Hacia el agotamiento de recursos naturales
Escrito por Juan Castaingts Teillery | 4 de Julio de 2008 | Categorias: Así Vamos | Tiempo de Lectura: 3m 50s | Leido 87 veces.
Las crisis hipotecaria, especulativa y del dólar, son importantes en un período corto pero no son graves en un período medio o largo, pues son crisis que siempre se han dado en el proceso de crecimiento económico. No es el caso de las crisis alimentaria y petrolera debido a que éstas tienen nuevas características. No son como las crisis que provienen de una carencia de la demanda o de una sobre-acumulación y sobre-producción. Por primera vez en la era moderna, se originan en un incremento de la demanda que no puede ser atendido adecuadamente por la oferta.
En funcionamiento normal, un aumento en la demanda no conduce a una crisis sino a un crecimiento, porque la mayor demanda induce a mayores precios; los nuevos precios hacen que la tasa de ganancia esperada por la producción aumente; la mayor tasa de ganancia atrae a nuevos productores e impulsa la producción de los empresarios ya instalados. Por eso la demanda arrastra a la oferta y al crecimiento.
Con los alimentos, algunas materias primas y el petróleo, se tiene el efecto contrario: la mayor demanda genera una fuerte alza en los precios pero muy poco en la producción de estos productos; en cambio los incrementos en los precios, tienden a trasladarse a otros productos haciendo que hoy día, la inflación cobre fuerza y comience a ser peligrosa. Así, vivimos un incremento en la demanda que no conduce a un crecimiento ni, hasta ahora, a una crisis sino a un fenómeno que se denomina estanflación es decir, a una combinación de estancamiento con inflación.
La demanda incrementada proviene (principalmente) del rapidísimo crecimiento de China y la India. Es cierto que hay mucha especulación. En el capitalismo la especulación es una parte indispensable de todo proceso. Pero hoy, la especulación es hacia el alza y lo es porque todo mundo espera que alimentos, algunas materias primas y petróleo vaya al alza. La especulación no cambia la tendencia sólo la acentúa.
Quizá mi argumento sea exagerado pero no falso. Es cierto que la especulación alcista tiene que llegar a un límite en el cual tiende a revertirse; también es cierto que aun hay cierta flexibilidad en la oferta de recursos de alimentos, materias primas y petróleo y que por ende, es probable que los precios desciendan algo en un futuro próximo pero todo indica que alimentos, materias primas y petróleo seguirán siendo caros y que ya no regresarán a los niveles que tenían hace año y medio.
Hay que admitirlo: el período de precios baratos en alimentos, algunas materias primas y petróleo ya terminó. Daniel Nahon especialista francés señala en el periódico Le Monde (21 06): “Los suelos ya no pueden más. Estamos al borde del abismo y si eso continúa habrá hambrunas”. Dos especialistas ingleses (Harold Mooney y Peter Raven) indicaron al periódico El País que: ”Se estima que en el planeta ya han desaparecido entre tres millones y cinco millones de animales, plantas y microorganismos”; y que de seguir la tendencia actual: “No van a desaparecer las especies, sino toda la vida en regiones enteras.”
La oferta puede aumentar algo, pero el hecho es que no puede responder a las nuevas necesidades. Al nivel tecnológico actual y dado el sistema cultural y de consumo existente, estamos llegando ya a los límites que plantea la naturaleza.
No es la primera vez que esto sucede en la historia de la humanidad. El antropólogo Marvin Harris en su libro “Caníbales y Reyes” nos señala que en varias épocas de la humanidad, el crecimiento de la población ha conducido a la “intensificación” es decir, a un proceso por el cual se utilizan con mayor vigor la tierra, el agua, los minerales y la energía disponible (dada la tecnología conocida). Estos hechos acarrean el agotamiento del medio ambiente, la disminución de la eficacia productiva y la búsqueda de recursos más remotos. Ante el agotamiento del medio ambiente, hay tres posibilidades o una combinación de ellas: a) una crisis económica y social profunda; b) un cambio social y tecnológico para el uso de nuevos recursos y, c) una fuerte disminución de la población. Esto en la época actual significa un cambio de civilización.
La industria China depende de una red que se extiende a buena parte del sureste asiático. China se desarrolló con precios de transporte bajos, y bajos costos de materias primas y alimentos ¿Lo podrá seguir haciendo con los precios actuales?
Los cambios y peligros que debemos realizar y afrontar son importantes. Nada de esto se toma en cuenta en el proyecto de reforma energética gubernamental.
castaingts42-juan@yahoo.com.mx










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