con asombrosa práctica, el señor puso boca abajo al mocoso y, en menos de tres segundos, le sacó el cobre de cincuenta centavos.

Al preguntarle al salvador que si era médico, me dijo que no, que prestaba sus servicios en el Sistema de Administración Tributaria (SAT). Por supuesto, el trabajador de la SHCP se llevó los aplausos y la merecida porra de los pasajeros a bordo.

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