Las mujeres en la política

Escrito por Rodrigo Avalos Arizmendí on Mar 14th, 2010 y archivado en Aguascalientes, Destacado, Galería Fotográfica. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Comentarios y referencias estan cerrados.

Las mujeres en la política

LA GUERRA FALLIDA

El analista y académico miró a sus compañeros de foro al tiempo que con ambas manos hacía un giro que denotaba desesperación. Espetó: “Esto no tiene lógica, no me lo puedo explicar”. A continuación, mencionó, una larga lista de sucesos desgarradores:
La joven mamá que contemplaba un juego de béisbol infantil donde participaba su niña, en una colonia de Ciudad Juárez, cuando de pronto cayó abatida por las balas disparadas por hombres armados.
“No fue una ejecución planeada, fue un asesinato a mansalva perpetrado al azar, aparentemente con la finalidad de generar terror en la población”, explicaba el expositor. Y citó otros más, igualmente traumáticos. Recordé que un día antes había leído un reportaje con cifras sobre mujeres ejecutadas en lo que va de marzo en Ciudad Juárez. Hasta el martes anterior iban 8 mujeres asesinadas.
Lo más horrendo es que aparentemente ninguna de esas mujeres estaba en la mira de sus ejecutores. Las ocho habían sido escogidas al azar. Pero en estas muertes de mujeres han sido víctimas varios niños. Es decir, los hijos de las damas asesinadas que fueron heridos en la balacera. Esto, sin contar que hace tres días seis jovencitos fueron ejecutados en Juárez. El panelista levanta los ojos hacia alguna parte de la techumbre y exclama: “¿Cómo es posible que estas muertes ocurran en una ciudad resguardada por casi diez mil elementos federales, estatales y municipales? No tiene sentido”.
La verdad sea dicha, uno ya no sabe qué creer. Veo un Presidente Felipe Calderón asido a la idea de que la guerra sí se va a ganar. Pero por otra parte, personajes de su propio partido como Manuel Espino Barrientos, o simpatizantes del PAN como Jorge G. Castañeda y Rubén Aguilar, inmersos en una campaña que descalifica la lucha del Gobierno, y pregonan la tesis de la “guerra fallida”. ¿De qué lado está la verdad? Creo que la respuesta estaría en cualquier análisis de los varios que se han publicado en los últimos días.
Ahora ya puede decirse que la violencia está donde quiera que sus promotores quieran que esté. No hay lugares a salvo, no hay entidades blindadas.
Por estos días nos azoramos por el grado de violencia en ciudades de Tamaulipas, de Chihuahua, de Nuevo León y de Baja California. Pero ciertamente ya la tenemos aquí, a las puertas de nuestro entorno.
Sin embargo, es allá, en el Noroeste y Norte del país, donde se registran las expresiones más horrendas de violencia. Mujeres, amas de casa, niñas y niños, como blanco de una guerra de terror para doblegar al Estado mexicano. Y jovencitos que atisban, apenas, a la vida, que son ejecutados sin más razón que la

sinrazón de la violencia. Este es nuestro México, dígase lo que se diga en contrario

LAS MUJERES EN LA POLITICA

Y a todo esto, si usted vio y escuchó las noticias en televisión y también las leyó en la prensa, entonces estará de acuerdo conmigo en que entre unas y otras hay una notable diferencia. Me refiero al cambio de poderes en Chile, donde Michelle Bachellet le entregó la banda presidencial a Sebastián Piñera.
Y es que las imágenes mostraron lo que la información de las agencias no explicaron: los rostros demudados, casi de terror, de algunos mandatarios de países vecinos y otros dignatarios invitados a la ceremonia. Como el Príncipe de España, por ejemplo, a quien, apenas concluida la ceremonia, sus asistentes sacaron velozmente del recinto parlamentario donde se realizó el relevo presidencial.
Y no les faltó razón para mostrar su miedo a los presidentes de Bolivia, Evo Morales y de Ecuador, Rafael Correa: mientras esperaban en sus asientos que empezara la ceremonia, se dejó sentir la primera réplica de temblor que hizo que ambos mandatarios miraran hacia el techo, con rostros de miedo. Sin embargo, la dignidad de la investidura les impidió moverse de sus butacas.
Más valerosa se vio la todavía en esos momentos Presidenta de Chile, Michelle Bachelet, quien permaneció rígida, sin mover un solo músculo de su cara. Y luego dicen que son el sexo débil.
A propósito de sexo débil, la que causó asombro durante su presencia en el programa mañanero de Televisa, “Hoy”, fue la gobernadora de Yucatán, Ivonne Ortega Pacheco. Debo reconocer que yo mismo no la identifiqué al principio. De hecho, creí que se trataba de alguna de esas actrices que abundan en estos días, a la que los conductores del programa querían impulsar.
Grande fue mi sorpresa cuando descubrí que se trataba de la gobernadora yucateca. Lo cierto es que la mandataria luce una nariz deliciosamente respingadita, un cutis como de porcelana, rasgos armoniosos y, en general, un glamur que envuelve toda su personita.
La sobrina de quien fuera por muchos años el hombre fuerte del Sureste mexicano, Víctor Cervera Pacheco, está decidida a hacer que su Estado, Yucatán, sea el más conocido del país.
No por menos ha llevado en varias ocasiones el Programa “HOY” a Yucatán, y otro tanto ha hecho con el matutino de TV Azteca. Claro, todo esto con cargo al erario público.
No es ningún secreto que Ivonne Ortega manda regalos a los conductores de estos programas y se sabe que será madrina de bodas de Galilea Montijo. Lo que demuestra que la guapa señora es experta en esto de las relaciones públicas.
Mire usted: hace unos días platicaba con un amigo acerca de las oportunidades que a la mujer se han abierto y a las que, por distintas razones, no han querido acceder muchas damas con talento y con inteligencia sobresaliente. Principalmente en tratándose de la política.
Ahora bien: ¿qué papel han desempeñado las mujeres desde posiciones de poder?
De acuerdo con los escasos ejemplos disponibles, diríase que ha habido de todo: Dignas, respetables y brillantes, como Griselda Álvarez, la primera mujer en ser gobernadora, que lo fue de Colima.
Prestigiada y recia, como Beatriz Elena Paredes, en Tlaxcala. Medio gris, medio timorato, el Gobierno de Amalia García en Zacatecas, y cargado de frivolidad y codicia el de Rosario Robles en el Distrito Federal, que la llevó a salir del PRD y enfrentar acusaciones de corrupción.
Creo que es prematuro calificar el Gobierno de Ivonne Ortega, pero a juzgar por lo que se está viendo, me parece que lleva el mismo camino que condujo a Rosario Robles a su estrepitosa caída. En todo caso, el tiempo lo dirá. Por otra parte creo que tienen razón quienes dicen que a 100 años de haberse instituido el Día Internacional de la Mujer, todavía no hay equidad para las féminas. Ni modo de negarlo. La realidad no puede ocultarse. Sin embargo y sin ánimo de meterme en un intercambio de dimes y diretes -para polémicas estuviera uno después de lo que ha pasado, caramba- tengo la convicción de que muchas mujeres no han hecho lo necesario para abrirse camino en ciertas actividades.
Hablemos claro, sin cortapisas, señor mío: ¿pensaría usted que en política las mujeres en la actualidad enfrentan más obstáculos que los varones? Yo no lo veo así.
Lo que yo he visto es que mujeres con verdadera capacidad organizativa, con talento e inteligencia, incluso, brillantes, ha mostrado un notorio desprecio por la política.
Por eso algunas con inteligencia sobresaliente que sí se han adentrado en ese mundo pedregoso que es la política, han refulgido -y refulgen- y causado la admiración de pintos y colorados.
Podría rescatar del tiempo los nombres de algunas mujeres que lograron mantenerse en planos intermedios de la política, como aquella señora cetemista, Hilda Anderson, pero ciertamente la dama, más que por sus grandes luces, su longevidad política se debió a la protección de su central y de su jefe máximo Fidel Velázquez. De hecho, de todas las mencionadas, la que se cocina aparte es la señora Paredes.
Es cierto: ha faltado equidad en muchos aspectos de la vida en este país, en tratándose de los géneros.
Pero al menos en política, ahí sí no hay vuelta de hoja: han sido las mujeres las que han rehusado incursionar en ella.
Es decir, la mujer universal como ser humano en busca de oportunidades en un medio donde el hombre ya no es la figura dominante cualitativamente si bien sigue siéndolo cuantitativamente.
Sin duda una de las actividades donde la mujer ha tenido un desarrollo sobresaliente, es la de las comunicaciones electrónicas. En televisión la mujer le disputa palmo a palmo las mayores audiencias al hombre, y en la radio por ahí andan las cosas.
Como sea, aunque lentamente, la mujer de hoy en nada se parece a aquella a la que el Presidente ADOLFO Ruiz Cortines le otorgó el derecho a voto. Sí se ha avanzado, tal vez no lo suficiente, pero ciertamente existe hoy para las féminas un amplio bagaje de oportunidades. Pero éstas no se dan como un regalo; deben ganarse. Y este es el punto.

¿NO LE VA A TEMBLAR LA MANO?

Lastimoso lo que la población esta presenciando con los dos partidos más poderosos de México: el PRI y el PAN que se han enfrascado en un intercambio de dimes y diretes del que surgieron revelaciones pasmosas. PRI y PAN convirtieron la escena política en un lavadero de ropa sucia. Y es que, ya lo dice el viejo y conocido refrán: “cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades”. No, pues sí.
Desde luego, todos los protagonistas de este sainete salieron raspados, salpicados, pero ciertamente unos más que otros. Es indiscutible que el más afectado es el dirigente del PAN, José César Nava Vázquez, que ante la opinión pública ha quedado como un perfecto mentiroso. Esto no tiene vuelta de hoja.
Apenas dos días antes de que Enrique Peña Nieto revelara que, en efecto, hubo un acuerdo firmado por Nava y por Beatriz Elena Paredes, en el que ambos partidos se comprometían a no hacer alianzas con otros partidos, Nava había declarado ante Joaquín López Dóriga que jamás se firmó un acuerdo con el PRI.
Una y otra vez el comunicador insistió en la pregunta y una y otra vez Nava insistió en su negativa.
Lo peor de todo para este mal traído político albiazul, es que la aclaración que intentó hacer, resultó junto con pegado. Es decir, que fue peor el remedio que la enfermedad. Para muchos analistas, Nava está siguiendo el mismo camino que llevó a su inmediato antecesor, Germán Martínez, al despeñadero político.
Imagínese el desenlace sí, como muchos lo pronostican, el PAN pierde la mayoría de las elecciones que se efectuarán en este año.
Lo que intento explicar a mis dos que tres lectores, es que, siendo el momento tan espléndido para degustar de un sabroso platillo de grilla política nacional -que de suyo siempre ha sido el guiso favorito de todos los sonorenses al menos de la mayoría, creo yo- se han desentendido de esos avatares en que hoy se encuentra el joven Nava. Y es que la “batalla” de los monosílabos, “Si vs No”, cada día polariza más a nuestra sociedad, algo que todos lamentamos profundamente. Y no es para menos.
No puede ser un buen presagio que el oficialismo se convierta en uno de los protagonistas directos, cuando de la otra parte son los ciudadanos, la sociedad civil la que se manifiesta.
Tengo, para mí, que la frase “no me va a temblar la mano”, fue la gota que vino a derramar el vaso.
Particularmente, me inquieta que este diferendo haya tomado un cauce que, de no regular su avance, podría arrollarlo todo. A mí me queda claro que se ha perdido el espíritu de la negociación, del acuerdo para instaurar una mesa de análisis donde los participantes serían exclusivamente técnicos en la materia, donde se confrontarían propuestas y se ajustarían aquellos aspectos motivo de antagonismo; por el contrario se está privilegiando la lucha de masas.
Algo comprensible y aceptable en tiempos de política electoral, pero inaceptable y riesgoso cuando se trata de un tema que tiene qué ver con el desarrollo y futuro de una región cuyos habitantes defienden, con toda legitimidad, lo que por derecho legal y constitucional, les pertenece.

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