Del Déficit gubernamental al alza de las tasas de interés
Escrito por Juan Castaingts Teillery | 3 de Diciembre de 2008 | Categorias: Así Vamos | Tiempo de Lectura: 4m 1s | Leido 43 veces.
Para enfrentar la crisis los gobiernos mundiales han puesto en marcha programas de salvamento no sólo nunca vistos en la historia sino jamás imaginados. Si hace un año alguien hubiese dicho que el gobierno de EU iba a poner programas de salvamento por más de 1.5 billones (millones de millones) de dólares, lo hubiesen mandado al manicomio. Hace unos meses se decía que los déficit gubernamentales eran la peor plaga económica; hoy en el Reino Unido se espera un presupuesto que incluye nada menos que un déficit del 8% del PIB. El caso es que entramos de lleno a una era de déficit gubernamentales de gran dimensión.
Muchos gobiernos, para luchar contra la crisis bajan los impuestos y aumentan considerablemente los gastos. Resultado aritmético: déficit enormes y crecientes. Para financiar estos déficit sólo existen dos vías: que el banco central imprima moneda o que el gobierno venda títulos de la deuda pública. Las dos vías se están aplicando pero los resultados pueden ser problemáticos.
No hay duda de que la tesis monetarista (Milton Friedaman) de que si el banco central aumenta la oferta monetaria entonces los precios crecerán en forma más o menos proporcional. Ni teórica y prácticamente esto es válido. En EU la FED (Banco central de EU) ha inyectado en forma increíble fuertes cantidades de dinero a la economía y los precios no sólo han aumentado poco sino lo que es peor, amenazan con bajar. Sin embargo, no se puede concluir que se puede inyectar cualquier cantidad de dinero a una economía sin generar trastornos.
Desde el lado de la emisión de títulos de la deuda pública, una economía tiene dos vías para absorberlos. La primera es que los ciudadanos del país con el ahorro que ellos realizan, compren dichos títulos. La segunda es que ciudadanos de otros países sean los que compren los títulos de la deuda pública del gobierno que los emite.
El problema es que los ciudadanos de EU ya no pueden comprar los títulos de la deuda de su gobierno por la sencilla razón de que su ahorro es casi nulo. Hay ahorro financiero, pero no ahorro económico. Con el ahorro financiero no se compra deuda fresca ya que solo es un circuito de papeles contra papeles y la deuda fresca (nueva) requiere de ahorro económico. Dado que el ahorro económico es casi nulo en los EU, los nuevos títulos de la deuda pública de los EU únicamente lo financiarán los ahorradores extranjeros. Pero los ahorradores extranjeros (China y Japón los principales), ya tienen billones de dólares que reciben tasas de interés negativas (la inflación es superior a las tasas nominales) y además corren fuertes riesgos por la continua alti-baja del dólar. Por tanto, no es evidente que estén dispuestos a adquirir toda esa montaña de deuda pública de los EU.
Hasta hoy el gobierno de EU financia una parte de su deuda por el circuito más curioso de la historia monetaria. La FED inyecta a la economía, sobre todo a la bancaria, cientos de miles de millones de dólares. Debido a la gran desconfianza de los bancos, éstos no usan ese dinero para dar crédito sino que lo invierten en Bonos del Tesoro del gobierno de los EU. Así, el dinero de la FED no va a parar a la economía productiva sino que se usa para compra de títulos de la deuda pública. De esta manera, los Bonos del Tesoro se financian con emisiones de dinero de la FED.
Esta situación no puede durar. Al hecho de que los bancos no presten y sólo compren títulos de la deuda gubernamental se le conoce en economía con el nombre de “trampa de la liquidez” y se trata de una enfermedad no de una virtud. Un caso semejante lo ha vivido Japón y es el que lo mantiene en una situación de cuasi-estancamiento desde hace varios lustros.
De esta manera si el gobierno de EU quiere colocar cantidades gigantescas para financiar sus planes, tarde o temprano tendrá que aumentar las tasas de interés que ofrece. Cuándo va a pasar esto, nadie lo sabe pero, como todos los gobiernos de los países desarrollados quieren vender fuertes cantidades de títulos gubernamentales y cada vez hay menos dinero disponible para adquirirlos, no parece muy lejano el momento en que repunten las tasas de interés. En ese momento, la crisis entrará en una nueva fase.
Además, los planes de salvamento de EU conducen a un incremento enorme de la masa de dólares que circulan en el mundo y tarde o temprano incidirá en una caída en la cotización internacional de dicha moneda.
La política neoliberal metió al mundo en problemas muy graves.
Aquí en México, nuestro gobierno sigue jugando al avestruz.
castaingts42-juan@yahoo.com.mx










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