Acabamos de pasar una semana plena de situaciones políticas interesantes. Sin duda la posposición de la solicitud de licencia del alcalde Gabriel Arellano fue lo que más llamo la atención y, sobre todo, más comentarios y rumores generó en esta época en que los ojos de una gran parte de la población está muy pendiente a cualquier señal que se genere en el ámbito de los partidos políticos. Como quiera que sea Gabriel Arellano, que está realizando un buen papel como alcalde, y a quién su partido no le ha reconocido a cabalidad su valioso capital político, intentará alcanzar la nominación. Ya salvó varios escollos pero el tramo final está más enmarañado. Por otra parte las encuestas y sondeos de opinión son la constante en estos días. Todos los grupos que buscan posiciones políticas tienen su proveedor de datos para conocer quién de los aspirantes fue el que más avanzó en los últimos meses y días en esta carrera por la candidatura. Curiosamente, de las encuestas que he podido revisar, quién ha avanzado de manera significativa es Lorena Martínez. No me extraña. Lorena ha venido realizando una labor minuciosa. Con un enfoque diríamos exacto para la percepción no de la clase política sino de la sociedad a la que desea servir. No puedo negar que las mujeres tienen una sensibilidad, negada a los varones, que toca fibras muy profundas en la existencia. En pocas palabras, las mujeres tienen un sexto sentido que los hombres, no pocas veces, hemos constatado en las relaciones de pareja. La secretaria general adjunta del partido tricolor cumple con un nuevo perfil pero sobre todo en experiencia y capacidad.
Sin usted me pregunta cómo van en las encuestas los pre candidatos priístas, los que de verdad tienen posibilidades y que no solo están participando para al final obtener un reintegro, le comento que es una carrera “parejera” entre Lorena Martínez, Gabriel Arellano y Carlos Lozano. Existe lo que se ha dado en llamar un empate técnico. Y aquí es en donde empieza lo bueno pues para generar el desempate y por ende la decisión partidista, hay puntos significativos y relevantes que deberán inclinar la balanza. ¿Cuáles son?, bueno por ejemplo la opinión del electorado en lo referente a honradez, relación con los grupos antagónicos, imagen, etc. Y aquí no comentaré nada, usted estimado lector tiene la mejor opinión. Solo puedo agregar que los aspirantes son cuadros políticos con una trayectoria importante y fructífera para Aguascalientes así que ya no deben ser simples especulaciones. De hecho, la moneda está en el aire y toca ahora a los liderazgos nacionales del PRI, tomar cartas en el asunto de Aguascalientes.
Según veo yo las cosas, en este caso todos los actores principales dentro del PRI de la localidad, están con la adrenalina a todo lo que da.
En otros estados en que también habrá elecciones las cosas están álgidas. Por ejemplo lo de Durango: José Rosas Aispuro, que hasta hace ocho días figuraba como consejero político del PRI nacional, que durante décadas ocupó cargos públicos gracias al PRI-incluso fue dirigente estatal, que fue diputado federal por el PRI y que, gracias a esos cargos se hizo de mulas Pedro, de un día para otro apareció ungido candidato del bloque opositor PAN, PRD, PT, Convergencia.
La foto no tiene desperdicio y apareció en todos los portales y en muchos diarios del país: el jovencito César Nava levantándole la mano a Rosas Aispuro: Jesús Ortega, levantándole la otra mano; Manuel Camacho Solís, haciendo lo propio con su vecino, el de PT, y lo mismo hizo El Negro Rodolfo Elizondo, que fuera vocero de Vicente Fox y secretario de Turismo con Calderón y también por ahí nuestro paisano Armando López Campa.
Como para preguntarse: ¿y las diferencias irreconciliables entre PAN y PRD en asuntos tan controvertidos y polarizantes como el aborto y la unión de parejas gay? Quizá no esté tan errado el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, cuando dice que la política ha experimentado un alto grado de desprestigio y que ello pone en peligro la democracia. Porque, a ver, dígame usted: ¿qué otra cosa puede surgir de estos “matrimonios” políticos? ¿Dónde están las ideologías y los principios?
Ya lo decía un ameritado político aguascalentense, al conocer el caso de Durango: “si Manuel Gómez Morín resucitara, por Dios que se volvería a morir”. No, pues sí.
CIUDAD JUAREZ, MAS VIOLENTA QUE BAGDAD
En el tema de la seguridad pública le comento que no cabe duda: a veces las tragedias pueden precipitar acontecimientos y decisiones de carácter político y aún de Gobierno. La masacre de Ciudad Juárez es un suceso que ya le dio la vuelta al mundo y cuyas repercusiones cimbraron a la llamada clase política del país. Pocas veces se ven reacciones tan genuinas como las que despertó la matanza de estudiantes y de personas inocentes en un vecindario juarense. De hecho, se percibió claramente la indignación en los rostros de los legisladores del Congreso de la Unión. Cada quien expresó su opinión sobre el suceso. Todos, en un mismo sentido: esto ya no puede seguir así. Pero hubo un personaje que no se sumó al coro: el Presidente Felipe Calderón que, desde el extranjero -andaba en Tokio- reiteró que su lucha contra la violencia es la correcta.
Decía yo que han sido diversas y todas acaloradas, las expresiones en torno al asesinato de jóvenes y adultos en Ciudad Juárez. Sin embargo creo que una voz estará atronando en las trompas de eustaquio del mandatario mexicano: la del ex canciller Jorge G. Castañeda.
Y es que el co-autor del libro “La Guerra fallida”, concedió una entrevista a CNN en español, en la que se le fue a la yugular al Gobierno calderonista. Mire usted: más allá de simpatías o antipatías, el Castañeda que se vio en pantalla, no se parece al que usted y yo hemos visto y escuchado con anterioridad.
Sus anatemas al Gobierno fueron brutales, lapidarios. Tan insólitos fueron sus cuestionamientos, tan increíbles sus recomendaciones, que el entrevistador le repitió la pregunta, pensando que Castañeda los había mal interpretado. Castañeda repitió lo que había dicho. Lo cierto es que, en efecto, una ciudad mexicana, Ciudad Juárez, está considerada como la más violenta del mundo. Incluso, se dice que en promedio, es más violenta que la propia Bagdad, la capital de Irak, que ya es mucho decir. Así están las cosas.
¡EL ARTICULO ES MEXICO!
Déjeme decirlo: a media semana desayuné con un amigo muy estimado y ahí, entre un humeante café y unos huevos con machaca comentamos infinidad de temas, obviamente políticos. Y no faltaron la anécdotas y remembranzas. Como por ejemplo las del general José Luis Gutiérrez Oropeza, quien fue jefe del Estado Mayor Presidencial en el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz, de quién hace poco se publicó un libro en el que evoca aquellos días de octubre del 68. Para entonces, el ex Presidente Lázaro Cárdenas se había convertido en algo así como en el ángel de la guarda de los líderes del movimiento estudiantil y de los miembros del consejo de Huelga de la UNAM.
Don Lázaro se esforzaba especialmente por la seguridad física del ingeniero Heberto Castillo, quizás el dirigente más emblemático de todos y también al que más apreciaba el general michoacano.
De hecho, después de los sucesos del 2 de octubre, Cárdenas escondió en su casa a Heberto y a otros líderes. Fue en estos días que el ex Presidente fue a ver a Díaz Ordaz. El que fuera jefe del Estado Mayor Presidencial lo recuerda así:
“El General Lázaro Cárdenas, en su empeño de servir al comunismo, llegó al extremo de presentarse inesperadamente -para sorpresa de todos- en el edificio de Los Pinos, pidiendo ser recibido por el Presidente Díaz Ordaz, quien precisamente en esos momentos salía para asistir a una ceremonia. Como no había previa solicitud de audiencia, se pidió a dicho militar que esperara unos momentos en tanto el señor Presidente era informado de su deseo.
“Cárdenas cuando estuvo en presencia del Presidente Díaz Ordaz le manifestó la razón de su presencia y agregó: ‘Señor Presidente, he sido presidente y considero que se está violando la Constitución’. A esta afirmación el Presidente Díaz Ordaz contestó: ‘Yo soy Presidente y además abogado; el proceder de mi Gobierno se ajusta a un artículo de la Constitución, señor General’. ‘¿Cuál es ese artículo?’, replicó el General Cárdenas al Presidente. A esta pregunta la respuesta de Díaz Ordaz fue: ‘el mismo artículo en que usted se apoyó para sacar del país al General Plutarco Elías Calles’. El General Cárdenas, visiblemente confundido, guardó silencio.
“A continuación el Presidente Díaz Ordaz dijo al General Cárdenas: ‘Mi General, ya me acordé del artículo: ese artículo es México, ¡México, mi General! Alentar la subversión y dar asilo a los subvertidores del orden y respeto a las instituciones, eso sí es violar la Constitución señor General. Con permiso, queda usted en su casa.
“El Presidente salió dejando parado en medio despacho al General Cárdenas. Ya se alejaba el vehículo en que el Presidente Díaz Ordaz iba a cumplir sus compromisos cuando el General Cárdenas salió del despacho presidencial con la mirada perdida, llevando en la mano su sombrero. ¡Qué difícil debe ser aceptar dejar de ser! ¡Qué malo es confundir los tiempos!”.
Me gustaría agregar un comentario al texto anecdótico anterior: los hechos hablan por el hombre, es cierto; pero no necesariamente los hechos significan que el hombre tuvo la razón de su parte. Díaz Ordaz fue un hombre cabal, de una sola pieza y esto se lo han reconocido hasta sus enemigos. Cualquiera que sea la idea de cada quien guarde de él, es incuestionable que supo asumir la responsabilidad de sus actos, equivocados o no.
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