Mercado, Estado y Sociedad Civil
Escrito por Juan Castaingts Teillery | 13 de Noviembre de 2008 | Categorias: Así Vamos | Tiempo de Lectura: 3m 43s | Leido 100 veces.
Se dice que una vez que el mercado ha fallado, se requiere la presencia del Estado. El problema es que los procesos sociales son mucho más complejos de lo que implica el reduccionismo mercado-Estado.
Lo que encontramos, es una relación compleja de la sociedad civil. Lo que realmente existe es la sociedad civil y dentro de ella el Estado y el mercado.
El aspecto clave de la sociedad civil está dado por el conjunto de imágenes y elementos simbólicos por medio de los cuales, los integrantes de la misma, se pueden relacionar. Además, hacen posible que la sociedad se forme una identidad, es decir, que se modele una conciencia colectiva de sus integrantes; esta identidad social es el factor fundamental de cohesión interna de los elementos humanos de la sociedad y marca la diferenciación frente a las otras sociedades existentes.
Quedarse en la oposición Mercado-Estado, es quedarse en un reduccionismo mecánico de lo social (que es mucho más complejo). Lo social se puede abordar bajo varios ángulos. Por ejemplo, cuando se quiere priorizar lo económico, se pueden señalar tres elementos que van a integrar las condiciones de cohesión y reproducción social: el trabajo, el mercado y el estado. Estos últimos son tres componentes de la sociabilidad.
Por sociabilidad entendemos las relaciones que conducen a la cohesión y reproducción social. Nótese que la sociabilidad de origen, se conforma por el conjunto de imágenes y elementos simbólicos que permiten la comunicación y establecen la identidad social. Sin este lenguaje simbólico, que permite la comunicación y la identidad, no podría haber mercados (imposibilitados por la carencia de comunicación), el trabajo no existiría (ya que no se podría ni concebir ni organizar) y el estado sólo podría tener en la fuerza, el único elemento de legitimidad.
La sociedad no se reproduce en armonía, por el contrario, vive un conjunto de tensiones fuertes: diferencias de clases sociales, lucha por el poder político y monetario, búsqueda de una identidad personal en el interior del proceso social, relaciones personales guiadas por la dinámica dominante-dominado, lucha por adquirir los medios para obtener la satisfacción de necesidades básicas y de las necesidades sociales (relaciones públicas, afecto, prestigio, etc), etcétera
.
Casi todas las relaciones sociales son complejas y contienen al mismo tiempo, elementos de tensión y conflicto, junto a los de cohesión y reproducción. De esta forma el estado y el mercado, como componentes de lo social, están marcados por esta doble relación que genera al mismo tiempo cohesión y tensiones.
Cuando se ve al mercado y al estado, como componentes en los que ambos integran lo social y no solamente como oposición (tal y como lo subrayan neoliberales ó estatistas), se comprende mejor la estructura y las funciones que desempeñan. Ninguno de estos componentes (estado y mercado) configura el aspecto central de la sociedad actual y, desde el punto de vista de nuestros análisis, el papel central lo debería tener ahora la sociedad civil.
Desde el enfoque que proponemos, lo básico ya no es ni el estado ni el mercado sino el conjunto de la sociedad civil, su cohesión y su reproducción. Lo importante es buscar el conjunto de condiciones que permitan encontrar una mejor reproducción de lo social y del individuo como su elemento central.
No presentaremos las relaciones de cohesión social que se encuentran en el mercado y en el estado, ya que los neoliberales y los estatistas las han repetido insistentemente. Veamos en cambio, algunas de las tensiones que generan.
En el Estado y en el mercado existen tensiones. En el mercado por ejemplo, las tensiones provienen de los monopolios y oligopolios, de las relaciones sociales y de poder que determinan los salarios, de la especulación etcétera.
En el Estado las tensiones se encuentran en las decisiones que se toman, en el uso del poder para influir negativa o positivamente la distribución del ingreso, en la corrupción gubernamental, etcétera. Nada es perfecto, los mercados ni se equivocan ni le atinan, simplemente son el resultado de los actores y fuerzas que operan en ellos.
Necesitamos una sociedad civil que opere contrapoderes frente al estado y el mercado. Desde nuestro punto de vista lo que realmente necesitamos es una sociedad civil mas fuerte y vigorosa que sea capaz de conducir su propia reproducción social y económica. Lo que realmente marca la crisis económica, social y política que vivimos, es la presencia de una sociedad civil desfalleciente frente a los todo poderosos estado y mercado.
castaingts42-juan@yahoo.com.mx










Cineforever
Crisol Plural
El Electoral
Juega-ya
PsicoloBlog
Trozos de Código