Tasas de interés, sobrevaluación y estainflación
Escrito por Juan Castaingts Teillery | 21 de Agosto de 2008 | Categorias: Así Vamos | Tiempo de Lectura: 3m 57s | Leido 225 veces.
El Banxico aumentó las tasas de interés (su tasa de fondeo) en un cuarto de punto para, según su punto de vista, tratar de controlar la inflación creciente que se vive.
El Banxico no tiene atribuciones legales para influir directa o indirectamente en las tasas de interés del mercado. La ley sólo le otorga la posibilidad de actuar sobre la oferta monetaria; la palabra tasa de interés no existe en ninguna de las leyes que rigen al Banxico. El que un organismo institucional como el Banxico viole su propia ley es muy grave pues la desconfianza es uno de los principales problemas políticos, sociales y económicos y, cuando hasta el Banxico viola su propia ley, es muestra clara que el estado de derecho no tiene vigencia alguna. Creemos que el Banxico sí debería tener la facultad de intervenir en las tasas de interés y que además su objetivo legal no debería limitarse al control de la inflación sino también al impulso de la tasa de crecimiento pero la ley debe respetarse y mientras la ley no se modifique, la ley no se debería de violar por nadie ya que no hacerle caso a ésta, es justificar toda la criminalidad que hoy vivimos.
Pero pasando al análisis económico señalamos que nos parece una mala medida la tomada la semana pasada.
Cuando la inflación tiene por origen un incremento excesivo de la demanda interna, es decir cuando en otro lenguaje se dice que la economía se sobrecalienta, entonces un aumento en las tasas de interés o una reducción de la oferta monetaria puede mitigar el sobrecalentamiento (excesivo crecimiento de la demanda en relación a las posibilidades de la oferta) por el hecho de que al hacerse el dinero más caro o al hacerse más escaso, se reduce el crecimiento de la demanda y se le lleva a los niveles que la oferta puede satisfacer; con ello la inflación se atenúa.
El problema es que México no vive una situación que sea ni remotamente parecida al sobrecalentamiento. Lo que tenemos es más bien el caso contrario: una oferta perezosa que no reacciona y que carece de dinamismo. Las causas de la flojedad de la oferta son variadas. Mencionemos tres de ellas:
1. Carencia de verdaderos empresarios que innoven y arriesguen su dinero. Lo que tenemos son negociantes que no innovan y sólo quieren invertir sobre seguro con altas tasas de ganancia.
2. Carencia de competitividad proveniente de malas e insuficientes infraestructuras por el uso de tecnologías atrasadas que sólo sobreviven por el pago de salarios miserables, por la carencia de sistemas administrativos modernos lo que se refleja en altos costos de producción y malos sistemas de producción, por defectuosos sistemas de organización de los procesos de trabajo, etcétera.
3. Pésima guía gubernamental de la economía. Los dogmas del mercado hicieron creer a nuestros gobernantes que el mercado arreglaba por sí solo todas las cosas cuando en la realidad el mercado si bien tiene virtudes también tiene graves defectos sobre todo en un sistema altamente dominado por oligopolios.
Lo que se requiere no es subir sino bajar las tasas de interés. Aún el Banco Central Europeo ya dejó de aumentar las tasas y abre la posibilidad de bajarlas. En EU las tasas ya son fuertemente negativas.
Es cierto que de manera indirecta un aumento en las tasas de interés tiende a reducir la inflación. El mecanismo es el siguiente. Al aumentar las tasas en México, la diferencia entre las tasas de EU (hoy ya negativas en términos reales ya que la inflación es superior a ellas) y las de México, se hace más elevada y por ende, hay un flujo de capitales que viene a México a buscar tasas y ganancias más altas. Con el flujo de capitales, el precio del peso tiende a crecer y a sobrevalorarse (el lunes el peso ya estaba a 10.28 por dólar). La sobrevaluación conduce a que las importaciones se abaraten y por tanto, la inflación importada se hace más leve.
El problema es que el costo de menguar así la inflación es enorme desde el punto de vista del empleo y de la economía. Las importaciones se abaratan y no sólo amainan la inflación sino que compiten deslealmente (por puros procesos monetarios), con los productores mexicanos. Las exportaciones tienen problemas tanto por la caída de la economía mundial como por la sobrevaluación del peso. Asimismo, el incremento en la tasa de interés encarece las inversiones y por lo cual, se ralentiza a la economía.
Un poco de menos inflación a cambio de más desempleo y más estancamiento. No es una buena política.
castaingts42-juan@yahoo.com.mx










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