Fibromialgia

Escrito por on Ago 23rd, 2011 y archivado en Psicología. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Comentarios y referencias estan cerrados.

La Fibromialgia es una enfermedad de origen médicamente desconocido que se caracteriza por dolor musculo-esquelético difuso y crónico, la persona que lo padece tiene dolor persistente en todo el cuerpo y sensibilidad en las articulaciones, los músculos, los tendones y otros tejidos blandos. La Fibromialgia también se relaciona con fatiga crónica, trastornos de sueño, dolores de cabeza, deterioro de la memoria, dificultad para recordar palabras y tendencia a la vez depresión y ansiedad.

La prevalencia es del 90% de mujeres respecto a un 10% de hombres, en edades comprendidas entre los 35- 65 años.

Aunque se desconoce la causa, aalgunos investigadores creen que los trastornos en los “sistemas endocrino y autónomo de respuesta al estrés se encuentran en la base de la etiología” de este angustioso estado  de acuerdo a Millea y cols., 2001. La Fibromialgia es un proceso reumático caracterizado por dolor espontáneo y extendido de los tejidos blandos, problemas de sueño, fatiga y extensas zonas de sensibilidad al tacto o la presión.

El síntoma principal de la Fibromialgia es el dolor y éste puede ser leve o intenso.

  1. Las áreas del dolor se denominan puntos de sensibilidad, los cuales se encuentran en el tejido blando de la parte posterior del cuello, los hombros, el tórax, la región lumbar, las caderas, las espinillas, los codos y las rodillas. El dolor se irradia desde estas áreas.
  2. El dolor se puede sentir como profundo, punzante o abrasador.
  3. Las articulaciones no se afectan, aunque el dolor puede sentirse como si proviniera de ellas.

Las personas con Fibromialgia tienden a despertarse con dolores y rigidez en el cuerpo. Para algunos pacientes, el dolor mejora durante el día y se incrementa durante la noche o con la actividad, el clima húmedo o frío, la ansiedad y el estrés.

La fatiga, el estado de ánimo deprimido y los problemas con el sueño se ven en casi todos los pacientes con Fibromialgia. Muchos dicen que no pueden conciliar el sueño o permanecer dormidos y se sienten cansados cuando despiertan.

Las personas con Fibromialgia, de acuerdo a múltiples investigaciones, tienen ciertos rasgos de personalidad que contribuyen a aumentar el dolor.

  1. Son muy exigentes consigo mismos y llegan a tener un gran sentimiento de culpabilidad.
  2. Tienden a satisfacer las necesidades de los demás antes que las propias, llegando al punto de no saber cómo poner límites.
  3. Se sienten incomprendidas y heridas por las personas que las rodean lo que dificulta y deteriora a menudo las relaciones porque genera incomprensión y distanciamiento con los seres queridos. Las emociones como la rabia y la tristeza son factores que influyen para aumentar el dolor corporal, el insomnio, el estrés y a la larga la pérdida de concentración y la memoria.
  1. Presentan rigidez física y mental, tienden a dar muchas vueltas sobre lo mismo, y les cuesta tener en cuenta otros puntos de vista y siempre que pueden evitan afrontar lo que sienten. Acumulan temas pendientes en lugar de resolverlos, provocándose sentimientos de culpabilidad.
  1. Esta forma de relacionarse consigo mismas y con su entorno les reporta una gran pérdida de energía física, ya que esa tensión se va acumulando en su cuerpo.
    El dolor provoca mucha agresividad y ansiedad por la sensación de impotencia, aunque con técnicas de relajación y respiración se ha demostrado que disminuye.

Otros síntomas de Fibromialgia pueden abarcar:

  1. Síndrome del intestino irritable
  2. Jaquecas o migrañas tensionales
  3. Intolerancia al ruido, a los cambios de temperatura
  4. Candidiasis Crónica
  5. Ansiedad generalizada
  6. Bruxismo, Fragilidad capilar (hematomas espontáneos)
  7. Sensibilidad a la luz
  8. Llanto espontáneo sin causa

Tratamiento

Se ha descubierto que, a pesar de no tener características definidas, la Fibromialgia es un disturbio en el procesamiento del dolor. El tratamiento debe ser individualizado y multidisciplinario. No existen remedios mágicos. El objetivo del tratamiento es ayudar a aliviar el dolor y otros síntomas. El primer tipo de tratamiento puede involucrar:

  1. Fisioterapia.
  2. Ejercicio y un programa de acondicionamiento.
  3. Métodos para aliviar el estrés, como masaje suave y técnicas de relajación. También se utilizan fármacos como: antidepresivos, relajantes musculares, Analgésicos y Somníferos.

La Psicoterapia es parte importante del tratamiento para:

  1. Manejar pensamientos negativos.
  2. Reconocer lo que afecta los síntomas.
  3. Buscar actividades agradables.
  4. Establecer límites.

Los casos graves de Fibromialgia pueden requerir la remisión a una clínica del dolor.

Técnicas de relajación

Se utilizan para aliviar la tensión muscular y la ansiedad. El aprendizaje de técnicas para controlar el dolor y la fatiga nerviosa a menudo requiere ayuda de profesionales de la salud.

Psicología y Fibromialgia

La ansiedad y el estrés tienen un impacto negativo en los pacientes con Fibromialgia. Millea sugiere que los estallidos de dolor pueden incrementar la carga de estrés del paciente; inversamente, el estrés ambiental puede iniciar los brotes de dolor. La relajación mediante imaginación guiada es una poderosa herramienta cuando se emplea para calmar a los pacientes y minimizar su respuesta al estrés.

Las emociones, sentimientos, pensamientos y necesidades que tiene el paciente con Fibromialgia le generan tensión y con ello se mantiene o incrementa el dolor. Los profesionales de la salud necesitan oír las historias de sus pacientes acerca de los retos de vivir cada día con un trastorno de dolor crónico y concientizar  a la persona del papel activo que tiene en la construcción de su propia vida. Sentirse escuchados y comprendidos por sus terapeutas es una condición esencial para un tratamiento efectivo.

Manejo del dolor crónico.

Para tratar la Fibromialgia se utilizan diversas técnicas. Algunos tipos de dolor pueden tratarse mediante métodos psicológicos. La psicoterapia supone una opción de tratamiento no farmacológico para el dolor crónico, la terapia cognitivo conductual y la relajación pueden utilizarse para incrementar las habilidades de afrontamiento, aliviar el dolor, promover patrones de sueño reparador, aumentar la sensación de control y bienestar, reducir la fatiga y mejorar la salud general.

Be Sociable, Share!

Los comentarios estan cerrados