Calderon y la Influenza

Escrito por on May 18th, 2009 y archivado en Sociedad. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Comentarios y referencias estan cerrados.

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El Presidente Felipe Calderón tenía planeado viajar a Cuba durante el mes de junio del presente año. Es del dominio público que el actual gobierno de México busca normalizar las relaciones con la isla caribeña después de los desencuentros que se dieron durante el gobierno foxista. Sobre este punto hay opiniones divididas entre la comentocracia mexicana. Los nostálgicos de la solidaridad de México hacia Cuba se frotan las manos para que las cosas vuelvan a ser como antes: utilizar la relación con el gobierno castrista como forma de presión en las múltiples negociaciones con Estados Unidos. Para los que están en el bando contrario, México debe jugar la carta de la defensa de los derechos humanos, sin excepción alguna, si quiere consolidar su prestigio en el concierto internacional y fortalecer su relación con el gobierno de Washington. Pienso que actualmente, cuando se inicia una cierta apertura por parte del gobierno de Obama hacia el régimen cubano, el papel de México como posible mediador llegó a su fin.

Si admitimos que el anterior es el contexto en que se da la relación actual entre México y Cuba, no hay nada que podamos obtener a cambio normalizando las relaciones con el gobierno castrista. Sigo creyendo que las intenciones de fondo del anciano dictador apuntan a la formación de un eje continental de gobiernos populistas de izquierda: Cuba, México, Nicaragua, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Argentina. En el año 2006 estuvo a punto de cuajar ese proyecto. Andrés Manuel López Obrador era la joya de la corona para el régimen cubano.
El gobierno de Fox estuvo a un paso de romper relaciones con Cuba, no por la famosa frase del “comes y te vas” a propósito de la Cumbre de Monterrey en el otoño de 2002, sino por la intervención del régimen castrista en los asuntos internos de México con motivo del caso Ahumada en el año 2004. Entonces, Fidel Castro tuvo que recular por las terribles sanciones que le impuso el gobierno de George Bush, que por supuesto no deseaba un régimen de izquierda al sur de su frontera. Recordemos que a los tres días de la expulsión del embajador de Cuba en México, el gobierno norteamericano redujo a un tercio el monto de las remesas que enviaban a la isla los cubanos residentes en Estados Unidos y se recortaron a la mitad los viajes de quienes acuden a visitar a sus familiares en Cuba. El impacto económico de estas medidas fue brutal. Apenas ahora el gobierno de Obama decidió volver a la situación anterior al año 2004.
Lo antes mencionado viene a colación por el nuevo desencuentro que se ha producido entre la dictadura cubana y el gobierno de México. A raíz de la emergencia sanitaria decretada en nuestro país por causa de la influenza humana, el gobierno isleño decidió suspender sin previo aviso los viajes entre La Habana, México y Cancún, por parte de las dos empresas que dan el servicio (Cubana de Aviación y Mexicana). Argentina, Perú y Ecuador tomaron la misma medida. En China, decenas de mexicanos fueron puestos en cuarentena. Frente a esta situación, el Presidente mexicano al principio reaccionó con una declaración genérica de condena a la discriminación en contra de ciudadanos de México.

Después decidió ser específico y escogió sus blancos. De China dijo que su gobierno ocultó durante meses la epidemia de gripe aviar hace un lustro. Acusó al gobierno argentino de actuar con torpeza ante el reciente brote epidemiológico de dengue. En el caso de Cuba, anunció en una entrevista por televisión que el viaje que tenía previsto hacer a La Habana queda en suspenso porque “no hay vuelos a Cuba”. Esto le removió las vísceras a Fidel Castro. En un escrito publicado en internet, acusó al gobierno de México de haber ocultado el brote epidemiológico de influenza durante varios días esperando que concluyera la visita de BaraCk Obama a nuestro país.
El presidente Calderón respondió que se actuó desde un principio con absoluta transparencia. Como no tuvo respuesta directa, Castro volvió a las andadas y señaló que México y Estados Unidos son exportadores de epidemias. Por su parte, el canciller cubano aprobó en Praga una moción en la que se felicita al gobierno mexicano por su actuación ante el problema de la influenza. Se habla ya de que hay pugna entre los dos hermanos Castro. Lo que Fidel no ha dicho es por qué el gobierno cubano decidió mantener los siete vuelos diarios que hay entre La Habana y Miami. Como sabemos, Estados Unidos tiene más casos confirmados de contagio por el virus de la influenza humana que México. En estricta lógica debieron haberse suspendido los vuelos a Miami. Pero resulta obvio que no quieren suspender las negociaciones emprendidas con el gobierno de Obama, además de que los vuelos provenientes de Estados Unidos significan una importante derrama económica para la isla. Para Cuba, México ya es totalmente prescindible. Lo que al parecer no acabamos de entender es que para México, Cuba también es prescindible a estas alturas.
Por supuesto que Fidel Castro no aporta prueba alguna de sus afirmaciones. Además, hay un argumento contundente que para entenderlo sólo se necesitan dos dedos de frente. La existencia del virus de la influenza en México fue confirmada en el Centro de Control de Enfermedades de Atlanta, es decir, en Estados Unidos. Si el Servicio Secreto de la Casa Blanca se hubiera percatado de que el gobierno de México estaba ocultando información sobre un brote epidemiológico de influenza, jamás hubiera permitido la visita de Obama a la Ciudad de México en la fecha en que se dio. Se hubiera pospuesto. Todo el mundo vio que el Presidente de Estados Unidos se dedicó a repartir saludos de mano, abrazos y besos a los hombres y mujeres que fueron invitados a la cena de gala en el Museo Nacional de Antropología. Nunca lo hubiera hecho en medio de una emergencia sanitaria. Es de elemental sentido común.
Por lo visto, el único que no se dio cuenta de lo anterior fue Fidel Castro. Él sólo quiere abonarle a la causa lopezobradorista, para la cual el asunto de la epidemia es una farsa montada por los países poderosos y las empresas farmacéuticas en función de sus intereses. Ésta es la especie que vienen difundiendo desde hace varias semanas por internet. Saben que al gobierno de Calderón le ha dado muy buenos resultados de popularidad el hecho de ponerse al frente de la emergencia sanitaria. No olvidemos que estamos en temporada electoral. Y como ellos creen que lo que es bueno para el gobierno de Calderón es malo para México, resulta preferible, en esa lógica, afrontar una crisis de salud pública de dimensiones colosales. Pero en el caso Fidel Castro, enfrenta una contradicción: él no dice que sea una farsa; tan no lo es que el gobierno cubano decidió suspender los vuelos a México. En lo que coincide con el “Sendero del Peje” (página web de los radicales) es en que hubo manipulación de los hechos.
El incidente nos lleva a replantear lo dicho al principio: Fidel Castro sueña con el famoso “eje continental”. Aunque si tomamos en cuenta la postura de la cancillería cubana en Praga, pudiera pensarse que, en efecto, hay en Cuba un caldero hirviendo: la posible ruptura de los hermanos Castro. Cualquiera que se ponga en el papel de Raúl le daría la razón. Tiene un hermano incomodísimo que no lo deja gobernar. Para que Raúl se mantenga en el poder, a Cuba no le queda más opción que el modelo chino: autoritarismo político y liberalismo económico. En este camino, no hay más remedio que normalizar las relaciones con Estados Unidos. Y de paso con México porque representamos un mercado potencial de más de 60 millones de consumidores (con mayor o menor poder de compra). En este sentido, a México debiera tenerle sin cuidado el mercado cubano (diez millones de habitantes empobrecidos). Todo lo demás forma parte de la retórica ideológica del siglo XX.
Por último, pareciera que Fidel Castro está muy mal informado de la realidad política mexicana. El único personaje con posibilidades para encabezar un gobierno “de izquierda” en 2012, de acuerdo con las actuales intenciones de voto, es Marcelo Ebrard, quien ya pintó su raya con respecto al anciano dictador caribeño. El radicalismo lo aleja de Los Pinos.

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1 comentario en “Calderon y la Influenza”

  1. José de Jesús dice:

    Muy bueno tu comentario sobre las estupideces de Fidel Castro.

    Por desgracia nuestros comentaristas sean de cualquier medio, escrito, radiofónico o televisivo, siempre le dán mucha más difución a lo negativo, siempre les importa más las gentes que más dañan a la humanidad, en nuestro Pais, hay muchos ejemplos, como Lopez Obrador, Muños Ledo, y todos esos enemigos del País, como aquí en Cd. Madero, Tam. Joaquín Hernández Galicia, Todos sabemos el gran daño que le hizo al sindicado petrolero, a Pemex, y a esta ciudad, mientras El estuvo en el poder, Cd. Madero, siempre estuvo es la ruina, ninguna empresa podía ubicarse es esta ciudad, si Joaquin no la autorizaba. A estas gentes los medios deberían de ignorarlas, pero desgraciadamente, son a las que más buscan.

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