2- Los impactos de la crisis económica.
La situación económica es hoy el tema que más resienten los mexicanos según las encuestas, y ello tendrá una repercusión en la política. Por un lado la presión social empujará hacia las políticas públicas en la materia, demandando respuestas más eficaces, particularmente frente a pronósticos nada optimistas que esperan para 2009 una contracción de apenas 0.1%, menor aún al 1.0% esperado a inicios del mes pasado por el Banco de México; una inflación anualizada de 6.37% según los especialistas consultados por el mismo Banco, y una generación de apenas 81 mil empleos en todo el año, frente a una demanda de un millón, además de la alarmante desocupación que se prevé.
Por otro lado, estos escenarios moverán a los actores: el gobierno federal con programas de contención de la crisis y buscando un reconocimiento a su esfuerzo, en tanto que la oposición criticando las limitaciones del quehacer gubernamental y capitalizando el descontento ocasionado por la situación económica, lo que será el tema que marcará el discurso de todos los partidos opositores y en especial la razón principal de la movilización para el ala encabezada por Andrés Manuel López Obrador.
3- La continuidad de la guerra contra la inseguridad.
La guerra emprendida por Felipe Calderón si en sus cálculos se preveía como un frente de legitimación, ha quedado claro que es de largo aliento, que fue éticamente bien decidida, pero tácticamente mal emprendida. Pero la lucha sigue en pie y el gobierno federal en 2009 no puede solamente dar golpes y anunciar favorables resultados mediáticos –que seguramente los tendrá-, sino readecuar su estrategia, trabajar con inteligencia, limpiar y renovar mandos hasta donde sea necesario, adecuar normas, ser eficiente en la coordinación y explicar a la sociedad el alcance de lo emprendido, lo que significa exponer y convencerla de que asuma un compromiso de participación, denuncia, organización y propuesta.
La respuesta del crimen organizado será drástica para preservar sus intereses, el resultado de la confrontación dependerá de lo que haga cada parte enfrentada, lo deseable es que la acción de gobierno tenga la capacidad de sumar a la ciudadanía, para la cual sería terrible pensar que se esta frente a una guerra perdida y sin fin, contrario a la buena experiencia que se debe de tomar de Colombia.
4- 2009 para 2010.
Se analizó ya el calendario electoral y los posibles resultados; sin embargo, debe verse el 2009 como un año en que la maquinaria partidista trabaja en el terreno electoral para la elección presidencial. En tal perspectiva se deben valorar los siguientes hechos:
a) La posición de los principales partidos políticos.
El Partido Revolucionario Institucional viene en una ola ganadora que le podrá dar resultados muy favorables, pero su redefinición hacia la socialdemocracia, en la última Asamblea en Aguascalientes -más de postulados que en la práctica-, no le significa una estructuración de oferta atractiva, sino un simple aprovechamiento de los desencantos por las fallas de los gobiernos panistas. En términos prácticos, la promesa del priismo en 2009 es regresemos a las reglas del viejo sistema. En términos culturales puede decirse que el PRI ha ganado porque se añora su sistema, pero no ha triunfado porque no ha presentando uno nuevo.
El Partido Acción Nacional viene de una ola de derrotas que, por tendencias de resultados electorales y encuestas, difícilmente remontará en 2009, aunque nada es definitivo en la lucha por el poder. El problema de Acción Nacional es que se ha propuesto la victoria sobre el PRI, pero no sobre el viejo sistema. Acción Nacional ganó desde antes del 2000 la idea del cambio, pero la perdió cuando al cambio no le ha dado significado.
El Partido de la Revolución Democrática esta fuera de la batalla política, cultural y electoral por definir el modelo político que es disputada por el PRI y el PAN. El perredismo debe resolverse por figurar en la escena política, pero sobre todo en la lucha de propuestas, presentarse como un real partido alternativo que puede dar mucho a la sociedad mexicana. Sin embargo, se verá en 2009 el PRD que predomina: el de una izquierda abierta y moderna o el de la figura mesiánica que apuesta su capital a la movilización de las masas, aún sin las mejores causas.
b) El nuevo modelo de reglas electorales.
La nueva normatividad electoral llevará a que los partidos políticos ofrezcan propuestas muy armadas de acuerdo a los planes y estrategias centralizadas, pero ello ignorará las ofertas estatales y locales, lo que se cruzará con las necesidades de comunicación de los candidatos que juegan por su posición el 5 de julio. El manejo de radio, televisión y piezas de comunicación alternativa será un tema irregulado en los hechos, por decir lo menos, pues realmente estaremos frente a un caos en el control de la comunicación que pretendió la reforma electoral.
c) El lanzamiento de figuras presidenciables.
No se sabe como quedarán los resultados posteriores al 5 de julio, las tendencias dicen que ganará el PRI; pero lo cierto será que después de tal jornada habrá condiciones para decir quién o quiénes pueden ser los próximos candidatos a la presidencia.
Hasta ahora el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, se ha mostrado como la figura que lleva la delantera para la contienda presidencial de 2012; en el caso del PAN existía la figura de Juan Camilo Mouriño, pero falleció trágicamente y quien aparece en primer lugar de la preferencias blanquiazules es Santiago Creel, en tan tanto que en el perredismo sobresale la figura de Marcelo Ebrard y logra mantenerse López Obrador, pese a la dilapidación que ha logrado de su capital político.
5- El rediseño institucional estancado.
En abril de 2007 los partidos políticos representados en Congreso acordaron impulsar la Ley para la Reforma del Estado con el ánimo de analizar y preparar en el término de un año el cambio en cinco grandes rubros: a) régimen de Estado y gobierno, b) democracia y sistema electoral, c) federalismo y d) Poder Judicial. Con excepción de las ya operadas reformas electoral y penal, no hay un planteamiento integral para llevar a cabo la Reforma del Estado, a cerca de dos años que se tuvo la iniciativa, pues la agenda del realismo político se ha puesto por encima de la buena intención reformista que se tuvo, después de haber visto la fragilidad del institucional en el proceso electoral federal de 2006.
Para este 2008 la prioridad en las elecciones seguramente pospondrá la idea de una Reforma del Estado tan urgente para el país.
6- Intactos los poderes fácticos y algunos formales.
También por la agenda electoral, pero sobre todo por la imbricación de los poderes fácticos con los formales, este año las señoras y señores del dinero y de la influencia y control político mantendrán sus privilegios. Pero además de ellos, seguiremos viendo la expansión y falta de contrapesos a los gobernadores, que hoy por hoy son los principales beneficiarios de la caída del viejo sistema presidencialista que se vivía con el PRI.
7- La lucha por estar en la agenda internacional.
Después de los protagonismos y frentes abiertos durante el sexenio pasado en la política exterior mexicana, seguiremos viendo una actitud de prudencia en la cancillería, pero principalmente la búsqueda de una presencia más activa que logre un cometido sumamente difícil: aparecer en la agenda del gobierno norteamericano que encabezará Barack Obama.
8- La ausencia de la sociedad.
En julio se cumplirán nueve años de la caída del PRI, hecho trascendental en sí mismo, pero sobre todo por la esperanza de cambio que se suscitó, lo que significaba estar en posibilidades de caminar en el fortalecimiento de nuestra democracia. No es ocasión de hacer un saldo de estos años, en los que hay avances y estancamientos en el proceso de transición política y en los que queda claro la falta de estatura de la clase política mexicana. Sin embargo, además de esta deficiencia, hay que ver el vacío que ha dejado la ciudadanía, sus limitaciones organizativas y, peor aún, su franca renuncia a participar que, seguramente, evidenciará en este año.
El autor es socio consultor de Azpol comunicación + estrategia política (www.azpol.com).
gustavomtz@azpol.com
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