El Terror Mayor
Escrito por Alejandro Mora Gallardo | 26 de Junio de 2008 | Categorias: De terrorismos a terrorismos | Tiempo de Lectura: 25m 42s | Leido 36 veces.
DE TERRORISMOS A TERRORISMOS 2
EL TERROR MAYOR
Cuando se arrincona a un ser humano sin dejarle salida alguna, sólo le queda un recurso: inventar medios cada vez más sofisticados para vengarse.
Ana Politkovskaya.
Desde que los europeos surcan los mares en pos de la conquista del mundo propulsados por la pulsión de adquirir riquezas para sí y para su patria, propiciando lo que resultó ser un encontronazo con las culturas autóctonas precolombinas, e incrementando y trasladando hacia el Oriente las guerras efectuadas en contra de sus odiados rivales islámicos, desde entonces difundieron el terror para con los pueblos que invadieron y sacrificaron en aras de obtener metales preciados que absorben del ‘cuerno de la abundancia’ (América) y trasladan a Europa, insuflando la acumulación de capital en base a la cual las empresas europeas se modernizan. (En una primera instancia los metales extraídos de América son empleados en la compra de productos alógenos y suntuarios de origen asiáticos, pues la penetración en Asia por obvias razones será más lenta y difícil; así que primero compran y después irán dominando el tráfico mercantil…).
Un verdadero régimen de terror fue llevado a cabo por los euro-occidentales desde el siglo XVI con sus empresas coloniales, las que incluyen el saqueo despiadado, las masacres de pueblos enteros, el hurto de los bienes acumulados por los nativos, el despojo de tierras y la explotación de los aborígenes para hacerlas productivas. La esclavitud descarada o simulada contribuyó a incrementar la mortandad de los aborígenes, muchos de ellos perecieron en las minas para satisfacer la codicia de las primeras clases de capitalistas internacionales.
Aquello fue una auténtica empresa(1) de terror instaurada por Coronas ‘cristianas’ con el aval del Vaticano, pues incluía la catolización de los conquistados, significando atropellos para con los nativos que en mayor o menor medida fueron despiadados, según tiempos y lugares. Cierto es que en algunas ocasiones el terrorismo colonial fue paliado por medidas y disposiciones que la Corona hispana intentaba hacer valer como protección a los aborígenes; lo mismo de que hubo prácticas piadosas y humanitarias de no pocos frailes que fueron los auténticos defensores de los indios occidentales. Nada parecido a lo que ocurrió en Norte América, en donde la Corona inglesa, primero, y después los gobiernos estadounidenses, desconocieron la humanidad de los nativos.(2) Así es que en términos generales tanto los españoles como los portugueses, los holandeses, ingleses y franceses, después los angloamericanos, en las diversas oleadas de colonización que abarcan del siglo XVI al XIX, realizaron atrocidades propias de bárbaros-civilizados, (lo que es igual a decir: de euro-occidentales).
Un terrorismo sistemático bien organizado y fundamentado en una explotación económica continua garantizaba el flujo de recursos centrífugo-centripetos que la fuerza colonial-imperialista europea realizaba, atracción de recursos materiales que concretan en el establecimiento de un Mundo Nuevo en base a la explotación de Nuevos Mundos. El que la realización del Mundo Nuevo en el Nuevo Mundo fuera considerada como la instauración de la civilización entre los pueblos sojuzgados justificó las atrocidades cometidas. Tropelías de las cuales muchas veces los europeos no tomaron conciencia, y el lado oscuro de la colonización permaneció, o permanece, ignorado, ocultado por la fuerza de la realización del dominio imperialista que van estableciendo los occidentales por el mundo entero.
A manera de consigna y de justificación subjetiva los europeos colonialistas e imperialistas se acostumbraron a cometer fechorías y despojos en su cometido por establecer el dominio mundial que favoreció el desarrollo de la Era Moderna alcanzando la Revolución Industrial. En lo que dio en ser un proceso aparejado al desarrollo del sistema capitalista, sistema económico-politico para cuya instauración se requirió de ejercer prácticas despiadadas no solo afuera de Europa sino también adentro de ella, con la explotación del proletariado.(3)
En función de incrementar la riqueza de las naciones, las infraestructuras en franco progreso a partir del siglo XVIII y los bienes suntuarios con los que se regodean los miembros de la superestructura. El terrorismo de la civilización que avanza se efectúa auto-justificándose, los europeos llevan al resto del mundo la verdadera religión, el buen gobierno y los progresos de la técnica que se elaboran en la Europa Occidental, por lo que bajo tales consignas se suele justificar la dominancia que imponen, incluso y cuando las más de las veces implique la destrucción física o cultural de los conquistados (civilizados).
Esta condición mental extrovertida del conquistador que va en pos del mundo es ejercida por los occidentales desde hace siglos,(4) actividad impulsiva que se materializa en una praxis que golpea al otro -a la persona miembro de otras culturas- pretendiéndose tener derecho a hacerlo por esta superioridad divino-terrenal que se auto-conceden. En lo que efectivamente, el que los europeos vayan superando en tecnología y en tácticas militares a sus rivales es una gran ventaja, la ventaja crucial que les permite establecer imperios en los cuales no se pone el sol. Porque el poder parte de la iniciativa que se ejerza para dominar, realizando acciones que tienen por fin imponer un sistema de dominio propio de toda civilización (entendida como el conjunto de sociedades divididas en clases, a la manera de ser sociedades con Estado, esto es, regidas por un grupo o agrupaciones varias de poder que detentan el mando en una organización urbana encabezada por diversos tipos de gobernantes). Orden impuesto que vale para garantizar la reproducción de la sociedad en base al trabajo que se administra, el cual es apropiado en su transformación como riqueza mueble e inmueble por los jerarcas. En lo que viene a ser el ejercicio del poder por excelencia, el que implica tener la iniciativa, el don de mando que se impone por la fuerza (guerras en el caso de confrontaciones directas, intervenciones represivas internas, acciones represivas que se llevan a cabo en casos extremos) o por las maquinaciones de las leyes que generalmente favorecen a los pudientes.
Acción emprendedora de conquistar y dominar para establecer un orden favorable a los vencedores, ejercida como nadie por los occidentales, causante de innumerables atrocidades cometidas en el ejercicio del dominio imperialista. Citemos un ejemplo que viene a colación hoy en día en que yanquis y británicos ponen el grito en el cielo ante el uso de armas químicas. Pues he aquí el que la historia registra que los británicos “usaron armas químicas en su intervención de 1919 en el norte de Rusia contra los bolcheviques y, según el mando británico, con gran éxito. Como secretario de Estado en el Ministerio de Guerra en 1919, Winston Churchill se mostraba entusiasta con respecto a la posibilidad de ‘usar gas venenoso contra tribus no civilizadas’ -kurdos y afganos- y autorizó al mando de Oriente Próximo de la RAF a usar armas químicas ‘contra árabes recalcitrantes como experimento’, desatendiendo las objeciones del Ministerio de la India y calificándolas de ‘poco razonables’, y deplorando además ‘los remilgos sobre el uso del gas’: ‘No podemos, bajo ninguna circunstancia, acceder a no utilizar cualquiera de las armas disponibles para lograr la rápida conclusión del desorden que prevalece en la frontera’, explicó; las armas químicas son simplemente ‘la aplicación de la ciencia occidental a la guerra moderna”.(5)
Numerosas citas se podrían realizar para documentar la historia del terror colonialista, pues se trata de una Historia que abarca más de cinco siglos de atropellos, pero aquí nos enfocamos hacia el terrorismo que detona otros terrorismos desde el pasado reciente causando la actual convulsión social producida por un orden institucional en el fondo violento. Efectuándose como el poder de facto de los dominadores que no encuentra contraparte que lo censure, castigue o impida, en la mayoría de las ocasiones. Es el caso de los Estados Unidos ignorando la condena a que se hizo merecedor dictada por el Tribunal de Justicia Internacional con sede en la Haya, con motivo de que la CIA minó los puertos de Nicaragua; en uno de tantos actos cínicos cometidos por el imperialismo yanqui que no encuentran castigo porque, aunque en este caso el Tribunal Internacional emitió una sentencia en su contra, que ya es decir, no hubo poder en la tierra que la hiciera efectiva, que le aplicara algún castigo al infractor de las leyes internacionales, por lo que la ‘administración Reagan’ siguió prestando ‘ayuda humanitaria’ a los contras, procediendo a descalificar al tribunal; misma actitud que mantienen actualmente al oponerse a que un orden jurídico internacional se establezca, porque es obvio, algo así le estorba en sus prácticas imperialistas.(6)
Como también en ocasiones suele estorbarle la ONU, organización con la cual han sabido tener un comportamiento habilidoso para maniobrar con el que debiera ser el organismo internacional preponderante, aprovechando en repetidas ocasiones su poder de veto en el Consejo de Seguridad. Aplicando una política que se puede resumir en la siguiente frase: “los E.U. actuarán multilateralmente cuando sea posible, pero unilateralmente cuando sea necesario”.(7) Más claro ni el agua mineral; esa ha sido la estrategia que USA ha seguido para mantener su hegemonía internacional, lo que implica instaurar un orden que por sus características intervencionistas -como buen imperialismo capitalista- consiste en establecer un mercado favorable a la concentración de capitales, cual posesión de los bienes del mundo en propiedad de las transnacionales, en lo que va aparejado una feroz competencia -la disputa de las fieras-, peleada entre los grandes trust que se disputan esta posesión y/o el usufructo de los recursos naturales y de los mercados; tendencia que ha conducido a la fusión de empresas en los grandes consorcios que hoy dominan como oligopolios al mundo…..
Pero lo que ahora importa es hacer ver cómo este injusto orden internacional se constituye en la razón de Estado que ejerce un régimen de terror para con los ‘contras’ y marginados, o simplemente para con los pobres de la tierra. Estableciéndose un orden internacional (a nivel regional contando con la colaboración de gobiernos nacionales, que al unísono se concentran para encabezar un orden concordante -cantando a coro- con los designios que los capitales matrices dictan como apoyo de aliados incondicionales). Orden internacional capitalista, razón de Estado que opera preferentemente en función de intereses transnacionales, violencia institucional, normatividad legal, dispositivos de reproducción, procedimientos de vigilancia, control y represión de los ciudadanos. En cuanto el sistema capitalista funciona cometiendo múltiples injusticias realizadas las más por pulsiones crematísticas, y establece un orden económico que margina y explota a la mayor parte de la población mundial, ejerce un sistema de terror sistémico que afecta a los desprotegidos, a los pobres de la tierra.
Orden establecido que en los casos más extremos como ocurre en Palestina lacera el modo de vida de los sojuzgados hasta el grado de ser un terrorismo de Estado -como régimen opresivo que se ejerce en la vida cotidiana durante años que ya suman décadas-, el que se impone sin alternativa, de allí el que haya provocado la reciente reacción virulenta, los atentados suicidas como el colmo de la acción terrorista. Pero nótese que el terrorismo de Estado pega primero y lo hace de manera continua, permanente, socavando la resistencia sigilosamente, sin escandalizar pero de forma persistente y contundente, en parte a la manera que ya Max Weber hacía entender como violencia legítima que el Estado se arroga; procediendo a mortificar a pueblos u agrupaciones disidentes que por un u otro motivo se convierten en un estorbo a que los imperativos del capital se materialicen.
Desde China hasta Chiapas, pasando por Chechenia y Cahemira, el Timor, Costa de Marfil…., diversos pueblos del mundo sufren la afectación que la civilización tecnócrata asesta como guerra económica, como guerra de desgaste, como dominio institucional que permanentemente los afecta y controla, llegando a convertirse en un terrorismo de Estado que en los casos más extremos necesita utilizar métodos violentos de represión. Todo sea sacrificado para que el status quo se reproduzca -con lo que eso representa en cuanto a que la marcha acelerada del progreso material siga adelante, porque así lo designa ya la razón de ser de la sociedad industrial que determina la manera de comportamiento de las estructuras institucionales capitalistas.
Así pues, no hay peor terror que el que se ejerce de manera cotidiana condenando a las personas a la miseria, manteniéndolos en una condición marginal que les niega posibilidades de vida que otros sí tienen, poblaciones a las que se les oprime en sus lugares naturales de residencia, o que cuando se requiere se les desplaza de sus asentamientos por motivos lo mismo económico que políticos. Y si palestinos y otros islámicos tienen décadas de estar padeciendo la presión del neocolonialismo occidental y la inserción de Israel en el Medio Oriente favorable a los intereses occidentales, ejerciéndose un terror imperialista que los mortifica, hasta cierto punto parece natural la reacción drástica de su parte con la que responden como efecto (afectados) a consecuencia de la violencia padecida en carne propia. Situación en la cual el Estado israelí golpea con la fuerza de un ejército moderno, utilizando armas de reciente factura, made in USA, -que tan sólo a los británicos y a ellos se las venden-, incluyendo un arsenal nuclear en números desconocidos, sólo posible en su realización por haber contado con el apoyo de la OTAN, además del gobierno norteamericano, por supuesto. Contando también con una policía secreta de primer nivel (la Mossad). Para así establecer el poder de un Estado Moderno y vigoroso, una auténtica potencia incrustada en el Medio Oriente, apoyada en la poderosa facción de judíos (de Babilonia) ubicados en los EU quienes gran poder financiero e influencia tienen en Washington y en New York.(8)
Este formidable poder de las potencias de derecha es el que causa esta condición terrorífica en la que viven los palestinos, los que se han visto obligados a responder con la impotencia de los débiles, utilizando piedras lanzadas por adolescentes, en lo que viene a ser la intifada. Los propios atentados suicidas, perpetuados por personas-bomba se explican -mas no se justifican- por la desesperación que embarga a un pueblo acosado. Violencia desenfrenada que va in crescendo como escalada de este terrorismo de respuesta que los musulmanes llevan a cabo después de haber sido humillados en repetidas ocasiones durante el siglo XX por las potencias occidentales e Israel, lo que haría entendible, también hasta cierto punto, los atentados suicidas del todavía oscuro 11 de septiembre ….
En el fondo de todo terror que hoy en día martiriza a tantos inocentes está el terror que de manera sistemática genera el capitalismo imperialista que va empobreciendo a los pueblos y depauperando a la Tierra, de allí el que la reacción de los débiles degenere también a su vez en ese terrorismo despiadado e inhumano de los grupos fundamentalistas musulmanes, los que por su idiosincrasia religiosa que conserva el fervor antiguo de la tradición monoteísta como en ninguna otra religión, son la cultura predispuesta a confrontarse con el ‘Gran Satán’, aunque pare ello los guerreros de Alá también se rebajen a actuar de una manera inhumana y no como lo solían hacer con gallardía según dictados de Mahoma en los comienzos de la jihad. Pero este no es el mejor de los mundos posibles y la descomposición ética afecta la situación mundial en un ámbito en el que las sociedades se descomponen en sus componentes individuales y colectivos por la proliferación del ego y la vanagloria, porque tenemos un gran odio en nuestros corazones corrompidos por una manera de vida que dista mucho de ser la adecuada para seres que pretendemos ser racionales. La injusticia de este mundo desquiciado propicia la generación de más injusticia; los yanquis van a Afganistán en búsqueda de venganza y cientos de inocentes que habitan en uno de los países más pobres del mundo lo tienen que padecer.
Algo similar pasa en Chechenia, en donde el imperialismo ruso heredado de la URSS comete masacres, reproduciendo una situación similar a la de los Estados Unidos e Israel en Palestina, y a como en menor intensidad acaece con la dominación China en el Tíbet. Una gran nación ataca a una pequeña y pobre; en el caso de Rusia, trátese de terribles atentados en contra de civiles, perpetrados, al parecer, por una minúscula y sanguinaria mafia de terroristas chechenios. Para que tengamos que también allí la espiral de la violencia se dispara. La primera guerra en Chechenia le costó la vida a algo así como 100,000 o 120,000 personas y su capital Grozny quedó derruida. Y en la segunda intervención comenzada en 1999 pagan los civiles con sus vidas la arremetida rusa que va en busca de los terroristas islámicos. ¿A cuántos asciende el número de muertos? Un Comité de Madres de Soldados rusos calcula en 60,000 los muertos; la Asociación de Víctimas de los Campos de Concentración -ONG Chechena- en 100 mil; una Organización de Derechos Humanos de Helsinki indica que cada mes mueren en Chechenia entre 50 y 80 civiles,(9) es decir, mueren más civiles que soldados rusos o guerrilleros islámicos. ¡Es algo pavoroso! De ahí el que en venganza Abu Bakar y su escuadrón de terroristas suicidas hayan dicho en el asalto al teatro Dubrovka de Moscú: ‘Venimos a matar a sus mujeres, sus niños y sus ancianos porque ustedes están matando a los nuestros’. Es el ojo por ojo y diente por diente, la respuesta del odio acumulado multiplicando la muerte.
Y no se trata de defender a los regímenes islámicos que suelen ser intensamente opresivos para con sus propios súbditos, ya que si ejerciesen un imperio las condiciones mundiales serían mucho peores, con una monarquía encabezada con un tipo como Saddam Hussein o los talibanes, siendo más el caso de que en calidad de ofendidos se están convirtiendo en los terroristas número uno del orbe como reacción al acoso neocolonial del Occidente hambriento de petróleo. Pero cuidado, pues esta compulsión capital-imperialista puede seguir provocando reacciones contrapuestas en diversas partes del mundo, de muy diversa índole, lo mismo que guerrillas aparentemente vinculadas al narcotráfico como en Colombia. O mejor aún, rebeldes insurgentes como la neozapatista que levantándose en Chiapas ante regímenes autoritarios e insensibles a la depredación de las riquezas que el continuo maquinal capitalista ejerce en el sudeste de México; y peor si el Plan Puebla Panamá no toma en cuenta los legítimos reclamos de los nativos por resguardar los recursos naturales de las tierras que habitan, y darles participación justa en el uso racional que se debe hacer con tales riquezas.
Pero he aquí que la mentalidad occidental-colonialista reproduce viejas consignas ideológicas, justificantes de su dominio imperial, porque ahora ellos encarnan la puntalanza del progreso (ya no se trata del ‘espíritu’ hegeliano, sino de pilotear la Máquina que el Reino del Hombre ha construido). Así entonces, los europeos septentrio-occidentales y por extensión los norteamericanos -sus auténticos herederos en la victoria- se conducen como si tuviesen el derecho de ser corsarios en el mundo, patente otorgada por la divinidad, o por la inteligencia o superioridad racial que desde el tiempo de los helenos en cierto modo suelen pretender. De allí el que con tal mentalidad tiendan a cometer tropelías, verdaderos actos terroristas, sin mirarlos como tales, creando una falsa conciencia que anula o palia la carga moral de dichos actos. Atentados terroristas que realizados bajo la égida del Estado se pueden realizar de manera institucional, es decir, despersonalizada, aminorándose la carga en la conciencia como parte de un proceso de causa mayor en el que los agentes que lo ejecutan actúan en calidad de sujetos que cumplen órdenes, o de marionetas que aceptan los imperativos que el sistema establece como una sobredeterminación, la cual, por supuesto, está dada por intereses económico-políticos que favorecen el modo de vida capitalista del cual se benefician los potentados y principales gobernantes. En estos tiempos, trátese de los señores del poder y del dinero, los organizadores multiplicadores de beneficios lucrativos obtenidos como usura y a costillas de endeudar a las naciones dependientes, empobreciendo a los pueblos; los amos de las industrias en plena reconversión ante una tecnología que avanza vertiginosamente, y desde luego, como señores de las riquezas naturales de la tierra -la auténtica riqueza- de la cual se apropian para explotarla, usando para ello a su conveniencia las constituciones nacionales a las que suelen mangonear y cambiar a su antojo para garantizar el usufructo de lo que teóricamente son los bienes de la nación -según esto, entiéndase, de un ‘pueblo’ idealizado en las constituciones pero fregado de mil maneras en la realidad.
En fin, son muchos temas que por ahora tan solo se lindan apareciendo como preámbulo para entender algo cardinal que nos afecta en la actualidad y que tiene que ver con esta violencia institucionalizada que establece la dominación capitalista, como razón de Estado, la que en sus casos más extremos se convierte en un verdadero terrorismo de Estado.
Razón de Estado que es esta razón constructiva de la tecnósfera (industrial); razón pragmática capitalista que busca multiplicar las ganancias; razón instrumental que codifica las relaciones humanas; razón funcional que instaura un orden autómata-maquinal. Razón de un orden o sistema totalitario complejo y completo en su ordenamiento cuadriculado, sobredeterminando las áreas de trabajo sometidas a un control absoluto en cuanto al orden de prioridades se refiere. ‘Razón’ alienante que domina las mentalidades haciéndolas propensas a la aceptación de injusticias, porque la verdad puede ser suplantada por mentiras, como la realidad adulterada bajo los efectos distorcionantes que difunde la telepantalla e induce hasta el subconsciente colectivo, con ese proceso de idiotización del ser humano que emprende la televisión comercial desde hace décadas.(10)
Razón del establishment occidental que triunfa en el mundo entero, al que ha conquistado, convirtiéndose en el mejor proyecto de desarrollo y de realización de un sistema productivo gubernamental.
Un tipo de razón que empapa al mundo y puede disimular el terror que causa, aun y cuando cometa las peores atrocidades, siendo capaz de proseguir realizándolas, porque el orden que establece funciona, y funciona muy bien, como la NASA, el Pentágono, Wall Street, la OTAN, los institutos de investigaciones científicas del primer mundo, etcétera; implantando un dominio mundial que se basa en el progreso material. La marcha ineluctable del progreso, el incremento del confort, aunque sólo beneficie a un porcentaje reducido de la población y tenga un lado filoso que lacera a la naturaleza, lo que se compensa con el perfeccionamiento de los enseres, el mejoramiento constante de la tecnósfera con los avances científicos y técnicos que auguran un domo artificial; presupuestados como una hipotética carrera hacia las estrellas que permitirá al hombre -o en lo que se convierta en un próximo futuro- ir más allá de su período de vida circunscrito a la tierra…
Mientras este progreso prosiga comandado por los capitalistas (encarnaciones del espíritu relojero del mundo) y sigan siendo capaces de incrementar la tecnósfera -aunque se lleven a media humanidad entre las patas, al fin de que el fin justifica los medios- la dominación imperial capitalista que patrocina la marcha del progreso ineluctable seguirá realizándose y los capitostes dirán que la tecnociencia, con su perfeccionamiento, salvará a la tierra. Y el lado oscuro de la modernidad capitalista, como reino mitigado del terror, seguirá efectuándose y conforme se agudicen los problemas y cunda la escasez y la carestía…, ¡sálvese quién pueda del reino de la Bestia apocalíptica! O como lo sugería Kant en el Fin de Todas las Cosas, cual noción propia de la escatología cristiana, ¡del reinado del Anticristo que se establecería en la Tierra por un breve lapso antes del juicio final!: “breve reinado -probablemente asentado en el temor y el egoísmo (cabría añadir: y en el engaño)-” (11); condición negativa, a la manera de ser el fin inverso de todas las cosas, implicando el fracaso de la Iglesia Católica; situación a la que se llega por la depravación humana de un comportamiento antinatural.
Publicado originalmente en Crisol # 168, octubre-noviembre 2002 (versión impresa)
NOTAS
(1) Empresa porque como tal fue concebida desde un principio; conquista y sometimiento de los aborígenes contactados y extracción de riquezas para beneficio personal y de la Corona.
(2) Los indios eran oficialmente considerados naciones extranjeras -en su propio territorio- hasta 1832, lo que “fundamentalmente se debió a la posición de la religión protestante que concebía a los indios como seres fuera de toda redención; no así la iglesia católica que los protegía”. Presentemos tres botones de muestra del anglocoloniaje. En Virginia: “El método inglés era atacarlos por sorpresa con la intención de exterminarlos”. En Plymouth, después de años de paz con los wampanoagas, los colonos los atacan cuando los indios dejan de alimentarlos… Los puritanos de Massachussetts invocando el derecho divino “ocuparon tierras que los indios no habían sabido explotar”. EUA1 -documentos de su historia política 1-. Instituto Mora-Alianza Mexicana. Prólogo: XXV y XXVII.
(3) Ya nos hemos ocupado de ese tema en otra ocasión en esta revista: Crisol # 69 y 105. Siguiendo, desde luego, los estudios del maestro Marx, quien analiza de manera incomparable el proceso de acumulación originaria de capitales, precisamente en El Capital.
(4) Desde Colón, desde Cortés, Pizarro, Nathaniel Bacon, etc., produciendo hombres violentos y desquiciados, como fue el caso de entre los conquistadores de la Nueva España de Nuño de Guzmán (quién no hizo honor a su apellido). Algo similar representa Custer en los EU.
(5) “La administración Kennedy fue pionera en el uso masivo de armas químicas contra civiles al lanzar sus ataques contra Vietnam del Sur en 1961-1962”. Noam Chomsky. Estados Canallas -el imperio de la fuerza en los asuntos mundiales-. Paidos. 2001 : 41. ¿Quiénes son los verdaderos Estados Canallas? Los estadounidenses tuvieron por maestros a los británicos, simple y sencillamente porque los ingleses fueron los señores del mundo durante el siglo XIX y principios del XX. Si no, de dónde se inspira Orwell para el Ingsoc, ¿tan sólo de los regímenes totalitarios de Hitler y de Stalin?
(6) Y más ahora que los republicanos están en la Casa Blanca y controlan el Congreso. Lo que explica el retorno del premio novel de la paz (de risa) Henry Kissinger -todo un caso por analizar-, quien sin lugar a dudas es responsable de múltiples intervenciones tenebrosas cuando el imperio pisaba fuerte en la Guerra Fría durante el período de Nixon y Ford. (Vid. Chomsky. La Segunda Guerra Fría, cap. 3 Kissinger los Años en la Casa Blanca. Christopher Hitchens. Juicio a Kissinger. Anagrama). Ahora que Kissinger ha sido citado para declarar en cortes europeas, en un simple intento que no pasará a mayores porque es uno de los principales miembros del régimen imperial capitalista en funciones desde la década de los setenta, quien no ha dejado de estar activo, pues como buen capitoste, combina las actividades ‘diplomáticas’ con los business. Y su retorno revela la nueva oleada de la extrema derecha, extendiendo un tentáculo hacia México con la contratación de Alan Storga como cabildero del presidente Fox (Carlos Ramírez. Hidrocálido lunes 2 y martes 3-12-02). Que un tipo de la calaña de Kissinger ‘investigue’ los atentados del 11-09-01 equivale a que la comisión Warren ‘analice’ el asesinato de John .F. Kennedy y concluya que Oswald era un supertirador que disparaba balas mágicas, posibles sólo en las caricaturas… Esto y más va en el sentido de que la gran araña teje hoy más que nunca una tenebra escabrosa.
(7) Gobierno de Clinton 1993. Posición reiterada “en 1999 por el secretario de Defensa, William Cohen, quien declaró que EE.UU. estaba dispuesto a hacer un ‘uso unilateral del poder militar’ para defender intereses vitales, que incluyen ‘asegurar el acceso sin obstáculos a mercados clave, aprovisionamiento de energía y recursos estratégicos’ y, desde luego, todo lo que Washington pueda decidir que está dentro de su jurisdicción interna¨”. Chomsky : 13.
(8) El caso de Sharon es similar al de Kissinger, otra ave de rapiña imperialista para la que no hay poder en la tierra que los condene. Incluso cuando queda en claro que su estatus valió para que se eliminara a un implicado clave en la matanza de Sabra y Shatila; se trataba de Elie Hobeika, un libanés maronita, presunto mercenario que encabezó la masacre, siguiendo probablemente órdenes del ejército israelí que había invadido Líbano bajo la dirección de Sharon: “La explosión arrojó su cadáver carbonizado a 50 metros de distancia”. (Anne Marie Mergier. Proceso 1318. 3-02-02). Los muertos en Sabra y Shatila se calculan en 3,500 y en 4,000 a los refugiados palestinos y libaneses; corría el año 1982. Antes de lo cual, la invasión israelí a Beirut causó la muerte de más de 18,000 personas (Juan Agullo. “Sharon en el Banquillo”. La Jornada. Masiosare 9-12-02). Fue tan escandalosa la matanza que el propio gobierno israelí organizó una comisión, ‘Kahan’, para indagar sobre el caso y su veredicto reconoció la responsabilidad indirecta de Sharon, quien a consecuencia renunció a su cargo. Otras dos comisiones internacionales fueron más severas en su dictamen. Pero Sharon no fue juzgado. Y desde entonces, el conocido como el carnicero de Sabra y Shatila siguió libre y campante, como el mismo Hobeika; hasta que el 18-06-01 algunos sobrevivientes de la masacre presentaron en Bruselas una demanda judicial. Hobeika estaba dispuesto a comparecer ante el tribunal, acusando a los israelíes de haber utilizado al Ejército Libanés del Sur, disfrazados de Fuerzas Libanesas ‘cristianas’, en el atentado. Cierto o no, el caso es de que lo mataron. Y asimismo, el Estado judío presiona a Michael Verhaegui y a Josy Dubié, abogado y senador belgas, respectivamente, quienes están siguiendo el caso: “Son múltiples, abiertas y sordas, las presiones ejercidas por Israel sobre el gobierno belga… Desde hace meses lleva a cabo una campaña de descrédito contra Bélgica, describiendo al país como antisemita. ¡Es indigno! Revela que él (Dubié) ha sido objeto de ataques violentos. Es hostigado por fax y teléfono. En su correo electrónico recibe mensajes llenos de odio… El gobierno israelí gasta fortunas para contrarrestar la iniciativa judicial de los 23 sobrevivientes de Sabra… Por si eso fuera poco, el gobierno israelí contrató hace poco los servicios de una empresa de relaciones públicas con ramificaciones en toda Europa, para intentar mejorar la imagen de Sharon y desacreditar la demanda contra el primer ministro israelí y a los demandantes”. Proceso : 54). ¡Ese es terrorismo de Estado a su máxima expresión! Ese es el poder de los estados imperiales; la alianza USA-Israel, signada por la extrema derecha que gobierna sus respectivos estados los convierte en los máximos terroristas del mundo. ¡Ese es el poder de los intocables!
(9) Homero Campa. Chechenia, guerra sin fin. Proceso 1356. 27-10-02.
(10) De la academia de Platón, en la que en lo exotérico se conocía el orbe y se discutía la política y en lo esotérico se revelaba lo eidético, a la academia de cantarines comerciales hay una involución degenerativa de la cultura; del ciudadano libre y enaltecido de Atenas a la tele audiencia manipulada en la telesfera, todo sea por la operación triunfo bajo la égida del Big Brother. Espere próximas sorpresas y esté atento a nuestras promociones, nos interesa su opinión pues trabajamos para que siga usted concediendo su atención y su cerebro, y puede que algo más…
(11) Emmanuel Kant. Filosofía de la Historia. FCE : 144.










Cineforever
Crisol Plural
El Electoral
Juega-ya
PsicoloBlog
Trozos de Código