El desastre de ProÁrbol

Escrito por on Ene 27th, 2009 y archivado en Ecología. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Comentarios y referencias estan cerrados.

Uno de los grandes pendientes en México es detener la deforestación de bosques y selvas en el territorio, lugares que solamente han significado botines para autoridades y taladores. Además, al no existir una planeación eficiente del gobierno federal en turno, las comunidades que viven en estas zonas no encuentran forma de obtener ingresos, por lo que derriban para sembrar o venden madera.

Estamos ciertos de que los problemas económicos y de inseguridad atraen la mayoría de nuestra atención, pero escandalosamente hemos permitido que nuestras reservas verdes sean arrasadas ante la indolencia y la complicidad de las autoridades.

Un claro ejemplo de esta incapacidad lo significa el mal logrado programa ProÁrbol, “el favorito” de Felipe Calderón, según refieren algunos medios de comunicación, donde la sospecha de malos manejos rebasa la incapacidad.

El problema es verificar el costo-beneficio de los alrededor de dos mil 700 millones de pesos destinados a este programa, pues, según datos de Greenpeace, en comunidades de Jalisco, Chihuahua, Puebla, Aguascalientes, Guanajuato, Morelos y Nuevo León se detectó que 74% de lo sembrado había muerto y sólo 8% estaba en condiciones de sobrevivir en este año.

Ahora, la Secretaría de la Función Pública investiga la compra de los árboles y a los funcionarios encargados de darle operación a este programa de apoyo al sector forestal y de explicarnos la razón de la pérdida y de la utilización de semejante cantidad de recursos.

La investigación corre y tendrá que castigarse a los funcionarios que, por omisión, o por otras razones, no aplicaron investigaciones pertinentes para darle viabilidad a este programa, pero mientras tanto fueron dos años en los que la reforestación fracasó.

Es verdad que en el PRD, durante varios años, dentro de su agenda de prioridades no estaba el tema verde, pero ahora, en una nueva dinámica, con un nuevo espíritu nos abocaremos a la supervisión de los programas en vigor y, por medio de nuestros grupos parlamentarios a nivel nacional, exigiremos mejores presupuestos para detener la deforestación.

En este momento no hay que olvidar que una vida digna se da en un ambiente sano, donde el equilibrio es parte de la convivencia diaria.

Nuestro partido es de avanzada y como tal se comportará. Iniciando el periodo de sesiones legislativas en la Cámara de Diputados, nuestros legisladores van a exigir explicaciones al gobierno federal sobre ProÁrbol a la vez que supervisarán y cuantificarán los daños.

Pero las incongruencias no solamente están del lado del gobierno federal, el Partido Verde Ecologista de México, instituto político que tiene sus orígenes, como su nombre lo indica, en la defensa de la ecología, es el único a nivel mundial que conozco que, en lugar de proteger nuestros bosques y selvas, ocupa sus recursos y esfuerzos para pedir pena de muerte a los servidores públicos que participen en plagio de una persona y a secuestradores que asesinen y mutilen a sus víctimas.

La dirección del PRD, junto con sus legisladores, propondremos, con el apoyo de organizaciones no gubernamentales, estudios de los que se derivarán programas en busca de frenar este complejo problema. Sabemos que las propuestas vendrán de muchos lugares y eso nos alienta. Pero lo que ya no podemos permitir en este tema y otros es la indolencia, la incapacidad y la corrupción.

ortegamartinezjesus@hotmail.com

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1 comentario en “El desastre de ProÁrbol”

  1. Abraham de Alba Avila dice:

    Conozco el problema desde una particular visión tecnica (admito que la complejidad va más alla de esta vena) y creo que el miedo a la aplicación de recursos de forma adecuada ha creado una “normatividad” de escritorio inoperante para establecer bosques artificiales. Para empezar yo preguntaria (de nuevo desde mi trinchera técnica) cual es exactamente el objetivo ? muchos creen que era (o es) plantar arboles -pues es eso lo que se hizo, no?. Si el objetivo era más bien alcanzar el 80 % (escojan un número) de sobrevivencia en X años, entonces la normatividad estaba muy mal. A mi me quedo más bien el sabor de que querian dar dinero a la gente (como muchos otros programas: Progan, etc.) Pero nadie lo quiere decir con sus letras.

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