Centenario del Doctor Guillermo Ramírez Valdés

Escrito por on ago 4th, 2008 y archivado en Recuperando Aguascalientes. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Comentarios y referencias estan cerrados.

estetoscopioEl próximo miércoles cumplirá 100 años el Dr. Guillermo Ramírez Valdés, seguramente el primer médico dermatólogo que hubo en Aguascalientes.
Nacido en Zacatecas el seis de agosto de 1908, tengo entendido que fue hijo de un funcionario de la compañía de electricidad en esa ciudad, y que al jubilarse decidió establecerse en Aguascalientes.
En la ficha que José Luis Engel le dedica en su Diccionario General de Aguascalientes, publicado por el ICA en 1995, señala que 1926 el joven Ramírez Valdés se integró a la Cruz Roja como ambulante.
De esta forma se inició una relación que duraría décadas, y en la que ocupó diversos cargos en la benemérita institución, secretario de la directiva, vocal, director de la Escuela de Enfermería y de la propia institución.
Engel señala que estudió la carrera de medicina entre 1928 y 1933, habiendo regresado a Aguascalientes en 1935, e incorporándose a la Cruz Roja como jefe de ambulantes, y como maestro de la Escuela de Enfermería y Obstetricia.
Otras actividades que realizó, de acuerdo a la información de Engel, fueron las de profesor de biología en el Seminario y en los colegios Guadalupe Victoria y de La Paz, así como miembro de la Asociación Católica de la Juventud Mexicana y fundador del Movimiento Familiar Cristiano., organización que presidió entre 1967-70.
Otros elementos de su relación cercana con la Iglesia Católica están dados por el hecho de haber sido padrino de cantamisa del padre Jorge Hope Macías hace poco más de 60 años, y médico de cabecera del cuarto obispo, José de Jesús López y González, a quien acompañó en su muerte, en noviembre de 1950.
Además fue maestro del Instituto de Ciencias, y luego de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (candidato a decano del Centro Biomédico cuando desempeñó esta función el Dr. José Manuel Ramírez Isunza), director del Hospital Hidalgo, etc.
El Dr. Ramírez Valdés es un hombre gigantesco, dicho esto en un amplio sentido de la palabra, y aunque los años han ido encorvando su espalda, los hechos de su vida; su convicción de hacer cuanto esté al alcance de sus posibilidades a favor de la vida, quedan ahí, como evidencias de grandeza y bonhomía.
Poca gente llega a vivir tanto tiempo; tantos años, y por eso mismo es obvio que se ha ido quedando solo, su vida poblada por los fantasmas de quienes ya se fueron; sus otros contemporáneos, su esposa en primer lugar, la señora Florinda Muñiz de Ramírez.
Es, entonces, un monumento vivo de otra época, como el templo de San Antonio o como la cortesía y la bondad. A él se le puede aplicar perfectamente una variación del dicho aquel de cómo te ves me vi, como me ves te verás, para decir, más bien: como te ves me vi, como me ves no te verás, porque a estas alturas, con tantas preocupaciones, con tanto sicario suelto en la calle, los altísimos precios del petróleo, ya tantas otras cosas que nos dificultan la vida, resulta difícil llegar a semejante edad. Por eso, felicidades para él.
Como decían los antiguos, a sus 100 años goza de cabal salud, y en un descuido nos entierra a todos…

(Sus comentarios relacionados con esta columna puede dirigirlos a migrante[@]mexico.com).

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