
Esa crítica, de la que todos hablamos, nos preocupamos, debatimos, enojamos, satisfacemos, procuramos o realizamos es una buena oportunidad para salir a ser parte de la crítica.
Pues nos critican por hablar, por escribir y no tener replica , nos critican por alzar la voz porque se llama la atención en exceso, por quejarnos, por creer en Dios, porque si no crees en Él serás discriminado, por ser libres pensadores, por ser agnósticos, por ser mormones, por ser masones, por ser judíos, por tener un pensamiento distinto, por tener un pensamiento ortodoxo, por pensar, por no pensar, por equivocarse, por ser virtuoso, por elegir bien, por elegir mal, por comportarnos de esta manera, por comportarnos de aquella, por ser heterosexuales, por ser homosexuales, por el sexo casual, que ahora es visto como una aberración humana, cuando es un acto esencialmente humano, por el sexo comprometido, porque es conyugal, por ser monógamo, por ser polígamo, por no haberte casado por las dizque tres leyes.
Y luego después de eso nos critican por estudiar mucho, como si fuera un mal estar instruidos, nos critican por trabajar en exceso, pues el trabajo es un mal necesario, nos critican por estar tan apegados a la familia, nos critican por no estar con la familia, nos critican por no estar en casa, como si estarlo produjera riquezas, nos critican por estar todo el tiempo en la habitación, nos critican por la ropa ya gastada, nos critican por lo suntuoso de la ropa, nos critican por beber alcohol, nos critican por dejarlo de hacer, nos critican por asistir a fiestas, nos critican por no salir como todos los demás a un antro los sábados por la noche, nos critican por no ejercer la profesión , como si fuera un deber condicional para ser exitoso, nos critican por dedicarnos al arte, porque no deja dinero, nos critican por ser atrevidos, nos critican por ser conservadores, nos critican por la edad, nos critican por la falta de experiencia, nos critican por no ser convencionales, nos critican por ver televisión, nos critican por leer, pues en estos tiempos ya no es tan divertido, nos critican por no ahorrar, nos critican por no gastar y ser cautelosos con el dinero, nos critican por llamar la atención, nos critican por ser callados, nos critican por trabajar en ese lugar, sin saber la necesidad del otro, nos critican por comer mal, nos critica por comer ensaladas y beber agua embotellada, nos critican por el lugar en el que vivimos, ya ustedes conocen de los clichés sociales.
Nos critican por ser nosotros mismos, porque si fuéramos otros seguramente habría una sutil critica de ese otro, nos critican por este pensamiento, por pertenecer a un partido político, al cabo es lo mismo solo con distintos colores, por defender a un equipo de soccer, por no ir al palenque, por oír cierta música, por divertirnos en un campamento, porque eso es solo para salvajes, por ser extremadamente citadinos, por no comprender a los paisas del norte , por no conocer el Estado, por no saber donde andamos , por no saber el nombre de la capital de nuestro país, por extendernos en las platicas, por ser, por no ser , por lo tanto bienvenida sea la critica porque destruye y construye, nos vindica como seres humanos, nos arroja al pantano, si la crítica y los críticos se reúnen en un mismo escenario observaremos el espesor humano su sencillez y su misma complejidad –aunque sea una paradoja-, ojala que esa critica, nunca termine, para preservar esta maravillosa diversidad humana y no mutilar al que ha dejado de criticar…
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