El Imperio contraataca 2
Escrito por Alejandro Mora Gallardo | 27 de Agosto de 2008 | Categorias: De terrorismos a terrorismos | Tiempo de Lectura: 27m 18s | Leido 68 veces.DE TERRORISMOS A TERRORISMOS 11
El Imperio contraataca 2
LA SUPERPOTENCIA TIENE PERMISO
Mi corazón está lleno de sangre,
incluso si me ahorcan seguiré escribiendo poemas
y pintando estas páginas con mis palabras.
Niño Afgano
Por su ubicación geográfica dentro del Macrocontinente –en la ancha faja horizontal asiático-europea, en la que el comercio representa una actividad preponderante desde hace siglos que llegan a ser milenios, conectándose China con el Medio Oriente a través de la ruta de la seda que cruza el Asia Central–, el territorio que hoy conforma Afganistán ha sido zona de paso con una orografía accidentada pero inevitable de recorrer. Condición que ha caracterizado a esta región determinando el que sea una tierra de fronteras atravesadas por caravanas de mercaderes así como por ejércitos en tránsito a conquistar alguna rica ciudad ubicada más allá de sus confines; zona, pues, más de tránsito que de ocupaciones permanentes, sin un reino propiamente poderoso que asentara un dominio continuo semejante al de sus vecinos, como región yuxtapuesta a los grandes Estados Arcaicos Asiáticos, o en su momento al Macedonio. Siendo por el contrario una zona propicia para que fluya la vida tribal seminómada que perfila la configuración de una heterogeneidad étnica muy pronunciada: Los pushtun, que habitan en el Centro, Este y Sur del país, constituyen la etnia numéricamente dominante y políticamente hegemónica del país. Otras etnias importantes son los ghilzai y los uzbek, ambas de origen túrquico, distribuidas respectivamente en las colindancias con Paquistán y al Norte; los tajik de origen persa; y los chachar aimak y hazara de origen mongol. Los tajik y el pequeño grupo de los kafir del Nuristán conforman lo que probablemente fueron las poblaciones autóctonas del país en un pasado remoto. Con la excepción de los hazara y de los qizil-bash de Kabul que son musulmanes shi`itas, la gran mayoría de los afganos son sunnitas.[i]
Un Estado de dimensión nacional aparece como Afganistán hasta el siglo XVIII, en los tiempos en que en Occidente cristaliza la Modernidad consumada, pasando a ser una ‘nación’ bajo las presiones de imperios (turco, ruso, británico) que se disputan la región, como área fronteriza que hace las veces de amortiguador entre los dominios de tales imperios. Estado que aparece como un molde que se implanta en la geografía estableciendo fronteras artificiales que dividen a una misma etnia ubicándolas en dos o más naciones distintas,[ii] de acuerdo con los objetivos colonialistas occidentales se procura establecer gobiernos centrales que funcionen como virreinatos, puesto que la principal actividad que cumplen estos estados pseudo-modernos, subdesarrollados y colonizados, es la de poner orden y propiciar la administración de los recursos económicos que interesan a los imperialistas europeos y/o norteamericanos. Así ha acontecido desde el siglo XVI con las diferentes etapas de colonialismo y neocolonialismo.
Durante buena parte del siglo XIX Afganistán fue gobernado por títeres impuestos por la Corona Británica. En las primeras décadas del siglo XX, al ir cambiando la correlación de fuerzas entre las potencias occidentales, los EUA van desplazando a los ingleses en la hegemonía mundial, por lo que la presencia estadounidense, como programa empresarial de respaldo a capitalistas afganos, se promueve entre 1949 y 1952 instituyéndose un ‘parlamento liberal’. Tras la separación de Pakistán de la India, Afganistán apoya tribus rebeldes que han quedado comprendidas en Pakistán en la región de Pashtunistán, por lo que los paquistaníes bloquean la ruta de comercio afgana hacia el este, motivo por el cual Afganistán comienza a busca el apoyo de la URSS. Hacia 1953 el general Mohammed Daud Khan da un golpe de Estado implantando un régimen que intenta secularizar a la sociedad afgana a la manera soviética, con políticas autoritarias y represivas, apoyándose en la modernización del ejército con armas y pertrechos proporcionados por Moscú, sin que ello significara la renuncia a la ayuda que pudiera recibir de Irán o de los propios norteamericanos interesados en penetrar en el Patio meridional de la Unión Soviética. Problemas internos y conflictos con Pakistán son la causa de que Daud Khan sea depuesto por una rebelión militar. Era el año de 1961; posteriormente Muhammad Yusuf fue el primer ministro que encabezó un gobierno de tecnócratas e intelectuales que propuso una nueva Constitución en 1964, de corte liberal-demócrata, pero con respeto a los valores tradicionales del Islam y la monarquía. Este ordenamiento prohibía indirectamente la formación de partidos opositores de izquierda[iii]. De 1965 a 1972 la inestabilidad cundió, hubo 5 primeros ministros y un intento liberal democrático que no pudo consolidarse. Los modernizadores afectaron la propiedad agraria de añejas clases terratenientes, tratábase de un grupúsculo de políticos, profesionistas, intentando la modernización de un país eminentemente agrario y tradicional en sus costumbres religiosas; una especie de tecnocracia imponiendo una modernización intransigente y desde las oficinas de gobierno, ajenos a las condiciones seculares del pueblo, por lo que tal intento estaba destinado a fracasar.
Lo que aprovechó Daud Khan para volver al poder devolviendo el golpe de Estado en julio de 1973, apoyándose en grupos de izquierda que proclamaron una República Afgana y un Consejo Revolucionario ligado a un Partido Único, una calca del modelo soviético; sin embargo, divisiones internas entre los grupos que configuraban la izquierda debilitaban al gobierno de Daud, quien en 1978 inició una reconciliación con sus vecinos musulmanes alejándose de los soviéticos, motivo por el cual Daud es derrocado y asesinado para que Nur Mohammed Taraki quede al frente del gobierno prosoviético. Durante su mandato se intensificó la secularización de la sociedad afgana de una forma unipolar, lo que a los tradicionalistas musulmanes les parecía un ateísmo imperdonable, entonces Taraki se inclinó más hacia los países de la órbita soviética. Precisamente, recién volvía Mohammed Taraki de un viaje a la Habana y a Moscú, en septiembre de 1979, cuando fue destituido por su primer ministro Hazfizullah Amin, otro autócrata que establece un régimen de terror cuyo objetivo es imponer por la fuerza la política económica modernizante, lo que levanta en su contra a diversos grupos islámicos, algunos de ellos con sus dirigentes exiliados que van a dar a Pakistán o a Irán, creándose la alineación internacional que pasa por la alianza USA-Arabia Saudita-Pakistán en apoyo a los rebeldes, toda vez que los soviéticos se van involucrando más con el gobierno de Kabul. Hazfizullah Amin tan solo estuvo durante tres meses como sumo pontífice en el palacio de Kabul antes de que los soviéticos lo tomaran y lo ejecutaran instalando en su lugar a Babrak Karmul, eminentemente un títere, cuyo régimen podía existir al contar con el apoyo de la URSS….
Haciéndose notorio que la modernización intentada por diversos gobiernos afganos oscilaba entre el sistema occidental y el soviético, pero los intentos desembocaban en fracasos y en cambios bruscos, interrumpidos por la contraparte apoyada por el otro sector imperialista, por eso se trataba de una ‘modernización’ colonialista que privilegiaba los intereses de las potencias hegemónicas, siendo el caso que ambos sistemas son rechazados por la cultura islámica oriental de raigambre arcaica, lo que significa de por sí un choque entre la modernidad industrial (en sus dos versiones) versus la preferencia teocrática islámica fragmentada en un sinnúmero de etnias y tribus, configurándose una situación que históricamente tiende a dar lugar a la aparición de un autócrata, el típico déspota oriental combinado con el virrey colonial.
Y Afganistán se convirtió en el Vietnam soviético gracias al apoyo que los EUA prestaron a los mujaidines, invirtiéndose la situación que aconteciera en Vietnam en cuanto a varirar la posición de las superpotencias, pero con un resultado semejante. En una confrontación propia de la Guerra Fría, la pobre y débil Nación invadida al contar con el apoyo de la otra superpotencia puede resistir empleando la guerra de guerrillas y a la larga, tras de una guerra por demás sangrienta y penosa, terminan por derrotar al Imperio invasor.
Aunque aquello fue una carnicería, un baño de sangre al pueblo afgano, puesto que los principales perjudicados son la gente común y corriente, en este caso los campesinos: Los 10 años de guerra contra la Unión Soviética provocaron una terrible hemorragia humana: 1 millón 300 mil muertos, 80% de los cuales eran civiles. 5 millones de afganos huyeron de su tierra. Fue uno de los mayores éxodos registrados en el planeta. Por ejemplo, el número de vietnamitas que huyeron del régimen comunista, entre 1977 y 1994, fue de 1 millón 300 mil. Las fuerzas soviéticas diseminaron 10 millones de minas antipersonales en todo el país. Hoy 5% de la población afgana sufre lesiones provocadas por la explosión de estas minas que siguen haciendo víctimas: entre 20 y 25 heridos al día…[iv]. Afganistán es un claro ejemplo del infierno que vivieron algunos pueblos crucificados entre el fuego de las dos potencias que se disparaban de manera indirecta.
Al igual que los yanquis en Vietnam, los soviéticos en Afganistán golpearon con todo su poder: “Cuarenta cohetes contra una aldea causaban muchos muertos y un número mayor de refugiados, pero no bastaban para crear una línea de frente”, recuerda un general ruso… En la contraparte la guerrilla islámica equipada con armas sofisticadas del ejército estadounidense estaba en condiciones de contraatacar haciendo estragos en las filas soviéticas; se cuentan en más de 15 mil las bajas que sufrieron en personal militar así como en 20,000 millones los dólares desperdiciados en una guerra en la que no podían triunfar. El error estratégico es contado 10 años después por el que fuera comandante de los paracaidistas, el general Valentín Varennikov, radicando éste en no agregar como mil hombres más para cerrar la frontera con Pakistán,[v] puesto que por ella fluyó de manera interminable y en las cantidades que quisieron la entrada de combatientes y de armas (lo que es más, hasta la maquinaria de Osama por allí pasó). Aquello fue más de lo que el tambaleante coloso ruso podía tolerar, no cabe duda que esta derrota por partida doble, tanto en lo militar como en lo financiero, marcó el derrumbe de la URSS. Cuando Mijail Gorbachov retira las tropas en 1989 el personaje que queda en el gobierno era el jefe de la policía secreta, muy a lo soviético, Mohammed Najibullah, quien puede resistir hasta 1992 en Kabul, pero al no contar ya con el apoyo de los rusos, puesto que Boris Yeltsin se lo niega, cae ante el embate de las milicias musulmanas.
Pero no sólo la confrontación contra las fuerzas soviéticas fueron cruentas, particularmente la guerra ínter tribal afgana se efectúa de una manera enconada: Hace nueve años fui testigo de cómo, en apenas unas horas, los aliados se convertían en enemigos. De pronto, en mitad de las calles, los ‘hermanos’ de la resistencia se mataban entre sí; el caos, los pillajes, la violencia desalmada, las violaciones, las matanzas se convertían en dramáticos protagonistas. No hay más que ver las imágenes actuales. En ningún caso se puede decir que el maná de la libertad y el desarrollo ha llegado con la Alianza del Norte como nos lo quieren vender. He estado en muchas guerras, pero el grado de violencia, venganza y salvajismo que vi en Afganistán no lo he visto en ningún otro lugar.[vi] Resulta que la guerra entre los propios ‘afganos’ de diferentes etnias es más cruel y despiadada que la propia invasión soviética; tan es así que Kabul no había sido afectada en los diez años de guerra contra la URSS, pero las luchas entre los distintos jefes afganos destruyeron la ciudad.[vii] Tan crueles y despiadados los unos como los otros.[viii]
Por las características propias del fundamentalismo musulmán, cargado de machismo bruto, las mujeres, los niños, los ancianos, resultan ser las víctimas predilectas de este nuevo salvajismo patentizado por los talibanes, secta religiosa fabricada en madrassas que los saudí árabes fundamentalistas patrocinan y confeccionan los paquistaníes a fin de adoctrinar guerreros despiadados que sirven para expandir el islam extremo.
Después de 20 años de guerra Afganistán quedó en la miseria: se calcula que 90% de los niños son analfabetos y 50% de ellos muere antes de los cinco años. La tasa de mortalidad infantil es una de las más altas del mundo. La esperanza de vida no excede los 39 años y 60% de la población padece tuberculosis.[ix] La rudimentaria agricultura se vio afectada por la sequía, por lo que la hambruna llegó para cuando la guerra intra-afgana proseguía. Aunque Afganistán cuenta con recursos minerales e hidrocarburos -entre ellos una gran cantidad de carbón-, su economía quedó en ruinas, lo que explica el incremento del cultivo de opio, codiciado producto que demandan los mercados negros de Occidente para satisfacer el libertinaje de la sociedad capitalista, tráfico que se cotiza actualmente en miles de millones de dólares……
Pero mal que bien, con los talibanes se estaba consiguiendo implantar el gobierno central que los estadounidenses procuraban, por lo que entablaron negociaciones con ellos. Empero, los talibanes se volvieron ‘aliados’ ásperos para el Imperio a partir de los atentados de agosto de 1998 contra embajadas estadounidenses en África (Kenia y Tanzania), de los cuales se hace responsable a Osama bin Laden avecindado en Afganistán desde 1997. En ese momento la Casa Blanca y las transnacionales petroleras interrumpen sus tratos con Kabul. Pero ese distanciamiento duró… seis meses. (Y el) 1 de febrero de 1999 el Departamento de Estado reanudó los contactos con los talibanes y los mantuvo hasta el 2 de agosto de 2001. [x]
Durante los últimos años de la administración Clinton solicitaron la extradición de Osama, algo que resultaba poco factible y sólo complicaba aún más las negociaciones. Para elevar el tono de ellas el Departamento de Estado decidió reactivar al grupo internacional 6+2 (compuesto por los seis vecinos: Pakistán, Irán, China, Uzbekistán, Tayikistan y Turkmenistán, más las dos superpotencias nucleares) para emprender negociaciones con mayor seriedad y poder de resolución. Los yanquis aún creían posible el domesticar a los talibanes. Para entonces se produce el golpe de Estado en Pakistán dado por el General Pervez, el que de momento suspendió las conversaciones.
En octubre de 1999 el Consejo de Seguridad de la ONU vota una resolución que exige a los talibanes la extradición de Osama y amenaza con aplicarles sanciones económicas. A principios del 2000 se vuelven a entablar los contactos; se les sigue presionado para obtener la extradición y para estimular la conexión afgana, prometiendo a manera de compensación de los embargos para entonces aplicados, que los EU otorgarían una ‘ayuda humanitaria’ por 14 mil millones de dólares (eso se ofreció); además de lo cual se buscó el acercamiento entre los señores del norte y los talibanes en procura de un gobierno unificado. Como es su costumbre, el Imperio presiona utilizando a la ONU y empleando a otras naciones que le sirven de comparsa para lograr sus objetivos particulares.
Los talibanes entendieron que los estaban poniendo entre la espada y la pared, por lo que daban muestras de ceder, accediendo a que Bin Laden fuera investigado por una comisión musulmana especial que juzgara su responsabilidad en los atentados de agosto de 1998. Empero, las elecciones y el cambio de gobierno en USA interrumpieron la labor diplomática. Lo que no impidió que las últimas medidas tomadas por la administración Clinton antes de abandonar la Casa Blanca fueron más drásticas: sanciones económicas y congelación de bienes financieros de los talibanes en el extranjero. Lo que indica que Bill Clinton se fue tratando de castigar y empleando mano dura.
Los episodios siguientes ya nos son más conocidos. Al tomar G.W. Bush la Casa Blanca como empleado de las transnacionales petroleras usamericanas se incrementa el interés por volver a las negociaciones con los talibanes, es más, éstas se plantean como una prioridad absoluta. A partir de entonces, contando con la intermediación de la ONU, los estadounidenses llevaron a cabo negociaciones sumamente discretas con los talibanes involucrando al argelino Lakhdar Brahimi y al catalán Fransesc Vendrell, representantes de la ONU ante Afganistán; se trataba de negociar a cualquier precio. Haciendo caso omiso de las atrocidades que los talibanes cometieron al implantar su régimen de terror. Así es que el junior y demás petro-oligarcas que lo acompañan en su establo decidieron reemprender las negociaciones, ‘negociaciones prohibidas’, porque para ellos la prioridad es construir los gasoleoductos y ya tenían en la presidencia a uno de los suyos. Entonces, la petrocracia opta por intensificar las presiones por lo que de inmediato realizan medidas en pro de concretar sus intereses: El 29 de enero, sólo cuatro días después de la investidura de Bush, Cheney organizó una estructura informal, la Energy Policy Task Force, cuya misión era echar a andar esa política energética. Para cuando también los rusos y los chinos movían sus piezas en procura de controlar el petróleo del Asia Central. Por lo que desde el verano del 2000 comienza a funcionar un oleoducto ruso, mientras que el de su competidor americano seguía siendo un proyecto, perfilándose la posibilidad no grata a los gringos de que los hidrocarburos del Mar Caspio terminaran por moverse por conductos controlados por Rusia y China. Cosa que a toda costa el Imperio habría de impedir. Prioridad geoestratégica marcada por magnos negocios. Motivo por el cual reanudan los contactos con los talibanes usando exfuncionarios de la CIA que habían estado colaborando con las guerrillas islámicas de la región. Al unísono de llevar a cabo en conjunto con la ONU la típica intervención por “ayuda humanitaria”… De abril a agosto del 2001 se efectuaron discretas y secretas reuniones en Berlín. Los puntos oficiales a tratar acordes con objetivos diplomáticos eran tres: a) firma de armisticio entre los talibanes y la Alianza del Norte: b) establecer un gobierno de unidad nacional; c) extradición de OBL. Los talibanes no aceptaron, aun y cuando iban de por medio veladas alusiones a una intervención militar si se rehusaban…, pero lo hicieron. Por lo que en agosto se rompen las pláticas y un mes después ya no serán necesarias.
Con el desquiciamiento propio del fundamentalismo imperialista pseudocristiano que practican Bush & Company, ‘justicia divina’ les pareció adecuado llamarle a la invasión premeditada que tenían planeado verificar desde antes del 11 de septiembre del 2001 por los ya conocidos motivos geoestratégicos capitalistas. Manejando mediáticamente a la perfección la situación dejada por los oscuros atentados, utilizando la imagen siniestra de OBL convertido en el ‘rey del terror’, supieron justificar la invasión: En este contexto, aparece la ‘revelación’ de culpabilidad de Osama Bin Laden. Las cuatro principales cadenas televisivas -ABC, CBS, NBC y Fox News- han privilegiado la transmisión y repetición de las partes del diálogo del saudita en las que afirma: “calculamos de antemano el número de víctimas mortales del enemigo en función de su posición en la torre…. Bla, bla, bla, no hacía falta más pretexto para masacrar a los afganos y otorgarles la ‘libertad’. Los sheriffs del mundo entraron en acción con patente de mercenarios imperialistas otorgada por la ONU acompañados por sus fieles sabuesos británicos…. La matazón quedó garantizada y justificada. Otro capítulo más de una guerra moderna en la que mayormente padecen los civiles y no los soldados o los funcionarios de regímenes represivos. El Pentágono tuvo el agrado de utilizar sus armas mortíferas último modelo: “armas inteligentes” (sic) que en promedio provocaron 60 civiles muertos por día desde el inicio de la invasión, la que finalmente fuera llamada con el ridículo y equívoco nombre de: ‘Libertad Duradera’. Un cálculo elaborado por Marc W. Herold, titulado “¿Quién reclamará a los muertos?” revela que más de 3 mil 6 civiles afganos han muerto desde entonces hasta el 5 de diciembre.[xi] Evidentemente un número mayor de personas muertas que en las Twin Towers, y la lista continúa porque los combates prosiguen en Afganistán y los invasores no acaban de otorgarles la…, ‘libertad duradera’.
Es obvio, las atrocidades cometidas por el Imperio en su mayor parte se ocultan o se justifican y el mundo sigue su curso impulsado por el capitalismo industrial que ellos encabezan, quedando estas guerras parciales como si fuesen un problema menor desechable y pronto olvidado. La marcha del progreso de la Civilización es inexorable. Semejante a un darwinismo social, pareciera tratarse de un azaroso desenvolvimiento natural, aunque en realidad, el Reino del Hombre responde a intereses subjetivos capitalistas, esto es, artificiales y no naturales que están actuando sobre la humanidad como una sobredeterminación que responde a objetivos maquinales irracionales y deshumanizados. El lado oscuro del mundo es tortuoso y de incrementarse su furor (su ciego egocentrismo capitalista) amenaza con malograr su propia obra, la tecnósfera. Mundo en la que la mayoría de los humanos sobreviven en el malestar por la sencilla razón de que su nivel de vida se ubica entre la miseria y la pobreza, subsisten en la sobrevivencia lacerados por la desigualdad y la concentración de la riqueza que procrean los regímenes capitalistas, mientras que en lo anímico yacen extraviados ante la falta de una guía espiritual, convirtiéndose en un factor entrópico con su multiplicación irresponsable al incrementar el deterioro a la Naturaleza….
Trátese de mundo a merced de guerras regionales; a quien le toque la lotería macabra de padecerlas entre muy diversos países del tercer mundo, el requisito es de que tengan algún recurso natural codiciable que despierte el apetito neocolonialista, las guerras ocurren y la ONU resulta ineficaz para detenerlas. A esta condición flagelante parece estar condenada la Humanidad en el futuro inmediato puesto que el Imperio apuesta a su predominio militar, disfrazado de guerra contra el terror, en procura de seguir sometiendo a los países del Sur, en una etapa en la que su deterioro interno se incrementa. Si la Humanidad no ha sabido vivir en paz desde la Era de las Cavernas, menos ahora en que se llega al colmo de la vorágine capitalista.
En su perfidia los imperialistas pueden engañarse a sí mismos y seguir intentando engañar al mundo, justificando sus actos atroces con la inversión del sentido realista: ‘tales actos son en pro de la libertad y de la justicia’…. En realidad, son efecto y causa de un sistema político-economico que se ‘globaliza’ basado en el impulso de la Máquina que crece implacable requiriendo de más y más insumos, por lo que pasa a convertirse en un macrosacrificio de recursos naturales para que la tecnósfera siga funcionando con el patrón absorbente y dilapidante que el capitalismo consumista impone, requiriéndose de drásticas transformaciones, eminentemente humanitarias y democráticas, contrarias a los depravados intereses imperialistas para detener al Monstruo que lacera la Tierra. Un juego demasiado serio que se vuelve cruel ante un mundo dividido en todas partes por múltiples singularidades antropogénicas e intereses egocéntricos; entre los que se cuentan desde creencias religiosas hasta groseros intereses materiales que despiertan la codicia….. Prevaleciendo la consigna del imperialismo usamericano de presentarse como los ‘buenos’ de una película que pudiera intitularse: ‘Los buenos somos nosotros, los malos los narco-terroristas -el Imperio vela por su libertad-’. Como si se tratara de los buenos y los malos de la simplona trama hollywoodense, como nos la presentan en la telepantalla, con sus interminables versiones manipuladas en noticieros y programas de ‘análisis’ a flashazos instantáneos y distorsionados.
La realidad es más simple y a la vez profunda. Los niños afganos la conocen, los niños dicen la verdad: todos son malos, tanto los del norte como los talibanes como los soldados norteamericanos, todos matan por poder.
Arrojados al foro de las vicisitudes en una Comedia Humana cada vez más compleja y caracterizada entre el absurdo y lo maligno, los adultos juegan un juego perverso del cual las auténticas víctimas inocentes son los niños, los únicos que están en condición de saber que la vida es un sueño que hay que jugar en armonía con la imaginación que conecta el Universo a través del amor. La etapa oscura del mundo -kali yuga de los hindúes- se hace patente en el maltrato a los niños, en la violencia que se ejerce contra ellos y en la perversión de la cual son víctimas al hacerlos adultos chiquitos. Los niños afganos como los de muchas otras partes del mundo sufren las consecuencias y son testigos de la infamia que estamos engendrando: En nuestro país nadie llega a viejo, porque todos mueren. Mi padre se casó con una niña y a mí me casaron en intercambio. Yo era feliz con mis amigas, pero ahora tengo que trabajar en la casa de mi marido. Yo no quiero estar casada…. Ahora siempre estoy enferma. Siento la presencia de espíritus y fantasmas que me estiran el cabello. Quiero correr a las montañas, pero esta gente no me deja. Quiero dejar este sitio. (Otros niños son obligados a ir al frente). Perdí mi pierna a causa de la explosión de una bomba… Tengo miedo porque hay gente que me puede secuestrar y vender parte de mi cuerpo. Ellos me pueden meter drogas en mi cuerpo. La mujer que trató de secuestrarme iba muy bien vestida y me ofreció chocolates.[xii] Desde luego que los imperialistas no se sienten llamados a dar cuenta por la muerte de estos inocentes como tampoco la contraparte de los terroristas y de los mafiosos que explotan a los niños; queda claro, ambas partes están compuestas de malos, en ambas partes hay desalmados.
La revelación del Principito que nos regala en su secuencia asteróidica la podemos aplicar a nuestro mundo: El Reino del hombre guiado por un buen rey ha naufragado y sólo queda la nobleza obsolescente y decorativa, mientras que en el ‘reino’ proliferan los vanidosos y los ebrios hedonistas; teniendo por contraparte a la gente seria y exitosa: hombres de negocios, [xiii] laboradictos, apéndices del ingenio maquinal, ‘robots’ que trabajan por consignas, siguiendo ciegamente las reglas aunque la naturaleza esté siendo afectada por esas actividades mecánicas jurídicamente reglamentadas; trabajadores de una esclavitud inapercibida, hasta que en el loco frenesí por el trabajo llegan a ser lo supremo, hombres de ciencia, eruditos, sabios sabelotodo, si bien, concentrados en especificidades en sus laboratorios y en sus teorías que no les permiten vivir la Naturaleza….. y así sucesivamente, hasta hacer de este planeta un nido de víboras. La historia crítica comprueba que la Humanidad ha crecido sembrando cizaña, la cizaña se ha esparcido por la Tierra convirtiéndose en hiedra venenosa que crece enredada a gigantescos baobabs que ocupan la circunferencia toda del Planeta, ahora que ni los mares están a salvo de la abominación desoladora. Diría el Principito: los hombres han extraviado el camino, se encuentran en los rápidos pero no saben lo que buscan. Entonces se agitan y dan vueltas…. Sólo los niños saben lo que buscan. Pierden el tiempo por una muñeca de trapo y la muñeca se transforma en algo importante, y si se les quita la muñeca, lloran… El problema es de que los hombres, como posesos, también saben lo que buscan: bienes suntuarios y de prestigio para pasársela bien. Y sin embargo lo que buscan podía encontrarse en una sola rosa o en un poco de agua.
Ya lo hacía ver Antoine de Saint Exupery, nos hace falta ser responsables del mundo que hemos creado o domesticado: Ser hombres es ser responsables, y los hombres han olvidado esta verdad… ‘responsables para siempre de lo que se ha domesticado: …eres responsable de tu rosa’. Las personas grandes no tienen amigos, pretenden comprar todo, se han transformado en mercaderes, se agitan sin saber qué buscan, se desorientan. Han perdido el mirar transparente de los niños, la aptitud de enriquecer la vida con las cosas inmateriales, de percibir lo profundo ignorando lo aparente, de ‘ver con el corazón’, porque… lo esencial es invisible a los ojos.[xiv] Sólo los niños a través del juego permanecen fieles al sueño; aún no pervertidos por la codicia material viven en el mundo de las ideas y hacen valer a una muñeca de trapo o a un carro de madera, lo que el oro (negro) y el dinero no valen.
Crisol No. 177, Enero-Febrero 2004.
NOTAS
[i] Santiago Quintana Pali. Afganistán; encrucijada estratégica del Asia Central. UNAM. l986 : 3-4.
[ii] Esto significa que los 7 millones de pashtunes del país son rebasados numéricamente por los 12 millones de pashtunes de Pakistán; los 3.5 millones de tadjikos de Afganistán son sobrepasados por los 6 millones de tadjikos de Tadjikistán. Los 1 300,000 uzbekos son sólo una fracción de los 23 millones de uzbekos de Uzbekistán. Hay 600 mil turkmenos en Afganistán, pero 3,52 millones en Turkmenistán. Entonces ¿por qué habrían de considerar los pashtunes, tadjikos, uzbekos y turkmenos que Afganistán es su país? Su ‘país’ es el trocito de tierra afgana en la que viven. Robert Fisk. “Afganistán: ni Estado ni nación”. La Jornada.
[iii] “Afganistán, de la antigua ruta de la seda a la actual de la guerra y el fundamentalismo”. La Jornada 4-11-01.
[iv] Anne Marie Mergier. “Un Trágico Destino”. Proceso 1300. 30-9-01: 46-49. Con información de Francois Lafargue.
[v] K.S. Karol. “Afganistán: El pantano de Kabul”. La Jornada 7-10-01.
[vi] Sanjuana Martínez entrevista a Juan Cierco corresponsal de guerra del periódico hispano ABC. Proceso 1307. 18-11-01 : 70-71.
[vii] A. M. Mergier. “La Alianza del Norte, una nueva Pesadilla”. Proceso 1307 : 68-71.
[viii] La Alianza del Norte es una confederación de monstruos. Encadenan a disidentes a las bandas de un tanque y los aplastan públicamente, ejecutan prisioneros indefensos y les arrancan los dientes de oro, violan a hombres y mujeres; todo eso es parte de la jornada laboral de los guardianes del tráfico de heroína. Tariq Ali. “Un Cuento de Invierno”. La Jornada.
[ix] Proceso 1300.
[x] AMM. “Las negociaciones secretas Washington-talibanes”. Proceso 1307 : 72-74. Basándose en la investigación de Jean Charles Brisard y Guillaume Dasquié.
[xi] Jenaro Villamil. “Osama-video: la construcción de un villano”. La Jornada 16-12-01.
[xii] Sanjuana Martínez. “Los niños de Afganistán toman la palabra”. Proceso 1308. 25-9-01 : 60-63.
[xiii] El mundo de la Civilización Industrial se patentiza al estar regido como por el personaje del cuarto asteroide visitado por el Principito. Ciega avaricia del hombre, necio afán de acumular bienes materiales, dinero, estrellas de oropel que circulan por el mundo y refulgen en la telepantalla; ficciones de las auténticas estrellas que no podemos poseer ni posarnos en ellas con nuestro pesado espíritu conturbado. Pero en su necedad el hombre de negocios cree poseerlas, dando cuenta de su insaciable codicia por tener más y más y más falsas estrellas, atolondrado en los espejismos de su fiebre crisohedonista… El hombre se volvió cosa seria, por eso atesora las cosas en bancos y en casas de bolsa.
[xiv] El Principito. Libros y cultura. 1981 : 94, 89, 95 y 19.










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