Constantemente en esta columna he expuesto cómo es que vivimos en una época histórica donde los paradigmas que norman la coexistencia entre los seres humanos acusan un acendrado egoísmo individualista. La competencia acérrima que busca el triunfo del fuerte sobre el débil, en detrimento de los elementales instintos comunitarios y generosos que fundamentan la cooperación y la ayuda mutua, es causante directa de la destrucción de la naturaleza y de oportunidades de supervivencia para la mayoría.
Quinientos años de capitalismo han forjado un mundo alimentado por conquistas, guerras, acaparamiento y despilfarro de recursos naturales y humanos, dando como resultado una enajenación general manifestada en la coexistencia de miseria y opulencia. Nuestra actual postración económica, la falta de elementos que permitan esperar una real y sustentable recuperación de la producción y ocupación en nuestro país, el avance de la economía dominada por la delincuencia y el terrorismo social que padecemos son resultado de esta visión única basada en el pillaje. Es preciso cuestionar las instituciones que hoy sirven a los medios de comunicación, al poder político militar y al mercado y sus modos de producción y consumo.
Por la manipulación mediática ejercida cotidianamente en México, conocimos superficialmente el contenido de la Cumbre de la Unidad de la Rivera Maya, que tuvo lugar en Cancún la semana pasada. La mayoría de los medios masivos de México, particularmente los conocidos medios electrónicos que tradicionalmente pretenden secuestrar la inteligencia del teleauditorio, reflejaron únicamente la vacuidad de la postura del gobierno mexicano y la postura de los países al sur del continente como si aún vivieran la diatriba de la guerra fría.
La realidad es que varios países de América Latina han dado pasos agigantados respecto a la construcción de la Economía Solidaria como alternativa frente al neoliberalismo y el Consenso de Washington. Lo que nuestros medios no informaron es que en aquellos países, existen esquemas que desde la sociedad civil (colectivo de instancias autónomas y autogestivas con conciencia y fuerza moral) permiten poner a la economía en manos de la gente, que aún precisan fortalecerse y consolidarse hemisféricamente.
El enfoque de la Economía Solidaria permite a la sociedad civil y los sectores sociales más afectados por la crisis del capitalismo salvaje, generar expresiones e iniciativas que procuran soluciones. La Economía Solidaria recupera espacios públicos y privados, Estado y Mercado, para efectuar reclamos, aportes y opciones, fruto de experiencia comunitaria, muchas veces ignorada, marginada o reprimida.
El Foro Social Mundial, FSM, surgido hace diez años en Porto Alegre, Brasil como abierto desafío al Foro Económico de Davos, aboga por nuevos modos de trabajar colectivamente y de satisfacer legítimas necesidades y aspiraciones, sin más destrucción del tejido social ni de la naturaleza misma. El lema del FSM: “Otro mundo es posible“ ha sido asumido en México por numerosas instancias de la sociedad civil, plasmando notables manifestaciones, foros y debates, en la capital del país y varios estados de la República. El FSM México ha convocado en 2010 para no solo mirar hacia pasados heroicos como la celebración oficial del Centenario y Bicentenario, sino para responder ante los desafíos existenciales, nacionales e internacionales del presente y asumir aquellos procesos decisivos para resolver desde ya la inaceptable situación de los mexicanos; una suerte de mutación socioeconómica.
El 11 de septiembre del 2009, sesenta personas pertenecientes a cuarenta organizaciones de la sociedad civil, muchas identificadas con las premisas de la Economía Solidaria, tras intenso exposición y diálogo en el legendario Bosque de Chapultepec, suscribimos el PACTO DE LA QUINTA COLORADA, teniendo a la vista las actividades del Foro Social Mundial 2010.
En dicho Pacto subrayamos nuestro compromiso por un México donde todo habitante pueda llevar una vida digna en comunión con la naturaleza. Repensamos el mapa de nuestro país, destacando ECOSISTEMAS que conjuguen asentamientos humanos con bases ecológicas y económicas en pro de la solidaridad, la sostenibilidad y equidad de género. Apuntamos la importancia de articular REDES, de forma tal que diversas identidades sociales puedan progresar y relacionarse entre sí, cuidando y defendiendo los recursos naturales y a la propia humanidad trabajando en pro de sus más legítimas aspiraciones.
Del 2 al 4 de mayo próximo, en la Ciudad de México se realizará el Foro Social Mundial Temático: “Desde los pueblos, ¡otras salidas a la crisis económica global son posibles!”. El PACTO DE LA QUINTA COLORADA constituye una base para el diálogo. A continuación, del 5 al 7 de mayo, el Consejo Internacional del FSM sesionará para continuar evolucionando en la transformación positiva del planeta.
Es para los mexicanos un privilegio contar con la presencia de más de cien dirigentes internacionales y establecer sinergias local-globales donde México retome un papel protagónico y efectivo en los cambios imprescindibles para recrear un mundo más justo, más humano y más respetuoso de la naturaleza.
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