La ejemplar Isabel Miranda Wallace
Escrito por Humberto Musacchio | 16 de Junio de 2008 | Categorias: La República | Tiempo de Lectura: 2m 7s | Leido 594 veces.
Entre las 14 y las 14:30 horas del lunes 9 de junio, a las puertas de su oficina situada en Villa Coapa, doña Isabel Miranda de Wallace sufrió un atentado que afortunadamente frustraron los integrantes de su escolta. La señora iba con su nieto, quien al igual que ella resultó ileso. Tuvo menos suerte Carmen García Pérez, una empleada doméstica que salió herida de la balacera.
Como se recordará, en julio de 2005 fue secuestrado y asesinado el empresario Hugo Alberto Wallace Miranda, hijo de doña Isabel. Ante la inactividad o la ineficacia policiacas, la señora se dio a la tarea de perseguir a los criminales. Por principio de cuentas, ofreció medio millón de pesos a quien informara sobre los asesinos y procedió a realizar investigaciones, las que hizo con tanta eficiencia que ella misma fue localizando a cada uno de los delincuentes y llamaba a la policía para que nada más los aprehendiera.
Así fueron cayendo los asesinos, entre otros un tal César Freyre, ex comandante de la policía judicial de Morelos, y Brenda Quevedo Cruz, la mujer que sirvió como gancho en la operación que culminó con la muerte de Alberto Wallace. Todavía se halla en libertad Jacobo Tagle Dobin, uno de los participantes en el crimen, y no será extraño que estuviera detrás del reciente atentado contra la señora Miranda de Wallace.
Sobre los hechos, está la versión de doña Isabel de que dos sujetos le dispararon cuando abordaba su camioneta e incluso declaró que entraron a sus oficinas y que el intento de asesinarla se frustró por la intervención de sus escoltas. Sin embargo, Javier Carrillo, oficial de la policía capitalina, declaró (La Jornada, 10/VI/08) “que los agresores tenían como objetivo robar a un cuentahabiente y que desconocían que en el lugar se encontraba Isabel Miranda”.
Cabe citar al tal Carrillo, pues deducciones como la suya, contrarias a la versión de varios testigos, y al hecho de que el vehículo de la señora tuviera varios impactos de bala, demuestran que abundan los elementos sin calificación para perseguir y capturar criminales. Por eso mismo, cuando ocurrió el asesinato de su hijo, Isabel Miranda optó por realizar ella misma tareas por las que la ciudadanía paga a las muchas policías del país.
La primera obligación del Estado es proteger la vida y propiedades de los ciudadanos, pero es obvio que las autoridades —y aquí hay que incluir a las de todos los partidos— no pueden cumplir con ese deber elemental. ¿Qué hacemos? ¿Nos cambiamos de país?










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Por favor, ya paren con todas estas mentiras. Se sabe que el hijo de esta mujer esta envuelto en narcotrafico y contrabanda. No se dejen llevar por el dinero de esta mujer. Ningunos de los que se encuentran en las carceles tienen nada que ver con esto. Y para los que no lo sepan, trataron de culpar a otra persona del secuestro de Hugo, pero se le reviro el pueblo contra la PGR y no lograron con su cochinadas en plantar evidencia falsa en el sitio y hogar de esa persona. Si Miranda, tu sabes de quien yo hablo. De santa no tienes nada. Deberias correr para la presidencia de Mexico por lo corrupta que eres.
Fernando, tu comentario esta basado en mentiras sin sentido. Si el hijo de la Sra. Wallace fuera narcotraficante no crees que simplemente hubiera mandado a matar a todos ellos? En México los narcotraficantes resuelven sus problemas a balazos. Por otro lado, en México la impunidad es uno de los mayores obstáculos para la justicia. Miles de delincuentes salen libres porque las leyes defienden la inocencia de los involucrados hasta que se demuestre lo contrario. Si ellos estan en la carcel es porque existe suficiente evidencia para emitir una orden de arresto.
Pedro,
Porfavor, tu lo sabes bien que no existe suficiente evidencia. Solamente la de Juana Hilda a base de tortura, y eso es lo que le epera a mi esposa si logran a llevarla a Mexico. La unica razon que todos los “involucrados” estan en la carcel es por el dineral de la Sra. Miranda. Y la unica razon que los narcotraficantes no han hecho lo que tu dices que hacen, es porque la Sra Miranda lo tiene bien escondido. Porque tu crees que invento toda esta locura que poco a poco se ha ido despejando? Todas las pruebas de ellas son de palabras de personas que ella misma no puede encontrar, el dinero si puede comprar mentiras, pero cuando llega la hora de confrontar a un juez y darle validez, se desaparecen. Mi esposa esta sufriendo en la carcel, y le han robado tiempo de su vida, pero lo que Dios le tienen de reembolso a ti a todos los que siguen con mentiras, no les va a gustar. Suerte amigos, no los deseo mal, Dios se encarga de la venganza, que ni con dinero o sangre podras pagar.
Fernando, tu bien sabes que Hugo Alberto no era narcotraficante, la que se dedicaba a vender drogas era tu mujer, como consta en actas en el expediente, donde textualmente dice:
“De los lugares que ellos frecuentan o frecuentaban, esta un restaurante que se ubica en Polanco, sin recordar el nombre, así como un antro llamad Doberman, el cual se ubica por Insurgentes, sin conocer la dirección precisa de los anteriores lugares pero sé que el dueño de dichos lugares es (a) “EL COQUIS”, así como el antro “LA CAMA”, el cual se ubica en Insurgentes, en el interior de Plaza Inn, desconociendo quien sea el dueño, BRENDA y JACOBO, en compañía de CESAR acudían a esos lugares, con frecuencia sobre todo, en los dos primeros, ya que eran amigos de “COQUIS”, recuerdo que en alguna ocasión BRENDA hizo el comentario que en esos lugares, ya tenía “clientela” esto es, que les vendía tachas”
Si quieres más pruebas, simplemente observa todas las fotografias que existen de Juana Hilda abrazada con narcotraficantes en el expediente.
O como explicarías que el amigo de Brenda Quevedo y el hermano de Cesar Freyre fueron acribillados en un ajuste de cuentas?
FERNANDO.- El que tiene que parar de tantas mentiras infundadas eres tu, escribes en varios blogs con la única cantaleta de TORTURA de Juana Hilda, solo tu crees este debil pretexto.
Porque llevan dos años 9 meses en el juicio, porque se ha litigado, se han solicitado testigos de ambas partes, se han hecho infinidad de periciales, además de exisitir infinidad de pruebas en contra de Brenda Quevedo, Jacobo Tagle y demás complices.
Que siginifica cuando dices de le reviro el pueblo contra la PGR?, no entiendo, eso jámas ha pasado, no se quien te mal informa.
Lo que si es cierto es que tu esposa es una SECUESTRADORA, ASESINA, MENTIROSA, MANIPULADORA, ETC. ETC.
Fernando López .- No tiene muchos días que publicaron la noticia en México , que a Brenda Quevedo le negaron la fianza en Estados Unidos.
¿No te has preguntado porque? será porque en Estados Unidos tienen suficientemente documentado el secuestro y crimen del que acusan a tu esposa? o me vas a decir que es porque tiene dinero, porque todos tus argumentos son TORTURA, DINERO, que yo sepa no has mencionado una sola prueba para demostrar la inocencia de tu mujer, de ser así ya estaría en la calle en libertad.
Deja de vertir ofensas, amenazas y mentiras contra la Sra. Miranda, no vas a conseguir nada, toda la sociedad Mexicana sabemos quien es,
es una persona muy admirada, querida, respaldada por organizaciones que reconcen en ella a una luchadora incansable , con mucha credibilidad y que ha demostrado con hechos y pruebas lo que no han podido demostrar los secuestradores.
Fernando, no escribas lo que no te conste, por favor, esa mentira del narcotrafico ni quien lo crea, PGR se iba a quedar callada cuando la Sra. Miranda les dice incompetentes? ahí aprovecharían para atacarla y dar a conocer lo que tu dices. ES IMPERDONABLE que hables así de una persona que secuestraron y mataron, debes tener respeto porque recuerda que TODOS podemos estar en la mira de los secuestradores y tu tienes a una muy cerca, CUIDADO!
Fernando López
Solo para comentarte que estas rotundamente equivocado, el prestigio que tiene la Sra. Miranda esta más que probado con todos estos anos de lucha. Entiendo que tu eres el esposo de una de las secuestradoras, tu única opción es probar que su detención no es justificada.
La Sra. Miranda hoy por hoy tiene todo el respeto y respaldo de la ciudadania, para que me entiendas es un icono contra la IMPUNIDAD que vivimos en México.
En lugar de atacar a esta mujer admirable, inteligente, valiente , busca como probar que tu esposa es inteligente.
Es cobarde que juzgues a su hijo sin tener pruebas, el fue secuestrado y asesinado, y encima de todo esto tu tratas de ensuciar su memoria, eres un ser muy ruin y perverso, bueno como dicen en México cada oveja con su pareja, que podemos esperar del esposo de una secuestradora.
Preguntale a Miranda comon le fue el caso esta semana pasada. No se preocupen, ustedes van a leer mucho mas en las siguientes semanas de este caso.
POBRE FERNANDO PORQUE CREE EN UNA VERDADERA DESCONOCIDA. MIRA YO TUVE LA DESGRACIA DE TRATARLA Y TE PUEDO ASEGURAR QUE NO TIENES IDEA DE SUS ALCANCES ES MENTIROSA DURA MALA Y ADEMAS TIENE LA CAPACIDAD DE DIRIGIR AL PROPIO CESAR PREGUNTALE A TU SUEGRITA PORQUE SI TENIA UNA PROFESION NO LA EGERCIA Y PORQUE VIVIA CON JACOBO QUE NUNCA TUVO NI OFICIO NI VENEFICIO SOLO LA TRANSA EN EL GRUPO ERA TEMIDA . Y TAMBIEN PREGUNTALE A MAMA GALLINA QUE HICIERA LO QUE HICIERA
SIEMPRE LA SACABA DE LA BRONCA Y PREGUNTALE PORQUE NUNCA ALSO LA VOZ CUANDO LA SEÑALARON SOLO CUANDO LA A PRESARON . NO SE TE HACE RARO O TE HACES ILUSIONES DE QUE ES INOCENTE TE CRES DE PLANO TODO PUES TE ESTAN CHAMAQUEANDO Y LE DESEO QUE SE QUEDE EN DONDE ESTA ES LO QUE SE MERECE ELLA Y TODA LA BANDA NO LE HICIERON CASO AL SANTERO PUES QUE SE AMUELEN.Y TU MI CHAVO PONTE LISTO NO SEA QUE DESPUES SEAS TAMBIEN SU VICTIMA
SUSANA ALFARORA
Si tuviera la menor duda, no estuviera luchando para salvar a mi esposa. Tú puedes seguir diciendo tus mentiras de mi esposa, porque sabes bien, que si no estoy a su lado, precisamente, Miranda va lograr lo que quiere. Esconder a su hijo por miedo de lo que le pueda pasar a el si se enteran que esta vivo. Adiós.
Caso Wallace: ¿un secuestro fabricado? II
¿Se inventó la muerte de Hugo Alberto Wallace para cobrar un seguro millonario en Estados Unidos?
Por Chuck Noland
Juana Hilda rindió declaración el 8 de abril de 2006 y quedó asentado que fue víctima de amenazas y presiones por parte nada más ni nada menos de Fermín Ubaldo Cruz y Braulio Robles Zúñiga, funcionarios de la PGR y muy sensibles a las exigencias de Isabel Miranda.
Fue así como se supo, de acuerdo a lo que Juana Hilda declaró, que Hugo fue asesinado por César y Jacobo, que su cuerpo fue cortado con una sierra eléctrica y depositado en bolsas de basura.
La pregunta sigue siendo la misma: ¿en dónde está el cuerpo o las partes de éste? ¿Por qué, aún estando presos algunos de los supuestos culpables, ninguno de ellos ha confesado en dónde enterraron a Hugo?
¿De dónde sacó la señora Miranda a más implicados? ¿Por qué de pronto aparecen en su hipótesis los hermanos Castillo y Brenda Quevedo Cruz?
En el expediente 35/2006, foja 488, tomo I, aparece la relación de visitantes del conserje del edificio en donde supuestamente fue asesinado Hugo Alberto: éste entró a las 19:15 y se retiró a las 20:52 horas del 11 de julio del 2005, el día en que la señora Miranda dijo que fue secuestrado. Turbio, ¿no?
Fuentes fidedignas de este caso dijeron a Contratiempo que cuentan con pruebas de las contradicciones en las que los testigos de la señora Miranda han caído. “Además, tenemos pruebas de que, antes del 8 de febrero del 2006, la PGR no tenía nada en contra de los detenidos. Juana Hilda fue torturada y violada, y se les sembró pruebas para comprobar su supuesta culpabilidad en el asesinato de Hugo Alberto”.
Se sabe que César ha sido visitado por personal de la Procuraduría con la intención de comprar su confesión: él se declara culpable y recibe 10 millones de pesos.
Brenda Quevedo, otra implicada por la señora Miranda y que, de acuerdo a lo que la madre de Hugo Alberto ha dicho, también se encontraba en el departamento y que acompañara a Jacobo y a César a enterrar los restos de su hijo, también ha sido víctima de este guión lleno de contradicciones, incoherencias y situaciones de película.
Fue detenida en Louisville, Kentucky, pero la señora Miranda no fue avisada de su arresto porque estuvo presente. La única acusación que hay contra Brenda es la que hiciera Juana Hilda bajo presión y tortura porque no conoce a César.
Brenda es una joven mujer, creyente, llena de pasión por la vida. Todo le ha cambiado desde que ha sido perseguida por Isabel Miranda. Su deportación sigue en suspenso, pues autoridades estadounidenses no encuentran solidez en el caso para autorizar su regreso a México en donde sería procesada por su participación en el secuestro y el asesinato de Hugo Alberto Wallace.
Lo único cierto es que el cuerpo no ha aparecido, que César no ha sido acusado por secuestro ni por homicidio, que la señora Miranda ha dicho que Jacobo está escondido en Medio Oriente, que, aunque se presentó ante la sociedad mexicana como una maestra que dejó su trabajo para hacer justicia, es dueña de la empresa Showcase Publicidad y que su facturación mensual anda por los 8 millones de pesos mensuales, que resulta por demás sospechosa la influencia que parece tener con las autoridades y que hay testigos que la relacionan con Genaro García Luna y que este secuestro ha sido fabricado para que los Wallace puedan cobrar un seguro millonario en Estados Unidos.
Las personas que Isabel Miranda eligió como autores de la desaparición de su hijo están a la espera de que de verdad se imparta justicia, de que los transfondos oscuros de esta historia, al muy puro estilo de Hollywood, sean revelados, sin que se ejerza el tráfico de influencias ni la vieja y corrompida cadena de favores.
Mientras tanto el tiempo sigue pasando y las inconsistencias están ahí, registradas en el expediente penal, sin que nadie haga nada por desenmarañar esta historia turbia y vendida por los medios como una acción heroica de una madre que parece gozar con poner en ridículo a las autoridades del país y, pero aún, con tomarle el pelo a una sociedad que está cansada de mentiras.
Caso Wallace: ¿un secuestro fabricado?
El expediente 35/2006 que contiene la información del supuesto secuestro de Hugo Alberto Wallace señala puntos que hacen tambalear el “heroismo” de una madre.
Por Chuck Noland
El secuestro de Hugo Wallace acaparó la atención mediática y social no porque fuera algo excepcional en un país en donde este delito va en aumento, sino porque su madre, Isabel Miranda, tomó en sus manos el caso y se lanzó a una búsqueda desesperada de los secuestradores y supuestos asesinos de su hijo. Una búsqueda, una pesquisa y una historia que parecen sacadas de un guión hollywoodense.
Apenas había transcurrido un día de la desaparición de Hugo cuando su madre encontró la camioneta Cherokee de éste en la colonia Extremadura Insurgentes; luego, inexplicablemente, dio con un niño quien le brindó una descripción de su hijo, además de que le contó que, por la noche, unas personas bajaron a un hombre de la camioneta, que estaba lleno de sangre y que lo llevaron al departamento 4 del edificio ubicado en Perugino número 6.
El menor rindió declaración que quedó asentada en el expediente 35/2006: ese día él no estaba en dicha dirección.
¿Sabía ya la señora Miranda que se trataba de un secuestro? No. Simplemente lo supuso y, al no sentirse apoyada por una patrulla de la SSP que transitaba por el lugar, decidió iniciar una investigación por su propia cuenta con el auxilio de su hermano Roberto y de su sobrino Luis Alberto.
Ambos hombres acudieron a la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal para hacer la denuncia correspondiente; por tal motivo el 13 de julio de 2005, agentes de la AFI irrumpieron en Perugino para interrogar a los vecinos. En el mismo expediente consta que los inquilinos dijeron que el edificio es un sitio tranquilo y que no hubo ni disparos ni movimientos extraños.
El 15 de julio se consiguió una orden de cateo y se revisó el departamento 4, supuestamente propiedad de Juana Hilda González Lomelí, parte del grupo musical Clímax. Luego de la revisión, los agentes se fueron de ahí sin hallar indicio alguno de violencia y de Hugo.
La desesperada búsqueda de Hugo siguió su curso. Sin embargo, en el expediente del caso, se habla de un estado de cuenta que pertenece a la tarjeta de crédito del banco Santander de Hugo: el 20 de julio hubo un consumo de 3 mil 150 pesos en un restaurante, Los Arcos, además de compras en tiendas localizadas en el centro comercial Perisur. ¿Extraño? Mucho, si tomamos en cuenta que dicha tarjeta fue encontrada en la casa de éste, por ende, las compras no fueron realizadas por sus “captores”.
Además de encontrarse sumamente ocupada tratando de encontrar a su hijo, la señora Miranda ejerció tal presión sobre la PGR que no hubo más remedio que pedirle a Fermín Ubaldo Cruz, director de área de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada, que hiciera eco de lo que la señora creía que había ocurrido, así como los que ella creyó eran los responsables.
Ella dijo que su hijo y César Freyre se conocieron en febrero del 2005. Fueron presentados por una mujer de nombre Karla Zamudio en el negocio de motocicletas que César manejaba en Pericoapa. Y que a Jacobo Tagle lo conoció porque su padre le había vendido a Hugo una casa.
Juana Hilda fue arrestada en la colonia Exhacienda de Coapa en donde rentaba un departamento, luego de que dejó el de Extremadura Insurgentes. Rindió declaración y fue puesta en libertad porque no se le encontraron elementos que señalaran la comisión del secuestro.
En la primera quincena de enero del 2006, César Freyre fue detenido en la colonia Del Valle y es hasta el 9 de febrero del mismo año que un espectacular fue colocado en Niza y Reforma mostrando a César el día de su captura.
Hasta ese momento, la señora Miranda sólo había acusado a Juana Hilda, a César y a Jacobo, pero en marzo del 2006 otro espectacular, en esta ocasión en la colonia Roma, señalaba a Tony Castillo Cruz como parte de la “banda” de secuestradores de Hugo. Se ofreció una recompensa de 150 mil pesos a quien diera información sobre Tony. ¿Cómo apareció en escena? Nadie lo sabe, pero la señora Miranda había empezado a cometer delitos de calumnia y difamación.
César ha sido consignado únicamente por posesión de armas de uso exclusivo del Ejército, pero no como secuestrador. Y entonces, el fiscal de la Federación, Braulio Robles, fue arrestado por seis horas ya que arbitrariamente ordenó que César fuera recluido en un centro de máxima seguridad.
Continuará…
Caso Wallace: todavía huele mal
Por Chuck Noland
“Usted, hijo de la chingada, debe ser cómplice de estos asesinos”. Esta monada de comentario es uno de muchos que he recibido desde que presenté otras voces involucradas en el caso Wallace.
Lo escrito en las entradas intituladas Caso Wallace: ¿un secuestro fabricado? y Caso Wallace: ¿un secuestro fabricado? II no es un invento. Está en el expediente y éste está plagado de anomalías, contradicciones y, sobre todo, señala los métodos turbios con los que a Juana Hilda le “sacaron” la confesión del supuesto plagio y asesinato de Hugo Alberto Wallace.
Ahí mismo se encuentran las declaraciones de vecinos y del conserje del edificio en donde supuestamente mataron a Wallace de manera brutal y cómo los culpables enterraron en lugares hasta ahora desconocidos sus restos.
Cada vez hay más implicados según la señora Isabel Miranda, incluso involucra a gente del cártel de Sinaloa con quien relaciona a Juana Hilda.
Las recompensas que ofreció a través de los diferentes espectaculares que fue colocando en calles y avenidas del Distrito Federal han ido aumentado. Ahora hay un millón de pesos para quien proporcione información sobre el paradero del cuerpo de su hijo.
La señora Miranda ha dicho hasta el hartazgo que Brenda Quevedo, otra implicada en el secuestro y que está detenida en Estados Unidos, es una pieza clave, sin embargo, los motivos de su detención no tienen nada que ver con el crimen, sino con su estatus migratorio y ha sido negada, por segunda ocasión, su deportación. ¿Por qué? ¿No que hay pruebas contundentes contra ella como para que el país vecino no dudara en conceder que Brenda regrese a México para ser juzgada? Extraño, ¿no?
¿César Freyre? Sí, está preso, pero no por el secuestro de Wallace, sino porque tenía armas de uso exclusivo del Ejército.
La única declaración que habla sobre cómo ocurrió el secuestro y asesinato de este publicista es la de Juana Hilda y ésta ve comprometida su veracidad porque hubo tortura de por medio.
José Luis Moyá Moyá, un hombre que ha sido definido como un mercenario de la información y que ayudó a Isabel Miranda en las investigaciones preliminares del secuestro de su hijo, ha sostenido que Hugo Alberto está vivo.
En diferentes ocasiones ha tratado de conseguir información a través del IFAI e incluso presentó una denuncia en la Unidad Especializada en la Investigación de Secuestros de la PGR cuando supo que Wallace se estaba comunicando con su madre y con Laura Domínguez, una amiga personal del plagiado, a quien le dijo que es un testigo protegido de la Interpol y que por eso no vive en México.
Al IFAI solicitó las fechas de entrega de los pasaportes correspondientes a Hugo Alberto Wallace, Isabel Miranda y Enrique del Socorro Wallace; su nacionalidad; el lugar, fecha de expidición, número de documento, autoridad emitente, así como el nombre de los servidores públicos en la Secretaría de Relaciones Exteriores que los atendieron.
La información le fue negada porque consideraron que se trataba de documentos de identificación de carácter personal.
Lo mismo ocurrió cuando solicitó al Instituto Nacional de Migración las fechas en las que Wallace salió del país. En este caso le respondieron que no podían proporcionar la información toda vez que no era representante legal de Hugo Alberto.
El 7 de febrero del año pasado, José Luis Moyá se presentó como testigo ante la Subprocuraduría de Investigaciones Especiales en Delincuencia Organizada (SIEDO). Poco después, Isabel Miranda lo demandó por extorsión y difamación porque, según ella, Moyá le pidió 200 mil dólares a cambio no hacer público que su hijo es un delincuente.
La demanda fue presentada dos meses y medio después del supuesto acto de extorsión y, aunque fue detenido, Moyá quedó libre por falta de pruebas.
Para Juan Pablo Guerrero, comisionado del IFAI, José Luis Moyá es un propulsor de la transparencia porque “ha generado hallazgos y avances importantes”. A él se debe el haber descubierto el escándalo de las tangas de Provida, los antecedentes penales de Andrés Manuel López Obrados y los detalles del accidente aéreo del desaparecido secretario de Seguridad Pública, Ramón Martín Huerta.
Moyá sigue sosteniendo que Hugo Alberto está vivo y que la AFI desmanteló un centro de espionaje comandado por Isabel Miranda, pero la PGR ha ignorado su información.
Como sea, ninguno de los detenidos por el caso Wallace ha confesado en dónde está el cuerpo –o los restos de éste- de Hugo Alberto y Brenda Quevedo no ha sido deportada y para todos los que amablemente me han maldecido y amenazado, mientras no sea demostrada la culpabilidad de los presuntos asesinos, seguirán siendo inocentes.
Contrario a otros casos en los que han encontrado los cuerpos de los secuestrados y, luego, empiezan a caer los responsables, en el caso Wallace, primero cayeron los culpables y… ¿en dónde está el cuerpo del delito?