Aguascalientes, Aguascalientes.-Una vez más la ciudad amaneció con eventos sangrientos : otro policía acribillado por la delincuencia organizada, el robo de dos cajeros automáticos en el Hotel Fiesta Americana y un “levantón” más a un distribuidor de drogas.
Desde las 5:30 de la mañana reportaban desde la delegación Jesús Terán la muerte de un comandante de tránsito al que le costó la vida tripular una unidad de CIPOL y ser confundido con otro oficial corrupto, que no atendió las llamadas de radio que se hicieron antes de la balacera tupida, granadas que explotaban en torno a la fatídica camioneta de CIPOL y una patrulla tapando el posible refugio.
Daban cuenta también del asalto a los cajeros e incluso en la confusión se llegó a comentar que hombres fuertemente armados habían tomado las oficinas de la policía ministerial.
Las torretas prendidas, los vehículos oficiales de la ministerial, las patrullas, camionetas con elementos federales y hasta las fuerzas castrenses salieron a las calles para que el resultado fuera el mismo de siempre: no hay detenidos.
El temor y el miedo se sintió en el ambiente, los conductores que inician labores desde temprano miraban con desconfianza hasta al conductor de al lado, precavidos, temerosos.
El reto más grande de las autoridades al frente del municipio y del estado es devolverle a las personas la confianza de salir a las calles, mucha gente decidió ayer no salir a trabajar y no llevar a sus hijos a la escuela, porque perciben a la ciudad como insegura.
Pero nadie sabe por dónde comenzar. Palabras van, palabras vienen. Silencios grandes y crudos, por no obtener respuestas para ello. Promesas incumplidas… más promesas que difícilmente se podrán lograr. Reuniones emergentes de seguridad, conferencias de prensa, pronunciamientos. Al final todo queda exactamente igual, no hay principio y mucho menos un final.
Armas de grueso calibre, granadas , ejecutados, levantados, baleados, narcotraficantes, delincuencia organizada, secuestros, violencia, extorsiones, secuestros Express, policías en complicidad… son palabras que antes sólo se escuchaban en eventos nacionales. Ahora son parte del vocabulario de nuestros niños.
Y aún así, hay personajes que todavía se niegan a creer que ya formamos parte de las ciudades más inseguras del país, y con todo y ello se aferran a decir que son hechos aislados o se justifican diciendo tonterías como “era hija de delincuentes”. O incluso hay otros que creen que con una varita mágica podrán erradicar la delincuencia del estado, o con un helicóptero, o con camaritas, o con costosos asesores.
Ayer se callaron las voces de todos los adelantados que ya están peleando un puesto en la curul, en la silla presidencial o en el palacio mayor. Ayer cayó un cubetazo de agua fría a los partidos políticos, a la iniciativa privada, a la sociedad civil.
La seguridad es el principal reto de las autoridades actuales… y también de las futuras. Las descalificaciones entre partidos, precandidatos, grupos de opinión ya no son válidas. Queremos resultados. No palabras. Queremos seguridad y confianza, no marchas organizadas como parapetos de unos cuantos lidercillos.
Nota: El Sol del Centro, 18 de junio de 2008, Norma Sánchez
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