Trompabulario policiaco

Escrito por Jesús Eduardo Martín Jáuregui on Jun 24th, 2009 y archivado en Destacado, Itinerancia. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Comentarios y referencias estan cerrados.

Rolando Eugenio Hidalgo Eddy secretario de seguridad pública del estado de Aguascalientes, con su tropa.

Rolando Eugenio Hidalgo Eddy secretario de seguridad pública del estado de Aguascalientes, con su tropa.

(Micromorfología de algunos neologismos utilizados en el argot del periodismo de nota roja)

“Persona de sexo masculino levantado a temprana hora el día de ayer recibió piso a manos de presuntas madrinas”.

Traducción: Hombre asesinado ayer por la mañana luego de ser secuestrado por presuntos auxiliares de la policía.

Abre uno la página de la nota roja, que ahora recibe una serie de nombres eufemísticos a cual mas de curiosos, pero que sigue siendo la misma gata, solo que revolcada, o bien escucha en la radio los programas de información policíaca, y se encuentra con una serie de palabrejas de reciente cuño, algunas, o bien otras, que han sufrido un terrible desgaste semántico con el uso y el abuso, que termina uno por no entender ni la narración ni su sentido. Busca en el diccionario y luego de revisar las diversas acepciones encuentra menos sentido a lo que leyó o escuchó. Algunas de esas palabras o expresiones parecen ser utilizadas deliberadamente para disminuir el efecto en el público. Otras han sido tomadas del caló, pero muestran una decadencia del lenguaje que va aparejada con una decadencia moral. A las cosas no se les llama por su nombre sino de cierta manera que disfraza la realidad. A los viejos ya no se nos llama viejos, sino adultos en plenitud, no porque sea ofensivo el término “viejo” sino porque se ha perdido el respeto a la vejez. Al aborto se le llama “interrupción del embarazo” como si con el cambio de nombre perdiera su terrible naturaleza. Al asesinato proditorio se le llama “ajuste de cuentas” como si con esa denominación se eximiera de la investigación y se concluyera el caso policíaco.

Confío en que en algún tiempo no lejano se vuelva a llamar a las cosas por su nombre, entretanto ofrezco modestamente a mis amables y desocupados lectores, algunos términos y sus acepciones en “cristiano” según he podido desentrañar luego de prolongadas lecturas, escuchas e indagaciones.

Ajuste de cuentas.- Asesinato proditorio, con visos de impunidad, aparentemente atribuído a enfrentamientos entre grupos delincuentes. Con esta denominación la autoridad se exime de investigar asegurando que los delincuentes se están acabando al enfrentarse entre sí.

Amparo.- Nombre de una compañera de la secundaria. Recurso extraordinario que antiguamente y de manera excepcional podía proteger de alguna ilegalidad.

Arraigo.- Período de hasta cuarenta días que un juez autoriza luego de una detención ilegal, esperando que al transcurrir de los días la opinión pública se olvide de los hechos y pueda liberarse al “presentado” sin demasiado escándalo. Tiempo que se concede para realizar una investigación que debió haberse realizado antes de “presentar” a la persona y que de todos modos nunca se realizará.

Asegurado.- Decomiso ilegal. Simple detentación de un bien practicada por la policía cuando es conocida por la opinión pública. En caso de no ser conocida será un simple cambio de propiedad.

Balear.- Aventar balas con la mano o con algún objeto excepto una arma de fuego. Cuando se disparan con una arma de fuego la acción se denomina balacear.

Caiga quien caiga.- Seguridad de que no serán molestados los amigos, compadres, cómplices o parientes de la autoridad. Fórmula sacramental que se usa para desviar la responsabilidad de algún allegado en una investigación.

Centro de arraigo.- Pomposo nombre con que se llama a una cárcel preventiva que sustituye a las prisiones clandestinas, tales como los que algunas policías políticas regenteaban.

Comprar la plaza.- Se dice de la cantidad que se paga en el mercado por el arrendamiento de un sitio para la venta de algún producto.

Derechos Humanos.- Los restos encontrados en narcofosas que corresponden a la parte opuesta a la que normalmente ocupa el corazón en un cuerpo humano. Por ejemplo brazo derecho, pie derecho, ilíaco derecho. Ilusiones que permiten la supervivencia de los integrantes de las Comisiones de Derechos Humanos.

Ejecución.- Homicidio, asesinato, crímen. Conducta artera con todas las agravantes de premeditación, alevosía y ventaja, no pocas veces cometido a traición y realizado con brutal ferocidad. Se usa para indicar que el asesinato fue ordenado por una persona o personas distintas de quienes lo llevan a cabo. En el lenguaje penal se usa para indicar el cumplimiento “legal” de una sentencia por el verdugo.

Escoltas.- Guaruras, guardaespaldas. Personas contratadas con objeto de no dejara morir sólo a su contratante.

Garantías.- Las que se extienden por escrito en alguna casa mercantil de prestigio. Forma de asegurar que el bien adquirido o servicio contratado cumpla con las características ofrecidas. Dícese de los primeros veintinueve artículos de la Constitución que contienen declaraciones ingenuas de los diputados constituyentes.

Inteligencia.- Lo que les falta a los cuerpos policíacos y normalmente a sus integrantes. Forma de llamar a las denuncias que no se hacen públicas. Información obtenida por todo tipo de medios, en caso extremo legales, para presentar una persona, reventar un domicilio, etc..

Investigación exhaustiva.- Detención de inocentes, con la consiguiente estimulación física con objeto de lograr confesiones que luego serán objeto de retractación ante la autoridad judicial.

Investigación policíaca.- Tiempo que media entre la presentación de una denuncia y el aviso que recibe el ofendido (cuando lo recibe), de que el expediente se archivará por no haberse averiguado nada.

Justicia.- Una señora con una venda en los ojos, que cuando se la quitan, se la vuelve a colocar apretadamente.

Levantón.- Secuestro, privación ilegal de la libertad; al parecer se usa la palabra para disminuir su carga negativa atribuyéndolo a una venganza de una banda delincuencial a un antiguo miembro, o alguién implicado con ella que no respeto el “código de comportamiento” de la banda.

Madrina.- Informante de la policía; auxiliar de algún agente policíaco al que se le permite participar en algunas acciones a cambio de entregarle parte del producto de alguna rapiña; delincuente de poca monta al que se le pueden encargar conductas no tan sucios ni tan comprometedores. Se dice también de una golpiza propinada a alguna persona, corrupción de la forma infinitiva “madrear” acuñada en México para significar golpear.

Narcofosa.- Sepultura clandestina de un cadáver, sucesiva de su profanación, para ocultar la comisión de un crímen, atribuído, como todo lo malo, desde la declaración de guerra presidencial, a los narcotraficantes.

Policía turístico.- Son los que a manera de turistas se dedican a bobear aparentemente sin ningun rumbo o finalidad definido.

Presentado.- Detenido sin órden de aprehensión sin respeto para las garantías constitucionales, conducido a la presencia de cualquier autoridad no judicial, normalmente se acompaña de incomunicación. Abuso de autoridad. Forma eufemística de eludir el término de detención ilegal.

Reventón.- Violación de las garantías individuales de audiencia, seguridad y legalidad practicada por las autoridades policíacas y recientemente por el ejército metido a policía, entrando por la fuerza a un domicilio con rompimiento de cerraduras sin mediar órden judicial. Probablemente le llamen “reventar” porque le “revienta” a uno el hígado ver la arbitrariedad y la impunidad.

Sicario.- Cualquier delincuente no identificado preferentemente que haya participado en hechos violentos. El nombre proviene de una palabra judía para denominar un tipo de daga corta y curva. Los romanos llamaron “sicarios” a los rebeldes judíos que atacaban a romanos con este tipo de daga.

Sometido.- Individuo u individua, reducido o reducida a condición de guiñapo o guiñapa luego de haber sido objeto u objeta de una “madrina” o un “padrino”. N.B. Nótese el lenguaje con perspectiva de género o génera.

Suboficial.- Policía raso.

Testigo protegido.- Delincuente a sueldo.

Todo el peso de la ley.- Cincuenta gramos, que es lo que pesa mas o menos la edición del periódico oficial en que se publicó la legislación penal.

Basta por hoy, pero si Ud. amable lector desea corregir o aumentar este modesto prontuario, desde luego mi correo esta disponible. De antemano gracias.

Red: http://itinerancia.blogspot.com Correo-e: itinerancia@aol.com

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1 comentario en “Trompabulario policiaco”

  1. Gramsi dice:

    Buen Texto, aunque no comparto las definiciones de derechos humanos y garantias. En el arraigo agregaria “actuacion ilegal de la autoridad Judicial”; pues constitucionalemente solo se permite para delincuencia organizada, y arraigar no es privar de la libertad, sino impedir que una persona salga de la jurisdiccion del Estado sin permiso de la autoridad.

    Saludos!

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