Este testimonio lo dio Denise Dresser la semana pasada, el martes 17, sobre el combate en México contra el narcotráfico y la delincuencia organizada. Aquí te doy una cuantas citas, pero vale la pena leerlo completo (http://www.judiciary.senate.gov/hearings/testimony.cfm?id=3718&wit_id=7720) porque todo este asunto ya está perfectamente arreglado en las alturas bilaterales, como lo demuestran las “medidas de colaboración” anunciadas ayer por el Departamento de Justicia de EU: “Dadas las crecientes condiciones de ilegalidad en el país que heredó el presidente Calderón, él no tenía más opción que actuar, y debe ser alabado por eso. El partido anterior que gobernó el país de una manera autoritaria durante más de 71 años dejó una estela tóxica. Durante los años 80 (De la Madrid-Salinas), el narcotráfico floreció en todo el país como resultado de la protección política; los narcotraficantes infiltraron el gobierno mexicano… La estructura política construida por el PRI fue un refugio para el crimen organizado, que pudo crecer no a pesar del gobierno sino justamente gracias a él… Tras la transición a la democracia en las elecciones de 2000, cuando el PAN llegó al poder, se encontró una precaria situación en este renglón, pero hizo poco para confrontar ese purulento problema. Años de inacción gubernamental bajo el ex presidente Fox permitieron que instituciones clave siguieran infiltradas, y que docenas de policías, jueces y periodistas fueran asesinados o desaparecidos. Durante Fox, México se convirtió en un país más violento que Colombia… El narcotráfico no puede sobrevivir sin la protección de elementos cómplices dentro del gobierno (de ambos gobiernos, aclaro yo, GF)… Los policías regularmente juegan un doble rol: actúan contra el narcotráfico y a la vez como protectores de narcotraficantes… En México, si tú eres víctima de algún delito, a la última persona que llamas es a un policía… Como resultado de su mayor protagonismo, el ejército se ha convertido en la autoridad suprema —en algunos casos, la única autoridad— en parte de algunos estados. Esa creciente militarización ha conducido a una progresiva corrupción dentro de una institución que se ha convertido en la última cabeza de playa creíble en esta guerra… Utilizar al ejército como una fuerza limpiadora itinerante puede resolver algunos problemas de imagen a corto plazo, pero crea otros problemas, más espinosos… La impunidad campea… México tiene una estructura política, económica y social que propicia el crimen, caracterizadas por políticos que protegen a los narcotraficantes, y narcotraficantes que financian a los políticos; por quienes lavan dinero e instituciones financieras que lo permiten; y por jueces cómplices de criminales y criminales que los sobornan. Aunque Felipe Calderón ha declarado que el estado mexicano “está ganando la guerra” contra las mafias, la verdad es que las instituciones del gobierno con frecuencia dan asilo a los mafiosos… (Para ser realmente eficaz en esta lucha) el gobierno necesita la voluntad política para confrontar la corrupción en los más altos niveles —algo que Calderón ha sido reacio en hacer. Necesita combatir no sólo a los narcotraficantes sino a las redes políticas que los protegen… (Denise pide la colaboración de EU para resolver) problemas estructurales que no pueden solucionarse con más armas, más balas, más soldados patrullando las ciudades, más sangre en las calles, más soluciones simplistas para dilemas complejos… Los narcotraficantes se vuelven más poderosos en México debido a recalcitrantes pautas históricas que los gobiernos recientes han fallado en confrontar… El gobierno de EU necesita percibir la enormidad del problema que hierve en el vecindario, y el negativo papel que EU ha jugado en ello, básicamente por ignorarlo… Quiero urgirlos a confrontar con honestidad, realismo y determinación lo que indudablemente se ha vuelto un desafío compartido, bilateral. Eso permitiría un reconocimiento de las responsabilidades de EU en todo esto… EU vende las armas que compran los narcotraficantes mexicanos; más de 2 mil armas cruzan la frontera cada día, y muchas de ellas se venden de forma ilegal. Los narcotraficantes mexicanos aportan la cocaína, pero quienes la compran son los consumidores americanos: más de 35 millones de ellos. Los narcotraficantes mexicanos han tejido redes de distribución en ciudades de EU porque muy poco se ha hecho para detenerlos… EU puede ayudar realizando, dentro de su propio territorio, más operaciones anti narcótico del tipo de las anunciadas por el Procurador Eric Holder hace algunas semanas… El principal objetivo de la “guerra” en que está metido el gobierno mexicano no debería ser sólo la destrucción de los cártes de la droga, sino también la construcción del imperio de la ley… Esta es una guerra que no puede ser “ganada”, que nunca terminará con un triunfo claro de las fuerzas del Bien contra las fuerzas del Mal, si la demanda por drogas no se disminuye. Pretender que esta guerra puede ganarse sin lidiar con el consumo y las imparables fuerzas de la demanda aquí en EU, es creer que uno puede detener un terremoto o un huracán… Estamos pagando un precio muy alto por la voracidad americana. El nuestro es un problema que requiere soluciones conjuntas.”
Aplausos y chiflidos: gfarberb@gmail.com
Consultas: www.buhedera.mexico.org
loading...